Exceso – Rimas y Rock

Más tiempo del deseable ha pasado para que tengamos nuevo trabajo de Exceso. La banda catalana se erigió como uno de los más firmes candidatos al podio del rock tras dos sobresalientes álbumes  Niebla Y Hollín (2010) y Canciones del Segundo Origen (2012). Discos poderosos en las formas, con amplitud de registros a terrenos del rock a la querencia arrumbada, de poesía y una eléctrica manera de narrar las cosas. Pero el tiempo, como también ha ocurrido con los ocho de Marea, es relativo, y al final los siete años que han transcurrido hasta el lanzamiento de este Rimas y Rock se han pasado tan veloces como crueles. Puesto que en un mundo en el que los mp3, visualizaciones, tendencias y reproducciones fagocitan la importancia de la creación, la memoria se difumina mes a mes. En este tiempo, Ferrán Exceso ha seguido peleándose escenarios a base de muchos conciertos acústicos, lo que ha mantenido viva la llama y las ganas de volver a vibrar. Acompañado de Miguel del Pino a la guitarra y producción, Robin Pascual al bajo y Txabi Linares a la batería, Ferrán nos trae de vuelta a una banda que viene con ganas de morder y de recuperar el tiempo perdido y su meritorio hueco.

El mundo del rock que bebe de la lírica poética ha andado en estos años faltos de una constante. Entiéndase: Extremoduro enfadando a los que siempre quieren el mismo disco y no entendieron su evolución; Marea con ocho años de silencio tras un disco, a su vez, algo decepcionante (En Mi Hambre Mando Yo); desde Cantabria, enfadados muchos por aquello de que “La Fuga sin Rulo no es La Fuga” y “Rulo solo no es lo mismo”; Fito y Fitipaldis cansando de sacar siempre el mismo disco (al contrario que Extremo, curiosamente); Albertucho pasándose al folk y cambiando de nombre a Capitán Cobarde; Yosi ofreciendo cada vez peores conciertos, antes de abrirse la cabeza… La inexplicable irregularidad de Benito Kamelas y los altibajos de Iratxo… La despedida de Forraje. Solo Sínkope (que nunca tuvieron la aceptación masiva del resto), Gritando En Silencio, con esa larga travesía entre el segundo y tercer disco, y Poncho K aguantaron el tirón, pero sin que por ello se sintiera menos la sensación de orfandad. Y no será por falta de grupos, pero sí que ha venido aparejado por el silencio total de medios generalistas y por la desidia generalizada del oyente. Claro, así se nos han llenado de trompetas y rap los festivales que llevan la palabra Rock en su cartel.

Exceso era una esperanza. Como también lo son ahora bandas como NoProcede o Cero A La Izquierda. Sabor a vieja escuela, con respeto a mayores, pero con fuerza propia. Rimas y Rock viene a ser un “como decíamos ayer”, la frase que se le atribuye a Fray Luis de León y que emularía Miguel de Unamuno, pero con sobredosis de ganas y más curtidos en vivencias. Con él, Exceso te da un aliento en la nuca para recordarte que siguen siendo y estando, para retomar riffs llenos de furia, melodía y letras que se hilvanan con una facilidad pasmosa. Sin dejar nada en el zurrón, todo al mismo color.

Así, ‘Que Sonrías Para Mí’ es un veloz derroche de furia de guitarras, que abruman desde el inicio, sobre las que cabalga una letra veloz, una melodía vocal henchida que pide compañía. Un estribillo ‘old school’ de los que se encuentran en peligro de extinción. Tiempo congelado. Una sensación que queda reforzada con la estructura del riff principal de ‘Otra Canción Desesperada’, que suena muy (sniff) Platero, y que en su texto se va a territorios más melancólicos.

Reconozco una debilidad especial por lo furibundo de ‘Cenizas y Aciertos’. Un tema en el que la entrada tiene mucho de metaleo, de Koma a Metallica, pero con un tempo posterior de batería al que se le pueden ver ciertas hechuras de mis queridos Hora Zulú. El estribillo, por su parte, es mucho más abierto y melódico, haciendo una interesante contraposición que se fusiona entre épica y emoción cuando la música reclama el protagonismo tras los estribillos. En ‘Corriendo Entre Las Balas’ destaca la preponderancia de la línea de bajo en los primeros fraseos, algo que se va perdiendo en el crecimiento del corte, pero que marca una buena diferenciación.

Jugando con tempos y registros, ‘Pureza’ juega a ser medio tiempo sin, por ello, tener que sacrificar la tormenta de distorsión cuando la ocasión lo requiere. Una bajada de velocidad que tiene continuidad en la intensa ‘Fronteras De Agua’ un medio tiempo con solo de guitarra casi heavies y un explotado estribillo que se repite hasta el desgarro en la segunda parte del corte, con dobles y triples voces.

Tras la (relativa) calma, la tempestad regresa en la desbocada (carne de pogo) ‘Versos Desterrados’, casi base hardcore machacón con un cierto aire sureño en la guitarra. Pura gasolina al fuego. ‘La De Los Sueños’ aumenta los matices con una variada estructura, que va de la calma inicial a un musculoso arrope de guitarras, casi stoner por momentos, para desembocar en estribillo marca de la casa. Con un espíritu similar, ‘Apatía Del Llanto’ se muestra frágil, sin remilgos, en su estribillo, pero sin perder la agresividad cuando la voz calla. El cierre viene de la mano de ‘Vuelve’, un tema donde se recuperan las palmas a compás en la entrada y donde se echa el resto, en un explosivo desarrollo.

Como regalo para compensar la espera, este Rimas y Rock se completa en su doble disco con una versión acústica de cada una de las canciones. Un ejercicio reservado a momentos puntuales pero que la banda añade en un gesto de honestidad, puesto que no olvidemos que las canciones suelen nacer con dos acordes de acústica y versos que van naciendo sin distorsiones y duras bases.

Exceso vence y convence para reclamar lo suyo. Lo que falta ahora es golpear con la misma continuidad.

 

Lista de canciones – tracklist (versiones eléctrica y acústica tienen en el mismo orden):

  1. Que Sonrías Para Mí
  2. Otra Canción Desesperada
  3. Cenizas y Aciertos
  4. Corriendo Entre Las Balas
  5. Pureza
  6. Fronteras De Agua
  7. Versos Desterrados
  8. La De Los Sueños
  9. Apatía Del Llanto
  10. Vuelve

Publicado el mayo 30, 2019 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Empiezo a pensar que no te crees lo que escribes..Haces unos árticulos tan bien hechos que no puede ser real…Sobretodo cuando escuchas el disco.

    • Er, nunca escribo ni digo nada que no piense.

      Puede ser que los 20 años que llevo en esto me hagan tener otra visión de la cosas, o que necesite muy pocas escuchas para ver a mayor distancia que las sensaciones que da una única escucha.

      O simplemente, que no podemos estar de acuerdo siempre todos con todos.

      Salud.

  1. Pingback: Terral – Ciclón | RockSesion

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: