Archivo del sitio

Meteosat – Espunk! (2000)

Vamos a hacer un ejercicio de reduccionismo máximo para entender el concepto de lo que representa la crítica remember que traigo este viernes a la web. A principios de los noventa la música ‘indie’ en España venía a ser gente de corte más bien triste, tocando mirándose los pies, cantando en inglés y con poca intención de buscar el más mínimo aporte de accesibilidad o alegría. Con el paso de los comenzarían a generarse subcorrientes diversas, que derivaron en escarceos diversos en más o menos escalas de separación de este movimiento inicial. Entre ellas, por ejemplo, se colaría Dover y su Devil, por otro entrarían los autores con verdadero talento para escribir y presentar estructuras musicales más líricas y, también, grupos que empezaron a acelerar el asunto a terrenos de garaje, de ahí, guatequero, y ¡ay!, comenzó a entrar la alegría comedido en colorismo de diseño. De ese movimiento ya escribimos aquí en su día de Los Fresones Rebeldes, de Undershakers y a buen seguro de alguno más, que la memoria ahora no me da. El caso es que en esa vorágine nació este grupo que, ironía pura, estaba formado por culturetas (entre ellos Ignacio Escolar de Público y eldiario.es y con quien coincidí en La Voz de Almería) que presentaban un tonti-pop (se llamaba así, aunque no comparto su definición) que tenía su clara influencia en sonidos más añejos, sobre todo Los Pegamoides. Sin ser a día de hoy referentes ni símbolo de nada, Meteosat sí que representa muchos tópicos de aquellos años y de la industria. Es un grupo que salta desde la independencia más genuina, que atrae ojos del negocio por su reconocimiento por Rockdelux, después por el periodista Jesús Ordovás, pasan de una a otra multinacional con una facilidad pasmosa, intentan cambiarles el público, lo venden como un producto de algo con lo que tampoco se ven y como nada funciona como nadie quiere al final muere con una velocidad igual de intensa. El caso es que ayer, escribiendo de Pantocrator, me acordé de ellos porque los escuché bastante en los años de la Complutense et voilà, aquí están.

Lee el resto de esta entrada

Los Fresones Rebeldes – ¡Es Que No Hay Manera! (1997)

 

El verano nos ha dejado muchas pérdidas en el mundo musical. La de Íñigo Muguruza, la de Camilo Sesto y, también, la de Inés Bayo, vocalista del grupo Los Fresones Rebeldes. Encuadrados la etiqueta del tonti-pop, subgénero del indie, y de la potente factoría de Subterfuge Records, la banda se hizo un hueco a las primeras de cambio con su quizá único tema conocido más allá del circuito que es ‘Al Amanecer’. Una canción que siempre me hizo recordar a una banda, algo más punk, como Aerolíneas Federales, que también usaban las bases aceleradas, con voces femeninas y letras que, en su sencillez, jugaban a una bisoñez e ingenuidad impostada, lo que quiere decir que, en el fondo, están pensando todo lo contrario. Por eso quizá le tengo más cariño a Los Fresones que el que realmente merecían, pero así de subjetivas son estas cosas. Mucho más centrada en su trayectoria profesional como ilustradora española, sus escarceos musicales siempre fueron más por diversión que por profesión. Sin pretensiones, Las Blunders, Los Sobertanos, Los Popop o Los Colibríes… Por eso no parece extraño, ahora, que lo dejase en cuento vio que la cosa con Los Fresones Rebeldes se iba poniendo seria. De haber tenido mayor continuidad quién sabe si no los veríamos en el centro del estallido de la burbuja festivalera indie… O nunca es tarde, porque el grupo (sin ella) ha vuelto a los escenarios.

Lee el resto de esta entrada