Viña Rock 2017. Domingo, 30 de abril

Después de la intensa lucha entre música y diluvio el sábado, la jornada del domingo se antojaba mucho más tranquila y, siendo la última, garantizaba un buen sabor de boca para concluir la vigesimosegunda edición por todo lo alto. Más de 200.000 asistentes, según la organización, con 17 millones de euros de ingresos para los vecinos del pueblo y la provincia, y unos 1.500 puestos de trabajo generados, directos e indirectos, en torno al festival. Fríos números y una pica ya clavada en el horizonte, la próxima edición. Será del sábado al lunes, 28 al 30 de abril, aprovechando la festividad del 1 de mayo en martes para que los viñarockeros vuelvan a casa. En el último día, mi camino marcado me llevó a Mafalda, Mala Reputación, Cero a la Izquierda, Desakato, Leo Jiménez, al que a mitad de concierto dejé para ver a Whisky Caravan, Hora Zulú, Soziedad Alkohólika, Sôber y Def Con Dos. Que me perdonen Los Manolos, los que cantan, no los otros, que ellos sí que no tienen perdón. (FOTOS: Marina Ginés. Se pueden usar libremente citando siempre la fuente y la autoría).

Si hace un par de años Mafalda asomaban con cierta timidez por la fiesta de bienvenida del Viña Rock, este año repetían en Villarrobledo, pero ya entrando de pleno derecho en el cartel y no en el escenario Smoking, sino en uno de los grandes. Ya de por sí era un triunfo destacable pero lo que se vivió el domingo pasado a la tempranera hora de las 16.30 fue histórico para la banda y para el festival. Un lleno absoluto para ver a la banda levantina que con su discurso descarado e insistente contra todo tipo de machismo se ha metido en el bolsillo a un público ávido de iguales. Aunque todo esto no valdría de nada si la música y sus canciones no fueran buenas, pero es que lo son. ‘Asumiendo Todo El Miedo’ y ‘Agua Negra’ fueron la salida, para continuar, ya en pleno rendimiento, con ‘deConStrucciÓn – CSO’ y su escala vocal tan SOAD y musicalmente tan Trashtucada. Aunque lo más llamativo y meritorio es el juego de armonías vocales de Bárbara y Vera, no podemos olvidar la capacidad que tiene Marcos para alternar entre la corporeidad de garganta y la melodía emotiva que queda reflejado en ‘Bam Bam’. ‘Absurdas, Pero Necesarias’, ‘En Guerra’, ‘Nuberu’, esta vez sin Pepo y Pablo de Desakato (y eso que tocaban tres horas después) ‘Libre y Salvaje’ y, por supuesto, ‘La Llorona’, que ronda ya el millón de visitas en YouTube completaron la fiesta inolvidable para el grupo, que apunta a escenario grande y horario nocturno en muy poco tiempo.

Con un disco recién estrenado apenas una semana antes, los asturianos Mala Reputación también saltaban del habitual escenario lateral al central. Con el paso de los años, la banda está atemperando sus formas y haciendo de sus canciones algo mucho más elaborado. Empezaron con aires de contentar a los viejos seguidores con ‘Cristal’, ‘Benditos Juegos’ y ‘Para Que Jueguen Los Gatos’, pero poco después quedaría claro que el inmovilismo no es lo suyo, apostando por un set valiente, ya que el bloque central ahondó en esa sonoridad mucho más abierta y moderna, con canciones de sus dos últimos álbumes como ‘Ríndete’, ‘Que La Tierra…’, ‘Entrelíneas’, ‘Casas de Cartón’, ‘Fuego’, ‘Efecto-Causa’. Tan inesperado el protagonismo de este enfoque que más de uno pareció quedar decepcionado. Apostando por calidad a velocidad, Mala Reputación se jugó en cierta manera ‘su continuidad’. El tramo volvió a territorios más populares con la añeja ‘Jarabe De Palo’ (con, ahora sí, Pepo y Pablo de Desakato), ‘Ceremonia’ y ‘Abriendo Camino’.

El futuro del rock está garantizado mientras sigan naciendo bandas como Cero a la Izquierda. Los navarros hicieron doblete en el Smoking tras sorprender el pasado año. Había además sobrados motivos si tenemos en cuenta la grandeza de ‘Campo De Minas’, su tercer y último disco hasta la fecha. Ahí entraron a machete con ‘Crupier Fortuna’, con la más compleja ‘Huellas’, el medio tiempo ‘Vale La Pena’ y ‘Va a Temblar La Tierra’ y ese trallazo creciente que es ‘Solo Un Espejo’. Sin demasiadas zarandajas, la puesta en escena del joven cuarteto es sobria, casi impropia, y acaba convenciendo a base de un armazón rítmico muy presente, la técnica de guitarra y la gran personalidad vocal del tocayo Javi Robles. Canciones con hechuras hímnicas como ‘Banda Sonora’ y ‘Otra Luz’, la emotiva ‘Agosto’ y la descarnada ‘Hasta Que Duela’ confirmaron el buen tono. El riff muy Young de ‘Sobrevivir’ coge de la pechera a cualquiera, para concluir con ‘Telón De Acero’, ‘No Te Van A Perseguir’ y ese símbolo que es ya ‘Mis Lamparones’. La guinda, un acertado ‘Back In Black’ para terminar de lustrar la hora de Rock, con mayúscula.

Más poder astur para el central con Desakato, otra banda en trayectoria ascendente imparable. Después de reventar el lateral en tres de los últimos cuatro años, esta vez tocaba poner patas arriba el principal y lo hicieron, como todo lo que se proponen. La banda sigue teniendo hambre por obtener victorias morales. Les sale hasta en los títulos, ‘Animales Hambrientos’ y ‘La Ira de los Hambrientos’ sonaron en el inicio, con ‘Trompetes De Xericó’ intercalado. Un sonido potente y arrollador, con un Pepo que no pierde el miedo a mezclarse entre público en cada escenario que pisa. ‘Columnas De Humo’, ‘Octubres Rotos’ y ‘Contra La Pared’ disminuyeron el tiempo transcurrido entre círculo y círculo entre el respetable. De hecho, no hay grupo que genere más en todo el Viña que ellos. Mala Reputación devolvió el cameo en la inesperada ‘Fueu y Solombres’. Antes de entrar en la escala final con ‘Heridas Abiertas’, ‘Carta De Un Paria’, ‘La Tormenta’ y ‘Cuando Salga El Sol’. Cuesta más encajar ‘Cada Vez’ en un festival pero también es muy difícil prescindir de su mejor canción o, para siempre quedará, como la que les hizo explotar. El final llegaría con ‘Pánico En Frankfurt’ y la sensación de que lo próximo será quemar el principal a una hora nocturna, con prime-time más que merecido.

La coincidencia horaria entre Leo Jiménez y Whisky Caravan fue una de las más dolorosas para mí. El hecho de que hubiera visto a los madrileños hacía escasamente un mes, acompañando el cierre de gira de Gritando En Silencio, y decidido y animado por ese anunciado regreso de Stravaganzza, me decidí en primera instancia por el de Fuenlabrada. ‘Desde Niño’ y ‘Condenado’, de entrada, me hicieron ver que sería un concierto bastante continuista con respecto a las últimas veces que he podido verlo. Una banda mucho más rodada, eso sí, con gente de su absoluta confianza, que le confieren un cinturón de seguridad infalible. Acostumbrado ya como Hetfield a no soltar la guitarra, todavía escucharía ‘Misantropía’ y ‘Volar’, es decir, ni siquiera optó por arrancar dándole vida a La Factoría del Contraste, su último y notable disco de estudio.  Así que, algo desmotivado, esperando tiempos de mayor conexión, decidí emprender la rampa hacia la banda del Jim Beam. (por eso sus fotos son de móvil).

En primera instancia, lo que más choca de Whisky Caravan es la imponente capacidad vocal de Danny, y sus similitudes con el Bunbury de Héroes del Silencio, si bien, con las escuchas y tras verlo en directo, la sensación se va diluyendo quedando, si acaso, la intensidad teatral (vieja usanza) y la seguridad con la que pisa el escenario pese a su insultante juventud. Llegué en el momento justo para ver, además, a Balta de La Desbandada subirse al escenario para colaborar en ‘Días de Niebla’. No hay que olvidar que ambas bandas, con galones de futuro, compartieron gira hace unos cuantos meses. La impresionante ‘Fuego y Gasolina’, tañida de blues y amargor, es más que suficiente para justificar ver a la banda. Hagan la prueba. ‘Aquí y Ahora’, muy directa, y ‘Hacia Ningún Lugar’ serían los últimos temas en sonar, por lo que todo parece indicar que hicieron el mismo setlist que les vi hace escasas fechas en Madchester Club.

Siempre anhelados para calmar las sombras de mi espíritu, Hora Zulú aparecían por el escenario Villarrobledo en turno ingrato. Aunque Aitor (sudadera de Mamá Ladilla), Luque, Cordovilla y Bedmar siempre han ido a lo suyo, programar a la misma hora al rapero más esperado y popular del momento, Kase.O y a los de Granada no parece muy lógico puesto que generaría incompatibilidad a un buen porcentaje de público del ex Violadores del Verso. Y, por si fuera poco, otro grupo de tirón popular como La Pegatina en el escenario Negrita… La banda despachó una quincena de temas en un repertorio renovado en orden y composición. Apertura con ‘Que La Tierra Te Sea Leve’ y ‘Toma y Obliga’ pueden ser algo lógico, pero no así la entrada de temas como ‘Y No Protesto’, ‘Tango’ o ‘Que Me Mata’ tan arriba. Con un escenario limpio de obstáculos para evitar el tercer tropiezo consecutivo, el quinteto (apoyados de nuevo por Enrique Pérez, de Vúfalo y Demiurgo) recuperó temas de sabor añejo como ‘Ya Que Te Pierdo’ o ‘Por Los Ceniceros’, referencia a estos dedos incluida. Hachazo tras hachazo, con un directo sin fisuras ni locuras, se añadirían a los jirones ‘Reinvención’, ‘Tientos’, ‘Camarada’ y ‘Mis Barraqueras’. Un póker imponente. La última sorpresa vendría con la inclusión de ‘Siempre Soñé Saber Sobre’, el tema que daba título a su último disco… por el momento. Lo que no cambia es la triada final: ‘Agua De Mayo’, ‘Andaluz De Nacimiento’ y ‘A Ver Si Me Entiendes’, para refrendar la grandeza Zulú.

Tenía ganas de verlos porque intuía, con nuevo disco en un lustro, que Soziedad Alkohólika, usando su terminología, pasaría la mopa por su repertorio. Cuatro temas de su nuevo álbum entraron en la lista. Dos de inicio, ‘Alienado’ y ‘Causas Podridas’, para continuar el tradicional ‘bloque serio’ con ‘Política del Miedo’, ‘Polvo En Los Ojos’, ‘Niebla de Guerra’ y la que le da título, ‘Sistema Antisocial’. El concierto de S.A. fue uno de los que más se notó el tema de los vaivenes de sonido provocados por las idas y venidas de viento. Tras ‘Palomas y Buitres’y ‘No Kiero Participar’, sorprendió la recuperación de ‘Ciencia Asesina’, tema por el que siempre sentí predilección. Entre las veteranas ‘Contra La Agresión, Castración’ y ‘Automarginado’, que sonó tan divertida como siempre, solo de guitarra incluido, se coló ‘Cadenas’, otra opción impensable de inicio. Aún quedaría mucha tela por cortar con ‘Ratas’, ‘La Aventura del Saber’ y la también reciente ‘Policías En Acción’ (bastante prescindible por otra parte). El siempre actual ‘Piedra Contra Tijera’ y la celebrada ‘Pauso Bat’ animaron las gargantas en la noche, mientras que ‘Errare Humanum Est’ levantó el pie del acelerador por unos pocos minutos. ‘Padre Black & Deker’, que sigue fija, ‘Cuando Nada Vale Nada’ y ‘Shaktake’ avanzaban el dío final tradicional con ‘Motxalo’ y ‘Nos Vimos En Berlín’.

Otros que llegaban con nuevo disco bajo el brazo con respecto a su anterior visita al Viña Rock eran Sôber. Pero a diferencia de Def Con Dos justo después, apenas le dieron juego a ‘Vulcano’, del que solo sonaron tres temas: el homónimo y su continuación con ‘Irreal’ y más adelante, ‘Arena’. El resto fue un viaje por toda su trayectoria. ‘Arrepentido’, tan clásica, ‘Sombras’, ‘Fantasma’, ‘Oxígeno’ o ‘Blancanieve’. Es decir, cinco temas de cinco discos distintos. ‘Umbilical’ y ‘El Hombre de Hielo’ apuntarían a un último tramo con ‘Náufrago’, algo desubicada pese a su intensidad, ’10 Años’ y ‘Loco’. Los hermanos Escobedo, Bernardini y Manu Reyes refrendaron que siguen en estado de gracia.

Accidentada, por inesperada, fue la entrada de Def Con Dos en el cartel. (Recordemos que La Pulquería canceló por sorpresa todos sus conciertos del año apenas mes y medio antes de la cita). Accidentada, por persecutoria, está siendo la trayectoria en los últimos tiempos de César Strawberry. Y accidentada fue también la participación de Def Con Dos en el Viña Rock de este año. Hasta dos veces tuvieron problemas de sonido ajenos a la banda, que casi parecía obra de una mano negra empeñada en que el Planeta Def no hiciera lo que mejor saber hacer: música. Además, había ganas por ver a la nueva formación en escena tras la publicación de #trending_distopic. Ya saben, la salida de Peón Kurtz después de tantos años, la confirmación de Alberto Marín en su primer disco con la banda, las entradas del almeriense Samuel Barranco y Sagan Ummo como nuevo encargado de las voces graves, algo en desuso tras la irregular experiencia con Marco Masacre. El chaleco reflectante les valió para la puesta en escena, con el mensaje crítico de siempre, actualizado en ‘Esto Es El Def’, ‘Reservado’ o ‘Que Tú Nos Persigas’. También sonarían del último disco ‘Derecho a Orgasmar’ (un cañón), ‘Dación En Pogo’ y esa versión del clásico de Barón Rojo, ‘Resistiré’. Aunque para muchos fue demasiado reciente, no faltaron ‘Mártires del Rock’, ‘Poco Pan’, ‘El Coche No’ y otras miradas más atrás, como ‘Sigo Siendo Heterosexual’. ‘Ultramemia’, ‘De Cacería’, ‘El Día De La Bestia’ y ‘Armas Pal Pueblo’ protagonizarían la escalada final. Un brillante cierre de distorsión en los escenarios principales, antes de que el numeroso combo de Los Manolos, que han evitado ser ‘Muertos del Rock’, tomaran por rumbas la palabra en último lugar.

Y el año que viene, a por mi décimo consecutivo.

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Publicado el mayo 5, 2017 en Crónicas Conciertos y etiquetado en , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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