Berri Txarrak – Infrasoinuak

Los de Lekunberri nos traen nuevo material para alegrarnos la despedida del año, como ya hicieran con el triple Denbora Da Poligrafo Bakarra en 2014. De aquel disco triple, con triple producción, la banda ha vuelto a confiar en quien se encargó de la tercera parte, Xake-Mate Kultural Bat, Bill Stevenson, pero esta vez dándole más tiempo para grabar y procesar, con la ayuda de Jason Livermore. No es extraño si tenemos en cuenta que aquella colección de  siete canciones se empaquetó en apenas una semana, reforzando su tendencia punk (Black Flag, Rise Against, NoFX). Una vez que han roto su capacidad para sorprender (en principio, porque con Gorka Urbizu nunca se puede saber algo así a ciencia cierta), Berri Txarrak ejerce su porte de banda jefe en una liga de las estrellas en la que se sitúa desde hace años. Así, Infrasoinuak no está ni entre lo mejor ni entre lo peor de su discografía. Ni es un punto de inflexión a ningún sitio, ni su disco más oscuro ni su más alegre. Sencillamente, es otra colección de diez canciones que nos ofrece su mágico equilibrio entre melodía y potencia, entre acelerones y pasajes reposados, entre el stoner y el pop, entre el punk y lo más directo del rock.

Sin cambios desde mitad de 2010, David Gonzalez al bajo y Galder Izagirre a la batería escoltando a Urbizu en la guitarra y voz, este es el tercer disco de Berri Txarrak con esta alineación y eso también ayuda a que el disco presente muy pocas fisuras y, ya, probaturas. La decena de canciones tienen, de manera individual, cosas reconocibles de lo que ha sido su trayectoria hasta el momento en los ocho discos anteriores.

‘Dardararen Bat’ nos da la bienvenida con un rasgueo de guitarra pesado y machacón, como la locomotora del tren que esperan escuchar con la oreja en las vías, sobre el que, como una lija, rompe la voz de Gorka. Excepcional letra sobre la inane consciencia de una alienación que lleva al final. Esa potencia inicial se diluye con arreglos más melódicos en la segunda parte del corte. ‘Zuri’ es un dardo en la llaga de la inacción ante la asunción social del racismo, con un ritmo más dinámico y acelerado, la canción nos ofrece uno esos breaks ambientales tan propios de la banda, para crecer hasta una segunda parte en la que los coros aumentan el tono declamatorio.

En la canción que da título al disco, ‘Infrasoinuak’ vuelven las guitarras pesadas, más si cabe con una gruesa línea de bajo, del todo brillante. La melodía del estribillo es adictiva y nos coge de pleno tras una de las estrofas más rotundas del metraje (permitid que ponga la traducción: “Ya llegan los infrasonidos, ya llegan, en el peinado pseudo-nazi de los futbolistas, en la torre sin ventanas que he construido con mis contradicciones, en el comportamiento de nosotros los hegemónicos hombres blancos, en los smartphones de Troya, detrás de las macrocifras”). Tras un inicio tan potente, el lado más pop (ese que ha hecho que algunos indies menos cuadriculados se hayan interesado por el grupo) aparece con la juguetona ‘Spoiler!’. Un realista retrato a la sociedad del yo, sometido a la balanza del ellos/nosotros. ‘Zaldi Zauritua’ también juega en territorios similares, con los coros que se añaden al estribillo, si bien la base más potente del fraseo y la solidez de la base rítmica la acercan a un punto más equilibrado.

Beude’ destila efluvios de emociones románticas de amor a la cultura de la música, a tiempos jóvenes de salas de conciertos. Incluso me atrevo a decir que hay un punto armónico que puede recordarnos a los Extremoduro de los últimos años. Sin que sea algo premeditado, casi seguro. ‘Dentera’ es un trallazo de rabia y desahogo en música y texto. Un puñal que, siguiendo con una comparativa de grupos, podemos acercar a los dos últimos de Desakato para aquel lector que quiera buscar un símil reconocible. Encontramos aquí el manejo maestro de la conjugación de atronador punk, incluso llegando al grito, con una coda final más delicada. Donde no hay concesiones es en ‘Sed Lex’, puesto que el monolingüe debe ser consciente de su cerrazón intelectual. Cien segundos a toda velocidad.

De manera progresiva, ‘Katedral Bat’ y ‘Zorionaren Lobbya’ nos llevan a la orilla tras el viaje. La primera con una ascendencia en común con ‘Beude’, pero con una letra mucho más lírica y un desarrollo acorde a la confesión humana de su autor, que ofrece una artística y enésima lección de aturo envidiable. El final llega con el lobby de la felicidad, que obliga por más que el recuerda no se vaya y que los errores sean penalizados. El sutil solo de guitarra de la mitad de canción y la progresiva intensidad vocal nos dejan con los ojos ligeramente humedecidos y alabando la capacidad de unos Berri Txarrak que mantiene su grandeza incólume tras este nuevo álbum.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. Dardararen Bat
  2. Zuri
  3. Infrasoinuak
  4. Spoiler!
  5. Zaldi Zauritua
  6. Beude
  7. Hozkia
  8. Sed Lex
  9. Katedral Bat
  10. Zorionaren Lobbya

 

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Publicado el noviembre 30, 2017 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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