Quäsar – Eclipse Parcial de Lunas (2012)

Sonidos industriales y maquinales. Rock, heavy, punk. Cantaores flamencos. Versos árabes, laúd, dos cuartetos de cuerda. Poesía y ensueño. Una composición de música clásica con la grabación de una emisora espacial. Quäsar fue el nombre elegido por Jesús Arias para publicar su segundo larga duración después de su experiencia con TNT treinta años antes. Eclipse Parcial de Lunas es un álbum que pretendía ser un avance, una cuarta parte, de lo que sería Eclipse, a secas. Es el resultado a más de veinte años de obsesiones, seguramente treinta, de proyectos e ideas que pretendían ser incluso más complejas que lo mostrado. Frágil a los contratiempos y a los fracasos, a los que siempre buscaba una razón exógena según sus más allegados, la incomprensión hacia el disco, sumado a un ERE que fulminó su trabajo como periodista, fueron sumiendo su carácter en una depresión que acabaría con su muerte hace hoy justo dos años y eso que un día antes había emplazado a Eric Jiménez a trabajar en otro proyecto más, como la cantanta medieval Mater Lux presentada en 2015 con Soleá Morente. Esta crítica remember pretende completar la contextualización de lo apuntado en la crítica del último disco de Lagartija Nick y la de la semana pasada de TNT en Manifiesto Guernika.

Pese a ser desde el primer momento la punta del iceberg de un proyecto más ambicioso, es cierto que Eclipse Parcial de Lunas puede ser propiamente un trabajo completo, con sentido propio, como veremos tema a tema. También las colaboraciones son de amigos cercanos, como Estrella Morente (no olvidemos el papel ya explicado de Jesús en Omega), Jaime El Parrón, que tuvo la difícil misión de cantar una seguiriya escrita para Enrique, Arturo Cid, que fue saxofonista de TNT, Quini Almendros (La Guardia), la poetisa siria Maram Al-masri que recitaría el poema del rey sevillano Al Mu´tamid, el guitarrista Juan Maya, Suhail Serghini músico de la época mediterránea de Bunbury, los cuartetos de cuerda Ars Nova y Quart-Aurea, el autor de los arreglos orquestales y compositor Juan Miguel Hidalgo… y por supuesto su hermano Antonio. El quinteto base estaba formado por Jesús Arias a la guitarra, el también TNT Ángel Doblas al bajo, Guillermo Crovetto como cantante, Antonio Cervera como batería y el guitarrista César Rodríguez.

El álbum, considerado por su autor como un EP, es una montaña rusa donde nada se parece pero todo encaja. Se abre y se cierra con dos cantes titulados `Seguiriyas del Hierro’. La primera es una vieja idea ya apuntada por Jesús a Morente en la gestación de Omega, para lo que le escribió 113 páginas (Eclipse estaba proyectado sobre 600). Interpretar el cante con un estruendo de alarmas acompañándolo. Uno siente escalofríos al pensar cómo lo hubiese hecho Enrique, que está presente también en otros momentos del álbum como en ‘En Un Sueño Viniste’, canción que grabó en su momento. Aquí, la versión es una impresionante conjunción de múltiples influjos. La entrada recitada, el laúd oriental, la sonoridad a ‘Paint It Black’, la tesitura heavy, la épica romántica y onírica, el punteo de Almendros. Es tan hipnótica y adictiva que casi da miedo. Las partes de Estrella fueron grabadas en la sala donde Enrique solía trabajar y grabar, por lo que aumenta la mística y eriza la piel. Como también la seguiriya que regala la mayor de los Morente Carbonell, con un guiño a su padre en uno de los quiebros.

La obsesión por la muerte de Arias se refleja claramente en ‘Agonía, Agonía’, con una base rítmica tan agresiva que es fácil que nos venga a la mente el lado más punk de don Lemmy Kilmister y sus Motörhead. ‘Electric Miles’ juega con maestría con las distorsiones de guitarra y voz para dar un punto afterpunk bailable incontestable. Como lo es la inquietud industrial de la mística ‘Dos Lunas’… Los astros tan cercanos siempre en el imaginario de los Arias, aquí presentado con cierta turbación cadavérica. La misma que se desprende de la recitada y desordenada ‘Trastorno Mental Transitorio’, puesto que una de las ideas de Jesús para la totalidad de la obra era la de incluir versos recitados de manera espontánea o inconexa.

Tras él llega ‘El Jardín Extranjero’, tema de TNT, grabado aquí como, a buen seguro, le hubiera gustado hacerlo en aquel álbum de nefasto proceso de grabación y de pírrico resultado gracias al milagro limitado que pudieron hacer Poch y Lapido. ‘Vivir a Medias’ juega de nuevo con la astronomía, con una lírica acústica muy influenciada por ese lado anglosajón que tampoco abandonaría, puesto que Arias manejaba como nadie mezclar obteniendo resultados notables. Aquí, un country con punto oriental.

‘Mare Tranquilitatis’ es esa mezcla de su imponente conocimiento de las composiciones de música clásica con modernismos: violines mezclados con sonidos espaciales. Igual que quería hacer un réquiem con coches de fórmula 1 (llevado a cabo a modo de homenaje en el último disco de Lagartija Nick). Nada extraño para una persona empecinada en conseguir la partitura de ‘Ubi Caritas Et Amor’ de Morten Lauridsen o de comparar partituras en mano ‘Stabat Mater’ de Pergolesi con los Requiem de Haydn y el de Mozart. ‘Exxon Valdez’ es el nombre que usaba Jesús Arias en los foros, narrando sus vivencias con Strummer y con el que quería bautizar este proyecto… desde que el comandante de mismo nombre  viviera la tragedia petrolera de Alaska en 1989. El paso de los años hizo que apareciera un grupo francés llamado de manera similar.

También con el temor a una crisis mundial de valores y mortífera, ya reflejada en ‘Euroshima’ de TNT, ‘Europa, Europa’ es un tema descomunal, con Antonio poniendo su elegancia, donde se deslizan versos como “multinacionales de la desolación”. El propio Jesús confesaba que llegó a hacer hasta 15 bocetos de la letra, escrita hace más de quince años pero con una vigencia absoluta. La decadencia ante un Dorado siquiera rozado.

Nunca se explicó de manera pública el motivo de su muerte. Pero es escalofriante pensar, además de que estuviera ya con un proyecto llamado Hiroshima en mente, que la noche anterior escribiera a dos músicos, que le pidiera a un sacerdote cercano que le llamara por teléfono, que ese día toda la familia le esperara a mediodía a la hora de comer. Su retraso provocó que su padre fuera a su casa. Allí se lo encontró en el sofá. Posiblemente con su alma ya flotando en un cosmos entre el que ya vivía en vida, víctima de una ciclotimia propia de quien posee un enorme talento que hay canalizar entre la proyección y la concreción conclusa, al que hay que saber mimar. Personas con las que la vida debería ser más justa.

Pero ésta muy rara vez lo es.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. Seguiriya del Hierro I
  2. Agonía, Agonía
  3. Electric Miles
  4. Dos Lunas
  5. Trastorno Mental Transitorio
  6. El Jardín Extranjero
  7. En Un Sueño Viniste
  8. Vivir a Medias
  9. Mare Tranquilitatis
  10. Exxon Valdez
  11. Europa, Europa
  12. Seguiriya del Hierro II

 

 

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Publicado el diciembre 1, 2017 en Críticas Remember y etiquetado en , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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