Sínkope – Museo De Rejas Limadas

SinkopeCuando la buena formación extremeña publicó su noveno disco, el anterior Cuando No Te Pones Falda, concluía en la crítica que a buen seguro era el álbum más completo de la banda y que “adelantado a todos por un lado y por otro y llama a las puertas del Olimpo del rock agreste. Donde viven Robe Iniesta y Yosi”. Aquel trabajo llegó tras cerca de seis años de nuevas canciones, maná caído del cielo para oídos ávidos de su sonido, la aridez de guitarras poderosas, la voz lijosa de Don Vito y sus textos desbordantes de poesía intensa. Tras esa espera tan larga (en medio hubo un disco de canciones repescadas y regrabadas), volvieron con un cancionero de descomunal de densidad, de canciones rotundas y verbo variado. De un extremo a otro, Sínkope no ha dejado pasar ni dos años de aquel al Museo de Rejas Limadas, que ahora nos viene y, para bien o para mal, las canciones y los textos lo notan.

Grabado en los estudios Uno de Colmenar Viejo entre noviembre y diciembre del pasado 2014, la banda repite formación en todos los puestos con respecto al último, salvo el cambio del incorporado Ferdi Hernández, ‘El Gato’ en la batería. Esto es Vito, Alberso, Chino y ‘Bass’. Generoso, como casi siempre, en duración y número de temas, Sínkope ponen en la bandeja doce cortes para degustar en largas degustaciones. Y poco a poco, con ellas, se aprecian las virtudes y defectos que contiene el Museo.

Vayamos al grano para no marear más la perdiz. Es un disco notable para cualquier banda de rocanrol, pero correcto para Sínkope. Entre las virtudes, que las hay y muchas, encontramos la buena dinámica de las canciones, que nunca sucumben en potencia en aras del exceso de protagonismo de voces o texto. También persiste la facilidad para crear estribillos que no bajan la intensidad frente a los fraseos (gran mal endémico de tantos grupos). Pero tengo la sensación, por más vueltas que le he dado, que el disco no está madurado. Ellos, que tanto entienden de vino, sabrán que las prisas son malas consejeras a la hora de elaborar buenos caldos. Es cierto que tiene una ventaja, la música es muy fresca. Suena ligera, como efecto de la sucesión de tocar en directo. Orgánicas y con buena dinámica, como decía, Si bien se echa en falta más enjundia.

Los textos del álbum no están a la altura del mejor Vito. Si cogemos de manera aislada cada uno de ellos, son intachables en su mayoría, la sensación viene de escuchar la docena. Y es duro decir esto, pero creo que tira demasiado de dos recursos tan literarios como el sueño y el agua. Si el disco se llamara ‘Las Aguas de Morfeo’, por poner un nombre absurdo como ejemplo, la cosa tendría más sentido.

“Esperando encontrar un pozo en mis sueños” (‘El Caldero y La Sed’); “luego te rondaré en sueños” (‘Tu Sonrisa En Vena’); “Mientras dormías, tú no lo sabías, yo te estaba soñando” (‘Mientras Dormías’); “Pa soñar que sueño soñando durmiendo despierto” (‘Donde Quedo Conmigo’); “Mi puto sueño empecé a tejer” (‘Agradecidos A Ti’); “Y si la vida fuera un sueño del que nos despierta la muerte?” (‘Pregunto, Yo Solo Pregunto’); “El Sueño Donde Fui Feliz” (‘En El Viento De Un Rosal’).

Y en el caso de las aguas… “Pa ahogar a la sed y llenar el caldero de agua y sustento” (‘El Caldero y La Sed’); “Sed, que sacio en el río de tus ojos (…) brocal de tu pozo donde me mojo” (‘Tu Sonrisa En Vena’); “al cauce de tu cuerpo, y en tus asedadas orillas” (‘Mientras Dormías’); “donde el rocío mata la sede las piedras (…) pa nadar en los ríos dormidos de mis adentros” (‘Donde Quedo Conmigo’); “Bebió el agua de la sed” (‘El Latido’); “esquejes de olas sin mar” (‘En El Vientre De Un Rosal’); “me gustaría beber del fuego de tu hoguera” (‘Y Que Haga El Tiempo Que Quiera’); “tiene por ducha una cascada y por bañera una laguna” (‘La Dama De Las Flores’); “por ella, él, bebe los mares” (‘Cervecita y Caldouva’); “y sequen la humedad que dejó el agua con sal” (‘Las Hogueras Que Penden Del Cielo’).

Uno de los placeres de Sínkope es escudriñar los textos y la sensación de eterno regreso a la sed y los sueños produce sensaciones encontradas. ¿Premeditado o casualidad? Tendremos que preguntárselo. E, insisto, que de manera individual las canciones tienen su encanto. La apertura, single y videoclip, con ‘El Caldero y La Sed’ parece una renovada visión del mito de Sísifo, cambiando piedra por cubo. ‘Tu Sonrisa En Vena’ apunta a declaración de amor platónica, más acentuada aún con tintes bucólicos ‘Mientras Dormías’. Aunque en esta sí se folla, como, más adelante, en la carnal “Y Que Haga El Tiempo Que Quiera’.

‘Donde Quedo Conmigo’ brilla en su ejército de anáforas y paralelismos en un bello canto de individualidad y fortaleza personal. Entereza que también está presente en ‘El Latido’ y ‘La Dama De Las Flores’, esta vez en tercera persona. Retórica de tinte previsible pero con pleno sentido en ‘Pregunto, Yo Sólo Pregunto’, a la que sucede ‘En El Vientre De Un Rosal’ es quizá el más poético de los textos, donde cada palabra se mastica. ‘Cervecita y Caldouva’ transforma en personajes simpáticos a ambos caldos etílicos mientras que ‘Las Hogueras Que Penden Del Cielo’ es un hermoso canto de dolor por la pérdida de seres queridos, uno de los momentos más destacados del álbum, sin lugar a dudas.

En cuanto a ‘Agradecidos a Ti’, homenaje al jefe Rosendo, resulta una canción pintona, pero que tiene más de fan que de poetismo. Es decir, el mensaje es compartible, aunque se echa en falta lírica. En cualquier caso, loable la intención, del todo merecida. Y sobre El Drogas, por suerte en los últimos tiempos sus colaboraciones (por ejemplo la hecha con Cero A La Izquierda) no fagocitan, sino que suman sin tapar. Waits particular va camino, que no es mala senda.

Y aunque siga prefiriendo después de todo la entrega anterior, Museo de Rejas Limadas es un paso más en la senda de un grupo sobresaliente que se puede permitir el lujo de traernos a casa de vez en cuando un notable.

Nos vemos en el Viña.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. El Caldero y La Sed
  2. Tu Sonrisa En Vena
  3. Mientras Dormías (El Sueño)
  4. Donde Quedo Conmigo
  5. Agradecidos A Ti
  6. El Latido
  7. Pregunto, Yo Sólo Pregunto
  8. En El Vientre De Un Rosal
  9. Y Que Haga El Tiempo Que Quiera
  10. La Dama De Las Flores
  11. Cervecita y Caldouva
  12. Las Hogueras Que Penden Del Cielo

 

 

 

 

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Publicado el abril 20, 2015 en Críticas Discos y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. Crees que tocarán alguna de este álbum en viña?? Espero pocas, para poder disfrutar de su amplio y antiguos trabajos

  2. Ei, no me di cuenta, gracias por contestar, nos vemos por Viñarrobledo 😉
    a disfrutar!!

  1. Pingback: Sínkope – ¡¡¡Gracias!!! | RockSesion

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