Poncho K – Despertando

Poncho-k-portadaGrabado en la madrileña sala But el 12 de diciembre del pasado año y con las colaboraciones de Manolo Kabezabolo, Rubén Pozo, Vito Íniguez (Sinkope), Rakel Winchester, Carlos Chaouen y Ernesto Guilmain, Despertando es el primer trabajo oficial en directo del artista sevillano Poncho K. Después de seis trabajos en estudio y tras exorcizar dolores y temores en su Caballo de Oro (con el que ya apuntaba a que suponía cerrar un círculo y que supondría un punto de inflexión) esa sensación de colofón final se completa con este directo. La rúbrica de una temporada convulsa en lo personal y en lo musical, con numerosos cambios profesionales desde en los componentes de la banda que le acompaña, como a nivel empresarial en cuanto al sello y la agencia de contratación. Despertando tiene en su defecto la virtud. Y es que 19 temas se antojan tan escasos para lo querido de su cancionero que sabe tremendamente a poco. Quizá hubiera sido más especial un doble, pero quizá por concreción, quizá por costes, la cosa se queda en un CD+DVD que, sin duda, va al grano.

Viendo la selección de canciones incluidas, uno echa la vista no demasiado atrás, al concierto que vi en el Aúpa Lumbreiras de 2013 y nota las ausencias de ‘Estrépito’, ‘Cuando Deje De Vivir a la Intemperie’, ‘Er Tío Del Saco’, ‘¿El Tren De La Rendición?’, ‘Carnivoro Cuchillo’, ‘Pescaitos’, ‘Al Loro’, ‘Bla, Bla, Bla’, y más allá, los ‘Así Me Lo Invento’ o ‘Fronteras’… Lo dicho, un segundo disco que, ni se hubiera hecho largo y que hubiese hecho esa intención compilatoria mucho más eficaz.

Acompañado por Javier Mayor en la batería, José Ángel León (Niño Peludo) en la guitarra, Rubén Martín (Eru) al bajo y Alicia Santos en los coros, Poncho K ofrece en el DVD y su correspondiente trasladación al audio una noche más de su carácter, su puesta en escena, tan característica y en la que se ha quedado como referente único. Se acabaron las comparaciones con Extremoduro, se acabaron las similitudes con Albertucho al dimitir este de sus inicios para pasar a ser el Capitán Cobarde. Poncho K se erige solo, sin camiseta siempre, desafiando cualquier triunfalismo tan propio del rocanrol y la altiveza disfrazada de humildad de los poetas crecidos a más. Su mérito reside en que su interpretación en el escenario es tan desnuda de florituras que su ego queda en un segundo plano para que hablen sus canciones. Y es cierto que hubo tiempos de enorme distancia y elevación, pero el Poncho K de los últimos tiempos (y posiblemente tenga mucho que ver el verano al que hace referencia en ‘El Bicho’, la canción clave para entender los últimos años) es mucho más empático.

Entre las colaboraciones, algunas eran previsibles, otras son sorprendentes. Grata satisfacción recuperar a Rakel Winchester (“no sabía yo que era el marío de la carnicera”) que abre a la perfección ‘La Cuenca’. También choca a priori el cameo de Rubén Pozo, que convierte ‘El Último Sol’ en una derivación de guitarreo stoniano y que conjuga bien pese a las distancias con Poncho K. El apreciado Ernesto Guilmaín (desde los tiempos de Canallas lo he tenido en alta estima) pone su española al servicio de las alegrías vacilonas de ‘Laureles’. Once años acompañando a Poncho K que terminaron por inesperadamente. Carlos Chaouen aporta su grandeza de antidivo en ‘La Tarde Viajera’. Sobrio, adusto, al uso. Por su parte, Manolo Kabezabolo demuestra en ‘Mentiras de Sal’ que hace tiempo que dejó de ser aquel yonqui descontrolado para actuar concentrado y dinámico. El último compadreo lo hecha el extremeño Vito Íñiguez de Sínkope, que le da mayor quejío a la coda final de ‘Verborrea’. Esa que en el disco grabó Roberto Iniesta. Idiomas similares, en suma.

Entre el resto del repertorio me gusta cómo se ha mantenido, tras la novedad, ‘De Ninguna Parte’, por supuesto la melodía acaramelada de ‘Punky Gitano’, la dualidad y rockerío poderoso de ‘Te Digo Que No Te Quedes’, que se celebren los singles exitosos ‘Borracho de la Madrugá’ o ‘Corrientes Demolientes’ o que se recupere la añeja ‘Un Perro Como Tú’. También brillan los galones adquiridos por ‘Pistolas’. Pero todas rindiendo pleitesía a ese ‘El Bicho’, pasodoble circense con querencia de tango, que sigue manteniendo la crudeza de la sinceridad de Poncho K con su público. El desnudo absoluto, como si todos y cada uno de los oyentes fuésemos parte de la familia.

Poncho K cierra una época en la que las ha visto de todos los colores. Cierra quince años de carrera con apenas 35. Lo que dicte el futuro depende de sus próximas intenciones en estudio. Quizá sea demasiado pronto para esperar una gran sorpresa en sus formas, pero cuando el talento es grande al final es solo cuestión de atrevimiento o apetencia.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. La Cuenca
  2. De Ninguna Parte
  3. Punky Gitano
  4. Te Digo Que No Te Quedes
  5. Borracho De La Madrugá
  6. Quién Apagará
  7. El Último Sol
  8. Corrientes Demolientes
  9. Un Perro Como Tú
  10. El Bicho
  11. Laureles
  12. La Tarde Viajera
  13. Arrebatos de Primavera
  14. Pistolas
  15. Manolito Caramierda
  16. Una Historia Con Las Manos
  17. Mentiras De Sal
  18. Al Marchar
  19. Verborrea

 

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Publicado el mayo 10, 2016 en Actualidad. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

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