Ariel Rot – La Manada

ariel-rotCerca de cuarenta años de rocanrol contemplan al señor Ariel Rot. Cuando los reportajes sobre la propagación del rock en España se recrean en la influencia primigenia de Miguel Ríos o la posterior más urbana de Rosendo o la más empacada de Loquillo, a muchos se los olvida citar a Ariel Rot, que desde finales de los setenta ha mantenido una senda de trabajo firme, constante y de una calidad envidiable. Quizá el hecho de no hacer nunca afirmaciones grandilocuentes, ni entrar en polémicas con nadie, ni coger la bandera en representación de nada, han provocado ese ‘olvido’. El caso es que es, por derecho propio, un ejemplo claro de dedicación y seriedad. Pocos pasos en falso se le conocen. La década de los cincuenta además le ha sentado especialmente bien. Tanto La Huesuda como La Manada son dos ejercicios de belleza en su plenitud. Este, incluso, más sobrio en las formas. Un tequila reposado sin esbozos latinos, convirtiendo a su guitarra en un crooner elegante de destellos mágicos. Ariel Rot, letras de oro del rock en castellano.

Y solo hay que escuchar la hermosa ‘Solamente Adiós’ una vez para darse cuenta. Unas delicadas teclas presentan el tema en una melodía circular, sobre la que poco a poco desarrollará un solo de una grandeza abrumadora. Casi que si el disco acaba en ese segundo corte, ya valdría la pena. No es así, claro, y hay otros momentos notables a lo largo del metraje. ‘Una Semana Encerrado’, la entrada, es un desglose de rock engrasado. Una mezcla del Black and Blue stoniano con el riff del ‘Should I Stay or Should I Go’ de los Clash. Una delicia. Sucediendo a la primera canción que hacía referencia, el lenguaje lleno de giros irónicos se presenta en ‘Se Me Hizo Tarde Muy Pronto’, con esa suerte de dialéctica contradictora, extrapolable casi a todo el universo literario de su carrera. Un ritmo de piano bar riega cada fraseo mientras que los rasgueos entran y salen a su antojo.

El tema que da título al álbum es un medio tiempo con aires de calypso-tropicana diluido mediante suaves slides que nunca entran en lo tedioso. En el final de la primer parte del trabajo nos llega ‘En El Borde De La Orilla’, otra canción en la que Ariel Rot utiliza su vida como fuente de inspiración lisérgica: “tuve que aprender a andar después de tanto correr”. La sonoridad acústica le da el brillo necesario. Todo lo contrario, será el único desbarre del álbum, nos llega en el ecuador, ‘Espero Que Me Disculpen’ es un rock hedonista en el que Los Zigarros demuestran una vez más que son ‘la gran esperanza blanca del rock’. Buena conexión y un “shacka bum bam bam” juguetón.

El segundo tramo abre con la señorial (contradicción) ‘Vagabundo’, un tema en el que se aprecia la maestría en el dominio de aquellos guitarristas mágicos del swing y el jazz. Otra canción con la que sentirse identificado cuando ya se tiene mucho vivido: “Todo se queda en mi memoria, nada se puede borrar, mejor una mala historia que no tener nada que contar. Me queda mi guitarra, me queda mi sombrero”.  Pura magia. En la misma línea, más frágil aún, aparece ‘Una Nube Que Pasó’, un “blues sentimental” (como la milonga de Gardel) que se susurra con tanta delicadeza que nubla. Entre ellas, y siguiendo con la grandeza, ‘Broder’ es un sentido homenaje, nunca suficiente, a su camarada Julián Infante, con quien compartió tanto con Tequila y Los Rodríguez. Más de quince años después, el recuerdo de un amigo añorado.

El final nos llega con dos ‘agitados’, que no ‘removidos’. ‘Muy Complicado’ es un brindis a la ruptura y al olvido de cadencia de big band y sabor neoyorquino. El círculo se cierra con la despedida de ‘Me Voy de Viaje’, que marca casi una trayectoria perfecta, después de encerrarse una semana y psicoanalizarse durante las once canciones. La letra vuelve a ser tan certera que el tarareo lo sentimos en primera persona.

Un final mágico para dar el colofón a un conjunto que enamora como la primera vez en cada escucha. Concluyo, como el disco, como lo empecé, Ariel Rot merece, ya desde hace tiempo, ser tratado con todos los honores.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. Una Semana Encerrado
  2. Solamente Adiós
  3. Se Me Hizo Tarde Muy Pronto
  4. La Manada
  5. En El Borde De La Orilla
  6. Espero Que Me Disculpen (con Los Zigarros)
  7. Vagabundo
  8. Broder
  9. Una Nube Que Pasó
  10. Muy Complicado
  11. Me Voy De Viaje

 

Anuncios

Publicado el septiembre 29, 2016 en Críticas Discos y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: