Los Benito – El Rincón De Mi Cabeza

Hablando del grupo, hace ya algunos años, en el foro de Maneras de Vivir alguien los definía como ‘los Guti’ del rocanrol. Algo así como una gran promesa con muchas cualidades y momentos brillantes, pero que nunca habían llegado a ser la gran estrella a la que podrían apuntar o llegar. La afirmación, además de la coincidencia del apellido Benito, no la suscribí al ciento por ciento, pero sí que, visto en perspectiva, se hubiese podido esperar algo más, pero no ya de la banda, sino del reconocimiento/acercamiento por parte del público. Es cierto que Buena Energía (2011) no alcanzó el nivel de su anterior de estudio Sueños Con Traje De Tinta (2007) o Sin Trampa Ni Cartón (2005), pero sí que recuerdo que las sensaciones con ese álbum concluían en que estaban ‘creciendo’ en el sonido de una manera mucho más natural y efectiva que Marea, que por aquel entonces lanzaba su En Mi Hambre Mando Yo (2011). El sonido de los valencianos no supeditaba las guitarras a las letras, compartían lecho, seguía habiendo fuerza… aunque no dejaba de ser una pequeña bajada de nivel. Seis años después y tras un escarceo en solitario de Quini, Los Benito vuelven sin Kamelas y con ilusiones renovadas.

Juan Manuel Burgos “Loko”, Vicente Tormo “Vicent”, Nacho Balanza ” Nachet”, Ismael Vivo “Sexy”, que regresa a la banda, y Joaquin Gomez “Quini” y su inconfundible voz regresan como el que no se ha ido, porque su rocanrol, de riffs tan Iron Maiden, -de esto fui consciente gracias a compartir concierto con el tuitero Marki- de letras tan humanas y de intenciones tan blancas y transparentes no tienen fecha de caducidad, como sus coros. A toda esa vuelta atrás se suma el regreso de Vicente Sabater a los mandos del sonido (precisamente solo ausente en Buena Energía). Al fin, es una de esas bandas que transmiten buen rollo, independientemente de que tengas canciones imprescindibles, sobresalientes, pasables o prescindibles. Es un cuestión de feeling y eso lo han tenido siempre. Y todo ello se vive y percibe en la nueva entrega.

No hay grandes revoluciones en la decena de temas que nos presentan Los Benito en El Rincón De Mi Cabeza. Precisamente este primero es uno de los más enjundiosos, porque en él encontramos desde unos coros bullangueros que bien podrían firmar Porretas, a una escala de guitarras que en momentos pueden recordarnos a Extremoduro de los últimos diez años. Ello, más el sello de la casa, nos da un tema muy destacado, de grandes hechuras, de ‘ha valido la pena la espera’. La media sigue alta con la divertidísima ‘Lola’ (uno de los nombres que más canciones ha inspirado en el rock a lo largo de su historia), un rocanrol fresco, de leve toque sincopado y con unos coros muy efectivos.

En ‘Para Siempre’ se despliega esa gratitud emocional que se palpa en los textos de Quini, aquí aderezada de un rocanrol más sobrio pero con una fantástica dinámica hasta desbordarnos en un solo y coda final que suena a carne de directo. ‘Tatuajes’ arranca con protagonismo de batería en la entrada instrumental y de bajo en la primera estrofa del fraseo, herramientas sencillas, pero que hacen que la escucha no caiga en la previsibilidad. La violencia de género, no por recurrente deja de ser necesario, protagoniza un corte en el que, aunque prima lo narrativo, sí que contagia la luz de una nueva esperanza en su estribillo. La primera parte del álbum se alcanza con ‘Mañana’ (con una entrada muy Maiden, por cierto) un corte, que en su punto de oscuridad melódica y su estribillo, lleno de voces arropando, pone los pelos de punta. Otro golpe certero a la memoria y al futuro de manera epistolar. Diana en ambas direcciones para mi canción favorita del álbum.

María’ es otro hermoso canto de amor rural y costumbrista. La historia de amor de dos campesinos que se han dedicado la vida narrada con una maestría elogiable y empática, tanto que al final la sucesión de estribillos te va calando por dentro. ‘Las Calles Dormidas’ es la única ‘canción protesta’ de la lista, pero tan certera en su análisis, más allá de lo panfletario sino con un punto de vista más crítico. (El fragmento de “cansado de mirar pa’ un lao, cansado de seguir callao” es vibrante). Una crónica de su tiempo lleno de rítmicas potentes y argumentos a los que es fácil poner caras.

En ‘No Me Acostumbro’ continúa el tono apesadumbrado, con un canto de ausencia, aquí bastante más sencillo, con la búsqueda como inspiración, que precisamente también es la que guía a ‘Tirabuzones‘, aunque, como el reverso de una moneda, las sensaciones transmiten todo lo contrario, quizá por la esperanza de consumación corpórea y sensitiva. El cierre lo pone ‘Todo Va Bien’, un corte musicalmente muy potente y aguerrido y que se diferencia del resto por la interpretación vocal principal, en esta ocasión a cargo del Loko.

El cierre de un disco en el que guitarras sacuden, todo suena a banda, los coros queman a fuego de directo. Los Benito están de vuelta y no he sido consciente, hasta escucharlos de nuevo, de lo mucho que se les echaba de menos.

 

En Spotify.

Lista de canciones – tracklist:

  1. El Rincón De Mi Cabeza
  2. Lola
  3. Para Siempre
  4. Tatuajes
  5. Mañana
  6. María
  7. Las Calles Dormidas
  8. No Me Acostumbro
  9. Tirabuzones
  10. Todo Va Bien

 

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Publicado el junio 22, 2017 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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