La Beriso – Pecado Capital

Canta Andrés Calamaro, compatriota de La Beriso, en ‘Todas Son Iguales’ (primera canción del disco –dedo- dos del mastodóntico y añorado El Salmón) que “también hay y parece broma un repertorio en otro idioma. Canciones que no leemos y solamente tiramos”. A veces, ni siquiera es necesario que estén escritas en otro idioma. El rock argentino es una fuente inagotable de talento, antes, ahora y a buen seguro en el futuro, pero, a no ser que se haga una búsqueda concienzuda y un trabajo de profundización que requiere, sobre todo, tiempo que no siempre se tiene, muy poco nos llega para todo lo que hay. Conocemos el combo Tequila, Los Rodríguez, Calamaro y Ariel Rot porque casi son ‘españoles’ de adopción. No llegó con fuerza, aunque de manera fugaz, gente como Bersuit o Los Fabulosos Cadillacs. También identificamos a Soda Stereo, Ratones Paranoicos, Attaque 77… Pero todavía quedan muchos más: Bulldog (debilidad personal), Babasónicos, La Renga, Todos Tus Muertos, Los Piojos, Las Pelotas, Viejas Locas, Guasones, Gustavo Cerati, Intoxicados. ¿Y Spinetta, Charly García o el gran Pappo Napolitano? La Beriso, otro nombre para sumar a la lista de tareas pendientes.

Pecado Capital salió en Argentina en el mes de septiembre y ha sido hace escasas semanas cuando el álbum ha llegado a España de la mano de El Dromedario Records, conexión argentina vía Ciclonautas, claro está. Por lo que he venido escuchando en las últimas semanas, dicen que está lejos de ser el mejor disco de la banda… Aunque también es cierto que son los típicos y tópicos comentarios de aquellos que se toman el triunfo popular como una afrenta. Ese “antes molaban más, cuando no los conocía nadie” que tantos estigmas reparte desde el principio de los tiempos de este circo. Sea como fuere, el caso es que La Beriso llenó con 65.000 personas el estadio de River Plate y eso no lo hace cualquiera.

Parece ser que la progresiva ‘profesionalización’, mejora de estudios y producciones ha limado la acidez de calle y la rebeldía de postín a cambio de melodías y tonadas más atemperadas, con menos arista, más pompa y más accesibilidad. El caso es que, aceptando que la evolución de un grupo de rocanrol no se puede hacer al gusto de todos, Pecado Capital es un muy buen disco. Lo es porque tiene esa combinación tan propia del rock argentino, en la que lo vocal conjuga un toque equilibrado entre melancolía y épica y una capacidad pasmosa para generar riffs y melodías aprehensibles, pegadizas y coreables, aunque no haya coros. Vean cualquier vídeo en directo.

El septeto (las siete focas, como ellos dirán más adelante) son Rolo Sartorio a la voz principal y guitarras acústicas, además de la práctica composición de los temas, salvo un par de ellos compartidos por Pablo Ferradas, guitarra; Emiliano Mansilla, guitarra; Javier Pandolfi, a la batería; Ezequiel Bolli al bajo; Conde Kung en el teclado y pianos; y Pablo Puntoriero en saxos alto, tenor, barítono y percusión. Importante armazón para dar vida a un disco que en su edición española incluye tres temas grabados en directo, todos ellos de su anterior álbum, Historias.

El universo temático de La Beriso es sencillo, pero directo. Historias de perdición, de intento de olvido o de regocijo en el recuerdo, ausencia de amor, despedidas hasta incluso las de la muerte y una ligera crítica y sorna marca de la casa, tanto para la sociedad y los poderes económicos y también para la música.

Legui’ es un buen ejemplo de esa nostalgia explosiva con la que es muy fácil identificarse. El camino de la autodestrucción mientras se añora la inocencia y felicidad infantil. Es cierto que la afección a la hora de cantar de Rolo puede impactar en las primeras escuchas, pero al final nos acabamos haciendo. Temas como ‘Realidad’ ayudan a ello, con un estribillo cargado de distorsión y la rabia de los sin nada recogida, como en ‘Risas de Pobre’, más enérgica y compacta todavía.

Entre ambas, ‘Tres Mujeres y Ella’ es un country lleno de swing en el que deja su impronta el siempre reconocible Andrés Calamaro. Una historia de perdición y venganza que es del todo hipnótica. Junto al inicial, ‘Pensamientos’ es uno de los cortes más sobresalientes del álbum con delicados arreglos de cuerda, con pack completo, concertino y secciones de violines, violas y cellos. Es una balada desgarrada y confesional que cala por su gran interpretación vocal. También me da mucho feeling ese ‘Whisky Doble’, con hechuras de bolero cantinero, más rítmico que ‘Copa Rota’ (Los Rodríguez), pero más o menos con la misma esencia, hasta en lo etílico.

’10 Años’ es un corte que, inevitablemente, nos lleva a asociarlo a la muerte de sus dos hermanas, Mariana y Marcela, en 2004 y 2007. Como para cuestionar su capacidad para escribir sobre el dolor. ‘Camina El Dolor’ destaca especialmente por el protagonismo de las percusiones en el fraseo y por el acelerón de un estribillo lacerante. ‘Una Canción’ es otro hermoso ejercicio de búsqueda de paz, melódica y accesible, con un deseo constante “una canción que me quite el dolor cuando me hablen de vos”. Y por si fuéramos cortos de emociones, todavía llegará ‘Andá a Saber’ para despedir al colega fallecido de forma prematura y con un desgarro vocal que estremece. “Y a tu princesa cómo se le explicará que por la noches su papá no volverá (…) Que tengas buen viaje amigo esta vez y que tu angustia pueda desaparecer. Aquella noche que te tuvo a mal traer lo sabías bien, otra vez te tocó perder”.

En el último tercio, ‘Mano a Mano’ reincide en un presente vacío, mientras que ‘Buscas Nacer’ sacude con un golpe certero, constante y protagonista de caja para un rocanrol robusto y compendioso. ‘Pobre Luis’ es una gran balada que coquetea con ciertos toques de blues como de góspel en unos coros grandilocuentes. Por su parte, ‘Salir’ lo hace con ligeros tintes sureños, que completan la versatilidad de un genero álbum. En el final ‘Amaneciste’ es una balada de piano y voz, otro canto a la angustia existencial y a las botellas vacías. Como contrapunto, ‘Banda de Moda’ es un ejemplo fantástico sobre cómo asimila el grupo las críticas a su nuevo éxito. No tiene desperdicio: “idiota deja de escuchar esa banda de moda, imitan algunas canciones, ¿no ves que las roban? (…) Se creen estrellas de rock y cambiaron la ropa, que alguien les diga de onda que son siete focas”. Chapó.

 

En Spotify.

Lista de canciones – tracklist:

  1. Legui
  2. Realidad
  3. Tres Mujeres y Ella (con Andrés Calamaro)
  4. Risas De Pobre
  5. Pensamientos
  6. Whisky Doble
  7. 10 Años
  8. Camina El Dolor
  9. Una Canción
  10. Andá a Saber
  11. Mano a Mano
  12. Buscas Nacer
  13. Pobre Luis
  14. Salir
  15. Amaneciste
  16. Banda De Moda
  17. Como Olvidarme (bonus track en vivo)
  18. Ella (bonus track en vivo)
  19. Traicionero (bonus track en vivo)

 

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Publicado el julio 5, 2017 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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