Archivo de la categoría: Críticas Discos
Leize – 40 Peldaños
Cuatro décadas celebradas sin tópicos, sino mostrando a una banda viva, rabiosa, tan vigente como el primer día, pero con un sonido mejorado por la experiencia y por la mayor tecnología. Heavy metal con alma de rocanrol o rocanrol con aceros afilados hacia el heavy metal, ¿qué importa la terminología? Leize siempre ha sido una de la bandas más carismáticas del rock ‘de trinchera’ de nuestra escena, con una honestidad tan rebosante como la que hizo dar un paso al lado en el mayor momento de popularidad por no querer sacrificar la familia por el éxito. En los terrenos donde otras bandas como Tako, Transfer en su momento o y otras decenas y decenas meritorias de mucho más reconocimiento, Leize mantiene el cariño de sus fieles y conquista los oídos de quienes les presten la atención debida. Para celebrar sus 40 años de nacimiento, decidieron regrabar cuatro temas de su nutrida discografía, incluir dos temas en euskera (uno de ellos versión del cantautor Mikel Laboa) y otros dos inéditos. Un sonido bombástico que hace justicia al rock que han desplegado y descerrajado toda la vida. Que vengan muchos más. Y es que una de las claves de Leize es cómo, pasados los años, se escuchan y sorprenden tanto por la vigencia de sus textos como por la inmensa colección de buenas ideas, ritmos y estribillos que acumulan. Una de esas pequeñas joyas que, si ya la conoces, es fácil de apreciar y que, si no es el caso y te gusta descubrir ‘nuestra’ historia, te sorprenderá casi con toda seguridad.
Lee el resto de esta entradaCarlos Álvarez – Big Bang
Si un artista tiene puesto, en la primera frase de la biografía de su web oficial, que «es un tipo al que le vuelve loco la música», el nivel de empatía y conexión pasa a un nivel superior. Para las personas más fieles y con mayor memoria su nombre les puede sonar de haberle citado en las primeras críticas de discos de la banda castellonense Dry River, grupo del que formó parte de 2005 a 2019. Una pieza fundamental en la puesta en órbita del grupo, allí tuvo la oportunidad de dar vida a muchas de las ideas que hervían en su cabeza. También ha colaborado puntualmente junto a artistas y bandas como El Último Ke Zierre, Santero y los Muchachos, Ricardo Marín, Osvi Greco Retrospective Band, Martina, Malasombras, Artur Álvarez, Músicos De Guardia, Reina Roja y un largo etcétera. En 2023, Carlos formó parte de la gira y la grabación del disco en directo ¡Celebremos! de Soledad Giménez. Actualmente, toca en la banda de Luis Prado, uno de sus principales referentes musicales. Y tras concluir su etapa con Dry River y publicar su primer disco en solitario, Versiones Más De Ayer Que De Hoy, Carlos ha retomado con fuerza el desarrollo de su propia música. Big Bang marca este nuevo comienzo: «un festín musical sin complejos, donde revive la esencia de las décadas doradas del rock con su estilo y visión únicos», nos explican desde Colectivo Melón. Un álbum en el que se mantienen muchas de las claves conceptuales de los siempre recomendables Dry River, pero con un sello propio que sigue forjando sin prisa, sin pausa. Una muy buena piedra de toque que nos confirma a un compositor de largo recorrido. Que vengan muchos más.
Lee el resto de esta entradaMaika Makovski – Bunker Rococo
Suele pasar cada edición y en esta no tenía por qué ser diferente. Es habitual que a la hora de hacer Los Discos del Año correspondiente, alguno de los Oros, Platas o Bronces recaiga en el algún álbum que no tiene hecha todavía la crítica completa. Puede ser, principalmente, por dos factores. El primero es que sea un descubrimiento de último hora a raíz de vuestros votos en la lista abierta previa. Recuerdo que me pasó con Mausoleo, a quienes conocí y concedí medalla a la par. Como he reconocido en múltiples ocasiones, escucho todos y cada uno de los discos que votáis y que se me han pasado durante el año para que después mi selección editorial sea lo más meditada y conocedora posible. El segundo motivo tiene que ver con las fechas. Cuando un disco sale a finales de año se hace complicado llegar a tiempo ya que son semanas de alta densidad de trabajo en la oficina (más de lo habitual, quiero decir) y cubrir las actividades de una programación cultural de Navidad no deja más espacio que para esos clásicos que son, como apuntaba, las votaciones, lo más leído del año y la lista editorial. Y en esa lista tenía claro que tenía que estar este Bunker Rococo de Maika Makovski. Su noveno álbum desde su estreno con los iniciáticos Kradiaw (2005) y Kraj So Koferot (2007), con los que la conocí a los que seguiría el definitorio Maika Makovski (2010), los magníficos Desaparecer (2011) y Thank You For The Boots (2012) y Chinook Wind (2016) entre los que se coló el directo Live-Apolo! (2015). Tras las andanzas televisivas de La Hora Musa, los lanzamientos se retomaron con MKMK (2021). Un álbum irregular pero necesario para llegar al rutilante, elevado y gustoso Bunker Rococo.
Lee el resto de esta entradaMalaputa – De Raíz
Nos tiene bien acostumbrados la gente de El Dromedario Records cerrando el año con el lanzamiento de un álbum que se convierta en la estrella de las fechas navideñas en el mundo del rock en castellano. Lo hicieron en 2022 con Los Potros Del Tiempo de Marea, lo repitieron en 2023 con Se Nos Lleva El Aire de Robe y, dado que ambas formaciones andan de receso y descanso merecido, este año hacen lo propio con un punta de lanza como Malaputa. O, lo que es lo mismo, el trío donde ubicamos a la voz y al bajo a El Piñas y a la guitarra a Kolibrí Díaz, ambos de Marea, junto con Eugenio Ubasos, ‘Euken’ a la batería. De Raíz, como sabéis las personas más puestas, es el segundo álbum de esta formación que publicó su debut hace ya diez años, en primavera de 2014, bajo el nombre de Subió El Telón. Una década que, sin embargo, no parece haber alterado los principios fundacionales de un grupo que, ni entonces ni ahora, entiende de medianías. A su afán y espíritu de salir a morder con una base rítmica poderosa (motorheadiana en ocasiones) se suma la alta graduación de voz y textos que da el paso del tiempo y también la maestría que da contar con la versatilidad y capacidad guitarrística de Kolibrí, que se hace cargo de las seis cuerdas supliendo a Óscar Sánchez. Malaputa alegra el final de año y apunta, desde ya, a ser uno de los favoritos en la lista de discos del año que podréis empezar a votar desde mañana, como cada 17 de diciembre hasta el 1 de enero, inclusive. Vuestra lista se compartirá el día 2 de enero y la lista editorial de esta casa (con sus oros, platas y bronces) será, como siempre en ambos casos, el 5 de enero. Vamos al lío.
Lee el resto de esta entradaTierra Santa – Un Viaje Épico
Camino de los treinta años de carrera y haciendo gala de la misma heroicidad a la que han cantado tantas veces en sus canciones, Tierra Santa no desfallece ni al tiempo, ni a las modas y tendencias (me encanta ese titular dado para la Agencia EFE: «Nuestra música ya estaba pasada de moda cuando empezamos hace 27 años») y sigue galopando “melenas en plan silkience” que dirían aquellos, con su decimosegundo trabajo discográfico de estudio, casi el vigésimo si contamos los tres directos, un epé y tres recopilatorios… Nada mal si tenemos en cuenta que estuvieron en barbecho un par de años a finales de la primera década del milenio. Los riojanos vienen sin cambiar un ápice su filosofía argumental, ni sus formas sonoras (con matices) ni su gusto por las estructuras sencillas, los cantos gloriosos, épicos, emocionales, el riff preciso, las teclas sobrias, la base rítmica estilosa y infranqueable. Para que nadie se despiste lo dejan claro desde el título. Un Viaje Épico que viene de la mano de Maldito Records, que además se ha marcado una más que suculenta versión en vinilo de buen gramaje (y negro, lo de los colorines no va con un grupo como Tierra Santa) y doble hoja, con el cedé incluido en su interior para mayor comodidad. Son diez temas más, que alimenta una discografía sin altibajos, con mayor o menor velocidad o pólvora según el caso. Fiabilidad extrema, fiabilidad cien por cien Tierra Santa.
Lee el resto de esta entradaDani Martín – El Último Día De Nuestras Vidas
El cantante y artista madrileño viene a ser paradigma de muchísimas cosas dentro del mundo de los rocanroles. Líder o cabeza visible de un grupo de éxito rabioso y generacional que decide, contra corriente y de manera totalmente impopular, empezar un camino en solitario. Eso, por un lado, lleva aparejada (sí o sí) varias cruces perpetuas de quienes considerarán, haga lo que haga, que se ha cargado algo especial, que lo hecho por dinero y que, grabe lo que grabe, siempre será peor que lo que hacía con el grupo. Robe, Fito, Leiva, Bunbury, Mikel Erentxun, Andrés Calamaro, Iván Ferreiro, o, bueno… hasta Rosendo pasó por eso en su día. (Sin mencionar la eterna pregunta de “¿y la reunión pa’ cuando?”. El record lo tiene sin duda Fito Cabrales e Iñaki Antón, pero Dani debía estar un tanto hasta el gorro también para marcarse aquel No, No Vuelve, donde daba una revisión actualizada de diez temas de su banda madre, El Canto del Loco, acompañadas de un tema inédito donde hacía un brutal ejercicio de sinceridad. Porque para bien y para mal, no hay medianías con Dani Martín, tan odiado como adorado, pero, a mi parecer, siempre fiable y honesto con lo que dice, piensa y hace. Ahora, tres años después de aquello, parece que se ha afanado en quitarse los aderezos poperos para rugir en formato básico de guitarras, bajo y batería. Más rabioso, más directo, menos pretencioso… Algo que, desde nuestro punto de vista, le sienta bastante mejor. El disco viene con alguna canción nacida para el debate (sí, la del reggaetón y el supuesto guiño a Extremoduro), con quizá el último graznido de juventud para el que será el último antes de sus cincuenta y de batir récords con lo de los tropecientos Wizink agotados un año y medio antes. Mejor que lo consiga un tipo que valora los instrumentos de verdad y las formas del rock-pop-punk clásico que otros, ¿no?
Lee el resto de esta entradaLos Toreros Muertos – 100.000 Copias Vendidas En Una Semana
Después de viajar en el tiempo ayer gracias al magnífico libro que recuerda la gestación de Siniestro Total y la publicación de su primer larga duración, el imprescindible ¿Cuándo Se Come Aquí?, no se me ocurre mejor continuación entre las últimas novedades publicadas en las últimas semanas que el flamante nuevo álbum de Los Toreros Muertos. Que viene a ser el primero con nuevas canciones desde el Cantan En Español de 1992, dado que el Colegio Público Javier Krahe de 2020 era de versiones mi añoradísimo y querido tocayo. Y es que lo dicho en lo personal ayer es muy aplicable a la banda de Pablo Carbonell, de quien me sabía de principio a fin su debut, 30 Años De Éxitos, que traje aquí en la crítica remember de los viernes (los que se puede) hace más de una década. Y fíjense, ahí tienen una conexión entre pasado y presente porque, con el mismo morro, si Los Toreros Muertos empezaban con esa jeta de titular un debut como un recopilatorio de una banda longeva, aquí se aventuran a pitonisos con 100.000 Copias Vendidas En Una Semana. 32 años han pasado, pues. ¡Ni Chinese Democracy de Guns and Roses se hizo esperar tanto! Aumentando colores a su sonido Madness – Police de los inicios, la nueva ‘pieza’ trae docena completa y variada donde encontramos desde un rocanrol, a una rumba, psicodelia, surf, country, canción de autor (cada estilo concreto con un referente o evocación clara) y todo hilado por historias hechas canción con el sello que caracteriza a la formación: ironía, humor ácido y sátira, incluso saliendo indemnes de alguna que otra orilla de peligrosas ofensas.
Lee el resto de esta entradaNat Simons – 7 Vidas En La Sala (Directo Desde Wizink Center)
Llevamos tiempos avisando de lo que está forjando Nat Simons desde que decidió darle carpetazo a eso de componer y cantar en inglés y moverse en los territorios musicales clásicos de las variantes de lo que se conoce como ‘americana’ y pasarse a un rock más furioso, lúbrico, pegadizo, entre el glam de boa de plumas y el preciosismo más pop de tótems como Luz Casal (a quien, incluso, versiona). Su Felina, el disco que confirmo al más alto nivel el acierto, llegó a tener nuestro reconocimiento como uno de los ‘bronces’ en los Discos del Año de 2021 (visto en perspectiva, hoy hasta se me queda corto). Después llegaría Felinas (con duetos con compañeras). Y conciertos y más conciertos entre los que brilló uno con invitados en la sala del Wizink. Al año siguiente, repitió jugada con mejor resultado si cabe y de allí, del bolo de la presentación oficial de dicho disco el pasado mes de febrero resulta este fantástico directo (al que quizá le falta tan solo el correspondiente deuvedé), con las colaboraciones destacadas de José Ignacio Lapido, Anni B Sweet, Eva Ryjlen, Marina Iñesta (Repion), Igor Paskual, Rebeca Jiménez, Virginia Maestro o Canco Rodríguez. Un lanzamiento que viene aparejado, ¿adivinan?, con otra importante tanda de fechas en directo, más duro y furioso si cabe, multiplicando virtudes y ganando otras. Una treintena de fechas que forjan la solidez de una artista que, ahora mismo, pasa por ser la gran nueva esperanza del rock con voz de mujer. El próximo de estudio debe corroborarlo pero, mientras tanto, a rugir con la gira y este álbum o disfrutar de colaboraciones como la que se marcó con JJ Fuentes y Aitor Velázquez de Hora Zulú, «A Los Pies De La Alhambra».
Lee el resto de esta entradaChicle – La Belleza
Me ha pillado en fuera de juego (nunca mejor dicho, dada la banda que nos ocupa) la gestación, crecimiento y, finalmente, el lanzamiento de este primer larga duración de Chicle. Una banda de pegadizo nombre que viene a ser un nuevo proyecto paralelo a Pignoise de Álvaro Benito, ex jugador del Real Madrid. Todo esto se ha cocido a fuego lento, ya que llevan varios años en activo, lanzando singles de a poco. Compuesto y producido por el vocalista, el álbum ha sido mezclado y masterizado por Alex Ferrer y vio la luz finalmente hace menos de tres semanas, con ese aval de autenticidad y calidad que se ha ganado todo fichaje del sello Sonido Muchacho. El trío se completa con Héctor Navío al bajo y Juan Zurdo a la batería y, según se autodefinen, lanzan «un álbum de rock con influencias de Muse, Biffy Clyro, etc. Canciones progresivas de puño en alto: el álbum debut de Chicle es la simbiosis perfecta entre el art-rock de laboratorio y el indie sintético capaz de levantar un festival. Sus temas vienen cargados de hard-rock que renuncian a la moderación, pues “La Belleza” se construye de forma casi operística: vieja escuela con toneladas de dramatismo, un viaje épico hacia los miedos más oscuros». Desde luego lo de los miedos lo consiguen desde una de las portadas más inquietantes y perturbadoras exceptuando los géneros oscuros y góticos que juegan en otra liga (demonios, cuánto término futbolístico…). Una persona que oculta su rostro y, además, se encuentra carcomido en el reverso. Como un retrato de Dorian Gray entre la apariencia y la realidad decrépita, con algo del gran René Magritte por el camino. ¿Y suena bien?
Lee el resto de esta entradaTerror Milk – ¿Qué Cuentan Las Ovejas Cuando No Pueden Dormir?
Parafraseando ligeramente el ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, la novela corta de ciencia ficción ciberpunk de Philip K. Dick que inspiró a su vez a Ridley Scott para Blade Runner llega este debut de kilométrico título de Terror Milk. Una banda que gustará y mucho, a los amantes del rollo psicodélico, a los aires sesenteros y setenteros de teclas al borde de proto-tecnología, por igual entre la furia garajera y las armonizaciones Beatles. Dado que sigo con resaca del festival de cine, os dejó por aquí la presentación de su teclado y vaso, que creo que os puede gustar. Que aproveche.
¿Qué cuentan las ovejas cuando no pueden dormir? es el primer larga duración de la banda madrileña Terror Milk. El elepé, distribuido por Altafonte, es un ramo de trece canciones que llevan acompañando a Luigi Gómez, el compositor del grupo, desde hace años pero que han terminado de florecer a través de la producción de Iñigo Bregel (Los Estanques), que también ha tocado varios instrumentos en el disco. La colaboración entre Luigi y Santi Zed (la media naranja de Terror Milk) con Iñigo ha sido clave. La producción es, sin duda, uno de los fuertes de este lanzamiento, que ha sido grabado entre su estudio y una cabaña perdida en las montañas de Euskadi. No es un disco producido al refugio de un laboratorio. Es un disco grabado con las puertas abiertas: «si escuchas atentamente encontrarás a nuestros amigos danzando de habitación en habitación escondidos entre los surcos, un tintineo de cristales o a nuestro querido compañero cánido, Ludius, lamiéndose la breva… y todo esto mientras las esencias hacen de las suyas, el ambiente empieza a cambiar y las sensaciones comienzan a manifestarse. ‘Las ovejas’ (for short) nos ha permitido JUGAR, eso era lo fundamental. El juego. Hemos experimentado ‘a pierna suelta’ y hemos recorrido caminos nuevos para nosotros sin temor a toparnos con callejones sin salida. Con suerte, tal vez la música consiga que te pase lo mismo al escucharlo».
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