Archivo del sitio

Antonio Álvarez – La Banda En Movimiento

Un concierto más, uno de tantos. Con la magia de lo orfebre. La de un grupo de amigos, que además son grandes músicos, que se reúnen en un escenario a hacer lo que más les gusta… y con buen gusto. La Banda En Movimiento es el sexto trabajo discográfico del almeriense – granadino Antonio Álvarez (letras, voz y guitarra acústica), en el que se acompaña, como él dice, de su ‘dream team’ particular. El que forman Antonio De Haro en el bajo eléctrico y coros, Carlos López a la guitarra eléctrica, Ramón García a los teclados y Diego De Haro en la batería y coros. Ese concierto de tantos fue realizado una noche de noviembre, la del día 18 de 2022, en el Teatro de Caja Granada. La grabación corrió a cargo de Alejandro Gervilla, los recordings son de Luis Sánchez y la edición, mezcla y masterización posterior es de Cheluis Salmerón. Por completar el cuadro técnico, el diseño de portada es de Palen. «Son los equipos los que ganan. Conseguí reunir hace más de una década un equipo, cada uno con sus batallas musicales y proyectos, pero cuando las estrellas se alinean, nos ponemos en movimiento. Fue con mi tercer trabajo en solitario que se empezó a cimentar esta banda, que cuando se da dicha alineación astral se sube al escenario a poner toda la pasión y savoir faire a mis canciones, a mis sueños. Este sexto trabajo firmado con mi nombre tiene firma compartida, la de estos músicos que han hecho crecer y volar mis canciones: Antonio de Haro, Diego de Haro, Ramón García y Carlos López, un verdadero dream team que tira de mí y saca lo mejor», detalla Antonio. No hay fuegos artificiales, pero sí buen sonido, sensación de banda disfrutando, buenas canciones. Cuarenta minutos de refugio y fluidez. Más que suficiente para que le prestes atención.

Lee el resto de esta entrada

Lichis & Due Country Cavalieri – Óxido

Una vez certificada y concluida la gira de despedida definitiva de La Cabra Mecánica durante el pasado 2023, Lichis ha empezado 2024 con energías renovadas y limpias y lo ha hecho tanto publicando ese libro de Conversaciones con África Egido, del que escribimos aquí hace un par de semanas, como publicando este Óxido. Un nuevo disco en el que se acompaña de sus escoltas habituales en estos registros sonoros (esta vez bajo el seudónimo de Due Country Cavalieri) como son Dani Patillas al bajo y Joe Eceiza a la guitarra. En esta primera ‘piedra de toque’ se apuesta por registrar una decena de temas de la discografía bajo su nombre personal y con dos canciones más recientes, una de ellas inédita hasta la fecha. En realidad, este álbum es todo un regalo que da testimonio de una tipología de conciertos que Lichis ha venido realizando desde hace seis o siete años, como pude disfrutar en su momento en el ciclo Palabra de Músico que Kuver Producciones realizaba en el Teatro Apolo de la ciudad de Almería. Se agradece y mucho poder contar con esta colección de canciones que al tenerlas reunidas y revisitadas saben mejor en su poso y solera, que además ha contado con una grabación que no difiere en demasía de lo escuchado en vivo, puesto que el trío lo ha grabado a la vieja usanza, con todos tocando a la vez en los Estudios Brasil. Lichis sigue encontrando matices en su voz, experimentando, descubriéndose y descubriendo, ‘jugando’ con la música, en definitiva, con la misma seriedad con la que un niño se toma sus juegos. Pocas cosas más transparentes.

Lee el resto de esta entrada

Eihar – Desastre Natural

Un disco que nace con vocación inicial de ser ‘pequeñito’ pero que ofrece una media hora de buenas canciones, con gusto, sensibilidad y una ejecución más que solvente, de la mano de Eihar Gardeazabal Iribarren. Eihar, a secas para lo que nos ocupa, nace en un pueblito del prepirineo navarro donde se crea su primera banda de punk rock llamada Matxinada (curiosamente, como el segundo disco de aquel triple Demasiado Tonto En La Corteza de El Drogas, que citamos justo ayer al hablar del impresionante artefacto que saldrá a la venta el 26 de abril). Después se mudará a Pamplona y allí surgirá su siguiente paso musical con el grupo de rock alternativo llamado Acera. Con ellos lanzó dos discos (titulados, sin más complicación, Vol. 1 y Vol. 2) y realizó más de cuarenta conciertos. Ahora tiene una nueva banda de rock and roll de corte clásico, llamada Carril Vicio. Pero, además, de forma paralela a estos escarceos nunca ha dejado de escribir canciones en solitario, con un estilo “más suavito”, dicen desde su carta de presentación. También dice “a caballo entre Leiva y Rulo”, pero permítanme que difiera –y mucho- en ese punto, como ahora comentaremos al hablar de este Desastre Natural. A lo largo de su carrera ha colaborado con gente del circuito como Kutxi Romero, Alfredo Piedrafita (su hijo Iker está a los mandos del este disco), Luter o Pedro Razkin. También con Mai Medina, de Ciclonautas, a quien de hecho encontraremos en este álbum en un espectacular cameo, como los que también firman Olaia Inziarte, cantautora que emprendió camino en solitario tras, entre otras cosas, ser corista y teclista de Chica Sobresalto, y la emergente revelación de la banda Tatxers.

Lee el resto de esta entrada

Pignoise – 20 Aniversario

Toda la intro que realicé en la crítica remember de Esto No Es Un Disco De Punk (2005) me vale de carta de presentación. Siempre ha habido en la escena rockera de nuestro país algunas tendencias de difícil corrección. Una de ellas es el habituarse a ‘darle palos’ a una banda cuando su éxito le hace trascender más allá del público ‘sectorial’, como si todo lo que fuera ser conocidos y celebrados por gente más diversa y menos circunscrita a un género fuese una afrenta grave. (Ya lo ironizaba Evaristo Páramos en “Vendido”… «Tú nunca serás un vendido, tú nunca te venderás. Eso es porque a ti, so cretino, nadie te quiere comprar»). Cualquier grupo de rock que empezara como algo minoritario y acabara siendo mainstream llevará el sambenito. También existe otro, más específico del mundo del punk, que es que si abusas de la melodía y no descerrajas insultos está mal visto que disfrutes de ellos por más que la velocidad de la base rítmica o que las guitarras rujan con notable notoriedad. Algo así le ocurrió en su momento a Pignoise que, tras el ensayo de Melodías Desafinadas (2003) y su primer disco Esto No Es Un Disco De Punk (2005) fueron automáticamente apartados del mundillo de la supuesta autenticidad cuando les llegó el éxito con Anunciado En Televisión (2006). Y aunque es cierto que la cosa se volvió más aperturista en Cuestión De Gustos (2007)… recopilando todo dos años después en el disco en vivo Cuestión En Directo (2009), quien tuvo retuvo y, vuelvo a lo de siempre, ojalá todo ‘lo comercial’ pase por ser canciones y discos como los que han firmado a lo largo de su carrera. Ahora, con motivo del vigésimo aniversario de su fundación vienen con un álbum de celebración donde se acompañan de otras bandas, a veces coetáneas, otras de ascendencia similar, otras algo más sorprendentes, y reactualizan un sonido que, fuera de prejuicios y de más pretensiones, se me sigue haciendo muy disfrutable.

Lee el resto de esta entrada

Depresión Sonora – Makinavaja

De Depresión Sonora vengo escribiendo casi desde el principio de su advenimiento musical, allá por 2020. Es el nombre del proyecto de Marcos Crespo. Un músico que en mayo de 2020 colgó en la red las canciones oscuras nacidas durante el confinamiento que se hicieron virales hasta el punto de superar el millón de reproducciones en distintas plataformas. Su secreto, además de la idoneidad del momento para títulos como “Ya No Hay Verano” o “Hasta Que Llegue La Muerte”, fue recuperar esa añeja textura sonora del post punk oscuro que en España podríamos identificar con nombres como Derribos Arias o German Coppini. Tras otro notable EP, en 2022 llegó la prueba de fuego con su primer largo, El Arte De Morir Muy Despacio, que confirmó todo lo bueno apuntado con anterioridad. Una muerte en progreso a la que arropaba con sonidos de sintes, guitarras deliciosamente lúgubres, voces lánguidas y graves, cercanas a veces a un recitado de mínima modulación tonal, pero de una efectividad brutal, en parte a unas programaciones inteligentísimas y combinadas, a veces tan maquinales que nos evocan las cadenas de producción y la hiperproducción. Lo fantástico es que su alcance no llegaba a hacer más tristes a aquellos que sienten este punto de nihilismo y vacío de crisis intergeneracional, sino que representaba un camino al que aferrarse y a encontrar respuesta auditiva a las necesidades emocionales. Un disco tan extraño como corriente, tan fabuloso como rutinario. Ahora viene con este nuevo EP de cuatro temas, Makinavaja. Y no deja de tener su aquel que un artista que representa el desencanto de una generación nacida y desarrollada entre crisis económicas y desmotivaciones varias del sistema (a todos los niveles) titule su nuevo trabajo con el nombre de un personaje que ya ‘callajeaba’ y malvivía más de diez años antes de que naciese.

Lee el resto de esta entrada

Rat-Zinger – Bala Per Cápita

Bajaban las aguas movidas en los últimos tiempos por el universo Rat-Zinger y reconozco que ya daba por hecho que nunca iba a haber nuevo disco tras aquel Tengan Cuidado Ahí Fuera, al que di como canto de cisne tras el maravilloso directo que, sin preverlo, parecía acabar siendo la muerte dulce de la banda. A la salida de Javi Puñales en la guitarra, el fallecimiento de su portadista habitual Carlos Undergroove (Dabunker) –Luis Sendón es el culpable de la que veis- y algunos rumores o escarceos bajo otras formaciones, el combo de las ratas rabiosas dispuestas siempre a matar al Papa descerrajan un nuevo artefacto sonoro que, también contra pronóstico, remueve y sacude (y de qué manera) los cimientos fundacionales del grupo, aportando unos tintes aún más metálicos y, por momentos, thrashers, a su armazón de punk rock y metal Motorheadiano. Con Podri a la voz, Xabier del Val a la batería y Pinky Cálico al bajo, el cuartero se completa con ‘el hacha’ de Dann Hoyos, que posiblemente sea el responsable de que ‘la bestia’ retuerza sus músculos para henchirse con más poderío. Más fuertes, las ratas de colmillos más afilados siguen galopando con espumarajos en la boca por esta segunda década de su trayectoria con la misma actitud y talante que la primera. Esto es: no hacer prisioneros, ni amigos, ni conocidos, ni dejar a indeseable con cabeza, ni concesión al descanso o al reposo. Si cuando han titulado los dos recopilatorios que adornan su discografía con aquello del “No habrá piedad para nadie”, ¿qué esperan? ¿Estampitas y bendiciones?

Lee el resto de esta entrada

Drugos – Todo Arde

Como ha ocurrido en numerosas ocasiones, a Drugos llegué gracias a las peticiones de tuitcríticas que llevo haciendo en Twitter – X desde hace más de diez años cada viernes. «Beben del blues y de nombres como Coque, Zigarros, Stones, Leiva o el Calamaro de “la farmacia ayuda un poco”. A seguir», escribí a propósito de su primer LP, Amor o Dinero, de 2022. «Drugos destila un rock clásico pero con matices accesibles en la voz y arreglos que, cuando no se exceden, enriquecen y le dan un aura muy vitalista y de celebración. Candidatos a crítica completa», comentaba en el mini análisis de este segundo LP la semana pasada. Y aquí estamos. Esta formación de músicos asturianos afincados en Madrid publica con este Todo Arde su asalto definitivo. Se han venido jaleando, además de dichos largos, con algún EP (Mala Puntería, 2018, Todos Tenemos Problemas 2020), singles y un medio directo en El Sótano (2021)… Un ritmo de publicación de lo más intenso desde 2017 hasta nuestros días. Y es curioso que 2023 nos siga deparando grandes descubrimientos, lo que viene a evidenciar por enésima vez que es imposible abarcar y llegar a todo y que las prescripciones son más que necesarias para no dejar pasar la oportunidad de escuchar a bandas que lo merecen. Es un disco que no inventa nada, puesto que se mueve en terrenos conocidos del rock, el pop, el blues, country y los devaneos por terrenos de rock latino a lo argentino o incluso con alguna que otro más folclórico castizo, pero es meritorio y plausible que lo haga con una entereza disfrutable, con buenas canciones, buenas historias y una ejecución muy solvente. Vieja usanza, nuevos disfrutes.

Lee el resto de esta entrada

Los Pelukeros de Punset – La Venganza de los Pacifistas

Los palentinos Los Pelukeros de Punset llevan ya más de ocho años currándoselo y he de reconocer que no sé por qué su repercusión a estas alturas es ya mucho mayor de la que atesoran a tenor de una evolución más que plausible y una ejecución, he aquí lo más importante, que se ha ido afinando y puliendo en cada uno de las cuatro grandes referencias de su discografía. Se estrenaron en 2016 con un larga duración homónimo que ya daba pistas de su alternancia en sonidos de punk rock con muy buen gusto por la melodía y una parte hedonística que le entronca con algunos ‘paisanos’ como Catalina Grande Piñón Pequeño o Paté De Pato.  Es cierto que, quizá haciendo gala a su título, Haciendo El Primate en 2019 embrutecía un poco el tono y en que en el EP Me Río De Ti de 2021 la cosa se hardcoreteó un tanto (ese cameo en “La Lucha Solidaria (VDBROCK)” con Desakato, Segismundo Toxicómano y Debakle tendría mucho que ver). Hace justo un mes veía la luz esta La Venganza de los Pacifistas que es ya su cuarta entrega que, ahora sí, ajusta todas las virtudes (sonido, melodías, letras, voces) y equilibra el resultado final para despachar diez canciones rotundas y redondas, con más hueco incluso para una cierta introspección o enfoques más serios, que le van quedando ya de lo más apropiado, lo que debería servirles para un aumentar de manera considerable su alcance. El tiempo dirá pero hoy, al fin, se estrenan en esta casa.

Lee el resto de esta entrada

Toldos Verdes – Toldos Verdes

Para quien viva en grandes ciudades es habitual ver los grandes bloques repletos de ese impersonal pedazo de tela casi uniformado. Urbanitas, jóvenes y de Madrid, Toldos Verdes da desde su nombre de cabecera las pistas de su propuesta. Una visión ligeramente ácida y descreída de todo, lo que conecta con la irredenta y bullanguera actitud punk, y la suficiente dosis de humor y guitarras fuertes y rápidas para que todo tenga un aire bailable y despreocupado propio de la edad que les toca. El cuarteto debuta con este primer largo tras haber presentado varias canciones previas (algunas incluidas aquí, otras no), para dar como resultado un álbum de veinte minutos al que mejor es no tomárselo demasiado en serio para poder disfrutarlo en lo que podríamos denominar como su ‘manual de uso no escrito’. El tiempo y las modas hacen que, de nuestra parte, celebremos el advenimiento de bandas que siguen cortadas por el patrón clásicos de guitarras, bajo y batería, que quieren seguir haciendo ruido y manteniendo la distorsión, sea a veces con arreglos más accesibles (a lo indie) o más ruidosos, a lo ría bilbaína o británica. Un disco fresco, de consumo rápido, pero que nos llama la atención lo suficiente como para tenerles en cuenta de cara a próximas entregas. No creo que tarden demasiado y apuntan buenas maneras.

Lee el resto de esta entrada

Aphonnic – Crema

Desde que “Ahora Que Tengo 33” me dejara noqueado allá por 2013, Aphonnic ha sido una banda a la que he seguido con bastante fe y medido entusiasmo al comprobar que aquel álbum (Héroes) era enorme, y certificar que cada paso discográfico no hacía sino confirmar las impresiones y expectativas que me habían generado. Venían avisando con sus anteriores Silencio (2003), Infalible (2006) y 6 Bajo Par (2009), Pero lo corroboraron sobre todo con Indomables en 2016. Aquel fue un disco sorprendente, valiente y arriesgado, puesto que apostaron por regar de melodías y coros entre la épica y lo “The Wall”, unas canciones todavía más poderosas. Más adelante (2020) vendría La Reina. Donde la sobriedad y algo más de oscuridad y mala leche les confirmaron como un grupo de rock alternativo con trazas de metal de lo más inquebrantable. Un álbum que ‘pagó’ haber salido justo antes de la pandemia pero que quedará como piedra sólida de una firme y convencida trayectoria. Ahora, tras superar con creces un crowdfunding, llega este Crema. De nuevo con su número fetiche de canciones (11), más directo (menos metraje que los dos anteriores), al grano, con mensajes claros, con teclas y sintes coloristas que tan bien casan con la portada pero que no evitan los rebatos de guitarra y voz. Nostalgias de infancia, inseguridades, señalamientos a fascismo y religión, integridad musical y una visión completamente abierta de las formas musicales hasta el punto de rezumar frescura sin tener que inventar nada. Aphonnic sigue siendo una pequeña gran joya a la que seguir y que, ojalá, tenga mucho más que ofrecernos en el futuro.

Lee el resto de esta entrada