Rulo y La Contrabanda – Basado En Hechos Reales

 

Cuarto disco de estudio para Raúl Gutiérrez, Rulo para el rock desde que se colgara una guitarra en plena adolescencia y que le cantara odas al alcohol y la madrugada en los tiempos de La Fuga, de donde hizo honor al nombre, escapando de ella. Viene con La Contrabanda que tan bien le viene acompañando desde que iniciara una muy difícil senda por el año 2010 y de la que está a punto de cumplir sus diez primeros años. En plena forma creativa y un momento de dulce en cuanto a público. Y nadie le ha regalado absolutamente nada. De hecho, hasta os diría que se lo han querido poner un poco más difícil que al resto, por aquello de las personas a las que les gusta que todo siga igual siempre. Y que los discos sean como ellos quieren que sean. Si Señales de Humo fue un paso de transición entre el grupo y su camino en solitario, Especies En Extinción fue una búsqueda más amplia en la paleta de sonidos y opciones y El Doble De Tu Mitad fue la concreción de todas las sinergias, Basado En Hechos Reales se presenta, y entro ya en el meollo, como un equilibrio perfecto de los mejores ‘Rulos’. Con más de 25 años componiendo nadie le va a decir que es ahora cuando lo hace bien, pero sí que se me antoja un aprendizaje constante en el que ha cosechado la suficiente seguridad como para no caer en sus propios clichés. Y tampoco de alejarse demasiado para querer entrar en unas ligas que no son las suyas. Esa naturalidad, que siempre ha tenido pero que no siempre se ha transmitido igual es lo que hace fuerte y notable su último trabajo.

Del lado técnico hay que destacar que este es el primer disco en el que Rulo da un paso más y apuesta por una producción foránea. Producción, arreglos, grabación y mezcla han corrido a cargo de Thom Russo. No es poca cosa un tipo que ha ganado 16 Grammys y que ha trabajado con gente tan abrumadora como Audioslave, Johnny Cash, Juanes, Macy Gray, Eric Clapton, Maná, Alejandro Sanz, Michael Jackson o Toto, entre otros muchos. Con ese director de orquesta, los músicos de estudio han sido también norteamericanos: batería de Randy Cooke, bajo de Eric Holden, cuerdas de Stevie Blacke, guitarrras de Craig Ross… Pero no teman. Rulo jamás se separa de su escudero musical y Adolfo Garmendia ‘Fito’ hace los coros, como Dani Baraldes ‘Pati’ pone eléctricas y acústicas.

Y desde la ‘frialdad’ de los datos técnicos a lo que va a la traslación en canciones. Con una precisión quirúrgica, Rulo sigue identificando el lugar y el mes donde ha compuesto cada uno de los temas que dan forma a Basado En Hechos Reales. Torrelodones, Los Ángeles, Madrid, Reinosa, Santander… La mayoría entre septiembre de 2018 a junio de 2019, con la excepción de un tema de primavera de 2015… que habría que preguntarle a Rulo el por qué de su recuperación. Ojalá me lo permita la gira.

Se abre la lista con ‘Verano del 95’. Un tema que ofrece el lado positivo de una nostalgia que volverá a ser omnipresente y omnipotente en la decena de cortes. Preguntas al aire como las de ’20 de Abril’ o ‘Aquellas Cosas Que Solíamos Hacer’: “Dime, ¿qué tal te trataron los años?”. Un rock ágil que ejerce de gran single sin que por ello caiga en lo aborrecible… porque una cosa es elegir un single entre las canciones y otra cosa es hacer una canción con voluntad de single. ‘Todavía’, con el habitual método de comenzar el verso con la misma palabra, dibujando otra senda de esperanza sabiendo que resta mucho por vivir. El tema tiene unas hechuras similares a su antecesora, por lo que el tránsito sigue siendo bastante homogéneo.

Es en ‘The End’ cuando encontramos un arranque algo más contemporizado, de arreglos ‘a la americana’ y un tempo de batería algo más intrincado. Además, sin variar la temática de las rupturas de pareja, Rulo ofrece aquí una visión de calma total, madurez y, por qué no, algo de ironía cantando aquello de “me voy antes de que sea tu enemigo (..) me voy antes, quédate la poesía” y más tarde “sin lágrimas cortavenas, sin un habitual ¿por qué?”. La ruptura cabal.

Un atípico final feliz, como el que se busca en la declaración de amor más entregada de ‘Las Señales’, donde encontramos por primera vez una fuerte presencia de teclas y cuerdas, en una suerte de crescendo épico que, con matices, le funciona y le viene como anillo al dedo. La primera parte del disco se culmina con ‘Mal De Altura’, un tema en el que destacan las elegantes programaciones del arranque en combinación con guitarra acústica. Unos arreglos valientes, como también lo es la mezcla de la voz en el estribillo. Confieso que las primeras escuchas son complicadas, pero al final ofrece un buen contrapunto con respecto al resto del álbum.

También es valiente ‘Polaroid’, de una naturaleza similar pero con mayor protagonismo para las cuerdas. Si los que añoran los tiempos de distorsión se ponen nerviosos, los rugidos más grandes llegarán en ‘Bienes y Males’, que también contentará con la melodía concatenada del estribillo y los pequeños punteos que se deslizan con habilidad por su desarrollo. Personalmente, me resulta muy sabiniano el arranque con “Este jugar todo al negro, este perder el botín” y adoro el “te escribo desde mi doble de uso individual”, con el que me es fácil identificarme. Si no fuera porque El Azogue de Marea salió en el mes de abril y la canción está compuesta en diciembre de 2018, diría que la entrada de ‘Como La Luna’ recuerda ligeramente a ‘Pájaros Viejos’. El tema está inspirado en la sensación de abandono que Rulo veía en uno de sus compañeros de viaje, tras la ruptura con su pareja.

Llegando al final, ‘El Blues De Los Sueños Rotos’ es, a buen seguro, el mejor blues que ha grabado Rulo y La Contrabanda (mi favorito del álbum). Y no porque sea estrictamente canónico sino por cómo el texto esconde la clave del tema, después de pintar un panorama de ánimas abandonadas en la suerte de la barra del bar (el Club de Bunbury, amigo de Rulo, pasa de los Imposibles a de los Desamparados), pero también por una elegante capa musical que entre slides y armonías pule la crudeza del género para concluir en una canción realmente hermosa. El cierre llega con ‘La Ultima Bala’, con un fraseo ligeramente arrancherado, quizá por su aire de brindis de bar.

Concluimos que Rulo sigue una evolución lógica, que no va a contentar a los que quieren furor de antaño, pero que reposa su autenticidad y madurez de una manera mucho más natural.

 

Más de Rulo y La Contrabanda en RockSesión:

Rulo y La Contrabanda – El Doble De Tu Mitad

Rulo y La Contrabanda – Una Noche En El Castillo

Rulo y La Contrabanda – Especies En Extinción

Viña Rock 2018. Domingo, 29 de abril

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. Verano del 95
  2. Todavía
  3. The End
  4. Las Señales
  5. Mal De Altura
  6. Polaroid
  7. Bienes y Males
  8. Como La Luna
  9. El Blues De Los Sueños Rotos
  10. La Última Bala

 

Publicado el noviembre 20, 2019 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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