Viva Suecia – El Amor De La Clase Que Sea

Pese a haber tardado tres años en publicar nuevo disco (aunque parece claro que el motivo obedece más al periodo ‘estático’ de pandemia que a una cosa propia), la carrera de los murcianos Viva Suecia sigue una envidiable trayectoria meteórica desde que en 2014 debutaran con un EP homónimo, producido por otro artista al que seguir la pista como es Neuman (Paco Román) de la mano del siempre recomendable sello discográfico Clifford Records que, a día de hoy, seguía siendo la referencia más vendida de su historia, gracias a ese ascenso meteórico que ha vivido la formación compuesta por Rafa Val como cantante y guitarra, Alberto Cantúa a la guitarra, Jess Fabric al bajo y Fernando Campillo a la batería. De 2016 a 2019 despacharon tres discos con otro tótem de la independencia discográfica como es Subterfuge Records (La Fuerza Mayor, Otros Principios Fundamentales y El Milagro, disco con el que el que me enganché a ellos) y este El Amor De La Clase Que Sea viene a ser ese esperado pero siempre controvertido paso a multinacional, en este caso de mano de Universal Music.  Un paso que dan en firme y con seguridad, con cambio de producción incluida, pasando de Carlos Hernández en los últimos discos a esos referentes propios que son Santos & Floren (Santos Berrocal y Florenci Ferrer), habituales de nombres como Love of LesbianIzalSidonieVeintiuno,  Elefantes, Chica Sobresalto o Ciudad Jara, la banda de Pablo Sánchez de La Raíz. Por primera vez también aparecerán colaboraciones desde el estudio. Tres generaciones distintas, por orden de aparición y, de menor a mayor: Dani Fernández, Leiva y Luz Casal. El Amor De La Clase Que Sea, en suma.

En un medido conjunto de once canciones, el cuarto larga duración de Viva Suecia es el resultado lógico de una plausible evolución y madurez. La furia guitarrera deudora de los grupos de rock escandinavo se ha ido puliendo (que no perdiendo) y virando hacia una oscilación de registros más amplia y de gama más variada, conservando fortalezas pero también ganando en una amplitud mayor de emociones, texturas, capas, arreglos menos previsibles que, pese a no saturar, sí que le dan una ampulosidad que le ha sentado muy bien a su sonido.

Se abre la lista con ‘El Bien’. Un corte de melodía principal épica de rock de estadio al estilo NJ (de hecho el saxo de la coda es rollo E Street Band total), pero con un tono desenfadado y descreído que va desde el propio texto, “no te creas lo que dicen los cantantes, no hagas caso a la mitad de lo que ves, la verdad es que nada es tan importante”, hasta ese remate final en el que cierran en falso con varios finales de instrumento. ‘Lo Siento’ es una canción sorprendente, además de por lo infrecuente que es que sea el colaborador quien arranque un tema en disco ajeno (Dani Fernández), porque la voz de Rafa Val se arrastra cual rockero noventero, evocando tesituras y registros de nombres como los de José Ignacio Lapido o Carlos Goñi. Un medio tiempo preciosista y de narrativa irreprochable.

Efectistas teclados veloces y luminosos nos reciben en ‘No Hemos Aprendido Nada’, un corte en el que es precisamente la melodía la protagonista, quedando el texto del estribillo casi en la repetición de un mantra para desencadenar la explosión bailable desde las teclas y el tempo muy marcado desde la batería. ‘Justo Cuando El Mundo Apriete’ nos trae la colaboración del inconfundible Leiva que, sin embargo, realiza un ejercicio de contención para no llevarse demasiado la canción a su terreno y de hecho casi se hace extraña para él con esos jaleos coreados a modo de azuce.

‘Hablar De Nada’ es uno de los temas más destacados del álbum por más que parezca que pueda pasar desapercibida por el golpeo más inmediato de otros cortes. Es un tema donde de nuevo encontramos esa querencia añeja y circunspecta desde la línea melódica vocal, y con un ligero aire arrancherado subrepticio y embaucador. Todo lo contario es ‘Hacernos Polvo’, canción destinada a ser un momento álgido en la gira de presentación y, todavía más, en los festivales que a buen seguro caerán a puñados para la próxima primavera y verano.

La segunda parte del álbum se abre con ‘El Rey Desnudo’ y un sonido que gratificará a los amantes de El Milagro, el pasado disco. Riff y guitarra cortante, batería muy presente, un puente bien rematado y un estribillo que recuerda a los Sidonie más inspirados. El texto, de nuevo un dardo de ironía ante ese postureo al que Lori Meyers ya retrato en ‘Punk’. Unas bases programadas nos dan la bienvenida en ‘El Mal’, un tema en el que encontramos casi de todo, desde teclados a partes con mayor brillo de guitarra acústica y sobriedad grave en varias partes del fraseo, iniciando así un tramo final donde el desencanto gana terreno.

‘La Parte Difícil’ es donde escucharemos a una siempre sobresaliente Luz Casal que sublima una canción dividida en dos bloques para cada uno de los intérpretes, con cadencia bamboleante y de arreglos delicados. En ‘Lo Que Queda De Cariño’, como una guitarra que parece mandar un aviso a rebato, vuelve la dinámica grácil con otro nuevo tema sobre las distintas miradas al amor. Destaca en la parte central del tema las teclas más limpias de todo el conjunto, como un anticipo para ‘Gracias’, donde toman el protagonismo para un tema cruento y doliente y que no deja de ser una reflexión desnuda compartida, con versos tan elocuentes como “Me han parido pobre, la fiesta la he tenido que fingir”, “Conocí el abismo el año que aspirábamos a más” o “Me quedo con la mano que se que no me dejará caer”.

Viva Suecia se confirma así en ese círculo de lo que podríamos denominar ‘corte indie’ pero bastante competente para el mundo del rock y, ahora también, con una libertad bien entendida que abre un campo mayor de cara a entregas futuras.

Lista de canciones – tracklist:

  1. El Bien
  2. Lo Siento (con Dani Fernández)
  3. No Hemos Aprendido Nada
  4. Justo Cuando El Mundo Apriete (con Leiva)
  5. Hablar De Nada
  6. Hacernos Polvo
  7. El Rey Desnudo
  8. El Mal
  9. La Parte Difícil (con Luz Casal)
  10. Lo Que Queda De Cariño
  11. Gracias

Publicado el octubre 11, 2022 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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