Razkin – Razkin

 

Al final, lo que era una rareza se ha convertido en una costumbre. Sin orden cronológico ni por notoriedad, tenemos a RobeExtremoduro, KutxiMarea, QuiniBenito Kamelas, FitoPlatero, y, aunque fuese por otras circunstancias, Rulo y La Fuga o El Drogas y Barricada. Era uno de los pocos solistas de bandas rockeras ‘de cabecera’, también la banda de la luna, que todavía no había emprendido un proyecto paralelo en solitario. Pedro Fernández Razkin continúa así con la tendencia, presentando en este trabajo epónimo su estreno discográfico en solitario, después de haber dado el salto a la fama de Mr. Fylyn a La Fuga (con quienes lleva ya tres trabajos de estudio y dos en directo) y después de haber hecho también sus pinitos literarios con Pedradas, publicado por Desacorde Ediciones, que pasa por ser la editorial de los rockeros del país (Kutxi, Evaristo, Fortu, El Drogas, Alfredo Domeño, Rafa J. Vegas, Luter, Dr. Sapo…). En este estreno nos ofrece diez temas donde su voz se torna ya en una inconfundible más y donde se libera de gran manera en las canciones, que se antojan más naturales y libres, sin corsés, con respecto a lo que nos tiene acostumbrados con la banda. Venía el disco además con una gran gira bajo el brazo, antes de que el coronavirus pusiera patas arriba toda la agenda musical del país.

El álbum viene con la garantía de calidad que siempre ofrecen los Estudios XXI de Javi San Martín. Se abre con ‘Polizón’, un tema en el que la introducción de guitarras, arpegiada, casi parece asustar por usar las fórmulas archiconocidas de los Extremoduro más melódicos, con un crescendo de distorsión que nunca llegará, en cualquier caso, a recordarnos a la banda madre. Y ese es uno de los grandes argumentos del disco, como confirmarán el resto de canciones, menos una. ‘Cara o Cruz’ destaca por el sutil slide y por unos teclados a los que quizá les falta un mayor protagonismo en la mezcla. El estribillo, rotundo y bien hilvanado, se instala con facilidad en la memoria redondeando un corte sencillo en apariencia, pero notable con el pequeño solo de guitarra antes de la coda.

En ‘Hoy Es Uno De Enero’ pronto brilla la acústica y los arreglos de cuerda, bien integrados y saliéndose de lo habitual del rock, como también los coros femeninos en alguno de los versos que le dan una sonoridad mucho más vibrante, como también pasará en mayor medida de aquí en adelante. Ahora sí, ‘Malabares’ es el tema más La Fuga de todo el disco, si bien tiene en las guitarras una sonoridad mucho más americana que urbana. La primera parte del álbum culmina con ‘Andrómeda’, un medio tiempo de hechuras más poperas, pero que mantiene la pulsión nerviosa gracias a la fuerte presencia de la batería en el fraseo.

Canción para la vida del músico cuarentón en ‘Hostal’. Un retrato sin dramas ni glamour, que se presenta de nuevo pegadizo y que nos sorprende en la intensidad y elevación del ritmo en el desarrollo instrumental central. Un golpe de efecto sencillo pero que le da un porte mucho más destacado. ‘Mediterráneo’ es el único de los cortes con marcado carácter reivindicativo. Las teclas y la acústica dibujan un mundo de egoísmo tildando a las miles de muertes en el mar como genocidio.

Pero una de las grandes joyas del disco es, quizá, la que a priori puede resultar más discreta para el oyente que venga esperando emociones directas y distorsión. ‘Que Nadie Apague Tu Luz’ es una balada melancólica con sonoridad latina y múltiples y delicados arreglos, que van de guitarra española a teclados, de fuerte presencia de bajo a sutiles coros femeninos, y hasta un desarrollo con aires de jazz de club. Es justo en este corte y en los dos siguientes donde más sentido cobra esta aventura en solitario. Embaucados con el anterior, ‘Titanic’ lo mantiene con el riff entrecortado de ascendencia stoniana y las teclas que titinean en el estribillo. Como gran final, otro corte desnudo de acústica y cuerdas, pizzicato incluido, con ‘Madre’, donde ligeros toques sureño-malditos bambolean un hermosísimo corte (algo de ‘El Jinete’ tiene en su sonido) que nos indica que este es el verdadero camino de Razkin y que, a la postre, brilla mucho más por esta senda que con La Fuga, aunque sea políticamente incorrecto escribir esto.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. Polizón
  2. Cara o Cruz
  3. Hoy Es Uno De Enero
  4. Malabares
  5. Andrómeda
  6. Hostal
  7. Mediterráneo
  8. Que Nadie Apague Tu Luz
  9. Titanic
  10. Madre

 

Publicado el abril 1, 2020 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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