Hora Zulú. Industrial Copera. 17 de diciembre

En una década enfermiza por la instantaneidad, lo efímero y el poco reposo a la reflexión, lo urgente de los trabajos, la necesidad constante de exposición, la obligatoriedad de tomar partido y mostrar opinión por todo, la vacuidad del ocio cimbreado por cuentas atrás para el siguiente capítulo, los clickbaits, el ruido en toda la gama que va de ultradiestra a siniestra, fiscales que mueren de forma repentina, personajes populares que acaban siendo el pelele de Goya subiendo y bajando para el escarnio hasta que revientan, polémicas azuzadas con el poco raciocinio del pirómano frente a un bosque, el orgullo del lenguaje pervertido para convertirse en un arma arrojadiza, talibanismos culinarios, majaracas del negacionismo, egoísmo en distintas escalas y maneras, de pose y pase, la total y absoluta falta de criterio propio para evaluar un hecho sin tener que sumarse a uno de los frentismos, lo del ni machismo ni feminismo, lo de a los extranjeros le dan más, los que claman por unos agravios mientras esconden la mierda de los suyos bajo la alfombra… Ante todo eso, encontrar todavía estímulos no corrompidos que nos sirvan de toma de tierra, de pulcra y límpida emoción, que sea como un chute de enriquecimiento para el coco y alimento para el alma se ha convertido en un auténtico lujo. Y para mí, mucho antes de que existiera esta casa, eso lo representa Hora Zulú. Así que, 25 meses después de verlos en su misma ciudad y en la misma sala, cuatro meses antes del estallido pandémico, nos fuimos para Industrial Copera de Granada a verles hacer lo de siempre, pero con la sabiduría que dan los años. De nuevo reinventado, de nuevo fortalecido. (FOTOS: Juan Jesús Sánchez Santos para RockSesión).

No es necesaria excusa para que a Hora Zulú le dé por volver al escenario y menos todavía en su ciudad, pero el concierto del viernes sí que tenía varios ingredientes diferenciales que hacían la cita más especial o distinta con respecto a otras. En primer lugar, que llevaban 22 meses sin subirse a un escenario sin sillas debajo de él. Dos años y un mes después del citado. Era una celebración en sí misma y eso parece que tenía algo inquieta a la banda, aunque lo cierto es que no se trasladó. A estas alturas dudar del dominio de la situación de los Aitor Velázquez, Paco Luque y Javi Cordovilla es más estúpido que esa foto del jugador de waterpolo echándose una botella de agua por la cabeza dentro de la piscina.

Aquí enlazamos con el segundo motivo. Sin presentación oficial en sus redes sociales, tras la salida amistosa de Álex Bedmar, era el momento de estrenar bajista en la persona de Manuel Romero -apellido que nos recuerda al poeta barbudo y que no deja de tener también su aquel por lo del olor y lo florido-. Sobre su estreno diremos que cumplió de manera sobrada pese a que la interacción, lógicamente, no esté tan rodada como antaño. Su forma de tocar, tanto en la postura de los dedos como en las maneras, se me antojó algo más jazzística pero, en cualquier caso, fue un debut soñado de nota.

El tercero viene de la mano del último lanzamiento del grupo: su recopilatorio de temas regrabados de sus dos primeros discos, Limpiar, Fijar y Dar Esplendor. De hecho, hasta 9 de esos 13 temas de los 20 que sonaron en el repertorio pertenecían a dicho trabajo aunque, como digo, no deja de ser un hecho coetáneo al tiempo del concierto más que un motivo por sí mismo. Porque a estas alturas ver a Hora Zulú es enfrentarte a una colección de grandes éxitos infalible -el primer cuarto de concierto sigue siendo abrumador-, sobre todo cuando se afina tanto como lo hicieron el viernes. Los pelotazos de ascendencia asalvajada y pseudo punki de los inicios, pasando por los tempos melódicos de la parte central de su discografía (torrencial la referencia en ‘Nuestro Entonces’ por su aparición reciente en La Ruleta de la Fortuna), para terminar con el grueso peso más metalero y afilado de los últimos temas de La Voz del Amo. Puede que los ‘Cave Ventum’ o ‘La Voz del Amo’ no se celebren con la misma algarabía desde abajo, pero creo que escuchar esos registros más contundentes y oscuros completa y aumenta el alcance y la solvencia de la banda.

Y ese es uno de los aspectos que más me gustan de escuchar y ver a Hora Zulú en los últimos años, la evolución natural de actitud y sonido que han tenido con el paso del tiempo, evitando los clichés de querer seguir actuando como lo que eran y no como lo que son. Siempre me acuerdo de Robe diciéndome aquello de que le daba grima ver a un tío de setenta años moviendo el culito como lo hacía a los 20 (en referencia a Mick Jagger). Cada etapa para lo que es, ¿no?

Que eso no significa rechazar o negar el pasado, pero entiendo que llega un momento en que la actitud de los músicos en un escenario debe ser acorde a sus edades. No se lleva con la misma dignidad una borrachera a los 18 años que a los 40. Pues lo mismo, pero con instrumentos. Salvo que seas Lemmy, que en ese caso la sobriedad y el porte era el mismo desde que lo echaron de Hawkwind, los Obelix del LSD, para fundar y morir con Mötorhead. Podría enrollarme más para explicar el concepto pero ni tengo tiempo, ni son las horas.

Como pero solo diré que eché en falta ‘El Más Solo Del Cementerio’, estrenada como verso suelto hacía justo un año menos un día. Si no destrocé el mobiliario de la sala por ello es porque sé de buena tinta que pronto tendremos sorpresas que, espero, vengan aparejadas con otra nueva sesión de conciertos. Y si hay que esperar otros 20 meses, esperaremos. No hay otra manera, ni trampa ni cartón, cuando lo que te dan es tan transparente y honesto, sin mentiras y sin imposturas. Espada de madera frente a todo lo de la introducción. El alimento para el alma así lo merece.

Repertorio – setlist:

  • Intro
  • Mis Barraqueras
  • Tango
  • Que Me Mata
  • Toma y Obliga
  • Gabinas De Cochero
  • Tanto Que Perdí
  • Cave Ventum
  • Reinvención
  • Y No Protesto
  • La Voz del Amo
  • Nuestro Entonces
  • Que La Tierra Te Sea Leve
  • De-Que-Rer-Ser
  • Tientos
  • Beatus Ille
  • Golpes De Pecho
  • Agua De Mayo
  • Camarada
  • Andaluz De Nacimiento
  • A Ver Si Me Entiendes

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Publicado el diciembre 19, 2021 en Crónicas Conciertos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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