Archivos Mensuales: noviembre 2022

Raimundo Amador – Noche De Flamenco y Blues (1998)

Puede que tenga que ver, o no, la elección de este disco para la sección semanal de la crítica remember de los viernes que ande estos días cubriendo la trigésima edición del Festival Internacional de Jazz ‘Almerijazz’ y que anoche mismo asistiera al concierto de la flautista Trinidad Jiménez y el pianista José María Pedraza “Petaca”, con claras influencias flamencas. Aunque lo cierto es que en la lista secreta que tengo de álbumes pendientes para traer a esta mirada hacia atrás esta Noche De Flamenco y Blues lleva apuntada desde hace más de seis y siete años. Bueno, sea como sea, hoy llegó el día de echar a una mirada a un disco que me voló la cabeza a mis escasos dieciocho años y que escuche de manera insistente durante mucho tiempo. No es para menos. A veces tendemos a quitarle valor a lo que tenemos más cerca, a lo que es nuestro pero la realidad es que Raimundo Amador es un auténtico maestro del blues y un virtuoso increíble de la guitarra, además de conocedor de otros géneros como el rock (recuerden o descubran ese “Voy Por Pilas” junto a Rosendo Mercado) o el jazz. «Esto es rock & roll y no somos americanos» y «cantar sabiendo lo que dices, es tarde para arrepentirse» cantaba Platero y Tú en una clara defensa a que también se puede ser canónico sin renunciar a tus orígenes. Es algo que Raimundo ha hecho toda la vida, siendo reconocido entre iguales por otros genios como el fallecido B.B. King. Este álbum tiene mucho de todo eso. Una fiesta flamenca de sabiduría bluesera. Un artista que estuvo en La Leyenda del Tiempo, que hizo historia con el disco Veneno (otra deuda pendiente), que catapultó a Pata Negra, que colabora por igual con Björk que con Calamaro o Juan Perro. Un grande, vaya.

Lee el resto de esta entrada

Arde – Arde

Si ayer mismo contaba el carácter casi demodé que tenía el romanticismo de querer conservar los cánones del rock urbano de tintes románticos y noctámbulos con los navarros A Deshoras, hoy casi que esa misma línea argumental podría valer a la hora de abordar la escucha y el análisis de Arde, el debut homónimo de esta cabecera tras la que se esconde el músico Isaac Mangas, que podemos encontrar, bajo el nombre de Jysus, como voz y guitarra de Gamónides. Una banda que aúna casi por igual punk, psicodelia, garage y rock & roll. En esta nueva aventura, que viene avalada con su entrada en algún que otro festival, como el encuentro profesional y musical de Monkey Week, que se celebra a final del presente mes de noviembre, no es que se salga en principio de algunos de esos parámetros, pero sí que los refina una capa más retro que casi parece extraída de un túnel del tiempo, pero con los medios y calidad de grabación actuales. Presenta así un disco donde el rock mantiene el pulso entre devaneos barroquistas y, por momentos (muchos) psicotrópico con arreglos a veces minimalistas y otros grandilocuentes, con la producción de uno de los músicos de otra banda que, como sabemos, juega en una liga parecida desde hace tiempo como es Íñigo Bregel de Los Estanques, tanto en solitario como en ese proyecto conjunto con Anni B. Sweet. Arde y su álbum homónimo presenta nueve cortes que directos y al grano, sin devaneos de largos metrajes, en media hora. Otro viaje de estilo que mantiene viva el vigor del género con savia nueva.

Lee el resto de esta entrada

A Deshoras – Kamikaze De Los Sueños

Hace un par de años hablaba aquí de esta jovencísima navarra que se estrenaba con un epé de cinco temas bajo el título de Cerca De Sus Pasos. Era una primera piedra de toque en la que ellos mismos eran conscientes de tener un amplio margen de mejora. Cumpliendo con su propia auto exigencia, dos año después regresan doblando la apuesta en todos los sentidos. Kamikaze De Los Sueños es su primer elepé, que viene cargado con diez temas en los que hay una más que palpable y notoria evolución en las formas musicales y casi que también lo es en los textos. Como el sol que sale alumbrando una esquina, que diría “A Fuego”, A Deshoras es una de esas bandas que lleva el veneno del rock urbano por la vía romántica, de esa escuela que no pretende tanto inventar nada como sí reverenciar a una forma de hacer, cantar y tocar que no es que se encuentre en peligro de extinción, porque siempre habrá quien le cante a la luna, pero sí que ha perdido el pulso generacional generando un gran vacío. Bandas como A Deshoras, Cobardes, Descendientes y otras tantas muchas intentan dar lo mejor de sí para conseguir que esa llama no se apague, esa llama de la que me hablaba Kutxi hace unos días que hablamos por teléfono. Su empecinamiento, al menos, merece que siga habiendo quien escriba de sus intenciones. Y en eso estamos.

Lee el resto de esta entrada

Depresión Sonora – El Arte De Morir Muy Despacio

La música como desahogo extremo por más oscuro, denso, lúgubre y desbordante de desencanto suene. Lo de Depresión Sonora ha dejado de ser una rareza de llegada inmediata gracias a dos temas que se hicieron virales en tiempos de pandemia, dada la sensibilidad apocalíptica (exterior e interior) de entonces y podía haber dudas razonables de si el nivel podría mantenerse una vez entrada en la cacareada nueva normalidad que sigue siendo, en el fondo, tan anormal para muchos y tan rutinaria para todos. El proyecto de Marcos Crespo crece y tras ese fantástico epé titulada como la cabecera, Depresión Sonora, llega ahora este El Arte De Morir Muy Despacio, presentado en tres partes conceptuales distintas pero que al final devienen todas al mismo punto de fuga. Una muerte en vida a la que le arropa por el proceso sonidos de sintes, guitarras deliciosamente lúgubres, voces lánguidas y graves, cercanas a veces a un recitado de mínima modulación tonal, pero de una efectividad brutal, en parte a unas programaciones inteligentísimas y combinadas, a veces tan maquinales que nos evocan las cadenas de producción y la hiperproducción. Lo fantástico es que su alcance no llega a hacer más tristes a aquellos que sienten este punto de nihilismo y vacío de crisis intergeneracional, sino que representa un camino al que aferrarse y a encontrar respuesta auditiva a las necesidades emocionales. Un disco tan extraño como corriente, tan fabuloso como rutinario. Dada la juventud, habrá que estar pendientes de los siguientes giros de guion de Depresión Sonora… Si es que la realidad da motivos para ello.

Lee el resto de esta entrada

Rosy Finch – Seconda Morte

No es ni la primera ni la última vez que La Divina Comedia de Dante Alighieri inspira una obra musical y, en concreto, en especial dentro del círculo y los ambientes más metaleros. Es una de las obras literarias más inspiradoras de la literatura universal, también en lo que se refiere a otras disciplinas artísticas. Sobre todo en la pintura pero, como apuntaba, también en la música. Se publicó en 1307. Es una obra de transición entre el pensamiento medieval al renacentista, escrita en el lenguaje popular de su tiempo, donde conviven, como en un gran ‘collage’, el pensamiento clásico, la escolástica cristiana y los descubrimientos astronómicos y científicos de aquellos momentos. Esto da lugar a que aparezcan en un mosaico de imágenes de gran belleza plástica, tanto figuras mitológicas como los dioses griegos y romanos, como centauros, arpías, ángeles, demonios o personajes históricos derivados de ese recorrido del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso para reencontrarse con su difunta amada Beatrix y descubrir la fe en Dios.. No es poca cosa enfrentarse a musicar una de las obras más importantes de la literatura universal. Sobre todo porque el reto exige, como mínimo, no hacerlo ‘de cualquier manera’. Hay que estar muy seguro de las propias capacidades y tras gente como Pervy Perkins o Bridge To Nowhere, ha llegado el turno de una nueva banda, la alicantina Rosy Finch bajo el título que nos ocupa hoy, Seconda Morte.

Lee el resto de esta entrada

Australian Blonde – Pizza Pop (1993)

Quizá fuera por Nicole Kidman, o por Kylie Minogue, o Cate Blanchet. Quizá fuera una manera visionaria de predecir el advenimiento de Naomi Watts o Margot Robbie. No importa. Porque sea como sea Australian Blonde siempre será la banda del “Chup Chup” que reventó la primera mitad de los noventa primero gracias a la popularidad la película Historias del Kronen (1995), de Montxo Armendáriz a partir de la novela del escritor José Ángel Mañas (cosas de la vida, he compartido encuentros con ellos en los últimos años gracias a la cobertura del Festival Internacional de Cine de Almería) y después a su utilización para campañas publicitarias de Pepsi, en un tiempo en lo que eso era sinónimo de difusión extrema. Si no que se lo digan a la canción de Cherry Coke, que trascendió más que la propia bebida, como la de The Radical Fruit Company, o a todas esas bandas que se incluían en aquellos recopilatorios, con aquel canto de cisne que fue el titulado Generation Next, con Undrop, Dover, Los Fresones Rebeldes, Killer Barbies, Undershakers, Cornershop, Smash Mouth, Sexy Sadie… Y donde también estaba Prodigy, Marilyn Manson, White Zombie, Molotov o Sonic Youth. Demonios, pensar que eso era un porcentaje amplio de “comercialidad” dice mucho. También estaba en ese disco el tema de marras, el que abre este Pizza Pop con el que Australian Blonde. Sumen a todo eso el poder de atracción que tenía por entonces, por encima de sus compañeros-competencia, el sello Subterfuge Records (como ocurre hoy con Sonido Muchacho en el post punk y con El Dromedario Records en el rock) y, demonios, que la canción era terriblemente pegadiza. Punta de lanza de un sonido guitarrero, sin entrar en el grunge, accesible sin entrar en el pop. Se le vino a llamar entonces indie, aquí con denominación de origen Xixón Sound. Menuda coctelera.

Lee el resto de esta entrada

Doctor Explosión – Superioridad Moral

Once añitos de nada han pasado para que Doctor Explosión vuelva con un nuevo disco (Hablaban Con Frases Hechas) y 23 desde “La Chatunga” y 26 desde “Drácula Ye-yé”, que a mí particularmente me han acompañado sin falta en cada uno de ellos. Que vale que la pandemia descuente dos, pero aún así, mucho se antoja. No significa esto que el bueno de Jorge Explosión (Muñoz-Cobo) hubiera rehusado seguir con esto de los rocanroles por la vía de garaje y el punk guatequero, sino que en este tiempo se ha hecho las Américas varias veces acompañando a otros músicos y, en definitiva, sumando experiencias que parecen canalizarse en un álbum en el que toma las referencias de antaño, pero con la sabiduría que da lo vivido, haciendo enriquecer los arreglos y atmósferas de sus canciones. Eso sí, por el camino del tiempo se ha dejado su querencia a combinar el inglés y el español, quedándose en este caso solo con el segundo, cosa que aquí aplaudimos a rabiar, grabándose en estudios Circo Perroti de Gijón. Con el porte que refuerza esa Superioridad Moral irónica de la que habla el título, el disco ha sido masterizado en Abbey Road Studios por Frank Arkwright (Blur, Oasis, New Order) y saldrá mañana de la mano de Slovenly Recordings, pero nosotros, haciendo gala del nombre del álbum (también con ironía, de eso va esta historia), os la traemos hoy. Encima el disco cuenta con colaboración de Sean Ono Lennon y los consejos de Jorge Ilegal así que más imposible.

Lee el resto de esta entrada

Menta – Un Momento Extraño

Sigue empeñado Sonido Muchacho en convertirse en uno de los sellos discográfico con mejor cartel de los que se puede echar hoy uno a la oreja en estos tiempos convulsos. A saber: Airbag, Carolina Durante, Cariño, Depresión Sonora (hablaremos de nuevo de ellos en unos días), Hinds, Javiera Mena, Judeline, Kokoshca, La Bien Querida, La Trinidad, Los Punsetes, Mujeres… y un largo etcétera del que hoy nos centramos en Menta, el quinteto madrileño que le dio por debutar cuando estábamos todavía noqueados por el confinamiento (junio de 2020) y que tras varios singles y un epé que ejerció de laboratorio de ensayo, afinan mucho más el tiro en este larga duración que viene con diez temas muy aprovechables. Después de ese primer aperitivo en el que Carlos Hernández quiso revestirles de un atisbo de modernidad homogénea, con sintes y rollito indie al uso, la banda acierta en la ironía de limpiar las producción de aderezos que no van con ellos para ensuciarlo a guitarras, graves y atmósferas más densas y opresiva y una marcada querencia por el estruendo de banda de toda la vida (no en vano se forjaron en local de ensayo de Vallecas y se dejaron 300 euros en su primera maqueta). Aquí con post punk, allí con rock, por aquí más melancolía de madurez precoz por allí rebelión gamberra propia de su todavía juventud no disfrutada por eso… Por un presente que es la continuación perversa de la sucesión de crisis que se vienen desarrollando una tras otra. De valores y de empatía de paso por el camino. Un álbum que refuerza ese desencanto generacional que tan bien y también viene haciendo Biznaga y que suma con Menta una nueva bala para la ruleta.

Lee el resto de esta entrada