Archivo del Autor: elchayi

Delreverso – Delreverso

Aunque es una tónica habitual a lo largo de todo el año, es cierto que con la llegada del verano los lanzamientos de las ‘primeras espadas’ se ralentizan y eso nos permite en mayor medida si cabe dar cancha a bandas primerizas o más modestas que con toda la ilusión del mundo publican sus nuevos o, incluso, primeros trabajos. Llevamos varias semanas en esa línea. Loma Baja, Superfuzz, Calizo, Cardiac, Cuatro Madres, Malas Pulgas, Messura, Oplutón o, el caso que nos atañe hoy mismo, esta formación malagueña, concretamente de Alameda, que sitúa al norte de la provincia andaluza y que tiene tradición rockera en la última década con el festival Camorrock o por el más reciente Alameda Festival, que lanza con título homónimo su primer larga duración: Delreverso. Doce temas son los que conforman una ópera prima en la que, como es habitual en estos casos, todavía se notan mucho las influencias más directas, que en muchas ocasiones vienen también derivadas de esas primeras versiones que los grupos comienzan a realizar en el local de ensayo para engrasar la maquinaria y también para completar los repertorios de los discos en directo. Encontramos en su sonido trazas de Fito & Fitipaldis y algo de Extremoduro en su vertiente más melódica, con aires de canción de autor de la corte de Joaquín Sabina o Manolo García, incluso se descolgarán con una suerte de dos ‘bonus track’ donde su suma a la fiesta otro amigo rapero. Su baterista, Antonio Montero, es quien nos guía por este viaje y quien me cuenta todos los entresijos de un álbum que, dentro de su naturaleza algo tosca, sí que tiene el encanto del rock honesto, fresco, dubitativo pero ilusionado.

Lee el resto de esta entrada

Oplutón – Lar y Lumbre

La banda que os traigo este soleado miércoles está formada por Dani, Miguel, Ruli y Sergio. Como muchas otras formaciones no pretenden inventar nada nuevo en esto de los rocanroles. Se nota desde la primera escucha que es de esos grupos que disfrutan solo por el mero hecho de poder grabar canciones propias, sacar adelante un proyecto de colegas y, si se puede, llegar cada vez a un poquito más de gente, que se lo pase igual de bien escuchando que ellos tocando. Les conocí por primera vez con una de mis múltiples tareas laborales ‘internas’, es decir, que no se proyectan y comunican al exterior, como es ser jurado del comité de selección de concursos de bandas de varios festivales. Los toledanos se han presentado en más de una ocasión y os confieso que creo que sólo una vez no entraron en la fase final. Esa labor me ha permitido dar la pestaña de seguimiento a muchas otras formaciones, alguna de ellas ya ha pasado por la web también. Me gusta lo que hacen. Me gusta la gente que cree en lo que hace y, sí le gusta a los demás, estupendo. Y si no, no pasa nada. No es necesario correr, ni abrumar en sonidos, ni buscar artificios para intentar llegar un poco antes. Lar y Lumbre viene a dar continuidad y a perfeccionar también lo ya apuntado en los pretéritos singles que han ido desperdigando estos años desde que debutaran en 2018 con el homónimo Oplutón. Lar y Lumbre es casa y fuego, sonidos familiares y algo de rabia en los matices vocales que, por momentos, me recuerdan mucho a los de Belo (de Belo y Los Susodichos). Además, para este disco recuperan a la causa (aunque sea de manera fugaz) a Jon Calvo de Memoria de Pez e Inconscientes, ya (dice) retirado de la música. Crucen la puerta.

Lee el resto de esta entrada

Messura – Frágil

Hace unos días escribía aquí sobre el hecho de que sea bastante lícito no esconder las influencias que marcan las maneras de una banda, siempre y cuando, partiendo de esa clarísima influencia, se intente desplegar una manera propia de hacer y de expresar. De las últimas críticas de novedades que escrito en el último mes, es un comentario válido para, por ejemplo, el debut de Volvoreta en Vamos Con Todo con Burning, Platero y Tú, Asfalto o Leño o, más cerca todavía, el del último disco de Malas Pulgas, titulado Las Primeras Flores De La Primavera, con otros nombres propios como Robe (en su época como tal), Albertucho o Poncho K. La comparativa es válida para esta formación riojana a la que conocí (como a tantas otras) gracias a vuestras peticiones de tuitcríticas para los viernes. (Despedimos la temporada la semana pasada, volverán con la apertura del curso, a mitad del próximo mes de septiembre). Animal fue su primer larga duración en 2019 y escribía del álbum lo siguiente: «Combinación inusual y expresiva en el primer largo de estos riojanos. El armazón suena a estruendo rockero que se mueve entre zeppelines y hard de los 90, mientras que otra capa pop y voz al límite (por momentos muy Pucho –Vetusta Morla-) le da toque actual». La semana pasada me daban la pista de esta nueva referencia, que se publicó a comienzos de la primavera, y decía que «en esta entrega se diluye lo primero, pero se mantienen en una distorsión y base más dura de lo habitual. Haré crítica completa». Y aquí estamos. Messura puede caer en la indefinición de ser demasiado duros para los indies y demasiado melódicos para los rockeros duros de pro, pero a nosotros nos gustan. ¿No cantaban algo así los Stones?

Lee el resto de esta entrada

Triángulo De Amor Bizarro – Sed

Como bien sabéis, en RockSesión nos pasamos las etiquetas un poco a guasa (por no decir otra cosa peor) aunque, como todos, las usemos para ayudar a ‘situar’ un tanto al lector que se acerca a la crítica de un grupo que no conoce. Pero hasta ahí. Y nos vamos una vez más al ejemplo claro de hoy, para no darle más vueltas al cojín antes de tumbarnos.  Pero los ‘escuchadores’ avezados deben saber ya de manera sobrada que porque un determinado grupo sea asiduo y habitual a festivales de determinado ‘corte’ no significa que su propuesta haya de ir a un cajón de sastre amorfo. Casos en estos años ha habido tropecientos y vienen a engordar la lista, de por sí extensa, los coruñeses de Triángulo de Amor Bizarro. Así, la formación de Rodrigo Caamaño Díaz (guitarra y voz), Isa Cea Álvarez (bajo y voz), Rafael Mallo (batería) y Rubén Muñoz Pardo ‘Zippo’ (guitarra y teclabdos) vuelven de nuevo en verano, como lo hicieran en el inicio del 2020 con nuevo álbum, el séptimo larga duración de su carrera. El caso es que, más allá de estos elementos formales, en Triángulo de Amor Bizarro casi nada es demasiado convencional. Y, enlazo con el arranque, de poco vale colocarles la etiqueta de indies cuando su música bebe de influencias del noise, del punk, la psicodelia o el shoegaze pero es que además en esta nueva entrega suman como ingredientes (o quizá ya estaban, sólo que ahora se paladean de forma más nítida) el heavy metal primario o un marchamo maquinal en algunas bases rítmicas. A veces los adjetivos pierden su sentido seminal cuando se manosean en demasía pero no hay duda que el de poliédrico le sienta como un guante a Triángulo De Amor Bizarro. Y discazo, también.

Lee el resto de esta entrada

Zarpa – ¿Ángeles o Demonios? (1983)

Para la crítica remember de viernes de esta semana nos quedamos en el mismo año que lo dejamos ayer, al escribir del nuevo libro de José Miguel Valle, Miguel Ríos y el Rock de una noche de verano, donde aborda todo lo planificado, acontecido y consecuencias de aquella gira que quiso (y consiguió) cambiar las reglas del juego en cuanto a los grandes espectáculos de rock en nuestro país y también en un impulso hacia la profesionalización del sector. De hecho, en el recorrido que el autor realiza por aquella treinta de conciertos, hace un guiño local entrando a valor qué posible banda local podría haber acompañado a Miguel a su paso por cada ciudad, si no fueran siempre Luz Casal y Leño los encargados de antecederle en la actuación. En ese pensamiento, se cita en Galicia a Los Suaves, se nombra a Barricada en Navarra, mientras que en Valencia la ensoñación tiene el nombre propio de Zarpa. Fundados en 1977 por Vicente Feijóo a la voz y guitarra (y único integrante que ha estado desde entonces en el grupo), Eduardo Feijóo al bajo y coros, Vicente Catalá a la guitarra, que muy pronto sería sustituido por Javier Hervías, y Jesús Martínez a la batería, suyo es el oficioso mérito (porque creo que nunca ha sido lo suficientemente reconocido) de ser los precursores del heavy metal en España, con la maqueta Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. Antes de cumplir con la obligación del servicio militar (que el cuarteto hace coincidir para que el grupo sufra lo menos posible el parón) llegan a telonear a Deep Purple y también a Leño, Triana o Ñu. Hay que esperar algo más de cuatro años para que llegue su segunda referencia, este ¿Ángeles o Demonios? que vino a irrumpir cuando barones y obuses ya habían copado la primera línea, dejando curiosamente a unos pioneros a rebufo. Eso no impide que la banda se hinche a tocar y que su nombre (aunque por desgracia para ellos, no las ventas) aparezca en decenas de carteles cada verano y codeándose con los citados y también, por sonido, con los Judas Priest, Iron Maiden y guiris de turno. Este disco es buen ejemplo de ello. Sea.

Lee el resto de esta entrada

Miguel Ríos y el Rock de una noche de verano. José Miguel Valle

“La gira con Leño y Luz Casal que lo cambió todo”. Así reza el subtítulo de este nuevo volumen que viene de la mano de la nutrida biblioteca de Efe Eme, firmada por el mismo autor de aquel excelente Rock & Ríos. Lo hicieron porque no sabían que era imposible. Un título que precisamente vino a estrenar la Colección Elepé de la editorial, con su flamante número 1 y al que tiene el honor de pertenecer mi Poesía básica. Extrechinato y Tú ensancha el alma como octavo de la lista cronológica. Si aquel libro de 200 páginas, más un anexo de documentación fotográfica, aportada mucha de ella por los propios protagonistas, venía a ser una vigorosa reconstrucción de la historia del disco en directo que cambió la forma de entender el Rock en España (casi nada), este Miguel Ríos y el Rock de una noche de verano viene a ser la continuación cronológica de la historia. Valle hinca el diente en el año 1983, donde se produce ese doble salto mortal, ese órdago a lo desconocido que nuestro rockero granadino y universal realizó para no sólo igualar la leyenda y éxito de aquel doble elepé y su consiguiente gira, sino para cambiar las reglas del juego del rock en nuestro país… y, más allá, por querer dignificar y reclamar desde el ejemplo la profesionalización del sector musical, desde ‘curritos’ a quienes dan la cara en escena. Es la gira que supuso la gira de una despedida (semi) anunciada por parte de Leño, ahí empezamos a conocer las comeduras de cabeza de Rosendo de dar vueltas a la toma de decisiones y a su posterior anuncio, y la oportunidad de oro para una joven Luz Casal que acaba de publicar su primer disco, después de trabajar en los coros con varios artistas y bandas… entre ellos Leño y aquel directo del 81. El autor consigue también lo imposible al contarnos la historia en presente, como si estuviera siendo testigo de lo que pasa mes a mes, sobresalto a sobresalto, polémica a polémica. Con la incertidumbre a flor de piel, con la ilusión del éxito y la incomprensión ante los palos gratuitos y controversias diversas. Un hermoso viaje en el tiempo a lomos de un auténtico pionero en tantas cosas…

Lee el resto de esta entrada

Albertucho: «Todos los de mi generación sentimos el hermanamiento entre la poesía y el rock gracias a Extrechinato y Tú»

Hoy el álbum de fotos que estamos creando alrededor del libro Poesía básica. Extrechinato y Tú ensancha el alma recibe a uno de esos ‘jóvenes delfines’ (termino que utilizo en el libro) nacidos al calor del rock poeta que simbolizó Extremoduro y, por extensión, el proyecto con Manolo Chinato y Platero y Tú: Albertucho. El sevillano siempre se ha mostrado incondicional y reconocido sus influencias y anda estos días, además de adelantando singles de lo que será su regreso tras la aventura de Capitán Cobarde, acompañando a Marea en algunos conciertos, como os conté en Rivas Vaciamadrid o hizo el pasado fin de semana en Sevilla. Alberto me cuenta que: «En 2001, cuando salió el disco, tenía 17 años. En el instituto, mi profesor de Literatura me mandaba trabajos de poesía al margen del resto de la clase, puede que fuera lo único que hacía aparte de faltar mucho y beber litronas. Este maestro sabía que me apasionaba Extremoduro y con ello la poesía de beso y de escupitajo. Fue entonces cuando salió el disco de Extrechinato y Tú. Recuerdo escucharlo una vez tras otra en casa de mis padres, en mi cuarto. Tengo el recuerdo de estar con el Poncho K pasando horas y horas escuchándolo juntos y flipando. Era infalible oír recitar de esa manera tan ruda y noble al Chinato, ¡y ahí estaban nuestros ídolos haciendo rock!». Un placer que Albertucho se sume al álbum donde ya figuraban Manolillo ChinatoFitoIñaki Antón y CanteraMareaPoncho KRuloEstopaCharlie SánchezTucoÓscar Beorlegui y Fernando Madina de Reincidentes. Habrá alguna más por añadir. ¡ATENCIÓN! La primera edición del libro comienza a dar síntomas de agotamiento, así que no tardéis en acercaros a vuestra librería o pedirlo sin gastos de envío en la tienda de Efe Eme, o en Amazon, en La Esquina del Zorro… si queréis tener un ejemplar de esta primera edición. Albertucho nos cuenta más cosas dentro. ¡Pasen!

Lee el resto de esta entrada

Malas Pulgas – Las Primeras Flores De La Primavera

Lo ha vuelto a conseguir. ¿Quién? Robe. ¿A qué te refieres? Pues basta escuchar el primer minuto y medio de “Castillos De Papel”, la canción que abre el nuevo trabajo de Malas Pulgas, Las Primeras Flores De La Primavera, para comprobar que su forma de hacer siempre acaba generando y creando escuela. Ya pasó de forma evidente en los tiempos de Extremoduro, primero en la época más contundente y después en la más lírica y armonizada y melódica. Y también como Robe… Pero no el Robe de Mayéutica, sino el de los dos primeros discos, mucho más ricos en matices de violín, clarinete, acordeón y otras instrumentaciones más sutiles. Esos crescendos, precisamente, primaverales son perfecta reconocibles en la propuesta de esta nueva entrega de la formación murciana. Y no es la única canción. Partiendo de esa clarísima influencia, intentan desplegar su propia manera de hacer y expresar. A veces suena más genuino y conseguido que otras, pero, lo que apuntaba, resulta muy evidente de donde vienen y lo que quieren. Es cierto que fusionan ‘las dos épocas’, porque cuando las guitarras y voces rugen sí que lo hacen con algo más de potencia que en esos Lo Que Aletea Sobre Nuestras Cabezas y Destrozares, Canciones Para El Final De Los Tiempos. También hay cositas de Albertucho y Poncho K, de Marea, de Sínkope… En definitiva, de toda la corte y delfines del rock de naturaleza poética desde la visión ‘transgresiva’. Un disco que viene de la mano de Maldito Records y que considero la apuesta definitiva tras los anteriores Paralelos Al Cielo de 2018 (donde aquí el violín era sustituido por saxo), Vidas De Servilleta de 2016 y el seminal homónimo Malas Pulgas de 2015. Hay que recordar que algunos componentes venían rodados con el grupo anterior Mala Idea, a quien recuperamos hace muchos años en la crítica remember de los viernes.

Lee el resto de esta entrada

Cuatro Madres – La Rebelión De Los Utópicos

La denominación de origen de un determinado producto tiene distintos grados de niveles de calidad, desde la más corriente a la más excelsa. No todo lo que la tiene y posee tiene por qué gustarnos de manera obligatoria pero sí que ayuda a que nos situemos en unos parámetros que, a grandes rasgos, nos pueden resultar familiares. Pasa con los vinos de cada una de las zonas vitivinícolas, pasa con los productos agrícolas, con los quesos… Y, por qué no, a veces también ocurre con la música. Como es lógico, en cualquier zona puede salir un banda excepcional de cualquier género sea cual sea su origen, pero es cierto que un grupo de punk vasco, que una banda de rock con toques aflamencados sea andaluz, que un combo de rock urbano sea madri – leño, que una cabecera de música celta sea gallega, asturiana o castellana, o que un formación de vientos entre el rap y el ska sea de la zona levantina forma parte de lo que podríamos decir ‘habitual’ y tiene mucho ganado con respecto a la autenticidad de su propuesta. Y, claro, cuando hablamos de rock de hechuras fuertes Pamplona emerge con su inagotable cantera, cumpliendo con la (esta sí) bella tradición. Así llegan Cuatro Madres. Un grupo al que le metí años atrás bastantes noticias en la extinta web de Rock Estatal, pero que nunca me detuve a escuchar con detenimiento con lo que fue su debut en 2018, El Fin Del Principio. Perdida la pista, resulta que banda firmó a finales de 2022 su segunda entrega bajo el nombre de La Rebelión De Los Utópicos que, gracias a una de esas peticiones de tuitcríticas para los viernes, escuché la pasada semana con tal alegría que me dije que era necesario escribir de ellos y ayudar con nuestro granito de arena a que el mundo les conozca. Un más que notable álbum que viene producido y grabado en los estudios de Kolibrí. Denominación de origen, ya lo dije.

Lee el resto de esta entrada

XXXV Candil Rock. 091, Tito Ramírez, Banda Sinfónica de Huércal de Almería

Contra viento y marea y habiendo pasado ya dos momentos críticos (uno a finales de la primera década del presente milenio y otra, como todos, pandemia mediante) el festival ‘de día’ Candil Rock sigue acumulando ediciones de manera imparable hasta llevar ya la nada desdeñable cantidad de treintaicinco ediciones. Un periplo (que también incluye fases ‘de pago’ y otras de ‘entrada libre’, como en los últimos tiempos) que ha hecho que se hayan vivido fases musicales de todo tipo, desde el más apunkado, pasando por otras más heavys, algunas más propias del mestizaje y, en los últimos tiempos, con una apuesta en firma por un rock más adusto y maduro, si se permite el término. Los cabezas de cartel de ‘esta fase’ hablan por sí solos: Siniestro Total, Ilegales, Enemigos, El Drogas… y anoche 091. Los de Granada, absolutamente inspirados, encabezaron una edición acompañada por el cóctel de Rhythm & Blues, Rock & Roll, Soul, Bugaloop, Cha Cha Cha y Bluebeat de Tito Ramírez (una propuesta también frecuente, la de optar por grupos de este corte, como ya hicieran con Los Mambo Jambo o, con otra vuelta de tuerca, con Los Tiki Phantoms la pasada edición) y, la agradable sorpresa de la Banda Sinfónica de Huércal de Almería que, con motivo de una edición tan especial, desplegó un repertorio de arreglos orquestales para una serie de canciones de bandas que han pasado a lo largo de los años por el festival. Una ambiciosa propuesta dentro de la modestia de la formación pero que salió de lo más gozosa. Así, añito a añito, Candil Rock sigue siendo uno de los festivales más longevos de la escena. Y lo contamos un año más. (FOTOS: Juan Jesús Sánchez Santos para RockSesión).

Lee el resto de esta entrada