The Juergas Rock Festival 2018. Sábado, 4 de agosto

Y después de horas y horas de música, recuerden, casi 19 horas diarias de programación, la juergas del Juergas llegó a su fin en la jornada del sábado, 4 de agosto. El día, casi con toda seguridad, con más asistencia al festival como se apreciaba solo con ver la carpa del escenario acústico desde la distancia. Cartel más lírico para la triple oferta de este último día en los conciertos matutinos: Técanela, Pedro Pastor y El Niño de la Hipoteca junto a Ferrán Exceso, un dúo más que trabajado ya. Por la tarde, en la sobremesa, la oferta de La Hora Emergente sería para La Regadera, mientras que ‘mi’ EntrevistARTE lo protagonizaría el baterista de Marea y Ciclonautas, y director de El Dromedario Records y… tantas cosas, Alén Ayerdi. Ya en el escenario principal nos recibiría a primera hora el rock sentido de Los De Marras, el contrapunto saleroso de Juanito Makandé y Rozalén y una escalada final hacia la explosión con La Raíz, Soziedad Alkohólika, Segismundo Toxicómano, Narco y Trashtucada. El Juergas despedía su sexta edición a lo grande, rozando los 40.000 asistentes en la suma de los cuatro días. Cada vez más sordo. (FOTOS: Juan Jesús Sánchez, Marina Ginés, Nuria Faz).

Con la transparencia de siempre, he de reconocer que el sábado fue literalmente imposible pisar el escenario acústico hasta La Hora Emergente. Las cosas de las redes provocaron que una subida a We Transfer, iniciada a las 5 de la madrugada, no llegara a su fin hasta prácticamente las dos de la tarde, sumado a algunos envíos… Me disculpé personalmente con Ferrán Exceso que, eso sí, me ofreció detalles de lo que será el nuevo álbum con banda. Hay ganas de catarlo porque Exceso es una de esas formaciones a las que el público le sigue teniendo un respeto y cariño considerable pese a haber pasado unos años en un considerable silencio. Escribiremos de él por aquí cuando llegue el momento, si bien en el Juergas acompañó con la camaradería habitual a El Niño de la Hipoteca, que se siente como en casa en este festival. Los cuidados Técanela y la poesía hecha canción de Pedro Pastor completaron la terna y, además, se sumaron, como si fuese un final de fiesta de recital de flamenco, al escenario para despedir la mañana. Muy buen detalle por parte de todos.

 

Ska bullanguero el de La Regadera para completar el hattrick de La Hora Emergente. Una sección que se ha desvelado desde la primera edición como uno de los grandes aciertos del Juergas, que completa también así una hora en la que no había nada… (ya solo les queda de 6 de la madrugada a 11 de la mañana para darle la vuelta completa al reloj). De su concierto me quedo especialmente con el largo popurrí de canciones bailables, desde Ritmo de la Noche a I Like To Move It… Movieron al personal que da gusto y de eso se trata a esas horas tan complicadas, entre las 3 y las 4 de la tarde.

Mi particular nueva triada de entrevistas se cerraría con Alen Ayerdi. No fue fácil ponerse en la tesitura de ‘conversación pública’ con alguien con quien has hablado mucho ‘off the record’ en los últimos años y de diversos aspectos. Dialogar sin atravesar líneas de lo que se puede hacer público y qué no fue llevadero y creo que la entrevista, de menos a más, nos dejó bastantes respuestas contundentes, además de demostrar de qué madera está hecho. Tendrá siempre mi gratitud por numerosos motivos.

Esta vez sí, cumpliendo el horario con escrúpulo, llegamos a tiempo para disfrutar con el estreno de Los De Marras en el escenario principal, después de arrasar con el acústico el año anterior. En ambos casos, Agustín y los suyos dejaron claro que es una banda que se ha ganado el cariño sin mesura de un público que adora su forma de hacer rocanrol, a veces con matices urbanos, otras con tintes de batería hardcore, otras con poesía, otras con denuncia. Una combinación que nace de la llaneza de su creador, que lo mismo te hace pensar con ‘Poeta’, te pone rabioso con ‘De Qué Se Ríe’ o te pone a bailar con ‘Hierbagüena’ y ‘Escápate’. Concierto venido a más con ‘Perdido’, ‘Futuro’ (que me hace llorar siempre que se la explico a alguien, no fue fácil mezclado con el sudor de la sofocante tarde) y los ‘Malabares’. Un repertorio sólido gracias a los dos últimos discos, que culminaría media hora más tarde con la santa trinidad de ‘Ruido’, ‘Sexo en las Calles’ y ‘Hoy’, aquelarre final y ovación merecida.

Juanito Makandé regresaba cuatro años después, con hechuras de artista más grande y un repertorio más dinámico y con mayor peso. Lanzado ya sin miedo a las labores de autoría más poética, sus aires de jipi rumbero van ganando otras cosas, aunque quizá falte todavía algo más para ofrecer un gran lleno en un festival como el Juergas. Y no hay nada que se le pueda tachar a su actuación, desde su entrada en ‘El Vuelo de los Cuchillos’, a ‘Tocar Las Nubes’, ‘Kamikaze’ o ‘Ya No Soy Un Crío’. ‘La Llave’ y ‘Arañando El Aire’ recordaron aquel paso en 2014, mientras que para el final la fiesta se completaría con ‘Ciego Muy Ciego’ y ‘La Niña Voladora’, reivindicada como un canto para personas, sin distinción de género. Como cierre, un fin de fiesta de inspiración flamenca con unas bulerías sui géneris a pie de escenario.

Y porque no hace falta atronar a distorsión para tener más actitud rockera que otros muchos, Rozalén llegó al Juergas para demostrar que, pese a su llegada al gran público, su autenticidad sigue intacta. Sin traicionar a su pasado ni a sus ideales, la artista manchega y su notable elenco de músicos, además de Beatriz haciendo el mensaje de sus canciones accesible a todos, conquistó el Juergas a base, sobre todo, de buenas canciones y una jovialidad que casi parece reconciliarnos con todos los males del mundillo musical. Y es que, tras pintar ‘La Puerta Violeta’ e invitar a ‘Vivir’ ‘Ahora’ en una sociedad más… social, no importa que la señalen por contar historias vívidas de familia como la de ‘Miguel’ o ‘Justo’… “La que me está cayendo por cantar esta canción, pero la seguiré cantando hasta que todas las familias puedan llevarle flores a sus muertos”. Para quitarse el sombrero. Con una velocidad encomiable, Rozalén fue reduciendo el repertorio de sus casi tres horas de concierto de la gira a los poco más de 80 del festival, eso sí, incluyendo más de la mitad de los temas, como el divertido ‘Las Hadas Existen’ que puso a bailar a todo el personal de un lado a otro. Felicidad para todas las edades, como ‘La Belleza’, que tampoco entiende de ellas. La fase cantinera se mantuvo con ‘Me Arrepiento’ y ‘Tu Nombre’, antes de ‘Bajar del Mundo’ y ‘Será Mejor’. En la recta final llegaría la fase más amorosa, como ’80 Veces’, ‘Saltan Chispas’, ‘Comiéndote a Besos’ y esa excepcional letra de ‘Dragón Rojo’. Para el final, la esperada ‘Girasoles’ y su reprise maquinal de ‘Respect’, dibujando de nuevo las sonrisas en un Juergas que disfrutó de lo lindo, como lo hizo la artista viendo en el escenario los conciertos de La Raíz y S.A. Y me guardo para siempre en la memoria lo que me dijo apenas 15 segundos antes de salir al escenario. Lo dicho, autenticidad que se traduce en credibilidad.

Sensaciones agridulces con el concierto de La Raíz. El combo de Gandía anda despidiéndose de su legión de seguidores antes de un parón indefinido que tiene de los nervios a la parte más joven de su público. Con una maquinaria muy bien engrasada desde hace ya varios años, la banda además sale más rabiosa y envalentonada que nunca, con ganas de vencer, de dejar un recuerdo enérgico que se mantenga fresco en la memoria antes de que los meses vayan echando la capa de fino polvo  y que los carteles de la próxima temporada sustituyan su nombre por una o dos bandas que aprovecharán el hueco. El repertorio fue el habitual del año, desde el inicio con ‘Entre Poetas y Presos’, al enganche festivo de ‘Borracha y Callejera’ o la ira de ‘La Voz del Pueblo’ y ‘Muérdeles’. Una primera parte de concierto que volaría, como ‘Jilgueros’ y como ‘El Tren Huracán’ hasta el punto de inflexión de ‘Por Favor’, del que me sigue encantando su groove. Tras la bajada de pistón de ‘Suya Mi Guerra’ y ‘El Circo De La Pena’, quedaría una escalada que alcanzó su cénit con ‘Radio Clandestina’ y ‘Sólo Quiero De Ti’. En los bises, ‘Rueda La Corona’ y ‘A La Sombra de la Sierra’ nos acercaron hasta ese ‘Nos Volveremos a Ver’ que se ha convertido en himno de deseo. Repongan baterías e ideas y regresen más fuertes.

Algo tiene el Juergas para Soziedad Alkohólika que las veces que los he visto sobre su escenario me han resultado sus conciertos más brutos. La percepción de distintas zonas del recinto fue como si su sonido estuviera dos puntos por encima de volumen que el resto. Una base atronadora y una muralla de guitarras que, a quien nos gusta, nos lleva al deleite. 23 temas en poco más de hora y cuarto con esa combinación de thrash, metal, hardcore y punk que los alaveses han hecho suya. Entre los temas, especial mención a ‘Niebla de Guerra’, la resistencia de ‘Alkohol’ en la lista, la recuperación consolidada de ‘Estado Enfermo’, el ascenso de posición de ‘Ciencia Asesina’ y ‘Shaktale’, que preside un tramo añejo con ‘Automarginado’, ‘Ratas’ y ‘La Aventura del Saber’. Movimiento en el público que tenía ganas de más con el himno de ‘Piedra Contra Tijera’ y el salto de ‘Peces Mutantes’, para celebrar como siempre el ‘Cuando Nada Vale Nada’. Con ‘Pauso Bat’ ejerciendo de sustituta de ‘Motxalo!’, ‘Sin Dios’ y ‘Nos Vimos En Berlín’, que fue un gustazo ver desde el escenario después de tantos años cantada entre el público, cerraron otra certera actuación de S.A.

Caminando de manera irremediable a la clausura del festival, Segismundo Toxicómano llegaba para ofrecer una de sus únicas cinco actuaciones del año. Y como me ocurrió con Parabellum, me resultó más atinada que la del Viña. Tocar en menos conciertos exige más concentración ya que no hay rodaje y Placi y los suyos lo supieron hacer en Adra con lo mejor de su repertorio que suena a grandes éxitos de principio a fin para quienes vivimos con pasión su esencia punk-hardcoreta. ‘En Este Infierno’ abrió una veda por la que desfilaron ‘Pordioseros’ y ‘Gaupasa’, donde se celebraron himnos como ‘Una Bala’, ‘Hoy Como Ayer’ y ‘Odio’ y donde nos sentimos mayores con ‘Atraco’, ‘Sospechosos’ o ’12 Años’. Con una puesta en escena cuidada para lo que suele ser nuestro punk (luces blancas, batería elevada…) ‘Electroshock’, ‘Mi Vida’ o ‘Por Ti’ llevaron el concierto a su cota más alta, antes de despedirnos con ‘Las Noches Siguen Sabiendo a Sangre’ o ‘Las Drogas’. Lo mejor de todo es que el regreso de Segis está ya consolidado y los tendremos, como mínimo, otros dos años más en cuidados conciertos.

Siempre amantes de las altas horas de la madrugada, Narco es otra de las bandas asiduas al Juergas (no tanto como Gatillazo, que ha estado en todos, pero casi). Y el amor es mutuo porque la banda sale especialmente encabronada y con ganas de poner todo patas arriba. Además, aunque el inicio jugó al despiste con una entrada clásica donde solo se coló ‘Anticrista’ de su Espichufrenia (‘Suicídate’, ‘Son Ellos’, ‘La Última Cena’, ‘Sotánico’ o ‘Vizco’…) fue a partir de ‘Mi Madre Es Una Yonki’ cuando apareció esa rave punki que caracteriza su último trabajo. ‘No Nos Van a Echar’, ‘El Portero de la Comunidad’ o ‘Kimikaze’ hicieron de las suyas. Con el personal ya plenamente ‘asalvajao’, que diría Tomasito, la rumbosa ‘Dame Veneno’ abriría la puerta a ‘El Trapichero’ y su salvaje base, para terminar con ese vasilón ‘Yoni, El Robot’ y las ya clásicas ‘Chispazo’ y ‘Puta Policía’, hacia un éxtasis colectivo.

El candado lo puso Trashtucada, que me comentaban con guasa antes de empezar su concierto que “como saben que siempre nos bebemos todo cuando nos llaman, nos han traído para los últimos que así cierran y ya no queda ná”. A los de Chiclana se les ve tan voluntariosos y jaraneros como siempre, aunque quizá no con tanta finura como hace un par de años. Esperemos, como dice la canción, que sea solo un momento de bajada, y que no pase nada más.

The Juergas Rock Festival cerraba su sexta edición exhausta pero feliz. La variedad de las bandas disfrutadas con respeto y en perfecta convivencia son ejemplo de cómo ha de entenderse la música y, por qué no, la vida.

Respeto, también para quien no tiene los mismos gustos que tú.

 

Galería completa en Facebook.

Fotos:

Nuria Faz: Técanela, Pedro Pastor, El Niño de la Hipoteca, Ferrán Exceso, La Regadera, La Raíz.

Juan Jesús Sánchez: EntrevistARTE a Alen Ayerdi, Los De Marras, Juanito Makandé.

Marina Ginés: Rozalén, Soziedad Alkohólika, Segismundo Toxicómano, Narco, Trashtucada.

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Publicado el agosto 10, 2018 en Crónicas Conciertos y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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