Narco – Parásitos

Aunque hay gente que todavía se empeña en que las cosas siguen inamovibles por más que se les explique que las relaciones entre las personas que forman a una banda no son ajenas a los mismos conflictos, disputas o desavenencias que pueden producirse en cualquier relación interpersonal en el día a día, lo cierto es que había ganas (y muchas) de que Narco volviera a empuñar sus armas sonoras después de que la traumática salida de Vikingo dejara la cosa algo tocada y que dijeran adiós tras cumplir con las fechas comprometidas. De hecho, casi nadie esperaba esta resurrección después de que Curro Morales despegara otras de sus muchas influencias y cayera de pie con Califato ¾, convirtiéndola por derecho propio en una imprescindible de la escena. Ahora y cinco años después de su última entrega desde el estudio, el ácido y ravero Espichufrenia, Narco viene con dos nuevas incorporaciones y con una ligera vuelta de tuerca hacia atrás en su propuesta sonora. (Porque luego están los del “esto ya no es lo de antes” y ese tipo de mantras, como si las bandas también tuvieran que ser inmovilistas por narices). Las melodías electrónicas se ha hecho ligeramente más luminosa que en Dios Te Odia, el hardcore punk se ha vuelto más canónico que el hiperventilado de Espichufrenia, sigue habiendo dosis de ajustes de cuenta sangrientos como en la primera etapa (precisamente de la mano de uno de sus vocalistas fundadores, Chato Chungo) y también otro puñado de drogas y gente de barrio con las cartas marcadas para perder. Quien se empecine en que la realidad sea como el quiera sin entender la lógica del devenir de los tiempos, este no será su disco. Quienes apreciamos por encima de todo el trabajo y el compromiso, aplaudimos que sigan en pie.

El combo viene con los fundadores (que parece que se olvida) Amnésico al bajo y Diablero Díaz a la guitarra, Abogado del Diablo como DJ (puesto que tiene desde 1998), además del citado Curro Morales a la voz, que incorpora a Sergio Ruiz de Califato ¾ a los teclados y la entrada de Ezequiel de la banda metalera sevillana Caos Day a las voces graves. El disco cuenta además con las colaboraciones de María Relator (virulencia punk desde Las Relators, Las Janes o Percha), Erre, El Sicario, Javi Ferrara de los recomendables Parquesvr y el citado Chato Chungo.

El coqueteo con el averno, la sangre y los muertos de discos anteriores ha dado paso en este álbum a un rollo conceptual en torno a lo parasitario, ejemplificado con la patología del Síndrome de Eckbom que, como tal, así se titula el track introductorio. Un delirio en el que el enfermo considera que está siendo infectado por parásitos, insectos o cualquier otro bicho viviente. Tras este trance paranoide, no resulta extraño que el segundo corte sea un desbarre bacala y salvaje en “P.A.M!”. Sin embargo, por más que critiquen los haters de estos devaneos, con Narco todo se usa en su justa y medida dosis, y habrá cambios de predominancia en la base principal, habrá break para la distorsión guitarrera pesada y oscura, con la voz grave del nuevo Ezequiel.

El rollazo turbio de la portada del disco se hace explícito en “Lamprea”, otra salvajada truculenta y abrumadora casi de virulencia ochentera con la colaboración de María Relator, que descerraja una narración en la que abusadores acabarán destrozados por su propio terror al ver que entre las piernas de la protagonista aparece ese bicho tan majo. La voz casi grindcore de animará la última explosión del estribillo en la coda que también conecta a esa esencia bruta e iniciática de los S.A. de “Padre Black and Deker”. Con tanta tensión, es momento de la guasa y llegará con el desgraciado con pocas luces que se deja engañar por apuestas, criptomonedas y sucedáneos en “Broker De Barrio”, con samplers de “Macarena” y Los Del Río como regalo y un toque ligeramente ragga.

“Hermanos Gómex” tira de ambientación de drum’n’bass con más humor y cachondeo, situando el dardo esta vez en la explotación hostelera. Esta es una de las canciones donde mejor se aprecia la línea disruptiva con Espichufrenia, ya que tanto las bases como la melodía principal son menos opresivas y psicotrópicas. Más… para todos los públicos, por decirlo de alguna manera. Algo muy similar ocurre también con “En El Sitio” y su orientalismo y percusión más orgánica y por momentos hasta tribal. Un rap más clasicote hasta en los samplers del estribillo y con algún aderezo afunkado.

La historia de senectud y drogas tocada en otras canciones con anterioridad (“Mi Madre Es Una Yonki”) vuelve a tener nueva ración en “El Asilo 2052”, que alivia las penas con la agilidad rapera, de nuevo canónica, de El Sicario. Desde luego que los tiempos han cambiado comparado con las cartas que mandaba el de Reincidentes. Alegría máxima ver como se entrecruzan caminos de bandas aparentemente muy alejadas como es Parquesvr en “Superviviente De La Escena Fatal”. Para alguien que trae a esta web un abanico de críticas tan distintas es de lo más gratificante comprobar que no estamos solos. Acercándose los integrantes de los Narco a la quinta decena, es normal que nazcan canciones de esos personajes que nunca pueden apuntarse ya a ningún plan, visto aquí con la ironía Narco-Parquesvr. La mezcla vocal y los coros vacilones tienen mucho de Beastie Boys, como el propio grupo ha definido en sus textos promocionales.

Llegando al final, como si de una fusión entre Blade, Mamba Negra y Matrix se tratara, “A Katanaso” es otro divertido ejercicio de electrónica de trance noventero, de nuevo pulcro y elegante, incluso en esa fase casi recitada de la coda. El cierre, como un guiño claro y meridiano al pasado de Narco, llegará “El Cortijo”, historias de descuartizamiento de los tiempos del Satán Vive, Chaparrón de Plomo o el Talego, que viene de la mano de Chato Chungo entre los juegos vocales.

Sin hooliganismos, Narco presenta un disco que quizá no sea su mejor entrega, pero sí lo suficientemente solvente como para celebrarla, disfrutarla y brindar por nuevos conciertos y desfases. Que siga la juerga, el mambo y el jaleo.

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Lista de canciones – tracklist:

  1. Síndrome De Eckbom
  2. P.A.M! (con Erre)
  3. Lamprea (con María Relator)
  4. Broker De Barrio
  5. Hermanos Gómex
  6. En El Sitio
  7. El Asilo 2052 (con El Sicario)
  8. Superviviente De La Escena Fatal (con Javi Ferrara de Parquesvr)
  9. A Katanaso
  10. El Cortijo (con Chato Chungo)

Publicado el diciembre 20, 2022 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

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