Parquesvr – Si No Fuera Por Estos Momentos, Sería Por Otros

Llegué tarde a su escucha como para traeros en 2019 la crítica de Talego Quini, el debut de Parquesvr, a quienes tenía marcados en rojo desde ese momento, gracias a temas como ‘Tom Petty’, ‘Lance Armstrong’, ‘1992’ o ‘Puretrap’. Temas en los que un corrosivo humor, que nos conecta a otros grandes del género como Juan Abarca y sus Mamá Ladilla, sus hijos putativos Gilipojazz, se presentaba con un rock adusto, cortante y bastardo en su promiscuidad con todo tipo de géneros con personalidad propia. Más adelante, pegaban un repaso del bueno en el single ‘Pero’ a todos aquellos del “no soy machista, pero… No soy racista, pero…” a ritmo de salsa vigoréxica. Por eso, tenía claro que, si mantenían el nivel, su segunda entrega iba a acabar entrando por la puerta grande a esta casa. Así, Si No Fuera Por Estos Momentos, Sería Por Otros se presenta reforzando todo el descaro que la banda ha venido anticipando también en forma de singles previos y que nos ofrecen un combo que partiendo del rock deja que la locura y la ironía sardónica de sus letras impregnen y lleven la presentación formal a donde les pida el cuerpo. Hace tiempo que ‘el rockerío clásico’, a veces excesivamente purista, debería entender que la contemporaneidad de las formas y la apertura en los esquemas es una excelente forma de permitir que, precisamente, el rock no muera. Así lo hemos escrito tiempo atrás con los recomendadísimos (cada uno por distintos motivos) León Benavente, Biznaga, Vetusta Morla, Triángulo de Amor Bizarro, Airbag, Nudozurdo, Carolina Durante, Los Punsetes, Ángel Stanich, Inc, Mausoleo, Sandré, Pantocrator, Depresión Sonora, La La Love You, El Columpio Asesino, Kitai, Sexy Zebras, Varry Brava… Nombres que no pasarían ‘el filtro’ del festival tipo Viña Rock, ni el de la supuesta superioridad moral del rock americano, pero que están muy por encima de eso que más de uno, por encima del hombro, encuadra en el indie.

El disco, publicado el pasado 23 de septiembre, ha sido grabado por Raúl Pérez en Grabaciones La Mina de Sevilla en octubre del pasado 2021. La mezcla corre a cargo del propio Pérez mientras que el mastering es de Cem Oral. Raúl produce todos los temas, salvo ‘Zarzaquemada’, de DJ Pollo, y ‘Arde, Quema, Duele’, por I-ACE. No es casual que sean los dos temas más disruptivos del conjunto, como veremos más abajo.

Parquesvr son Javi Ferrara, su vocalista, quien firma todas las letras, y que está acompañado de Marco Fernández en sintetizadores, guitarra acústica y voces, Santiago ‘Choco’ Núñez en la batería, Carlos ‘Pelos’ Jiménez en el bajo y Javi Luengo en guitarras y trompeta. Han contado con la colaboración de Saray Frutos en ‘Muchas Flores’.

La decena de temas que dan vida a este Si No Fuera Por Estos Momentos, Sería Por Otros se abre con la épica del riff de guitarra y teclados de ‘Ansiedad’ que juega en esa dualidad entre ‘lo socialmente de moda o aceptable’ y la realidad, entre la vida sana y naturalista frente a lo que pasa de veras en el interior. El estribillo tiene un punto casi celta que se alarga en un fraseo demoledor, que todavía va a más en una coda desbarrada final. Un retrato social no solo muestra las flores del cartón piedra, sino las calaveras del reverso siniestro.

Más desenfadado es la deliciosa genialidad de ‘Almodóvor Amenábor’ que, como en un juego de flechas, alterna cada una de las definiciones a uno de los dos directores. El desarrollo es hilarante y abrumador con unos destellos maquinales de disco trance de principios de los noventa. Con la sonrisa echada, como un latigazo furioso de guitarras que por momentos nos recuerda a la base de cualquier canción metalera llega ‘Tazas Con Mensajes’, otro ejemplo más de la afilada capacidad de Ferrara para reírse de cualquier tipo de costumbrismo que se da como normal, ejemplificado en la última parte de la canción con las tazas como ejemplo reduccionista máximo. Sobresaliente sin la menor duda. Así llegamos a ‘Arde, Quema, Duele’ que juega en otra sonoridad, al inicio de un punk ochentero oscurito, y también en la tesitura vocal, mucho más melódica en buena parte del corte, dejando el crescendo virulento para un final doliente gracias a lo que puede ser la letra más personal y emocional del disco.

‘El Laberinto’ es un viaje psicotrópico, sostenido en algún arabesco psicodélico, entre “jazmín, romero y menta” y también un rosal buscando las espinas. La presunta solemnidad meditativa, que nos recuerda a Pony Bravo, se aprovecha en la coda con una suerte de mantra histriónico… “Achiqui taún lalau. Achiqui taún la la lau la la lau”. Siguiendo por las texturas de la raigambre, ‘Muchas Flores’ ahonda en los compases del flamenco, de nuevo con la psicodelia (a la manera de Los Estanques con Anni B Sweet) y con un desarrollo que tira a Los Chichos y sus “Ilusiones”. Valiente desafío para Parquesvr que parece dejar la broma para marcarse un gusto personal con un desarrollo bastante canónico en su progresión.

Turbia y truculenta en su atmósfera y en el texto, ‘Los Salvajes’ presenta un tempo pautado casi chamánico para una historia de amor tortuoso, caníbal y tóxico, cumple su función ese bello delay de la guitarra, que recuerda a ciertas épocas de Toundra. Tras varios temas ‘serios’ las risas de carcajada volverán con ‘¿Debo Leer a Baudelaire?’ (que en su sucesión en el estribillo nos evoca al ‘Demolición’ de Los Saicos, versionados por Narco hace unos años). Por el camino, decenas de referencias culturales que de tan manidas parecen impostadas (como canta Dúo Divergente en ‘Chico Jot Down’) de cine (Polanski), literatura (Baudelaire, Cortázar, Borges) y música (King Crimson, Pink Floyd, Miles Davis, John Coltrane, Duke Ellington, Joy División, New Order…).

Para la dupla final, ‘Zarzaquemada’ evoca esos rap primigenios de Sindicato del Crimen y cía con una mirada barrial noventera: “Gil y Caneda, Banesto, Rumasa, Examen de ‘soci’, Zabala y Lasa”. El cierre lo echa ‘Las Nubes’ furiosa en sintes y batería, con un estribillo que encierra guiños a ‘Tu Calorro’ de Estopa y ‘Soy Gitano’ de Camarón de la Isla, y que en su base rítmica intrincada refleja ese gusto generalizado que tiene la banda hacia el post-punk eléctrico de Sleaford Mods.

Un álbum, como el anterior y sus singles sueltos, de lo más recomendable.

Lista de canciones – tracklist:

  1. Ansiedad
  2. Almodóvor Amenábor
  3. Tazas Con Mensajes
  4. Arde, Quema, Duele
  5. El Laberinto
  6. Muchas Flores
  7. Los Salvajes
  8. ¿Debo Leer a Baudelaire?
  9. Zarzaquemada
  10. Las Nubes

Publicado el octubre 6, 2022 en Críticas Discos y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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