Saurom – Sueños

SauromLa banda gaditana es una de esas incansables trabajadoras que son ejemplo en nuestro rock. Con mayor o menor tino, su discografía está llena de constante evolución, de intentar siempre ofrecer algo más perfecto o diferente que en la entrega anterior. Han sido ejemplo del heavy metal medieval en los primeros tiempos, desgranaron la primera parte de El Señor de los Anillos, aumentaron los matices de folk en entregas posteriores, bucearon por el legando andalusí ofreciendo su disco más aguerrido, se atrevieron a hacer un disco conceptual sobre la Pasión de Cristo y la Virgen María y abrazaron la emotividad en su penúltima entrega. No contentos con todo eso, casi tres años después se marcan un doble disco con 27 temas que compendia de alguna manera todo lo que es Saurom. Fiesta, emociones, juglaresca y positivismo con ecos de ingenuidad.

Cuando un grupo dice que va a sacar un doble lo primero que pensamos es ¿por qué? Pese a que cada uno de los discos tiene subtítulo propio: Las Caricias del Alma y La Partitura Secreta, no parece que haya un esencial sello diferencial entre uno y otro a la hora de repartir las canciones. Los temas de juglaresca conviven con los más compactos, los emocionales y los pequeños interludios, más ligeros, que hacen que la dinámica del conjunto sea ágil y amena. Hablamos por tanto de un derroche de creatividad compositiva, de ese “teníamos tantos temas preparados y no sabíamos cuál descartar” que hace temblar a cualquiera pero que, en este caso, se demuestra cierto.

Si hay algún pequeño hilo conductor en el álbum es la infancia. Ya lo apunta la introducción de ‘Camino A Las Estrellas’, recitada por un niño. Las referencias a la etapa más importante de la vida se desliza por casi todo el disco: “Si cada niño viese la felicidad y se educara en brazos de la libertad” (‘Paz’); “Niño nombrado caballero que salva a su princesa del dragón de un cuento” (‘El Reino De Las Hadas’); “Crecí escuchando…” (‘Soñando Contigo’)… hasta el cierre “Desde la infancia…” (‘La Musa y El Espíritu (Sueños)’). Eso, unido a la felicidad que de por sí transmite su música y los aportes de fiesta de títulos tan explícitos como ‘¡Por Fin Viernes!’, ‘¡Vive!’, ‘El Carnaval Del Diablo’ o ‘Latinoamérica Juglar’ dejan claro que el disco es un culmen de optimismo bastante placentero para estos tiempos convulsos.

La producción del álbum es soberbia. Los más de 20 instrumentos utilizados para la ocasión (batería y bajo, guitarras eléctricas, rítmicas, acústicas, teclados, whistles, acordeón, violín, gaita, laúd, pandereta, flautas y un largo etcétera) se entrelazan con una soltura envidiable y la voz de Miguel Ángel Franco se muestra más segura y armoniosa que nunca, aplicando la dosis de fragilidad o algarabía cuando es preciso.

Con todos estos ingredientes solo hay que dejarse llevar, afrontando la escucha sin demasiadas pretensiones elevadas, dejándonos llevar como un diente de león con el viento de su música. Los momentos más atinados son esa utópica ‘Paz’, los fuegos artificiales que adornan ‘El Carnaval del Diablo’, esa mezcla de ‘Voy a Tu Ciudad’ de Banzai y ‘Hasta Que El Cuerpo Aguante’ de Mägo de Oz y la “clave de sol” en ‘Músico De Calle’, la imponente melodía vocal de ‘La Isla de los Hombres Solos’, las buenas teclas de ‘El Elixir’, el peso de las voces femeninas de ‘El Reino De Las Hadas’, la soberbia letra de ‘Náufrago’ (“en el aire escribiré el último verso para ti”), la continuidad melódica de ‘El Beso’, el espíritu power de ‘Memorias De Un Héroe’, la suplicante ‘Sueños Perdidos’, la balada preciosista y magnífica de ‘Rosa Negra’, la querencia rítmica de vals de la parte central de ‘La Mujer Dormida’, y la bella melodía de piano de ‘La Musa y El Espíritu’ para una escalofriante historia de muerte y aparición.

Entre los interludios en torno al minuto de duración, encontramos la medieval ‘Las Caricias Del Alma’, la rondalla flamenca de ‘El Duende En La Ventana’, la salida de ‘Más Allá Del Sendero Dorado’, el sabor a castellano antiguo de ‘Bella Luna’, la instrumental ‘La Partitura Secreta’ o la postrera ‘Dulces Sueños’. Para mí los puntos negros, son la jovial ‘¡Por Fin Viernes!’ y ‘Latinoamérica Juglar’, ambas por ser demasiado explícitas y tener un cometido tan marcado. Y eso que musicalmente la segundo brilla en la velocidad potente de su parte final.

En cualquier caso, el resultado no desmerece. Generoso número de canciones para disfrutar de una banda que demuestra tal plenitud en las formas que parece no haber tocado techo todavía.

 

En Spotify.

Tracklist:

Disco 1 – Las Caricias Del Alma:

  1. Camino A Las Estrellas
  2. Paz
  3. El Carnaval Del Diablo
  4. Músico De Calle
  5. La Isla De Los Hombres Solos
  6. Las Caricias Del Alma
  7. El Elixir
  8. Dalia
  9. ¡Vive!
  10. El Duende En La Ventana
  11. El Reino De Las Hadas
  12. Soñando Contigo
  13. Más Allá Del Sendero Dorado

Disco 2 – La Partitura Secreta:

  1. El Círculo Juglar
  2. Náufrago
  3. El Beso
  4. Bella Luna
  5. Pintor De Suspiros
  6. Memorias De Un Héroe
  7. ¡Por Fin Viernes!
  8. Sueños Perdidos
  9. La Partitura Secreta
  10. Rosa Negra
  11. Latinoamérica Juglar
  12. La Mujer Dormida
  13. Dulces Sueños
  14. La Musa y El Espíritu (Sueños)

 

 

 

 

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Publicado el octubre 29, 2015 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

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