Rosendo – Vergüenza Torera

84 Rosendo Verguenza ToreraHay ciertos grupos y artistas que solo por el hecho de que publiquen un nuevo disco, nuevos versos, nuevos riffs, nuevos acordes, es motivo de celebración y aplauso. Es como recibir un halo de luz o un nuevo juguete a estrenar, al que darle meneos de un lado para otro hasta que ya nos sabemos todas las aristas, luego podremos preferir otros juguetes del mismo autor, pero que nos quiten la satisfacción… Cada cual tendrá sus preferencias minoritarias personales, pero hay casos como este, el de Rosendo, en el que la unanimidad es casi generalizada. Vergüenza Torera es el décimo quinto trabajo en estudio de Rosendo y es absurdo, después de tanto camino recorrido en sus casi sesenta primaveras, pedir a estas alturas que nos sorprenda con algo diferente. Olvídate de eso. Rosendo no tiene más patrón que sus letras repletas de guiños lingüísticos, de rimas a veces imposibles o infrecuentes, de cuadrar lo redondo, mientras que su guitarra da buena cuenta de todos los oídos.

También el texto, por lo general, es mucho más ácido y más mordaz que en otras ocasiones. Sin llegar al grado de explicitud de los denominados grupos protesta, se nota que este disco se ha gestado en los últimos dos años, en pleno agudizamiento de la crisis generalizada a la que nos han abocado los poderes políticos y económicos.

Grabados en Box Villafranca Estudios de Madrid y Montorio (Burgos), el disco ha sido mezclado y masterizado en estudios PKO (Como A Veces Cuesta Llegar Al Estribillo y El Endémico Embustero Y El Incauto Pertinaz). La producción, como viene siendo habitual, ha corrido a cargo de Eugenio Muñoz. En esta ocasión se ha contado con las colaboraciones de Yuvisney Aguilar en las percusiones, el cuarteto de cuerda Il Rosso E Il Nero y Antonio Calero y su hijo Rodrigo Mercado, que además firma una de las letras, en los arreglos de cuerda.

La primera parte del disco es la que está marcada en mayor medida por la actual situación social. ‘Al Lodo Brillo’ y ‘Vergüenza Torera’ son los dos ejemplos más claros. La línea de bajo de la estrofra “Como erre de frenillo, encaje de bolillo, no parece tan sencillo sacarle al lodo brillo” es sobresaliente, para un tran tran marca de la casa. Por su parte, la segunda es mucho más acelerada, un rocanrol pegadizo y socarrón, con ese inicio de solo con melodía chistosa, apropiada para el corte del texto. Una canción de golpeo casi inmediato que adquiere lustre, cuando parece que no va a haber más, con la última estrofa previa al último estribillo.

De la barraca de ‘Vergüenza Torera’, nos vamos al tiovivo de ‘Y Venga Vueltas’, una canción de estructura sencilla pero efectista, que además contiene uno de los mejores solos del álbum, una guitarra algo más aguda de lo habitual y un brillo vocal para otro nuevo disparo a la actualidad, “Cuánto necio y cuánta mala fe encubriendo a los ladrones. Cuánto lastre gubernamental para los riñones”. ‘Haciendo Cábalas’ es otro de esos ejercicios en los que Rosendo habla de su propia actitud dentro de la profesión con un riff cortado que acentúa una base rítmica muy limpia y marcada. Si aquel hablaba de ‘las tres F’, Rosendo lo hace variado: “Recto, moderado y neutral”.

‘Autócratas’ y ‘A Remar’ son, junto a ‘Dubitando’, dos de los temas más pausados del álbum. La primera de ella se ha convertido ya en una de mis favoritas. Una melodía asentada casi de manera imperceptible balancea la voz de Rosendo que se muestra sin rugosidad, cantando sin impostaciones y dando salida a los quiebros frágiles que maneja con soltura. Un solo brillante final (quizá una versión pausada del mayúsculo ‘Amaina Tempestad’) aumenta la emotividad de la canción. ‘A Remar’ es el ecuador del álbum. Letra de su hijo Rodrigo Mercado, una balada con cuarteto de cuerda y guitarras acústicas. De nuevo Rosendo canta sin complejo con su voz natural, con un vibrato casi de directo en el “A Remar”, con tanta desnudez que vuelve a emocionar. Quizá es algo más lineal que la anterior, pero andan en la misma línea.

El ritmo (y la sorna) se recupera con ‘Muela La Muela’, otra canción dedicada al peloteo generalizado que sin embargo ofrece un contrapunto final. “sé el centinela de tu configuración y si duele, que duela, ¡viva la revolución!”. Una de las locuciones más directas del jefe. ‘Delirio’, el octavo corte, sigue en la misma línea musical, quizá algo más potente y menos rítmica en su estructura, con esas rupturas en el fraseo que recuerda un tanto al tipo de canción de A Tientas y Barrancas.

En el último tramo, ‘Dubitando’ (licencia lingüística tomada del latín) destaca por la percusión de inicio que acompaña la inconfundible guitarra de Rosendo, que vuelve a forzar su voz hacia arriba al final de cada fraseo. Una canción diferente al resto, que ofrece un nuevo color dentro de los territorios conocidos con pasajes de texto de nuevo notables: “Y porqué, hasta dónde y para qué. Hasta cuándo y con qué fin. Dubitando siempre a solas, a la luz de las farolas”. ‘Cuando’ es una canción fresca que recuerda ligeramente a la primera época de su trayectoria en solitario. Un rocanrol muy clásico cimentado en la anáfora, con ese “cuando” constante y un estribillo grabado a varias voces. Una canción de corte optimista… y es que tanto disparo debía tener un contrapunto. Y para cerrar, ‘Ni Fu Ni Fa’ reincide en el vacileo rosendiano de escapar siempre de la masa y de la ‘cosificación’, donde las guitarras vuelven a lucir en su esplendor más rugoso.

Como es habitual en él, son canciones de largo recorrido. De disfrute largo, de larga vida. Rosendo ha vuelto para bien del rocanrol. Nuevas canciones, nuevos juguetes que llevan aparejadas nueva gira, nuevos deleites. En unos tiempos repletos de escisiones, disoluciones y rupturas, se ha convertido (¿acaso no lo fue siempre?) en el gran abanderado de la corte clásica del rock nacional.

 

En Spotify.

Tracklist:

  1. Al Lodo Brillo
  2. Vergüenza Torera
  3. Y Venga Vueltas
  4. Haciendo Cábalas
  5. Autócratas
  6. A Remar
  7. Muela La Muela
  8. Delirio
  9. Dubitando
  10. Cuando…
  11. Ni Fu, Ni Fa

 

Otras críticas

Rosendo: Loco Por Incordiar

Leño, 1979

 

 

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Publicado el octubre 2, 2013 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 5 comentarios.

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