Archivo del sitio

Rompan Todo… y mil grupos más

Poco antes de las fechas navideñas y durante ellas redes sociales y webs se llenaban de comentarios y artículos sobre Rompan Todo, la serie documental de seis capítulos de Netflix que, aquí el problema, se subtitula ‘La Historia del Rock en América Latina’. Claro, los títulos categóricos dan pie a que te lluevan palos por todas partes. Quizá, en términos lingüísticos, con un simple cambio de “la” por “una” hubiese bastado para curarse en salud ante la avalancha de críticas negativas que tildaban la serie de tendenciosa, muy parcial y un largo etcétera, demonizando casi a Gustavo Santaolalla y resto de productores. Partamos de una premisa clara: ningún documental es ajeno a la mirada reducida. Ninguno. Desde el montaje, como la duración de los testimonios, la variedad de opiniones que se quieran incluir… y un largo etcétera. Después, tengamos claro que es materialmente imposible contar 60 años de rock (aunque solo hablemos del ortodoxo, el de autor, el melódico, algo de blues…, pero poco de heavy, punk o metal) de una veintena de países y en tan solo cinco horas. ¿Os imagináis un documental sobre rock en España en solo cinco horas? ¿Cuántos grupos nos faltarían? A poco que nombremos cien grupos, solo podríamos dedicarle tres minutos a cada uno de ellos. Si asumimos esto, el valor documental de ‘lo que hay’ en Rompan Todo es innegable. Es un dibujo impresionista, sí, y muy focalizado en dos países, Argentina y México, con Chile como actor secundario y Colombia y Uruguay como actores de reparto. Lo de Perú es casi solo un cameo. Así las cosas, es evidente que ‘lo que no hay’ siempre va a ser más. A fuerza de leer artículos y opiniones (Mondosonoro, El País, Juan Puchades, Diego Manrique…) pensé, ¿por qué no completar la playlist oficial de la serie (reducida a 100 canciones de unos 80 grupos)? Y aquí entró mi batalla campal con la búsqueda, a la que tuve que dar fin porque era un laberinto imposible. Es decir, vengo con más de 1.200 grupos. Y sigo siendo consciente de que faltarán el doble. Pero… lo que hay bien está. Y siempre me podéis ayudar a hacerla más grande. Rompan todo… y mil grupos más: una playlist de elchayi y RockSesión. ¡Defiendan, difundan y disfruten!

Lee el resto de esta entrada

Manolo García – El Fin Del Principio

Pinturas, fotografía, dibujos en papel, esculturas con todo tipo de materiales, en madera, hierro, música y canciones que forman parte del imaginario colectivo de más de una generación… Manolo García es lo que vendría a llamarse, tirando de topicazo, ‘un hombre del Renacimiento’. Aunque, sabiendo lo que sabemos de él, es bastante probable que comparta el concepto, pero no su traslación física. A Manolo es más fácil imaginarle como un artesano apartado del ruido y la tecnología, en alguna tribu en la que la naturaleza y el respeto a ella sea lo más importante. En esa colección de virtudes talentosas, que bien le valió el reconocimiento hace unas semanas de la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, no falta la poesía. Que ya deslizó de forma ligera en su Vacaciones De Mí Mismo, en 2004, y que acompañaba a su segundo libro, titulado El Fruto De La Rama Más Alta, publicado en 2011, y que recogía parte de su obra pictórica más reciente, junto a texto poéticos inéditos, “algunos de ellos, más tarde, han sido letras de nuevas canciones”, reza la solapa del libro. Veremos si alguno de estos aparece prístino en nuevos temas. Porque aquí, sin embargo, las tornas se cambian. Encontramos una generosa colección de más de 150 poemas de verso libre (dos de ellos en prosa) y varias ilustraciones que salpimientan el resultado final, por cierto impreso siguiendo los parámetros de respeto al medio ambiente de la asociación Bosques Para Todos Para Siempre. Aunque ya me lo leí hace unos meses, he vuelto a sumergirme esta semana en sus páginas y lo he disfrutado mucho más. Será por la calma en la tormenta, imagino. Así que, siendo un habitual verso suelta de esta casa, del que hemos escrito tanto, me animo a compartir algunas impresiones.

Lee el resto de esta entrada

El Drogas. El Documental

Conscientes de que la situación no permitía mucho más recorrido en cines, hace unas semanas EiTB emitía El Drogas. El Documental, el estreno cinematrográfico de Natxo Leuza, centrado en la figura de uno de los símbolos del rock español como es Enrique, por más que su modestia real, no impostada, le impida reconocerlo. Viviendo lejos de ‘la zona Norte’, se me ofrecía al fin la posibilidad (ya está en otras plataformas, como Movistar) de ver una película que, en apenas 80 minutos, recorre la vida de El Drogas a una velocidad de vértigo. Esto es, claro, que se hace corta. Candidata a 8 premios Goya, nominado en los premios Forqué, habiendo participado en la Sección Zinemira del Festival Internacional de Cine de San Sebastián… Ante todo, más allá de esos méritos, me quedo con esa nueva semilla de calidad para que el Rock (con mayúscula) y sus protagonistas también sean objeto de propuestas narrativas sencillas pero bien trabajadas como es el caso. Es un ejercicio de puesta en valor que, personificado en este caso en el magnético Enrique, debe ir calando como algo habitual, más que infrecuente, que supere al típico montaje rápido que viene como extra en el DVD de cualquier directo. ¿Cuántos documentales ‘serios’ hay sobre nuestra escena? Es precisamente, una vez más, el Norte quien va avezado. Si repasamos, así a bote pronto, la cinta sobre Eskorbuto (Generación Anti Todo, que tengo pendiente), el 160 Metros sobre la escena a los dos lados de la ría bilbaína o, moviéndonos un poco, el Mi Vida Entre Las Hormigas del asturiano Jorge Martínez de Ilegales. Así las cosas, el visionado del documental ofrecerá muy pocas sorpresas para quien haya seguido a El Drogas a lo largo de su carrera. No hay trampa ni cartón. No hay personaje. Hay una persona con unos valores claros y una actitud encomiable ante la vida.

Lee el resto de esta entrada

Kike Babas & Kutxi Romero – La Sangre Al Río

“Palabras y agasajos de ida y vuelta”. No engañaba el algodón y tampoco lo hace el subtítulo de este libro epistolar entre dos truhanes, dos señores, como Kike Suarez ‘Babas’ y Kuxti Romero. Nuevo libro editado por la familia de Desacorde Ediciones, que se ha convertido en habitual de esta casa si tenemos en cuenta que en el último mes también les he dedicado unas líneas al España En Guerra de Albert Pla, al Ni Política, Ni Religión, Ni Fútbol, de Óscar Sancho de Lujuria y, más atrás, Mil Demonios de Fortu Sánchez de Obús o Qué Dura Es La Vida Del Artista de Evaristo Páramos. La Sangre Al Río es una compilación que viene a dar orden y valor (fija, limpia y da esplendor) a la relación profesional y personal de ambos personajes, punta de lanza de la escena rockera en nuestro país, cada uno en sus competencias, muchas y variadas, como poetas, letristas, artistas, vocalistas, escritores y demás virtudes talentosas. De ninguno de los dos es necesario explicar demasiado si eres habitual por estos lares. Solo hay que dejarse llevar y disfrutar como espectador silente de cómo se narra o se infiere, a partir de las misivas, el crecimiento y fortalecimiento de una verdadera relación de amistad y compadreo, puesto que, esto es así, nada une más en el mundo que cuando notas a las primeras de cambio que hablas el mismo lenguaje, sientes fuego por las mismas cosas o, como diría mi padre, están tocados del mismo ala. Quien entiende la amistad así sabe de lo que hablo. Todo ello bien datado, documentado, con un generoso reportaje fotográfico y una cronología que nos hace sentir que el tiempo vuela y, por otro, que seguimos vivos pese a tamaño recorrido. Contagiado del tono de la lectura y para que intuyáis qué encierran estas páginas, les mando mi carta a modo de crítica inusual.

Lee el resto de esta entrada

Antonio Arco – 40 Años, 40 Canciones

El próximo viernes, 5 de febrero, verá la luz 40 Años, 40 Canciones, el libro con el que Antonio Arco repasa sus primeras cuatro décadas de vida, pautando el relato con otras tantos temas que ha compuesto tanto en su etapa de El Puchero del Hortelano como en la de su carrera en solitario. Os ofrecemos en exclusiva la crítica de un libro que supera las 250 páginas en el que, también, tenemos un álbum fotográfico que ilustra en buena medida todo lo que nos va contando en su viaje (no cronológico, lo que lo hace más dinámico) y se acompaña de dos discos con las citadas cuarenta canciones vueltas a grabar. Del Puchero tenemos cuatro temas de Candela (de 2005), otros tantos de Harumaki (2007), siete temas de El Tiempo De Manuel (2010), tres de su 2013 (2013). Mientras que de su carrera en solitario son la mayoría de Uno (2016), 100 Veces (2020) y Abril (2018), en este orden. Una ingente cantidad de material que, ahora que lo dejo por escrito, refleja en mayor medida si cabe la constante y trabajada carrera de un artista del que ya os he contado cosas buenas tanto con la banda como a solas. Os diré, por culminar esta entrada a la crítica, que el libro se lee a una velocidad considerable, porque Antonio escribe sin artificios, como canta y busca letras a sus melodías que siempre revolotean por su cabeza. No cuenta toda la verdad, pero sí es verdad todo lo que cuenta. Y se nota. Y lo que hay es vibrante. Hace reír, hace llorar, hace sentir lo injusta y cruel que es la vida y lo bonita e ilusionante que puede llegar a ser. Por el camino, música y más música. Canciones y más canciones. Y unas ganas de vivir con el corazón y el amor, antes que con cualquier otro sentimiento.

Lee el resto de esta entrada

Albert Pla – España En Guerra

Si como dicen incontables estudios de prestigiosísimas universidades de todo el mundo civilizado, infracivilizado y hasta, incluso, el infalible Dr. Nick Riviera de Los Simpson, el sentido del humor es sinónimo de inteligencia e intelectualidad, sobre todo el que va de lo negro al Vantablack (invento de Massachusetts Institute of Technology), este libro os aseguro que no es para todos los públicos. Tampoco descubrimos nada nuevo. Creo que nada que tenga la firma de Albert Pla lo es. Convendremos en que es una evidencia. Sólo con nombrarlo (sea para la cortés defensa de la libertad de expresión y creativa o sea para ultrajar su honra y la de su familia, amigos y conocidos) nos damos cuenta de que es uno de los artistas más controvertidos de la música y el espectáculo en este nuestro país de naciones o nación de países… en definitiva, este España nuestra (Cecilia dixit). Como buen catalán, debe ser España su obsesión principal, puesto que tras publicar la novela sobre dos músicos haciendo ruta de carretera en España De Mierda (donde, en realidad, lo único que viene a hacer es mostrar las miserias de la escena en condiciones, salas, salarios indignos), ahora va y, a partir de una ficticia declaración de independencia de Cataluña, los americanos se van viniendo arriba hasta hacer esta España En Guerra. Por el camino, casi 300 páginas de delirio ácido y corrosivo que enfadará por igual a unos y a otros. Que ensueña por igual asesinatos de unos y de otros. Que al final lo que viene a subrayar es la falta de ética generalizada y de cómo el mundo se puede ir al garete en menos que canta un gallo (sea rojo o negro, no polaricen todo, como en la canción) porque la humanidad bajó del árbol hace años pero con el paso del tiempo está olvidando la capacidad de diálogo y entendimiento. Sé que parece mucho, ya les dije que no era un libro para todos los públicos. Échenle a la culpa a Desacorde Ediciones, que es quien le ha dado pábulo con su publicación.

Lee el resto de esta entrada

Pedro Andreu – En Mi Refugio Interior

“Vivencias, recuerdos, aventuras y desventuras de un Héroe del Silencio”. Con este subtítulo se completa la portada del libro editado por Efe Eme, dentro de su colección Biblioteca, en el que el baterista de la formación aragonesa compila una serie de textos escritos durante la fase más dura del confinamiento de la primavera de 2020. De hecho, la introducción está datada en el viernes, 13 de marzo, y su último capítulo, el quincuagésimo segundo, el 26 de abril. Y es normal. Todavía lo vemos cercano, quizá con la ausencia de perspectiva que da el temor a que vuelva a suceder algo similar en esta incipiente y temida tercera ola (de ahí que nosotros nos aferremos al título del último disco de La Maravillosa Orquesta del Alcohol, Ninguna Ola) pero ese ‘apagón’ de la vorágine diaria fue un golpe brusco que cada uno somatizó a su manera. Y sí, empleo de manera consciente el verbo. Los más extrovertidos y ‘tecnoadictos’ se lanzaron a la sucesión de streamings, los que son capaces de sacar cuatro estrofas de cualquier hecho se marcaron canciones de ánimo (con mayor –Robe, Fito, Coque Malla, El Kanka, Vanesa Martín, Funambulista, Rozalén, Vetusta Morla– o menor acierto –guardo silencio decoroso, no hay necesidad-), otros les dio por iniciar, culminar o perfeccionar trabajos que poco a poco van viendo la luz con algo más de enjundia (La MODA, de nuevo), a otros nos dio por hacer una base de datos y ordenar miles de discos y cientos de libros que aparecían detrás de cualquier lugar, estante, cajón, armario o bolsa (por cierto, tarea inconclusa), y otros, como Óscar Sancho, de quien escribía hace unas semanas, o Pedro Andreu, que nos ocupa, optaron por desfogar emociones internas a través de las palabras en forma de diario desordenado. Esto es, En Mi Refugio Interior. El respiro liberador y una colección de hechos esbozados que han ido regando y llenando los días del baterista de un grupo que qué les voy a decir que no sepan. ¿El resultado merece la pena? Vamos a dar nuestra versión y algunas hipótesis.

Lee el resto de esta entrada

Balmoral. Loquillo, por un instante, la eternidad (Javier Escorzo)

Una de las mejores cosas que me ha permitido conseguir al contar con una web de firma como es RockSesión, que se encamina a lo tonto a por su noveno aniversario en poco más de mes y medio (la inauguración ‘oficial’ se realizó a comienzos de marzo de 2012), es conocer y compartir opiniones con colegas de profesión y compañeros de pasión en el mundo del rock en su más amplia expresión. Sin fronteras ni limitaciones. El valor de la música más allá de opiniones tendenciosas o inquinas pueriles. Dejarse descubrir y empapar por las intenciones creativas de uno u otro autor, de cualquier banda. Desde lo más conservador a los más arriesgado. De lo más íntimo a lo más popular. Del culto al oculto. Uno de ellos es mi tocayo Javier Escorzo que, a su vez, junto a una de las dos editoriales más recomendables para el mundo del rock español, Efe Eme (la otra es Desacorde Ediciones, ya saben) ha gestado dentro de la Colección Elepé este Balmoral. Loquillo, por un instante, la eternidad, un libro en torno al punto de inflexión que supuso en la carrera del Loco su ‘verdadero’ primera álbum en solitario. El primero sin el peso de Los Trogloditas. Con el que se jugaba el todo o nada después de “deambular por estudios con presupuestos ciertamente irritantes”. Una colección que poco a poco se torna imprescindible, gracias a que ya lo hicieron (entre otros, puesto que cito los que he leído) Juan Puchades con 19 Días y 500 Noches de Joaquín Sabina, Josemi Valle con Rock & Ríos de Miguel Ríos o Luis García Gil con Mediterráneo de Joan Manuel Serrat. (No negaré que en ocasiones me ensueño haciendo lo propio con alguno… Nunca se sabe). Eso sí, para enfrentarse a su lectura es necesario dejarse de inquinas, tener ganas de situarse en el punto vital y artístico del protagonista y leer sin prejuicios. Porque la vida es de los que arriesgan.

Lee el resto de esta entrada

Boni no se va, nos lega su eterna pasión por el ruido (1963-2021)

Boni, en su actuación en solitario en Viña Rock de 2016 (FOTO: Marina Ginés para RockSesión)

Enero no ha empezado bien para el rock de casa. El 2 de enero se conocía el fallecimiento de Juanjo Pizarro, nombre histórico para el rock sevillano, como productor e integrante en la sombra de Reincidentes, también fundamental en nombres como Def Con Dos, Dogo y Los Mercenarios, Silvio, Pata Negra, Claustrofobia o El Ángel. Hoy, seis días después y tres días después de su cumpleaños, la página oficial de Facebook de Boni, voz y guitarrista fundador, junto a Enrique Villarreal, de Barricada, anuncia: “Lamentamos comunicar que hoy, día 8 de enero de 2021, Fco. Javier H.L. ‘8oni’ ha fallecido en Iruña a los 58 años de edad. Su familia agradece las muestras de cariño”. Y tanto que han llegado. En forma de miles de mensajes de los seguidores de su banda madre, también de compañeros y colegas de profesión, coetáneos o alumnos de una escuela que bebió en primera instancia de Rosendo Mercado, pero que pronto comenzó a ganar una entidad e identidad propia en esa suerte de dream team en el que se convirtió Barricada (con Fernando Coronando y Alfredo Piedrafita como cuarteto fundamental). Un grupo tan grande e imprescindible que, desde el primer momento, supimos que su adiós no era el que merecía. La ruptura que partió en dos el corazón de la trinchera barriquera y de la que, por suerte (hoy hay que darlas y mucho), una foto en el backstage de un concierto de Rosendo en 2019, sirvió para cerrar de manera caballeresca y cordial el asunto, con El Drogas y Boni abrazados y enterrando el hacha de guerra. Hoy esa foto es más importante que nunca. Porque consuela y nos hace pensar que el dueño de los riffs afilados y la voz aguardentosa se ha podido ir en paz por esa herida sanada. Por ese ofrecimiento de El Drogas de “me tiene para lo que quiera”. El propio Boni reconoció más tarde que fue un error seguir sin Enrique. Se te quiso, se te quiere y se te querrá, Boni. Y tu pasión por el ruido pervivirá siempre en miles de barriqueros.

Lee el resto de esta entrada

Los Discos del Año 2020 de RockSesión

Como siempre, ha de tomarse como una guía para acercarse a lo que no se conozca. O a darle otra oportunidad a un disco que no te llamó en la primera escucha. Es complicado emplearse a hacer listas así, porque siempre te queda la sensación de dejarte fuera gente que merece estar dentro. Tampoco ayuda el hecho de que por mis oídos pasen trabajos de cualquier género y que esta casa se vaya tomando más licencias controladas… ya que si escribiera de todo lo que escucho… se nos iría de las manos. Lo que sí os aseguro es que pocas web de listas pueden decir haber escuchado el 90% de los 170 discos que habéis votado, más otros tantos que ni aparecen votados. También excluyo como siempre EP’s (Mala Reputación, Código Vinagrio, Lendakaris…) y directos (Sôber, Leiva, La Polla Records, Whisky Caravan…). Entre las ausencias por diversos motivos, pero de los que recomiendo su escucha, os cito unos cuantos: las delicatesen de Sílvia Pérez Cruz y Juan Perro, los incontables proyectos colaborativos de Rocío Márquez, las delicias folk de Tanxugueiras o Balkan Paradise Orchestra, las sorpresas de Ginebras o El Meister, la constante media alta de Def Con Dos, Rozalén, Saurom, Triángulo de Amor Bizarro, el crecimiento de Sidecars, Aphonnic, Desvariados, Free City o las gratas confirmaciones de Versoix, Sin Mala Intención y Los Estanques o la canción heavy del año de Lords of Black. Mención de honor para ellos, vamos, por octavo año: estos son los ochos oros, platas y bronces de RockSesión. Disparen al pianista. (PD: intentaré que los discos que no tienen crítica completa en esta selección la tengan a lo largo del mes de enero).

Lee el resto de esta entrada