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Miguel Ríos – Rock & Ríos and Cía, 40 Años Después
Reconozco que no iba a ser la crítica de hoy, sino la del lunes, pero al ver en múltiples medios de comunicación que es su cumpleaños parecía lógico adelantar los planes. Miguel Ríos estrena este 7 de junio sus 79 años y se acaban los calificativos para poder glosar la importancia y grandeza de su figura en su extensa y celebrada trayectoria, tanto en su legado discográfico como desde los escenarios (por cierto, todo ello bien contado en Cuadernos Efe Eme especial monográfico en el que tuve el gusto de participar con cuatro críticas). Justo hace casi dos años, el de Granada también se ‘autorregalaba’ la publicación de Un Largo Tiempo, un disco eminentemente acústico, con un descomunal The Black Betty Trío, capitaneado por Jose Nortes y con Edu Ortega y Luis Prado como lugartenientes, un álbum que no buscaba el efectismo, sino que busca la serenidad, tesitura y textura que confiere tal señorial edad. El caso es que su lejano anuncio de retirada quedó en agua de borrajas (como pasaba de manera cíclica con Los Suaves -aunque oficialmente sólo se titulara así una vez, los comunicados siempre deslizaban la idea en las anteriores…- y, más reciente, con Barón Rojo) y tras una canción por allí, una colaboración por allá con motivo de actos solidarios, unos cuantos conciertos sinfónicos… Y, claro, te lías y te lías y acabas de nuevo en faena. Hasta el punto de querer celebrar por todo lo alto el 40º aniversario de la grabación del histórico Rock & Ríos. Uno de los discos en directo más simbólicos y, a buen seguro, el más crucial y determinante para su carrera. Todo ello lo narraba y documentaba Jose Miguel Valle en Rock & Ríos. Lo hicieron porque no sabían que era imposible, un libro y una historia a la que ha querido dar continuidad con un nuevo volumen, del que en un par de semanas tendréis de nuevo crítica, Miguel Ríos y el Rock de una noche de verano, la gira conjunta con Leño y Luz Casal, que reunió a 600.000 espectadores. El caso es que el bueno de Miguel reunió a toda la banda de entonces y a una quincena de invitados para gloria del rock español. Un Rock & Ríos 2.0 como acto de celebración de lo más gustoso.
Lee el resto de esta entradaBunbury – Greta Garbo
Posiblemente Bunbury sea, junto a Robe en su dualidad como solista y con Extremoduro, el artista del que más he escrito en esta casa. Recuerdo aquella introducción en la que apuntaba que en los ya más de once años de vida la web haya escrito una veintena de artículos y críticas sobre la figura, discos, documentales, directos, giras o selección de temas de Enrique, tanto en solitario como con Héroes del Silencio, como en sus proyectos con Bushido, Carlos Ann y Panero o con Calamaro, dice mucho de la notoriedad, de la relevancia y de la importancia del músico. Es un hecho irrefutable, como es plausible su afán por demostrar y compartir su constante movimiento en el trapecio en la búsqueda de algo nuevo que ofrecer a su público. Me gusta el empecinamiento y el compromiso que tiene con la creación, que con independencia de que se pueda ajustar más o menos a nuestras apetencias musicales de determinado momento, sí que se mueven en las más estricta coherencia de sus necesidades expresivas. Así ha sido a lo largo de toda su carrera y, aunque para muchos ya no sea el mismo, como ironiza en uno de los ‘bonus track’ para los compradores del vinilo, eso sí que no ha cambiado desde el principio de los tiempos. Como la transgresión de Robe, presente siempre en los cerriles primeros discos o en la preciosista manera de entender los desarrollos instrumentales posteriores, Bunbury no ha dudado nunca en cambiar de dirección cuando ha visto que el camino por el que andaba ya no le satisfacía. Desde el pop gótico inicial y al punto casi heavy del final de Héroes, pasando por la electrónica, el minimalismo mediterráneo, el punto cantinero mariachi, el rock árido, la canción de autor más americana o el regreso, esta vez revestido de estilo, densidad oscura y aires jazzy, a los sintes y programaciones del último lustro. Tras ‘el susto’ que provocó su retiro de los escenarios y las giras se dedicó a escribir, una vez más, como ejercicio de exorcismo, de terapia, aunque esta vez más refinada que en Exilio Topanga o su anterior EP con Paco Loco… Esto es Greta Garbo.
Lee el resto de esta entradaLa Trinidad – Sheriff Playa
Ahora que La Trinidad están a punto de dar un gran salto vertical a su carrera con la publicación el pasado viernes, 26 de mayo, de su segundo disco, el Sheriff Playa que nos ocupa, me puedo tirar el rollo con aquello de «yo es que ya les seguía desde antes que publicaran su primer disco». Es literal. Me topé con este combo malagueño en el verano de 2020 con el ciclo de la ruta gastromusical de Cooltural Go!, en unos tiempos en los que a los conciertos (aun siendo gratuitos, como era este caso) había que reservar asiento de forma previa por aquello de los aforos, el covid, el distanciamiento social y todo eso. Por entonces todavía eran un trío, formado por Sixto Martín a la voz y guitarra, Jorge Zúñiga a la voz y bajo y Juan Carlos Guerrero a la batería, evolución natural de la escisión provocada en su anterior formación, The Loud Residents. (En este transcurso se sumó a la banda Carlos Jesús Salado a la guitarra). Aquel debut llegaría meses más tarde (octubre, 2020) bajo el nombre de Los Edificios Que Se Derrumban, un disco que editó Sonido Muchacho (el que nos ocupa también), lo grabó el reputado productor Paco Loco, fue mezclado por John Agnello y masterizado por Bernardo Calvo. (Las dos primeras partes de ‘lo técnico’ sí que ha cambiado… y se nota). Recuerdo que me lo pidieron en la tuitcrítica remember por petición de los viernes y les dediqué el siguiente comentario: «Aunque es fácil meterles en el saco indie, su actitud es más descarada y cercana al punk, también sus dardos en las letras y la sonoridad también toma del noise y el surf. Banda para ver evolución». Destacaba los temas “Ruinas”, “España Invertebrada”, “Todos Los Rumores Eran Ciertos” y “La Clase Media”. Dos años y medio después, aquí estamos chequeando su progreso.
Lee el resto de esta entradaVolvoreta – Vamos Con Todo
Imagen ochentera a más no poder, con aires de rock urbano castizo y de Ramones, de quien de hecho parece beber claramente su logotipo redondo, con esa mariposa de alas electrificadas en su parte baja y la leyenda “Guadalajara. Est. 2018”. Tirando de la biografía oficial compartida por el grupo, leemos que «son una banda de rock urbano de Azuqueca de Henares y Marchamalo (provincia de Guadalajara). El grupo lo componen cuatro integrantes, Carlos Martín (cantante y guitarra solista), Alejo Martín (guitarra rítmica y coros), Daniel Solano (batería y coros) y Daniel Manzanares (bajista y coros). Las edades se mueven entre los 18 y 20 años. El grupo empezó a finales del 2018 con el propósito de hacer rock and roll y compartir su música, muy influenciado por el rock de los 80 español, grupos como Leño, Asfalto, Topo y Rosendo son claves en su sonido, aunque éste es muy personal y único. Guitarras pesadas, ritmos de batería contundentes y unos coros muy bien trabajados hacen de su sonido una carta de presentación sin precedentes». Vamos Con Todo es la declaración de intenciones que se lanza como flecha flameante sobre los oídos anhelantes de savia nueva en esto del rock and rollo callejero más propio. El disco sale de la mano de Metales Preciosos Música & Discos (es decir, el sello creado por Charlie Sánchez, quien fuera director de Warner Music Spain durante tantísimos años y ‘culpable’ del fichaje de Extremoduro en 1992, entre otros) y también con Virgin Music Spain, una división de Universal Music Spain. Desde el sello también apuntan a lo alto cuando afirman que «un veterano y semi-retirado guitarrista y cantante rockero de Carabanchel, cuando los escuchó literalmente comento: “Me he visto con 50 años menos… darles caña!!!”». Algo tendrá el agua cuando la bendice el abuelo de la camada.
Lee el resto de esta entradaLos Deltonos – Mueve!
Los Deltonos es una señora banda de rocanrol que paga el peaje de ser eso… buenos, sin abrazar tendencias. Es posible que usar la categoría de ‘señorial’ tenga unas connotaciones que puedan ser mal entendidas, pero es que el rock de pura esencia blues, el country rock, la sobriedad con la que ruge la música de Los Deltonos no merece un calificativo menor. Y, como diría Hora Zulú, ‘nos duele la boca de decirlo’ cada vez que hablamos o escribimos de ellos. La formación de Camargo va camino de los cuarenta años en pie, acumulando en cantidades alícuotas experiencia y solvencia contrastada, como para no rendir una reverencia aprobatoria cuando suena una de sus canciones. No valen medias tintas, porque su compromiso con su forma de entender la música, el grupo y el rock, en suma, es tan férrea e identitaria que es imposible conocerles y no emitir un gesto de aprobación. Reza la cabecera de su página web/bandcamp: “El rock americano es posible en castellano”. Creo que es una aseveración de lo más correcta pero que, en su caso, se les queda bien corta. Los Deltonos es un grupo delicatesen (que suena mejor que ‘de culto’, porque ese término siempre se asocia con ‘oculto’) que viene despachando discos de alta calidad camino ya de la cuarta década. Siempre con Hendrik Röver al frente, en la voz y guitarra, con Javi Arias a la batería y coros, y con Sergio ‘Tutu’ Rodríguez al bajo y coros, Los Deltonos se instalan en el formato trío más clásico en este Mueve!, que viene a representar su decimoquinto álbum, si seguimos el catálogo más ortodoxo, el vigésimo si contamos mini elepés, reediciones, el directo y demás complementos.
Lee el resto de esta entradaCruce De Caminos – Cartas Sobre La Mesa
La localidad zamorana de Toro se ha hecho un hueco en los amantes del rock de trinchera gracias al joven pero creciente Festival Vintoro, que aúna con el juego de palabras la difusión de los buenos caldos vinícolas de la región (este año en fechas 16 y 17 de junio, con Boikot, Def Con Dos, Segismundo Toxicómano, Narco, El Último Ke Zierre, Josetxu Piperrak, Manifa, Sons of Aguirre & Scila, Kaos Etiliko, Catalina Grande Piñón Pequeño, Envidia Kotxina y Agua Bendita, entre otros). De su crecimiento fui dando buena cuenta en la extinta web de Rock Estatal a lo largo de los años y, por eso, cuando un seguidor me recomendó echarle un escucha al debut de Cruce De Caminos, el radar saltó rápido cuando vi su lugar de origen. Desde Toro, este quinteto me ha resultado curioso y loable en su propuesta, por muchos factores. En primer lugar porque aunque dicen acumular más de veinte años de experiencia en otras formaciones, su propuesta me suena fresca desde su ausencia de alardes o pretenciosidad. Hay quien los define como rock – indie, pero creo que más bien estamos ante un rock de querencia más popera en todo caso, un rock ‘sin enchufe’ por momentos, como diría M Clan. Escucho “Los Años Que Nos Quedan Por Vivir” mientras escribo esto y, sí, definitivamente se entronca más en ese línea de pop-rock noventero más que otra cosa. Otra de las cosas que me generan viento a favor cuando busco información es la honestida brutal de su autodefinición: «Somos Cruce de Caminos, un grupo de rock amateur de Toro (Zamora) que empezó haciendo versiones de clásicos del rock (Extremoduro, Héroes del silencio, Fito, Guns & Roses,Led Zeppelin,Queen…)». En unos tiempos en los que todos pretenden venderse como ‘los número uno’ se me antoja encantador el término amateur. Y como aquí nos gusta apoyar causas nobles, se merecían la crítica completa.
Lee el resto de esta entradaTete Novoa – Historias Que Cantar
Poca presentación necesita a estas alturas Tete Novoa para cualquiera que frecuente el rock duro y heavy nacional en los últimos veinte años. El desde hace tiempo vocalista más longevo de Saratoga (papelón, por cierto, el de tomar el relevo de Leo Jiménez en su momento) vuelve a la carga con un nuevo disco en solitario de canciones propias tras el lejano TTN publicado en 2014. Un disco que adoleció de una gira de presentación al uso y del trabajo promocional convencional porque su salida prácticamente coincidió en el tiempo con el regreso de Saratoga, que se había tomado un descanso indefinido. Aunque en 2017 se registró TTN Live (directo grabado en octubre en la sala Anubis de su Pinto natal) ha habido que esperar por tanto casi nueve años para la segunda y personal descarga. Si aquel TTN ofrecía en su estreno como solista una importante dosis de melodías más accesibles que rugosas en este Historias Que Contar la cosa se centra un poco más alejándose de algunos clichés del cantante heavy solista (¿conocéis algún vocalista de algún grupo heavy, rock o metalero que su disco en solitario haya sido más duro que en la de su banda de origen?) y haciendo un trabajo mucho más coherente y cohesionado que su predecesor, entiendo que madurez también manda. Lo que sí está fuera de duda, frente a la bilis de puristas que tuerzan el bigote por estos sonidos y registros, es que Tete se ha ganado licencia sobrada para permitirse el placer de ahondar en otros ambientes sonoros después de haberse partido la cara por Saratoga.
Lee el resto de esta entradaChica Sobresalto – Oráculo
El día que RockSesión cumplía seis años, el 5 de marzo de 2018, os traía a la web la crítica de Sobresalto, el primer larga duración de Chica Sobresalto, nombre escénico de Maialen Gurbindo. Decía de ella que venía a representar «un nuevo soplo de aire fresco que se zambulle en el pop oscuro, tan manido en su popularización, como bien logrado e inquietante, que toca en su ascendencia argumental los territorios de la circunspección rock». Pocas semanas después de aquella crítica, la veía en directo abriendo para la banda Nixon. Escribía en la crónica: «avalada por un debut de sonoridad y arreglos muy cuidados, Chica Sobresalto podría, a priori, situarse en ese tipo de voces femeninas de toques inocentes y tesituras dulces. Sin embargo, su desencanto en los textos, especialmente introspectivos y su enorme capacidad de afinación y melodía, arropada anoche sólo por su guitarra acústica, dieron otra dimensión a las ya de por sí buenas canciones. Inseguridades asumidas pero canalizadas para la creación». Dos años después, Maialen entraba en la academia de Operación Triunfo en su edición de 2020 y se confirmaba, sin duda, como la artista con mayor bagaje, identidad propia y mayor potencial de futuro, tal y como el tiempo está demostrando. «Un cuchillo no es malo por el simple hecho de ser un cuchillo, al igual que el paso por un programa de televisión como Operación Triunfo no tiene por qué serlo si tampoco desvirtúa el concepto que tú misma tienes de la música y de lo que quieres hacer con tus canciones. Y quizá lo sea por algo tan sencillo como que ella ‘usó’ a OT y no al contrario, que es lo que suele suceder. Eso no sentó bien a ‘los hombres de traje gris’ de los grandes sellos y le hicieron ‘pagar’ su independencia con una más que extraña eliminación a las puertas de la final (habiendo sido una de las favoritas durante todo el concurso), por no querer abandonar al sello que le dio la primera gran oportunidad (ya saben, El Dromedario Records)», dije entonces. Con ellos sacó también el sobresaliente Sinapsis y ahora viene con el tercero: Oráculo.
Lee el resto de esta entradaArde Bogotá – Cowboys de la A3
«Primer LP, conceptual, más cercano al rock con toques indies que viceversa. Guitarras muy corpóreas en el primer tramo, golpeo contundente, y alguna concesión melódica más patente en la 2ª parte, conforme avanza la historia. Recomendable». Esa fue mi tuitcrítica (por petición) realizada hace un par de años sobre La Noche, el primer largo de los cartageneros Arde Bogotá, tras su ya de por sí prometedor primer epé titulado El Tiempo y La Actitud. Quizá no me los traje a crítica completa aprovechando el descubrimiento porque ya había pasado demasiado tiempo de su lanzamiento pero sí que tuve claro que tenía que marcarles la pestaña de seguimiento. Y qué ojo. Porque la trayectoria de la banda ha sido meteórica, de crecimiento más allá de la proporcionalidad más esperada, cimentándose su buena fama de banda bien potente y rockera (con todas sus letras) sobre las tablas de cualquier escenario. Así tuve la suerte de comprobarlo el verano pasado en la quinta edición de Cooltural Fest, donde volverán además en este 2023 con unos galones incontestables. Ahora, cuando apenas se cumplen seis años de su nacimiento en 2017, Arde Bogotá viene con su segundo larga duración bajo el brazo y con el título de Cowboys de la A3 (en referencia a la autovía que cogen cuando ya se acercan de regreso a casa tras tocar en alguna otra ciudad). Y vienen con la leyenda olímpica bien ejecutada: citius, altius, fortius. Doce temas lo suficientemente adustos y compactos como para congratularse de que alguien que suene así “esté de moda”.
Lee el resto de esta entradaJueves Negro – La Debacle
Las peticiones de tuitcríticas de discos (hasta cinco) que hago los viernes (y cuyo plazo para pedir algún álbum suelo abrir el jueves, poco antes de las seis) me ha ofrecido con frecuencia algunos descubrimientos que se han instalado para siempre en los distintos reproductores. Curiosamente, así me hicieron descubrir a La Raíz cuando apenas tenían notoriedad, y así también con algunos artistas o bandas pretéritas o más añejas, más o menos alejadas del rock, porque siempre cabe (casi) todo. El caso es que el pasado día 11 me solicitaban la del debut de esta formación extremeña que no conocía y que me sorprendió para muy bien. Dado que su disco se publicó entre finales de 2022 y principios de 2023, me resulta más que apropiado para traerlo como crítica de novedades. Así escribí en los dos tuits de la tuitcrítica: «Grata sorpresa descubrir a estos extremeños que hacen una amalgama de sonidos potentes para rugir con fuerza mientras que al mismo tiempo presenta melodías vocales y estribillos pegadizos (a lo Desakato). Les haré crítica completa». Es buena manera de empezar la semana cumpliendo con ‘lo ganado en el terreno de juego’, así que, con mucho gusto, os presento a estos Jueves Negro (referencia al día clave del crack del 29) que espero que lleguen para quedarse un largo tiempo y ofreciéndonos una progresiva mejora que, de producirse, nos augura a una banda que aspira a largo recorrido y crecimiento imparable.
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