Bunbury – Greta Garbo
Posiblemente Bunbury sea, junto a Robe en su dualidad como solista y con Extremoduro, el artista del que más he escrito en esta casa. Recuerdo aquella introducción en la que apuntaba que en los ya más de once años de vida la web haya escrito una veintena de artículos y críticas sobre la figura, discos, documentales, directos, giras o selección de temas de Enrique, tanto en solitario como con Héroes del Silencio, como en sus proyectos con Bushido, Carlos Ann y Panero o con Calamaro, dice mucho de la notoriedad, de la relevancia y de la importancia del músico. Es un hecho irrefutable, como es plausible su afán por demostrar y compartir su constante movimiento en el trapecio en la búsqueda de algo nuevo que ofrecer a su público. Me gusta el empecinamiento y el compromiso que tiene con la creación, que con independencia de que se pueda ajustar más o menos a nuestras apetencias musicales de determinado momento, sí que se mueven en las más estricta coherencia de sus necesidades expresivas. Así ha sido a lo largo de toda su carrera y, aunque para muchos ya no sea el mismo, como ironiza en uno de los ‘bonus track’ para los compradores del vinilo, eso sí que no ha cambiado desde el principio de los tiempos. Como la transgresión de Robe, presente siempre en los cerriles primeros discos o en la preciosista manera de entender los desarrollos instrumentales posteriores, Bunbury no ha dudado nunca en cambiar de dirección cuando ha visto que el camino por el que andaba ya no le satisfacía. Desde el pop gótico inicial y al punto casi heavy del final de Héroes, pasando por la electrónica, el minimalismo mediterráneo, el punto cantinero mariachi, el rock árido, la canción de autor más americana o el regreso, esta vez revestido de estilo, densidad oscura y aires jazzy, a los sintes y programaciones del último lustro. Tras ‘el susto’ que provocó su retiro de los escenarios y las giras se dedicó a escribir, una vez más, como ejercicio de exorcismo, de terapia, aunque esta vez más refinada que en Exilio Topanga o su anterior EP con Paco Loco… Esto es Greta Garbo.
Que el nombre artístico de la actriz sueca Greta Lovisa Gustafsson (por cierto, nacida el mismo día, de distinto año, que un servidor) sea tomado como título obedece al hecho de que Garbo decidió retirarse del cine de un día para otro, sin regreso alguno, a los 36 años de edad, y poco después de ser nominada al Oscar a la mejor actriz por cuarta vez. Resulta impensable imaginarnos a Bunbury desaparecido de la vida creativa pero sí que refleja claramente ese estado de ánimo apesadumbrado que hizo temblar los cimientos de toda una vida dedicada al escenario, que ya de por sí venía tocada por los estragos producidos por los efectos sociales de la pandemia.
Es también el primer disco en el que prescinde de su banda, Los Santos Inocentes, que cogieron el testigo de El Huracán Ambulante allá por 2008. Así, con grabación en El Desierto de los Leones Casa Estudio en México (registrado con toda la banda tocando juntos y de manera analógica, en cinta y sin claqueta), con la colaboración de Adán Jodorowsky en labores de producción, mezclas en Los Ángeles a cargo de Gerardo Jerry Ordóñez y masterización de Bernie Grundman, Bunbury se acompaña del propio Jodorowsky en el bajo, percusión adicional y coros, Bernardo Rodríguez en la batería y percusiones, Raoul Chichín a la guitarra, Víctor Mechanick en los teclados, coros y guitarra acústica, el tejano Sly5thAve en el saxofón barítono y los coros de la actriz y cantante argentina Chiara Parravicini.
Es también meritorio que Bunbury se mantenga en sus trece a la hora de no plegarse a las coordenadas de la industria y que sus oscilaciones en el sonido de sus álbumes se mantengan siempre en unas coordenadas donde el rock sigue siendo su base, a veces más new wave, otras más country, otras más espaciales y otras más castizas. Una estoica entereza que, de alguna manera, también recuerda a la que, sin pelos en la lengua, Estopa señaló y rechazó de pleno cuando desde su discográfica le ‘aconsejaron’ hacer alguna concesión a los tempos de moda. Morir con las botas puestas antes que hacer algo en lo que no se cree. Chapó.
¿Y qué hay en este disco de Bunbury? Pues, como ya se ha apuntado, hay un alejamiento al inteligente uso de programaciones y arreglos sintéticos en Posible y Curso De Levitación Intensiva. Greta Garbo se mueve en una organicidad brutal, que se cimenta en una batería de sonoridad límpida pero muy caliente, una guitarra de distorsión cuidada hasta el punto de recordar a las bandas uniformadas de los años sesenta, la inspiración central sigue más cerca de Bowie que de Dylan en este álbum y los medios tiempos respiran haciendo del aire y la nota no dada un elemento más.
“Nuestros Mundos No Obedecen A Tus Mapas” e “Invulnerables” son dos temas que parecen nacidos de la misma placenta, con un pulso enérgico y veloz muy similar. La primera de ellas tiene algo incluso stoniano en el crescendo de la instrumentación y en algunas melodías del puente. El estribillo se refina con unas bonitas teclas mientras que la furia se concentra en la percusión metálica añadida, que también se hará carne en su compañera mencionada. La segunda bombea el tempo de manera intensa (incluso no parece casual la referencia a «la transfusión de sangre que combate el veneno»). Entre ellas, “Alaska” se me antoja como una de las mejores de la decena, con un delicioso bamboleo de amor rendido y un encanto demodé «de décadas pasadas», parafraseando una vez más al autor.
“Desaparecer” es una de las más claramente autobiográficas (además de incluir el título del álbum), en otro corte en el que no hay prisas dentro de un desarrollo tan previsible como infalible, con momentos de protagonismo compartido entre piano, aderezos sutiles chispeantes de guitarra (solo muy Bowie) y una línea vocal que acabará con un extenso coreo entre la pena y la asunción de la realidad. La primera parte del disco se cierra con “Para Ser Inolvidable”, donde una base rítmica liviana se desliza por terrenos con algunas trazas de funk. “De Vuelta A Casa” y la sonoridad de su órgano nos lleva a terrenos de americana, aunque regados de un arrebatador toque de soul que sigue enriqueciendo la dinámica del disco.
Por su parte, “La Tormenta Perfecta” abre de alguna manera el bloque más ‘combativo’ del conjunto o, quizá, el más explícito. Un desahogo entre lo personal, lo artístico y lo social, con referencias y alusiones que van de la metamorfosis inversa, el caos y la crucifixión. No decae en el tono “Autos De Choque”, aquí contra quienes dirigen con discursos oficiales pero carentes, según la canción, de sensibilidad ante lo que es verdaderamente importante. Con un punto más caliente y ‘latino’ en las percusiones, “Armagedón Por Compasión” ofrece un bonito canto de identidad reforzada, con un estribillo rotundo y bien trenzado.
Todavía quedará “Corregir El Mundo Con Una Canción”, un tema que no sorprende en su desarrollo principal pero que ira inoculando su veneno gracias a un fantástico aporte de saxofón barítono a cargo del citado Sly5thAve. Primero con fogonazos que acompañan el baile de la exposición vocal y del resto de la banda, como si fuera la serpiente antes de morder, y que como una sombra negra va expandiendo su mancha para sumir a la canción en la muerte dulce final en una fantástica coda.
Los ‘bonus track’ en vinilo de 7 pulgadas son “Ya No Eres El Mismo”, mordaz y de indisimulada ironía frente a ‘haters’ que repiten el mantra de aquello de antes mejor… y una versión del archiconocido bolero “El Reloj”, que Bunbury revisitó para la película “Mañana Es Hoy”, terrenos en los que el artista se ha mostrado siempre sobrado de virtudes y facultades.
Al hilo del lanzamiento de Greta Garbo, Bunbury también ha confirmado su vuelta a los escenarios, con cinco conciertos en 2023 y otros cinco en 2024. Menos es nada y, por lo menos, abre la puerta a otro tipo de final cuando tenga que producirse.
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Lista de canciones – tracklist:
- Nuestros Mundos No Obedecen A Tus Mapas
- Alaska
- Invulnerables
- Desaparecer
- Para Ser Inolvidable
- De Vuelta A Casa
- La Tormenta Perfecta
- Autos De Choque
- Armagedón Por Compasión
- Corregir El Mundo Con Una Canción
- Ya No Eres El Mismo (Cara A del single de regalo con el vinilo)
- El Reloj (Cara B del single de regalo con el vinilo)
Publicado el junio 6, 2023 en Críticas Discos y etiquetado en Bunbury, Críticas Discos, Enrique Bunbury, Greta Garbo. Guarda el enlace permanente. 5 comentarios.




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