Sorteo de un disco de Rat-Zinger, ‘Larga Vida al Infierno’
Rat-Zinger se autoproclaman como los hijos bastados del Papa y definen su música como rocanrol para hijos de perra. Con esas credenciales, ¿hace falta decir algo más? Llenos de rabia y bilis, como la rata que les sirve de logo, ‘Larga Vida al Infierno’ es su último trabajo discográfico en estudio, en el que despliegan todas sus malas artes. En RockSesión sorteamos una copia de su último disco. El plazo para participar en el concurso empieza hoy, 9 de junio, y concluirá el próximo viernes, 17 de junio, a las 23.30 horas. El sábado 18 comunicaremos el ganador. ¿Quieres participar? Siempre lo ponemos muy fácil. RockSesiónate.
La Destilería – La Fuga y La Furia
Desde que Avalanch decidió poner un punto y aparte en su trayectoria, después de marcar una trayectoria descendente en inspiración y popularidad, a Alberto Rionda se le ubicó rápidamente con su Alquimia donde retomó su power metal melódico que tan bien le sienta. A Ramón Lage, el vocalista que se comió el marrón de sustituir a la bestia que por entonces era Víctor García, se le vio en Human un tiempo, pero según la última actualización, ya está fuera de la misma. A Dany León (guitarra) y Marco Álvarez (batería) no los tenía localizados hasta que no recibí información sobre la gestación de este La Fuga y La Furia de título tan Hemingway y que sale ahora a la calle, después de varios meses grabado y veinte años después de su primer lanzamiento (Cree o Muere). Y es que La Destilería existe como tal desde 1990, una banda de amiguetes que cinco años después despachó más de 100 conciertos en dos cursos, con gente como Platero y Tú, Extremoduro, Los Suaves, M-Clan, Barón Rojo, Siniestro Total… En 2008 fueron invitados a tocar en el Derrame Rock y, después del anunciado parón de Avalanch, la maquinaria se pone en marcha y ‘en serio’.
Sonic Toys – Un Plan Mejor
Navarra es un arma de doble filo para el rocanrol. Es una cantera inagotable, existe un caldo de cultivo constante, un público receptivo a escuchar… Pero también es un territorio algo sectario, donde el que se sale un poco de madre pronto es ‘apodado’, si se enfila en un ‘bando’ se le cierran automáticamente las puertas de algunas salas de la comunidad y alrededores… Etcétera, etcétera. Y quizá también sea un lugar poco dado a riesgos de estilo. Bajo ese marasmo de peculiaridades nace Sonic Toys, una banda que rompe con cualquier tipo de convencionalismo de la zona y se desmarca especialmente en esta segunda entrega, con un rocanrol divertido, accesible, con guiños de electrónica en los efectos y distorsiones y (oh) modernidad. Después de la adusta carta de presentación de Rock. Un Plan Mejor, nos trae al trío formado por Álex Sanz en voz y guitarra, Xabi Jareño en la batería y Adrián Vallejo a cargo del bajo y coros con las ideas mucho más claras y las influencias marcadas de nombres que van de Muse (del que toman el concepto de power trío con bajo muy presente y distorsionado) a Queen Of The Stone Age.
Ara Malikian. Maestro Padilla. 5 de junio
El violinista armenio, nacido en Líbano y español de adopción, Ara Malikian, ha trascendido, como en su día el pianista y compositor griego Yanni, la violinista tailandesa Vanessa Mae o la soprano Sarah Brightman, las barreras de la concepción artística clásica para convertirse desde hace tiempo en iconos pop o, más que eso, en este caso, en una rockstar con todas sus consecuencias. Anda de gira conmemorativa, ‘15’, celebrando los tres primeros lustros de residencia en España en los que, tras siete años ‘confinado’ en el foso del Teatro Real, ha dado rienda suelta a una creatividad sin cortapisa alguna. Es el violinista más demandado de nuestro rock. Ahí están sus tres colaboraciones con Extremoduro (La Ley Innata, Material Defectuoso, Para Todos Los Públicos), Extrechinato y Tú, la futura colaboración en el concierto de cinco horas que registrará el exBarricada El Drogas y es frecuente la inclusión de composiciones de Led Zeppelin, Radiohead, Bjork y un largo etcétera en sus repertorios. Este fin de semana ha hecho doblete en el Auditorio Municipal Maestro Padilla de la mano del Área de Cultura de su Ayuntamiento. Dos noches con el cartel de ‘no hay billetes’ con un aforo de más de 1.000 personas por noche. Al alcance de muy pocos.
Bushido – Bushido (2004)
Algún día tenía que llegar y ha sido hoy. Bushido es uno de esos desvíos momentáneos en la carrera de Enrique Bunbury que, como denominador común de amistad con el resto del componentes de este proyecto, reúne a otras tres fuertes personalidades para crear un disco único (porque no iba a tener vocación de continuidad). Una suerte de trabajo experimental (en el concepto, no en las formas, pues la producción es impecable) en los que reúne a Shuarma (al que ya conocía y que ya había producido y colaborado en Elefantes), a Carlos Ann (personaje del underground barcelonés con quien compartía una devoción absoluta por Leopoldo María Panero) y Morti (el vocalista que había despachado tres discos sobresalientes con El Fantástico Hombre Bala). Son cuatro caracteres muy marcados y casi inamovibles, como se puede ver antes de este disco y por cómo han seguido su camino los más de diez años que han transcurrido. Bushido quedará como una rareza de lo que un día se inventaron. Es un disco venenoso que no siempre entra, pero que nunca conviene dejar de lado.
Whisky Caravan – Lo Que Nunca Encontraré
¿Cuánto tiempo es el conveniente para espaciar un lanzamiento de otro? ¿Para acumular nuevas experiencias de las que poder surtir a las musas para obtener nuevas composiciones que suenen creíbles? A finales de 2014 salía a la calle el primer larga duración de esta prometedora banda madrileña, Donde Ella Duerme. Un disco que se dejaba querer a la segunda escucha, que sonaba gratificante, fresco, con un porte de amargura que conectaba con la voz, las formas y la filosofía de la banda. Apenas año y medio más tarde, ve la luz Lo Que Nunca Encontraré, el segundo álbum de Whisky Caravan que refuerza las intenciones de su álbum de debut. Es un trabajo que, sin ser del todo continuista, sí que es perfectamente identificable en su más pura desnudez. Se han pulido los aires festivos cabareteros y se tira menos de hammond (tanto, que se echa de menos en términos generales). Buscan un salto más en su fulgurante camino (se fundaron en 2010 y han despachado dos ‘no hay billetes’ en Madrid en la presentación) con la grabación en los estudios El Sótano con Iker Piedrafita. Generosos en metraje una vez más, nos traen trece canciones más con las que engordar su repertorio.
Bunbury – El Camino Más Largo
No parece tan exagerado para alguna película, pero quizá sí para un documental que narra una gira. A finales del pasado año se estrenaba en algunos cines El Camino Más Largo, la cinta de Alexis Morante que se centra en la gira norteamericana que Enrique Bunbury realizó con el disco Las Consecuencias, allá por 2010. Un total de 26 conciertos por todo el país, recorrido a base de autobús, carretera, paciencia y altibajos propios del romanticismo de la banda de rocanrol, muy alejado del éxito descomunal de meses atrás, con las casi 100.000 personas que abarrotaron el Estadio Azteca para ver al aragonés errante. La proeza es notable, 26 conciertos en 45 días y pasar de tocar ante miles de personas a ‘conformarse’ con 300 o 400 en ciudades norteamericanas. Es difícil plasmar todo eso en 90 minutos pero el documental lo intenta… hasta donde le dejan.
La Jara – Sal Del Cuento
Segundo trabajo en estudio para la peleona formación de rock madrileña, que ya hizo bastante ruido con su prometedor (y también más rudimentario) disco de debut Más Perros Que Huesos (del que, por cierto, siempre tuve en la lista hablar de él pero el tiempo lo acabó enterrando entre novedades, quién sabe, igual dentro de diez años será una crítica remember de los viernes). La banda, formada por Musaraña en la voz, Angelator en la guitarra y coros, Mr. Luigi en la guitarra, Maka en el bajo y coros y Ciri en la batería despacha en Sal Del Cuento once temas que representan una notable evolución. Las formas más adustas han mutado hacia un rocanrol de fácil escucha, de estribillos que pronto se quedan en tu cabeza y de una inusitada combinación de frescura y tradición. Hay sonidos comunes que evocan a Extremoduro, Poncho K o Barricada, pero todo se empaca con buenas maneras que hacen muy grata la escucha y empatía principalmente, a diferencia de otras bandas de reciente cuño y miras altas, porque se percibe una ausencia de pretensiones de grandeza. Rocanrol, sin farándula.
Pervy Perkin – ToTeM
No parece fácil enfrentarse a un disco que se te anuncia como más experimental y ecléctico que el debut, que ya de por sí era un mastodonte de más de dos horas llamado Ink y que fue la desbordante carta de presentación de esta incatalogable formación llamada Pervy Perkin. Aquel disco tenía momentos brillantes, pero en su totalidad la cosa se hacía un tanto excesiva. Ahora, con las ideas mucho más claras y pulidas durante los dos años que han separado una entrega de la otra, ToTeM es el segundo álbum de estudio del grupo madrileño-murciano, formado por Dante The Samurai en las guitarras y voces, Aks en el bajo, Alejandro Macho como voz principal, Carly Pajarón en batería y voces y Alvaro Luis en las guitarras (que posteriormente saldía del grupo)… Además de otra veintena de colaboraciones que dejan más variedad si cabe a estos casi 80 minutos que tienen, literalmente, no es una frase hecha, momentos para todo.
CubodeRubik – Evolución de la Forma (2003)
“No hay palabra que merezca ser escrita ni pensamiento alguno que merezca ser dicho”. Con esta frase de Herman Hesse se describe el corte instrumental que da título a este disco de esta desaparecida formación aragonesa, de escaso recorrido, ‘acorde’ a lo complicado de su propuesta. Este álbum cayó en mis manos como uno de los primeros encargos profesionales del periodismo musical. La densidad del álbum es casi enfermiza. Textos filosóficos para explicar cada uno de los cortes, letras creadas por un componente en la sombra, que juegan entre la poética surrealista, la ambigüedad argumental y la poética más modernista y decadente. Arropen tanta carga conceptual con una música metalera, ruda, a veces cercana al punk, otras a Rage Against The Machine, Tool o Fear Factory. Pasajes casi recitados, estribillos deformes o ausentes y dosis de electrónica más impulsiva que luminosa. CubodeRubik fue uno de esos grupos que te descubren siempre se puede dar una vuelta de tuerca más a cualquier cosa. No está en Spotify y está descatalogado, pero tenía ganas de meterle mano de nuevo.


