Los Zigarros – Apaga La Radio

Sin prisa pero sin descanso, Los Zigarros suman y siguen en su camino por el rocanrol más clásico y genuino destinado a públicos mayoritarios. Y es meritorio que lo hagan sin perder un ápice de autenticidad y que, incluso, como es el caso, sea con cierta valentía y arrojo para endurecer ciertos sonidos, sacrificar las tonadas más bailables y aprehensibles por otros territorios más de vieja escuela. A estas alturas, después de dos discos que se colaron ambos en las medallas de los Discos del Año de esta casa, negar que estos chicos valencianos nos caen en gracia es absurdo. Pero claro, el status (con Quo y sin Quo) hay que mantenerlo con buenas canciones, buenos álbumes y buenos directos. Y de todo ello siguen en plena forma Álvaro y Ovidi Tormo, a las guitarras, con Adrián Ribes a las baquetas y Nacho Tamarit al bajo. Diez temas en poco más de media hora con Apaga La Radio que les coloca un peldaño por encima de su propia dinámica. Textos accesibles, guitarras que nunca decaen y unos compañeros de viaje de lo más solventes para una banda que lleva camino de convertirse en imprescindible… si es que no lo es ya.

Los estudios Riff Raff y Carlos Raya son dos nombres de garantía para avalar el buen sonido que respira este Apaga La Radio. De hecho, he sido muy crítico con la labor de producción del bueno de Raya pero es cierto que ha dejado ‘el piloto automático’ de hace unos años para dar mayor autenticidad a sus producciones. Pero incluso con los propios Los Zigarros en su debut epónimo y su A Todo Que Sí. Es la mejor de las tres y aplaudimos fuerte la evolución.

Con una portada de aspecto lúgubre a la vez que sensual, rollo Berlín, pero con claras influencias de la carátula del debut de The Clash en el 77, Los Zigarros, como digo, se ponen duros sacrificando los ramalazos de melodías más argentinas, aunque los Stones siempre han estado y estarán presentes, para tirarse a ascendencias más anglosajonas y, a la vez, más variadas.

Y eso que el disco se abre cogiéndonos a contrapié con la casi acústica ‘La Trampa’ que, por duración, ejerce de intro aunque no lo sea. Un canto que se mueve entre la infancia y la ausencia y que multiplica su efecto en la sencillez de su presentación. Después, ahora sí, con ‘Apaga La Radio’ llega el típico single de la banda, con su riff stoniano y letra de directo y sencillo mensaje: el silencio de las radiofórmulas a todo aquello que se salga de su patrón. Por si hiciera falta algo más para terminar de meternos en situación, llega una acelerada versión del ‘Mis Amigos’ de The Flying Rebollos (en el que colaboraba Roberto Iniesta de Extremoduro y Fito Cabrales –entonces sólo Platero y Tú), aunque aquí sin palabrotas. Un sorprendente y gratificante homenaje.

La variedad en las formas continua con ‘Listos Para El Despegue’, el cuarto corte. Un riff pesado hasta el punto de llegar casi a lo stoner, sigue dando muestras de ese citado y evidente intento de dar una vuelta de tuerca a sus formas. La segunda estrofa, gritada y con las guitarras y base atronando pasa por ser lo más duro que ha despachado la banda en su trayectoria. La canción no baja la intensidad en ningún momento y la coda azuza incluso la virulencia. La primera parte de la decana se alcanza con otra descarga de roll, vía Burning, en ‘Malas Decisiones’.

La segunda parte agrava los textos, que miran más hacia dentro que hacia fuera. En el arranque del álbum nos recibe ‘Queda Muy Poco De Mí’. Una canción de lírica apesadumbrada pero de líneas vocales melódicas pegadizas, reforzadas con coros tan de directo, como son los golpes al charles iniciales de ‘No Sé Lo Que Me Pasa’ que, sin embargo, se desliza a territorios funkys, sin perder distorsión en los puntos álgidos, pero permitiendo hacer bailar y juguetear a acordes intrincados en las guitarras en momentos más libres. En ‘Con Las Manos Rotas’ sigue esa tónica más personal, “me convertí en el peor de los hombres sin moral, alejado del amor, tropezando una vez más”.

‘Con Sólo Un Movimiento’ nos devuelve a la pista de baile, si bien el ligero efecto en la mezcla de la voz también la hace coherente para la tónica de esta mitad.  La guinda la pone una de las mejores canciones del conjunto, ‘Espinas’. Un tema podríamos denominar ‘total’ porque tiene desde el riff característico, pasando por la justa emotividad vocal, entre la urgencia y la épica de barra, un estribillo de los combustibles y un par de solos de lo más estilosos.

A este paso, Los Zigarros, junto con otros pocos elegidos, sempiternos candidatos a las medallas de esta casa.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. La Trampa
  2. Apaga La Radio
  3. Mis Amigos
  4. Listos Para El Despegue
  5. Malas Decisiones
  6. Queda Muy Poco De Mí
  7. No Sé Lo Que Me Pasa
  8. Con Las Manos Rotas
  9. Con Solo Un Movimiento
  10. Espinas

 

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Publicado el marzo 19, 2019 en Críticas Discos y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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