Archivo del Autor: elchayi
El Último De La Fila – Desbarajuste Piramidal
Con nombre de canción o disco de Fangoria (lo siento, alguien tenía que decirlo… aunque lo escribo sin la menor connotación negativa por lo bien que lo explican en la divertida autoentrevista promocional que difundieron en su canal), nos pilló por sorpresa a casi todos el anuncio de este nuevo disco de El Último De La Fila en el que revisitaban y volvían a grabar dos docenas de su inigualable y antológico repertorio. Veintiocho años después de La Rebelión De Los Hombres Rana, su último trabajo de inéditas, datado en 1995, Manolo García y Quimi Portet han regalado a sus seguidores un nuevo disco desde el estudio. Un tesoro mayúsculo en su propia naturaleza inesperada, en su concepto y en su ejecución. Y lo mejor es que no parece nacido de una obligación comercial sino de una apetencia de dos gamberros que se lo pasan bien juntos. Porque Manolo en solitario ha seguido manteniendo una excelente forma en cuanto a cantidad y asistencia de conciertos y si me habéis leído en los últimos años por aquí sobre sus lanzamientos en la última década (Desatinos Desplumados, Mi Vida En Marte, Geometría del Rayo, Todo Es Ahora) también considero que la trayectoria creativa también ha remontado en los últimos tiempos. En cuanto a Quimi Portet estamos en un caso similar al de Iñaki Antón con Extremoduro que reconocía que, de alguna manera, él se sentía más cómodo en terrenos de menos éxito masivo y sí en la cercanía de una banda de rock menos preocupada de cosas que no tienen que ver estrictamente con lo musical. Se creó su pequeño hueco y, de esta forma, creo que ni uno ni otro, ni sus acólitos, podrían haber imaginado hace unos años este proyecto conjunto. Una idea que empezó a plantarse en un acto de homenaje al periodista Ángel Casas hace algo más de un par de años y que se ha ido cociendo a fuego lento hasta su advenimiento final. Bienvenido sea.
Lee el resto de esta entradaLos Glosters – Cuatro
Fue hace casi ya tres años cuando me metí de lleno en la historia de Los Glosters, de la mano de un más que entretenido documental con motivo de su trigésimo aniversario. 30 Anys A La Carretera se llamaba. Como apuntaban ya en su texto promocional, «no va de ninguna banda mega famosa (que sus principios fueron duros, pero que luego la petaron y tal y tal…). Esas mierdas solo pasan en América. Este docu es una historia real de unos tipos que se conocen desde pequeños y montan un grupo de rocanrol y dura 30 años. Así de simple y así de complicado». Cuatro discos, seis EP’s, una extensa colección de singles… Pirats nace como banda en el 88. Amigos que pasaron de jugar al fútbol en una plaza de Tarragona a ofrecer su primer concierto en 1989. Sus inicios apunkados (influenciados por los últimos coletazos del sonido vasco) dieron paso muy pronto a una identidad propia más cercanos al mundo sixty. Al beat, a lo ye-ye, a lo mod, a un rock-pop que hace de la melodía un arte y de las voces un simple ejercicio de diversión y desenfado. Primero cantando en catalán siendo Pirats y, cansados de estar “fuera de sitio” con aquello del “rock catalá”, fueron contracorriente pasándose al castellano y cambiando de nombre a Los Glosters. El caso es que después de aquel audiovisual y un directo que se editó aprovechando la grabación del concierto bajo el nombre de Directo y Atrevido, Cuatro es su nuevo material desde el estudio (y van ya por tanto 34 años de trayectoria), que viene de la mano del apreciado sello Clifford Records (ojo a la espectacular edición en vinilo ultra transparente) y está compuesto por un póker de temas, tres de corte autobiográfico y el último una versión en español de un tema de Morrissey. Un placer tenerlos de nuevo en esta casa.
Lee el resto de esta entradaCromo – Están Aquí
Siempre he tenido la sensación de que escribo poco de punk por estos lares pero haciendo balance de los últimos cinco o seis años he comprobado que no es así. Lo que sí es cierto es que la escena de punk contestatario, sencillo, combativo o desafiante, de corte callejero tipo La Polla, Eskorbuto, Kortatu y compañía no han tenido un referente sólido al que poder asirse. Pero luego hay otro punk, que tira más de escuela oscura, de melodías lúgubres o muy pegadizas, que sí que considero que anda en plena forma en los últimos años, dándonos numerosas alegrías. Desde Sandré a Pantocrator, de Mausoleo a Menta, de La Élite y Depresión Sonora a Medalla y Fundación Francisco Frankenstein, de Los Valientes a incluso La Trinidad, Parquesvr, Biznaga, Carolina Durante o Cala Vento. Hasta el bueno de Txarly Usher lo metería también en una categoría distinta. Ave Alcaparra fue un descubrimiento que hice la semana pasada gracias a las tuitcríticas por petición el pasado viernes y a esa lista añado también desde hace un par de semanas a estos Cromo, a los que conocí gracias a las listas de lanzamientos que publican cada viernes los compañeros de la web Efe Eme y que me lleva a escuchar una quincena de nuevos discos cada siete días. (Ejercicio de lo más recomendable para nunca acomodar a los oídos). Así llegué a este Están Aquí y con la primera escucha de las dos primeras canciones del disco supe que se habían ganado por merecimiento propio aparecer en esta casa. Un trío con buen gusto melódico, ritmos trepidantes, un ‘old school’ delicioso y una ejecución de lo más solvente. Claro que el punk sigue en pie.
Lee el resto de esta entradaRevólver. Almería, 1 de diciembre
Empecé la semana escribiendo la crítica del cuarto disco en solitario de Antonio Arco, quien fuera líder durante tres lustros de El Puchero del Hortelano. Un artista a quien tenemos en alta consideración en su forma de entender y transmitir la música. Me pillaba la gira de presentación a tiro de piedra, puesto que hacía escala en la almeriense sala Berlín Social Club, pero el viernes tenía otro compromiso laboral con Revólver, que llegaba al Auditorio Maestro Padilla en el marco de su gira ‘Adictos a la euforia’, que va enfilando su último tramo. No deja de ser curiosa y significativa la coincidencia de dos músicos y escritores de canciones tan respetables en la misma noche en una ciudad mediana como la nuestra. Ambas eran apuestas ganadoras pero, trabajo manda, me dispuse a ver a Carlos Goñi y compañía. Y lo hacía con ganas. Llevaba como más de diez años sin verle en directo y, aunque he celebrado todos sus discos de estudio porque siempre tienen un mínimo de calidad muy por encima de la media, reconozco que la última vez que le vi no terminé de entrar en el concierto y, por momentos, llegué hasta a aburrirme. Lo de anoche lo vi venir y no me sorprendió del todo pero las sensaciones fueron totalmente distintas. Vi a un Goñi feliz, a un repertorio lustroso entre la dosis perfecta de temas nuevos, temas conocidos de su repertorio y grandes éxitos inmortales. Algunos remozados, otros sonando como siempre. Con una parte acústica que no apelmazó en absoluto el resultado global. Más de dos horas de buena música y buenas historias. Que vengan muchos más. A partir de aquí, os dejo la crónica realizada desde la agencia Contraportada para el Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería. (Las fotos, sin ser yo fotógrafo, son mías).
Lee el resto de esta entradaDinamita Pa Los Pollos – Purita Dinamita (1989)
Lo vivieron rápido y murieron deprisa. El lema por antonomasia del rock se puede aplicar de principio a fin a la vizcaína banda de Getxo, Dinamita Pa Los Pollos. Una banda que aunque pudiera resultar paródica, lo cierto es que clavaba en español toda la autenticidad propia del contry rock y el rockabilly hedonista más canónico. Nacidos a finales de 1986 con los dos integrantes principales de la banda Los Jefes (Roberto Mata en la guitarra y Javier Zaitegui en la voz) en menos de un año ya habían grabado su primera referencia en casete (Bienvenidos Al Gallinero, muy poco después regrabaron algunos de esos temas en No Molestes A Pa’ Cuando Estés Trabajando y un año después ya tenían en la producción a Paco Trinidad para grabar este Purita Dinamita que, al loro, despachó Disco de Oro de los de antes, los de 50.000 copias, lo que es hoy un platino y medio oro. Un camino veloz en tres años que todavía tendría dos apuestas más en la mesa de cartas, el Sin Rodeos de 1990 y Juntos y Revueltos en 1992, que certificó que la atención ya iba por otros lares y sus formas, buscando jugar con algo más de seriedad y poso, no terminaron de hacerse el hueco necesario para seguir. Y punto. La banda se fue como vino pero dejando en el imaginario colectivo una imagen de lo más particular. Con la autenticidad de unos La Frontera (por buscar mejor referencia del corte) pero con el punto divertido y a veces casi bisoños de modo Tennessee (que imagino que un año de estos también pasará por las críticas remember de los viernes). Hoy, recordamos este Purita Dinamita y que Dinamita Pa Los Pollos entre así también en la tres veces centenaria sección de críticas retrospectivas.
Lee el resto de esta entradaIndie. La construcción de un no-género musical. José Olmo Cano
«Y es ese atributo el principio de su ambigüedad. Hablamos de música sin atender a la música misma, a sus características propias». Hace un par de semanas, escribiendo la reseña de Underground: El camino de la desviación. Elena Rosillo, decía que aunque haberlos, haylos, es menos frecuente encontrarse en la bibliografía musical de nuestro país libros que ahonden de manera filosófica en aspectos teóricos más abstractos. Lo habitual son las biografías en primera persona, las compartidas con confidente, los recorridos cronológicos por discografías o el análisis de un disco en cuestión, claro, qué os voy a contar. Pero, como apuntaba, se agradece echarse a la lectura otro tipo de enfoques. De hecho, la lectura de aquel me coincidió con la de Música De Mierda, de Carl Wilson. Al poco, llegaba a mis manos este Indie. La construcción de un no-género musical que firma José Olmo Cano y que sale de la mano de Mascarón De Proa, el sello de autoedición de Almuzara Libros. En este volumen, Olmo aborda los orígenes, características, usos y funciones de «un concepto confuso que despierta simpatías y recelos a partes iguales. Con un enfoque académico pero muy accesible, la obra propone una lectura crítica sobre cómo los diferentes agentes que intervienen en la industria musical, pero, sobre todo, la prensa musical especializada y generalista, conforman los significados de los que hacemos uso y que, en el caso del indie, se vuelven difusos e incluso contradictorios, dando lugar a un debate fascinante», detallan desde ‘la contra’. Y ahí nos metimos.
Lee el resto de esta entradaEkko – Ya No Quedan Voces
Ayer escribía por aquí del cuarto trabajo de los chicos de El Vendrell de La Desbandada y no hay mejor opción de continuidad que venir al día siguiente con lo propio del también cuarto (quinto si contamos la maqueta previa) del quinteto vecino de Vic, Ekko. Dos grupos que, de alguna manera, siempre ha caminado de manera hermanada hasta el punto de haber compartido buena vecindad, colaboraciones, intercambios y múltiples fechas conjuntas. Sin ir más lejos, se vienen otras cuatro muy pronto. Concretamente, el 16 de diciembre en la sala Bóveda de Barcelona, el 12 de enero en el Café Teatre de Lleida, el 19 de enero en la sala Peter Rock Club de Valencia y el 20 de enero en la Moby Dick de Madrid. Siguiendo con los silogismos, si haya hablaba de la vuelta de tuerca hacia una libertad mucho mayor en arreglos, matices, influencias y estructuras con La Desbandada, también es muy plausible la evolución que presenta Ekko en este Ya No Quedan Voces, que llega tras tres años largos (casi cuatro) con respecto a su anterior Desbocados (2020). Recordamos que ya venían dando pasitos con los anteriores La Leyes De Su Jauría de 2018 y Día Cero en 2016. Su rock melódico sigue estando ahí como denominador común, pero bien se aprecia una cierta dosis extra de furia tanto en el armazón de la base rítmica, como en algunos calambrazos de mala lecha metalera y todo con un mejor sonido, dinámicas más trabajadas y, en suma, un aprendizaje lógico porque tal y como me comentaba Iñaki (Uoho) en una ocasión «si con el paso de los discos no has aprendido nada es que ya venías jodido de serie». Hay que darle cariño a las bandas que se empecinan en seguir manteniendo la llama. No hay otra manera.
Lee el resto de esta entradaLa Desbandada – Las Musas Siguen Bebiendo
Tal y como ocurre en el mundo del fútbol, el del rock and roll también peca por ‘correr’ demasiado a la hora de estampar la etiqueta de ‘los nuevos tal’ o, con mayor lastre todavía, los líderes del ‘relevo generacional’. Igual que en el universo de la pelota esa rimbombancia presa de prisas trae en muchas ocasiones el pernicioso efecto contrario, que la presión acabe ahogando al mirlo en cuestión en una suerte de frustración por no llegar donde todo el mundo le decía que iba a estar o que termine siendo otro juguete roto más entre la indiferencia del público rock, ese que, en el fondo y tal y como dijo el propio Marcos Molina de Gritando En Silencio en la entrevista que recuperaba por aquí el pasado viernes, es más difícil de lo que uno cree a la hora de aceptar cabeceras nuevas. O, sencillamente, la movilidad dentro del propio género o gusto. La Desbandada es un ejemplo fantástico de ello. Con los dos primeros discos, Esta Noche Nos Haremos Viejos (2014) apuntó altísimo y Hoy Venimos A Morir (2016) les dio mucho más cuerpo para el repertorio de unos conciertos que empezaron a multiplicarse de manera inusual, llevando a recorrer varios de los festivales más destacados. Con la curva ascendente llegaría su fichaje por El Dromedario Records, con quien lanzaron su tercera referencia en 2018 bajo el título de Acabamos De Empezar (resulta curioso como el propio grupo intentaba fijar los pies en la tierra ante tanto agasajo y la portada, para más identidad si cabe, eran unas botas descalzadas en el suelo. Los ecos comenzaron a diluirse con el paso de los meses, lo que parecía ser no fue, hubo cambios en la formación, muchos meses de silencio hasta el punto de dudar de la continuidad de la existencia del grupo… Pero, a la postre, Las Musas Siguen Bebiendo.
Lee el resto de esta entradaArco – Sol
El caminante hace camino al andar y el bueno de Antonio Arco jamás ha dejado de avanzar por una senda repleta de canciones de una humanidad incontestable. Ha seguido mirando hacia delante incluso después de haberse consumado la decisión (aparentemente kamikaze) de romper con El Puchero del Hortelano cuando su momento de popularidad estaba en su cénit, en aquel octubre de 2015 en el que se despidieron en una noche memorable que, desde lo personal, jamás podré olvidar. Poquito después llegaría su Uno (2016). Una prueba de toque donde su sonido buscaba querencias más de autor anglosajón, que también lo tiene. Abril (2018) fue un disco emocionante y florido (portada a lo Arcimboldo), mientras que 100 Veces (2020) venía a ser un ejercicio más equilibrado entre todas sus influencias. En 2021, gestado durante una pandemia de la que apresó la oportunidad, quiso regalarse por sus cuarenta años un balance en forma de libro de memorias, acompañado de un disco doble, donde revisaba en formato acústico canciones de toda su carrera, 40 Años, 40 Canciones. Por eso ha habido que esperar un poquito más para tener la cuarta entrega de nuevos temas, aunque también es cierto que medio álbum se ha ido presentando ya desde el pasado 2022 a esta parte, incluyendo esa colaboración sorprendente pero muy conseguida con Kutxi Romero, vocalista y letrista de Marea. Lenguajes distintos para una manera similar, pasional, de vivir la música y el cantar con el corazón en la garganta. En este cuarto trabajo Arco apuesta por el formato corto: diez temas en menos de treinta minutos que le da un carácter casi de grandes éxitos al conjunto. Ni un corte de relleno y melodías que vuelven a la gracilidad de antaño, donde se marca tientos y tangos, rocanroles que a veces rozan la influencia Extremo o, atención, Los Suaves. Un artista total que hace un poco más llevadero el dolor de los días. Qué más se puede pedir.
Lee el resto de esta entradaGritando En Silencio: «El público del Rock es difícil, suele tener ese sentimiento de “ya nada es como antes” y se cierra a escuchar bandas nuevas» (Hemeroteca Rock Estatal)
Este viernes tenemos nuevo capítulo, el cuarto, de la sección de entrevistas mi hemeroteca personal en Rock Estatal con los sevillanos Gritando En Silencio, que iniciamos con Aurora Beltrán justo antes de volver a reunir a Tahúres Zurdos y seguimos con La Raíz, días antes de que ofrecieran su último concierto. La pasada semana que os compartí la entrevista inédita a Sínkope, con motivo del lanzamiento de su último disco de estudio hasta la fecha y que no vio la luz en su día porque aquel número no salió por la pandemia, os explicaba que venía motivado por meterme de lleno en la cobertura del 22º Festival Internacional de Cine de Almería, FICAL, y mi escaso tiempo iba a ser todavía menor hasta el próximo sábado 25. Vi claro que esta ‘minisección’ me iba a salvar esos dos viernes y a la hora de elegir la entrevista que acompañaría a Sínkope vi que tenía cierta conexión con la que le hice en su momento a Gritando En Silencio, con motivo de la publicación de Material Inflamable. Precisamente en que ambas entrevista están realizadas con la percha de la salida del que en ambos casos ha sido su último disco de nuevas canciones. De Sínkope ya sabemos que el próximo llega para 2024, así que esperamos que este llamamiento en forma de hemeroteca provoque que también nos deleiten con otro disco el próximo año. Dicho todo esto, os dejo ya con la entrevista con Marcos Molina, tal cual salió en otoño de 2018.
Lee el resto de esta entrada











