Amaral – Salto Al Color
Aunque siempre ha tenido un plus de calidad diferenciador muy por encima de la media, es cierto que Amaral lleva jugando, especialmente desde el segundo disco, en la primera división del ‘alto consumo’ musical. Afrontando con una loable coherencia su trayectoria, como una carrera de fondo en la que siempre ha primado más el seso que el exceso, el dúo formado por Eva y Juan han vivido la explosión de los inicios, la caída de valores sobre la creación en el boom de la primera hornada de OT, la caída de la venta de discos, el auge de los festivales, la moda y el molde indie… Y ahí siguen. La música ‘comercial consumible’ hace tiempo que denostó a los instrumentos clásicos –guitarra, bajo, batería- a cambio del mundo del electrolatino, pero Amaral sigue haciéndose valer en cada uno de sus lanzamientos, que siguen generando una gran expectación pese a que ya no centelleen en cifras mareantes. En ese largo caminar y tras un sobrio y oscuro Nocturnal, el grupo se adapta con rigor a las tendencias para remozar su sonido a territorios en los que las guitarras eléctricas no están tan en primer plano y donde sintes y efectos electrónicos dan un par de pasos al frente –siempre han estado-, a la par que se destilan hechuras bailables. ¿Hemos entregado a la cuchara a las modas? Se puede ver así, pero también puede ser la forma de enseñar a que también eso se puede hacer con alma y sentimiento, quizá el gran fallo del género.
Igor Paskual – La Pasión Según Igor Paskual
Aficionado al romanticismo del deporte menos mercantilizado, como el fútbol de los 80 o la magia épica de las Olimpiadas, algo de olímpica tiene la carrera en solitario de Igor Paskual, que nos viene apareciendo cada cuatro años con nuevo disco. Tras Equilibrio Inestable en 2011 y Tierra Firme en 2015, (sin olvidar su Rugidos de Gato, libro) llega ahora La Pasión De Igor Paskual, si bien el álbum en su concepción estaba casi finiquitado desde hace más de un año. Y más por una cuestión de rodaje y práctica que de autolimitaciones, viene más liberado de corsés que nunca. Confiesa que sabía que iba a tardar tres álbumes en alcanzar el sonido que iba persiguiendo junto a su mano derecha Carlos Stro y el resultado no puede darle más la razón. Jugando con su apellido y afrontando con pulsión de vida la muerte de una persona muy querida (Jéssica M. de La Paz, bajista y asistente de producción de sus discos anteriores) Igor –nos- resucita a través del Rock (mayúscula voluntaria), transmitiendo un mensaje vitalista y rabioso. Sin pelos en la lengua ni correcciones políticas. Como viene haciendo desde el primer día que se subió a un escenario. En cuanto a las formas, encontramos un álbum sorprendentemente coherente en su multitud de registros. De la ampulosidad preciosista de ‘Inmortal’, al malditismo épico de ‘Waterloo’, al punk bilioso de ‘Ratas’ o a esa maravilla progresiva de nueve minutos de versión de ‘El Gavilán’ de Violeta Parra, que casi podría haber firmado King Crimson y que bien podría venderse como un disco, ella sola.
#Mis10de Sex Pistols
Pocos grupos pueden presumir de armar tanto ruido y convertirse en un símbolo para miles de grupos de varias generaciones con apenas cuatro sencillos y un disco, como es el caso de los británicos Sex Pistols. Convertidos en un producto de manera descarada (al sistema nunca le ha importado adueñarse de mensajes mientras el resultado final sea rentable), es difícil sopesar qué hubiese sido de la banda de tener un largo recorrido en el tiempo. ¿Hubiesen acabado haciendo canciones bailonas como Offspring? ¿Habrían terminado en un rollo conceptual de pop-punk como Green Day? Pero la muerte, tan presente siempre en la vida, se llevó por delante a Sid Vicious, que estaba emperrado en hacer honor a su nombre y a lo que el público punki ‘le exigía’… Tenía que morir joven y lo hizo por sobredosis de heroína con solo 21 años. Ya lo dice Def Con Dos, “solo vive deprisa y se muere joven el que es medio bobo y no toma ciripolen”. Dicho esto, no había mejor grupo para culminar el fin de semana de reediciones, tras La Polla Records de ayer, que con Rotten y compañía. Aquí van mis diez temas preferidos del grupo. (FOTO: Peter Vernon)
#Mis10de La Polla Records
Aprovechando que este fin de semana ha comenzado la impensable hace unos años gira de regreso de La Polla Records y lamentando que no vamos a poder estar presentes en ninguno de los conciertos que casi se cuentan por entradas agotadas en sus dobletes en Valencia, Madrid, Barcelona y Bilbao, nos lamemos las heridas rememorando y reeditando, como venimos haciendo desde el pasado mes de julio, la colección de #Mis10de que hicimos de la banda allá por 2013. Su discografía está formada por un cancionero que tiene más de simbólico y épico… (y profético, por desgracia, por los males invariables) que de calidad compositiva. Pero así son los mitos y los pioneros, que hay que deberle honores y respeto por abrir un camino y por romper el molde. El propio Evaristo lo ha dicho alguna vez, ahora (en Gatillazo) hacen música y antes (con La Polla) hacían ruido. Lo que sabían, era lo que tocaba. Y no hay mejor forma de revivir aquellos momentos que releer la primera parte de su biografía, repleta de anécdotas inconexas pero que explica muy bien cómo fueron aquellos años lejanos. Aquí va el recuerdo a la decena de temas que elegimos del grupo. (FOTO: Daniel Fernández)
#Mis10de Bersuit
Con la vana y vaga excusa de que la selección española de baloncesto juega hoy la final del Mundial contra Argentina, nos pegamos el gustazo de seguir con las reediciones de #Mis10de con Bersuit. (Tengo el compromiso escrito de que la primera ‘novedad’ de la temporada se abra con Rozalén y eso será el sábado 21 o 28, depende de la tregua que me dé el trabajo). De hecho, también tenía y pensé las opciones de hacer por primera vez a Los Fabulosos Cadillacs o Rata Blanca, pero el tiempo y el compromiso adquirido me hacen dejarlo para más adelante. Bersuit es rocanrol, mucha ironía y mucha diversión pero también encierran una emotividad gigantesca, desarrollada en temas de otros discos. Un rock bastardo en el que se entremezclaban sonidos de cumbias, bossas, murgas carnavalescas, merengue… Si bien es cierto que la época más brillante de la banda es en la que contaba con Cordera en la formación, que se marcharía a solas. No tengas oído de palo y échate unos bailes antes de que se venga el estallido. Y suerte para los Ricky, Rudy, Claver, Gasol y compañía.
Shinova – La Ceremonia de la Confusión (2011)
Un 96 sobre 100 le di a este disco en la crítica que hice para uno de los primeros números de la revista Rock Estatal, por abril de aquel año. Pongámonos en situación. Shinova, como cabecera, nació en 2008 y pronto publicó su estreno, bajo el nombre de Latidos. Unos tres años después saldría La Ceremonia de la Confusión, que os aseguro me pareció tan sobresaliente como la nota que les di (tenía 37 canciones compuestas cuando entraron al estudio). No es que sea como el Peligroso de Hamlet, pero sí que, a día de hoy, y por los avatares de las trayectorias artísticas, el grupo realizó un parón de tres años y cuando volvió lo hizo con cambios en la formación y también en el estilo. Pero siempre he defendido que el cambio no es tan radical hasta el punto de renegar de sus dos creaciones en su web o canal de YouTube y perfil de Spotify. El metal estiloso de la primera época no se aleja tanto de la emoción que transmite su poética actual, donde se perciben todavía ciertos ramalazos metálicos que les distinguen dentro de la cartelería ‘indie’ donde se les ha incluido. Y el año pasado los vi en Cooltural Fest con muy buenas sensaciones. Quizá repita este noviembre en Madchester Club. En cualquier caso, una vez más, etiquetas, como las fronteras, que dividen de manera artificial. Hoy quiero recuperar tanto la crítica que le hice a aquel álbum, como la entrevista que tuve con Gabriel de la Rosa, su vocalista de entonces y de ahora. Esta es la primera crítica remember de la temporada 2019-2020. Lee el resto de esta entrada
Casino – Mentiras Maquilladas
Hay escena, como en casi todas las ciudades del país, pero hay que reconocer que la perdurabilidad de las formaciones rockeras en mi Almería natal no tiene un porcentaje muy alto. Quizá tampoco su alcance más allá de un radio de operaciones de corto diámetro sea un halagüeño panaroma. Sólo Nixon en los últimos tiempos ha roto ‘fronteras’ para colarse en los grandes festivales de etiqueta ‘indie’, aunque su música va mucho más allá (mucho más recomendable) de los tópicos del género, ya que sus influencias tienen mucho de rock oscuro y tribal. Dicho esto, también es cierto que hay un patrón de rock clásico en buena forma, gracias a nombres como el de Rolenzos (de quienes ya hablamos por su paso en la última edición de The Juergas Rock Festival), Brasi (de quien también hemos escrito alguna que otra vez) y, el caso que nos ocupa, Casino. Con el nombre no engañan a nadie… Y más si tenemos en cuenta que su anterior nombre de cabecera era Casino Boogie. Como el cuarto corte de Exile on Main St, el disco de The Rolling Stones de 1972. Igual que los riojanos Vuelo 505 lo toman de la canción del Aftermath. Una declaración de principios que viene a poner en situación a una estilosa forma de entender los riffs, las interpretaciones vocales, con un plus de melodía con unos elegantes teclados que se cuelan por aquí y por allí. Mentiras Arriesgadas, no va más.
Onza – Onza
El final del mes de junio nos sorprendió con el nacimiento de una nueva cabecera surgida como un spin-off de Desakato. Si Nano (baterista) y Pablo (voz y guitarra) ya nos presentaron hace unos años a Senador, ahora llegaba el turno de Pepo (voz) de la imparable formación asturiana. Y es que sus componentes se encuentran en plena ebullición creativa y en el bendito estado de ánimo que da el brutal estado de forma de la experiencia en combinación explosiva con, todavía, juventud. Tienen energía, ganas y fuerza no solo para no parar de girar con la banda madre sino para, además, en sus tiempos libres seguir y seguir componiendo. Así, este Onza retoma el nombre del legendario animal felino para presentarnos un EP de seis temas que, en su intensidad, resultan especialmente agotadores. Podemos concluir así que viene a ser una dosis perfecta, pero que no será la única. Mientras llegan las primeras fechas de una anunciada gira que se prevé más numerosa que la de Senador, también han deslizado ya que siguen componiendo nuevas canciones (claro, el repertorio hay que llenarlo) y, por si fuera poco, el propio Pepo me comentaba que esto no significa para nada un parón en Desakato (que cierra gira a finales del mes de noviembre con doble fecha en La Riviera, como los grandes), sino que también ellos seguirán activos y se pondrán con nuevo material. Están locos estos romanos. Lee el resto de esta entrada
#Mis10de Camilo Sesto
Hoy hemos amanecido con la triste noticia de la muerte de Camilo Sesto. Una de las mejores voces que ha dado nuestro país y al que cierto sector de la sociedad le recordará más por sus excentricidades, su look y su Mola Mazo antes que por su incuestionable valor artístico. Así de perezosas y tristes (¿y simplistas?) son las cosas en ocasiones. Camilo Sesto fue un mito desde su imponente debut, abierto con ‘Algo de Mí’, preferente en este #Mis10de (que realicé en Twitter el 2 de noviembre de 2015, me queda la espina de no haberle hecho crítica remember en vida) y llegó al olimpo tras protagonizar la versión en español de Jesucristo Superstar, la ópera rock por excelencia. Venerado por cantantes melódicos, Camilo ha sido siempre un innegable referente para cantantes de heavy metal, como Leo Jiménez, Jose Andrea y compañía, también para los sinfónicos (Pepe Herrero produjo su última revisión de éxitos en este formato) y para otras referencias a caballo entre ambos géneros, Mónica Naranjo, de la que ayer hablaba en redes sociales, casualmente. Mi admiración por Camilo llegó esta vez por mi cuñado y me enganché a un recopilatorio casero a los 18 años. Su muerte no sorprende, porque llevaba años siendo un juguete roto, pero duele que se apague ese timbre y amplitud de registros inacabable. Qué pena que su evolución no estuviera a la altura de sus excepcionales capacidades. Una de las mejores voces jamás escuchadas y que siempre he querido. Descanse en paz, Camilo Sesto, el que para mí será siempre el primer cantante heavy de nuestro país.
Kutxi Romero: “una canción está lista cuando te sabe la boca a sangre”
Hay una tradición no escrita, de la que sin embargo llevamos librándonos en los últimos años, que dice que siempre hay un día durante las Fiestas patronales de Almería en el que llueve. Claro, con conciertos de por medio uno siempre teme especialmente ‘que le toque’ al suyo. El pasado jueves no es que lloviera, pero sí que el fuerte viento complicó las tareas de montaje para la descarga de Marea, Bocanada y Vuelo 505. Esto provocó un pequeño retraso horario en el montaje y pruebas de sonido que, sin embargo, con una profesionalidad encomiable fue subsanado para el resto de la noche y todo fue con puntualidad británica en los tres inicios. Tras la citada prueba de sonido de Marea, en la que se marcaron ‘Preparados Para El Rock and Roll’ de Los Suaves, tenía cita con Kutxi Romero. Cinco años antes, en la última gira de Extremoduro, pedí a la oficina de El Dromedario Records la posibilidad de entrevistarlos. Y me concedieron la charla con Iñaki, la primera de muchas que vendrían después. Como también después llegarían las tres a Robe. Con Kutxi repetí operación y para mi sorpresa, accedieron. Así que nos encerramos en el camerino y hablamos de la música y de la vida. Porque muchos no podemos separar una cosa de la otra. (FOTOS: Juan Jesús Sánchez Santos para RockSesión).












