Archivo de la categoría: Críticas Discos
La Fuga – Humo y Cristales / Mientras Brille La Luna
La historia del rocanrol está llena de bandas que han vivido el duro, pero también lógico, proceso de escisión. No olvidemos que, al fin y al cabo, los grupos están formados por personas y, como tal, nadie está obligado a estar donde no quiere. Rulo y Fito dejaron de pertenecer a La Fuga hace ya siete años y, desde entonces, ha habido seguidores empeñados en hacer de la vida una confrontación. Negando a una y otra parte. Con la valentía y el arrojo necesario, La Fuga, liderados por Nando G. Miguel y Edu Karma, siguieron adelante y, superando los comentarios agoreros, se plantaron en los 20 años, que ha celebrado con la edición conjunta a todo lujo de maquetación y libreto, con disco de estudio de nuevas canciones (Humo y Cristales) y una auténtica demostración de fuerza en un espectacular directo con significativos artistas invitados (Mientras Brille La Luna). Los cántabros vivirán siempre con el estigma del pasado pero disco a disco, año a año y gira a gira están demostrando que están muy por encima de esas minucias y este trabajo (al que le di una de mis medallas en los discos del año) es buena prueba de ello.
Malos Tragos – Back To The Past
Los barceloneses Malos Tragos forma parte de esa familia (numerosa, por desgracia) de grupos que llevan currándoselo muchos años y que, sin embargo, no han tenido la suerte, el ‘chispazo’ de entrar en el circuito molón festivalero. Y eso que ingredientes no les falta. Punk, rock y hardcore pegadizo y repleto de actitud han caracterizado siempre su obra. Tanto en la primera etapa como, especialmente mejorados, en esta segunda con un ritmo de lanzamientos brutal en los últimos cinco años. Hasta despachar cuatro discos en seis años. (En Esta Locura, 2012; Reacción, 2013; Welcome To Hipsterland, 2015; y este, del que hablamos). Tanto han pisado el acelerador que al final el coche se ha convertido en el mítico Delorean y, con él, han viajado por el tiempo hasta regresar al pasado, volviendo del futuro. En este Back To The Past, que ha sido grabado en los estudios Akrasonic de Hospitalet en marzo y abril del pasado año con producción propia y de Mariano Toledano, nos ofrecen diez versiones punk-hardrockeras de otros tantos temas alejados de dicho género de los años 80. Todo ello regado de películas, de guiños a otros temas… Un auténtico viaje en el tiempo de media hora. Lee el resto de esta entrada
Sínkope – El Parque de los Poetas
Se nos viene acostumbrando de nuevo Sínkope a un alto ritmo de producción después de aquel obligado tiempo en barbecho que supuso el rifirrafe discográfico después de Esta Noche Se Merece Otra Ronda y Cuando No Te Pones Falda, que les llevó de alguna manera a cumplir contrato con aquel compendio de temas reunidos que fue, como bien definía su título el Canciones Repescás, Retocás y Arrejuntás y Otras. Este El Parque de los Poetas se llevó hace unos días (demonios, parece que ha pasado ya un mes casi) una de mis platas en Los Discos del Año de 2017 de esta casa. Más que merecido. Y es que tras el escarceo de creatividad técnica y en estudio que fue aquel Museo de Rejas Limadas (un álbum que quizá irá cogiendo poso con el paso de los años pero que en su momento me pareció algo irregular) en esta entrega la banda tira de riñón, de víscera, de orígenes. Las canciones han sido compuestas y pulidas en el local de ensayo, ha sido grabado ‘en casa’, como quien dice, y con la producción de su técnico de sonido en directo. Como Drácula, que para guardar todo su poder debía viajar en tierra sagrada de su lugar de nacimiento. Pocas influencias externas para los Sínkope más reconocibles y, ahora sí, tan acertados como suelen promediar.
Silenciados – Las Noches Que Fuimos Salvajes
Con Las Noches Que Fuimos Salvajes, la banda liderada por Txinín y Joselito Apaleao que, como el que no quiere la cosa, acumulan ya más de 20 años en el noble arte de la música, firma el segundo larga duración de Silenciados, tras su estreno en Cultura Irracional. Quienes llevamos casi el mismo tiempo escribiendo sobre ella, recordaremos el especial cariño que sentíamos por Silencio Absoluto, la cabecera inicial. Pero el caso es que el paso de los años y los nuevos tiempos han hecho que, como bien me indicaba Joselito en una entrevista reciente (que se podrá leer en la próxima revista de Rock Estatal), ha llegado un momento en el que los temas nuevos funcionan mucho mejor que los del pasado, Trece Forajidos incluido. Un comentario certero que nos devuelva a la realidad de que el presente siempre es más importante que el pasado. Y ese presente nos trae a una banda mucho más inspirada que en su estreno, posiblemente porque estas canciones nacen después de haber engrasado una maquinaria que está dispuesta, una vez más, a romper el silencio.
Eskorzo – Alerta Caníbal
Sigo dando cobertura esta semana a la imponente cosecha de discos que nos dejó el pasado 1 de diciembre. Tras Reincidentes y El Último Ke Zierre, hoy es turno para el sexto larga duración de los granadinos Eskorzo, con su Alerta Caníbal (el de Sínkope estará, en principio, la próxima semana, ténganme paciencia amables lectores). Un disco que no deja de ser una nueva dosis delo que ellos mismos denominan ‘bullanga hard groove’, pero que sí que viene a no sólo confirmar la tendencia ya apuntada en su anterior entrega, Camino de Fuego, sino a darle más de una vuelta de tuerca. La distorsión que por momentos podía hasta hacerse metalera ha dejado paso a ritmos latinos puros y duros, que una cadencia y registros que los siguen haciendo totalmente identificables, pero apuntando a cumbias y sones casi canónicos, en un ejercicio tan calorífico como el que vino a hacer en su día el maño Enrique Bunbury en Licenciado Cantinas pero, eso sí, aquí sin casi un ápice de nostalgia en las formas musicales. Aquí casi todo es alegría y la pena, que la hay, es vista con ironía, que siempre ayuda a que el mal trago pase más fácil.
Reincidentes – Vergüenza
Tenemos que partir de una base clara: no es fácil ser Reincidentes. Hagas lo que hagas te van a decir que ya te han visto, que estás en todos los festivales, que tal y cual. No es fácil llevar 30 años al pie del cañón, sacando una veintena de discos, no estar ni un solo año sin girar. No hacer nunca el (postureo o no) parón indefinido para volver con más fuerza, energías renovadas y más ganas del público. No. Ellos, errequeerre desde el primer día en la idea de grupo asambleario donde todos tienen el mismo derecho a voto y veto, llevan tres décadas, como el martillo que acompaña a su hoz, golpeando en todo aquello que creían necesario derribar a base de acordes y canciones. Y treinta años dan para mucho. Para, en ese tiempo, tener momentos de creatividad magníficos, otros no tanto; vivir tiempos de persecución, otros menos encorsetados; los años de las giras sin fin, de pueblo en pueblo, como verso a verso, a otras fases por Latinoamérica; la restricción de la música en directo, el alzamiento de los festivales y el cierre de salas medianas. Los inicios más punk, el desarrollo más rockero, las pinceladas tecnológicas, algo de metaleo, versiones… y vuelta la rueda a girar. La piedra de Sísifo. Este largo caminar que tiene en Vergüenza su nueva entrega.
Vinila Von Bismark – Motel Llamado Mentira
Tan recurrente adjetivo como definitorio en este caso, la inclasificable Vinila Von Bismark publicó el pasado mes de noviembre su segundo disco en solitario, el tercero si contamos ese delicioso The Secret Carnaval con The Lucky Dados, de aroma cincuentero, sin olvidar la importante colección de EP’s (como esa ‘Pena, Penita, Pena’ de Lola Flores) y otra serie de remixes varios pues lo de bailar siempre ha sido un denominador común en cada uno de los pasos dados. A todo eso hay que sumar su desarrollo previo como DJ y vedette pin up pseudo Marylin, paso previo a su protagonismo y destape burlesque-lascivo en el oscuro mundo de The Hole, siendo uno de los personajes clave para su éxito. Con todas esas vivencias en la coctelera, este Motel Llamado Mentira es su álbum más libre y propio, puesto que nace desde la completa autoedición y dando salida a sus influencias arabescas, aflamencancadas, latinas, bailables y, ante todo, sugerentes. Porque este motel huele a azufre y a sábana post-coitum. Pero aquí la tristeza no existe, porque siempre empieza otra canción y, con ella, el baile y el deseo. Diez temas para calentar el invierno, sin duda.
Che Sudaka – Almas Rebeldes
No es la primera vez, ni seguro la última, que traigo aquí un nuevo disco de Che Sudaka desde que abrimos la persiana. La banda, expliqué muchas veces, es todo un reflejo del devenir del sistema, puesto que está formada por dos argentinos y dos colombianos, que se conocieron en Barcelona siendo inmigrantes ilegales y músicos callejeros. El triunfo de una música divertida, cimentada en la cumbia especialmente, “para pensar bailando”, como ellos dicen, ha sido aplaudido en todo el mundo, como demuestran sus giras internacionales, que los llevan a sitios tan dispares o (a priori) tan poco ‘calientes’ para esta música, como Polonia, Suecia, Noruega, Hungría, Austria, República Checa o Japón… con más de 1.300 conciertos. Embarcados en la celebración de su decimoquinto aniversario, llega este Almas Rebeldes que no viene a ser sino un recopilatorio en el que se han regrabado todas las canciones acompañados de alguna voz conocida para el gran público, como el maestro y referente Manu Chao o Amparo de Amparanoia, pero, sobre todo, por otra colección de músicos no tan populares, pero que conectan perfectamente con su filosofía más allá de fronteras o creencias. Ni siquiera son, posiblemente, las canciones que formarían parte de un grandes éxitos al uso. Pero es que, ¿aún no está claro?, ellos son Almas Rebeldes.
Berri Txarrak – Infrasoinuak
Los de Lekunberri nos traen nuevo material para alegrarnos la despedida del año, como ya hicieran con el triple Denbora Da Poligrafo Bakarra en 2014. De aquel disco triple, con triple producción, la banda ha vuelto a confiar en quien se encargó de la tercera parte, Xake-Mate Kultural Bat, Bill Stevenson, pero esta vez dándole más tiempo para grabar y procesar, con la ayuda de Jason Livermore. No es extraño si tenemos en cuenta que aquella colección de siete canciones se empaquetó en apenas una semana, reforzando su tendencia punk (Black Flag, Rise Against, NoFX). Una vez que han roto su capacidad para sorprender (en principio, porque con Gorka Urbizu nunca se puede saber algo así a ciencia cierta), Berri Txarrak ejerce su porte de banda jefe en una liga de las estrellas en la que se sitúa desde hace años. Así, Infrasoinuak no está ni entre lo mejor ni entre lo peor de su discografía. Ni es un punto de inflexión a ningún sitio, ni su disco más oscuro ni su más alegre. Sencillamente, es otra colección de diez canciones que nos ofrece su mágico equilibrio entre melodía y potencia, entre acelerones y pasajes reposados, entre el stoner y el pop, entre el punk y lo más directo del rock.



