El Último De La Fila – Nuevas Mezclas (1987)

La historia de El Último de la Fila es la de un grupo que siempre fue fiel a sus creencias, que tocó la cima en reconocimiento de crítica y público y no por ello se vieron obligados ni a seguir cuando ya no creían en ello, que le dijeron que no a una poderosa firma comercial que les pagaba una millonada por asociar su marca (a cambio se pusieron a colaborar de manera altruista con 18 Ong’s de toda España), que rechazaron un precontrato con Virgin tras ganar un concurso porque ya habían dado su palaba a un pequeño sello independiente llamado PDI (que después les liberaría de manera altruista al ver que era imposible seguir su camino hacia el éxito), que se dijeron adiós en el momento en el que vieron que la unión de Manolo García y Quimi Portet no podía dar más de sí. Banda bien reconocida dentro de la música ‘comercial’ española, El Último De La Fila rezumaba rock y mucho de acidez anárquica y descontrolada en sus directos y en su actitud. Con frecuencia ignorados por los militantes del ‘rock urbano’, ‘combativo’ o más duro, EUDLF es uno de los grandes nombres propios de nuestra música. Y en RockSesión nunca nos hemos olvidado de ellos.

En catorce años de trayectoria despacharon siete discos de estudio que, pasión aparte, no tienen desperdicio alguno. Ni los títulos, Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana (PDI, 1985), Enemigos de lo ajeno (PDI, 1986), Nuevas mezclas (PDI, 1987), Como la cabeza al sombrero (PDI, 1988), Nuevo pequeño catálogo de seres y estares (EMI, 1990), Astronomía razonable (EMI, 1993), La rebelión de los hombres rana (EMI, 1995) ni los aforismos y citas que incluían en sus libretos, siempre cercanos al surrealismo (tan Faemino y Cansado…). Una ironía que se percibió siempre en sus entrevistas, declaraciones y escritos, como el que explicaba el motivo de este Nuevas Mezclas (el más normal de todos).

Este álbum viene a ser lo que hizo Extremoduro con Grandes Éxitos y Fracasos pero con solo dos discos en el mercado. Es decir, regrabar con mejor calidad las canciones que, dada la bisoñez artística y la falta de presupuesto, se editaron en los álbumes originales como se pudo. Así, de los once temas que se reúnen en este disco, cuatro son del debut, seis del segundo y se añade un corte que era la cara B del single ‘Cuando La Pobreza…’.

La banda entonces estaba formada, además del imponente dúo García-Portet, por Josep Lluís Pérez en la guitarra eléctrica, Marc Grau en la guitarra española y Ángel Celada en la batería. Las primeras tomas de esta reedición se grabaron en Aprilia y Perpinya estudios en Barcelona y las segundas en estudios Trak, en ambos casos en el enero de hace 30 años. Las mezclas se realizaron en Aosis Audiovisual de Londres. Sin lugar a dudas, las canciones de los dos primeros discos que no están son muy aconsejables, pero la selección realizada aquí era tan poderosa que el álbum multiplicó las ventas del ya por si agradecido Enemigos de lo Ajeno (Recuerden que en aquel disco está ‘Insurrección’, la canción escrita y compuesta en escasos minutos).

Con ese sonido cercano al universo del rock andaluz trianero y medinero, especialmente en la voz de Manolo, pero tamizado de soniquete de rumbología catalana, gracias a Portet, pero sin olvidar los arabescos de García,  ‘El Loco De La Calle’ abre el álbum con una pulsión rockera muy acelerada. Juan Manuel Cañizares (premio nacional del guitarra y en discos como Autorretrato de Camarón o el Omega de Morente años después) pone el brío flamenco. La letra tiene ese existencialismo que desprende luz hasta las situaciones más duras, como siempre ha dibujado Manolo García, “Busco una mirada cada momento en todas partes (…) Paso al loco de la calle, paso al ansia de vivir”. Perdedores y denostados personajes que conviven con la derrota, el error personal y la bohemia más abrasiva, como en la soberbia ‘Aviones Plateados’. “Y tú siempre dices que soy un alma del averno, tendré que darte la razón, quizá sea cierto”.

‘Querida Milagros’, una de las mejores canciones epistolares de la música, es un hermoso canto antibelicista, muchos años antes que el ‘Querida Clara’ de Fe De Ratas, por ejemplo. Un soldado con miedo en el frente, con dudas en la frente y con fuego en el corazón. “Tengo miedo, no lo oculto, sólo me queda tu amor”. Amante siempre de los arabescos bien hechos, ‘Lejos De Las Leyes De Los Hombres’ siempre fue de mis favoritas por ese incendiario teclado –algo de Franco Battiato-. Es una de las letras más cortas del álbum, pero siempre a un nivel altísimo: “Te amo como se ama por primera vez, cuándo aún no hay costumbres”. Un gran riff final le da un extra de distorsión muy atinado. ‘¿Quién Eres Tú?’ era esa cara B no incluida en un single y recuperada para la ocasión. Un medio tiempo lleno de retórica y nervio eléctrico, elegante y cuidado con arreglos de acordeón. Un dibujo surrealista entre el sueño y algo de muerte. “No, no estoy loco, aunque tú me lo quieras hacer creer”.

Eterno debate entre lo original y la versión, ‘Insurrección’ limpia la percusión y el poderío comercial para uno de los símbolos de una época. Dos minutos de latidos a buen ritmo y una melodía vocal llena de energía: “Dame mi alma y déjame en paz”. ‘Son Cuatro Días’ es la más retocada con respecto a las originales, convertida en un estiloso abandono urbano, con jazz y depresivos: “de su guitarra se van notas de fuego, los acordes de cristal, hacia la eternidad (…) Triste estampa ser rey de la creación”. Siguiendo con el tono apagado, ‘No Me Acostumbro’ es la perfecta continuación con la nostalgia de ausencia de niñez narrada. “Otra vez jugaremos a guerra en la selva”.

Llegando al final, la aristotélica ‘Soy Un Accidente’, también con el homérico Ulises por la canción, tiene precisamente algo de aedo con el sutil violín que se desliza entre los versos. “Soy el salvaje que derriba tus dioses”. ‘Mi Patria En Mis Zapatos’, como ‘Lejos’, reincide en los arabescos, pero esta vez con un con la mayor presencia guitarrera del álbum y una voz mezclada con un punto de saturación omnisciente. Otro de los cañonazos que me hicieron adorar este álbum cuando me sumergí en él hace casi 20 años. “Mis manos son mi ejército, nace luna, fría, nace y hazme olvidar”. El cierre lo pone ‘Dulces Sueños’, un rocanrol de musicalidad bailable, marca de la casa, lleno de soltura rumbera y un canto ascendente, coral, muy a lo ‘Insurrección’. “Dulces sueños, escondidos de la noche y de los horrores negros”.

Con la imposibilidad de haberlos visto sobre los escenarios, cómo eché de menos un directo ‘oficial’ de la banda o incluso una gira de reunión. Quizá así los reacios se hubieran tenido que rendir a la evidencia de su poderío.

 

Lista de canciones – tracklist:

  1. El Loco De La Calle
  2. Aviones Plateados
  3. Querida Milagros
  4. Lejos De Las Leyes De Los Hombres
  5. ¿Quién Eres Tú?
  6. Insurrección
  7. Son Cuatro Días
  8. No Me Acostumbro
  9. Soy Un Accidente
  10. Mi Patria En Mis Zapatos
  11. Dulces Sueños

 

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Publicado el marzo 31, 2017 en Críticas Remember y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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