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Los Tiki Phantoms – Disco Guateque
A lo largo de estos años con la casa abierta, he escrito en algunas ocasiones de bandas que abrazan el surf sin ambages, como The Surfin Limones o Corizonas y también con el toque instrumental planeador, de Pájaro o el más alocado versión pelis de serie B y cómics de Airbag. A Los Tiki Phantoms les tenía echado el ojo (y el oído) desde hace tiempo y es ahora, que acaban de sacar su nuevo álbum, Disco Guateque, cuando se estrenan en RockSesión. Y no es un disco cualquiera. En esta nueva colección de composiciones, la banda se lía la manta a la cabeza (por si fuera poco con las máscaras, de lo más sugerentes) y se pone a pasar por su filtro musical a gente tan dispar y particular como la mismísima Rocío Jurado, Concha Velasco, Alaska y Dinamarama o Ennio Morricone, pero sin olvidar a otros grupo más cercanos al rock, aunque a priori alejados de su universo musical, como The Damned, The Clash o Supergrass, y rematando la faena con el bailoteo de Wham!, A-Ha o Blondie. Lo sorprendente de todo esto es que consiguen que todas y cada una de las adaptaciones suenen lo bastante creíbles como para que casi parezca que hayan sido compuestas con ese espíritu. Y es que los fantasmas siempre consiguen colarse allá por donde les plazca.
Amaral – Salto Al Color
Aunque siempre ha tenido un plus de calidad diferenciador muy por encima de la media, es cierto que Amaral lleva jugando, especialmente desde el segundo disco, en la primera división del ‘alto consumo’ musical. Afrontando con una loable coherencia su trayectoria, como una carrera de fondo en la que siempre ha primado más el seso que el exceso, el dúo formado por Eva y Juan han vivido la explosión de los inicios, la caída de valores sobre la creación en el boom de la primera hornada de OT, la caída de la venta de discos, el auge de los festivales, la moda y el molde indie… Y ahí siguen. La música ‘comercial consumible’ hace tiempo que denostó a los instrumentos clásicos –guitarra, bajo, batería- a cambio del mundo del electrolatino, pero Amaral sigue haciéndose valer en cada uno de sus lanzamientos, que siguen generando una gran expectación pese a que ya no centelleen en cifras mareantes. En ese largo caminar y tras un sobrio y oscuro Nocturnal, el grupo se adapta con rigor a las tendencias para remozar su sonido a territorios en los que las guitarras eléctricas no están tan en primer plano y donde sintes y efectos electrónicos dan un par de pasos al frente –siempre han estado-, a la par que se destilan hechuras bailables. ¿Hemos entregado a la cuchara a las modas? Se puede ver así, pero también puede ser la forma de enseñar a que también eso se puede hacer con alma y sentimiento, quizá el gran fallo del género.
Igor Paskual – La Pasión Según Igor Paskual
Aficionado al romanticismo del deporte menos mercantilizado, como el fútbol de los 80 o la magia épica de las Olimpiadas, algo de olímpica tiene la carrera en solitario de Igor Paskual, que nos viene apareciendo cada cuatro años con nuevo disco. Tras Equilibrio Inestable en 2011 y Tierra Firme en 2015, (sin olvidar su Rugidos de Gato, libro) llega ahora La Pasión De Igor Paskual, si bien el álbum en su concepción estaba casi finiquitado desde hace más de un año. Y más por una cuestión de rodaje y práctica que de autolimitaciones, viene más liberado de corsés que nunca. Confiesa que sabía que iba a tardar tres álbumes en alcanzar el sonido que iba persiguiendo junto a su mano derecha Carlos Stro y el resultado no puede darle más la razón. Jugando con su apellido y afrontando con pulsión de vida la muerte de una persona muy querida (Jéssica M. de La Paz, bajista y asistente de producción de sus discos anteriores) Igor –nos- resucita a través del Rock (mayúscula voluntaria), transmitiendo un mensaje vitalista y rabioso. Sin pelos en la lengua ni correcciones políticas. Como viene haciendo desde el primer día que se subió a un escenario. En cuanto a las formas, encontramos un álbum sorprendentemente coherente en su multitud de registros. De la ampulosidad preciosista de ‘Inmortal’, al malditismo épico de ‘Waterloo’, al punk bilioso de ‘Ratas’ o a esa maravilla progresiva de nueve minutos de versión de ‘El Gavilán’ de Violeta Parra, que casi podría haber firmado King Crimson y que bien podría venderse como un disco, ella sola.
Casino – Mentiras Maquilladas
Hay escena, como en casi todas las ciudades del país, pero hay que reconocer que la perdurabilidad de las formaciones rockeras en mi Almería natal no tiene un porcentaje muy alto. Quizá tampoco su alcance más allá de un radio de operaciones de corto diámetro sea un halagüeño panaroma. Sólo Nixon en los últimos tiempos ha roto ‘fronteras’ para colarse en los grandes festivales de etiqueta ‘indie’, aunque su música va mucho más allá (mucho más recomendable) de los tópicos del género, ya que sus influencias tienen mucho de rock oscuro y tribal. Dicho esto, también es cierto que hay un patrón de rock clásico en buena forma, gracias a nombres como el de Rolenzos (de quienes ya hablamos por su paso en la última edición de The Juergas Rock Festival), Brasi (de quien también hemos escrito alguna que otra vez) y, el caso que nos ocupa, Casino. Con el nombre no engañan a nadie… Y más si tenemos en cuenta que su anterior nombre de cabecera era Casino Boogie. Como el cuarto corte de Exile on Main St, el disco de The Rolling Stones de 1972. Igual que los riojanos Vuelo 505 lo toman de la canción del Aftermath. Una declaración de principios que viene a poner en situación a una estilosa forma de entender los riffs, las interpretaciones vocales, con un plus de melodía con unos elegantes teclados que se cuelan por aquí y por allí. Mentiras Arriesgadas, no va más.
Onza – Onza
El final del mes de junio nos sorprendió con el nacimiento de una nueva cabecera surgida como un spin-off de Desakato. Si Nano (baterista) y Pablo (voz y guitarra) ya nos presentaron hace unos años a Senador, ahora llegaba el turno de Pepo (voz) de la imparable formación asturiana. Y es que sus componentes se encuentran en plena ebullición creativa y en el bendito estado de ánimo que da el brutal estado de forma de la experiencia en combinación explosiva con, todavía, juventud. Tienen energía, ganas y fuerza no solo para no parar de girar con la banda madre sino para, además, en sus tiempos libres seguir y seguir componiendo. Así, este Onza retoma el nombre del legendario animal felino para presentarnos un EP de seis temas que, en su intensidad, resultan especialmente agotadores. Podemos concluir así que viene a ser una dosis perfecta, pero que no será la única. Mientras llegan las primeras fechas de una anunciada gira que se prevé más numerosa que la de Senador, también han deslizado ya que siguen componiendo nuevas canciones (claro, el repertorio hay que llenarlo) y, por si fuera poco, el propio Pepo me comentaba que esto no significa para nada un parón en Desakato (que cierra gira a finales del mes de noviembre con doble fecha en La Riviera, como los grandes), sino que también ellos seguirán activos y se pondrán con nuevo material. Están locos estos romanos. Lee el resto de esta entrada
Valira – Ecos de Aventura
No debe ser fácil desengancharse de la adrenalina, del veneno, del gusanillo del escenario, del mostrar canciones, de sentir a la gente vibrar con canciones que nacen de tardes de ensayo, de borrones en una libreta y de dedos cambiando de posición en busca del acorde idóneo. Tras el descomunal éxito creciente de La Raíz (la banda con mayor evolución popular dentro de la escena del rock independiente de la última década), el numeroso combo apostó por dedicarse unos años al barbecho. Pero dejar ‘dormir’ a la cabecera no tenía porqué significar que los distintos componentes de la banda se pudieran dedicar a otros proyectos. Así me lo confirmó Pablo en la entrevista de portada que hice al grupo para la revista Rock Estatal. “El parón no descarta nada. Es imposible que estos once componentes dejen de hacer ruido. Es imposible que dejemos la música, ya se ha convertido en nuestra vida y no podemos elegirlo. Desde la mañana a la noche muchos de nosotros tenemos ganas de hacer música, lo hemos hecho durante La Raíz y lo seguiremos haciendo, lo que no somos capaces de responder es hasta qué punto se convertirá eso en un proyecto al margen o seguirá canalizándose hacia la banda. Dejamos todas las puertas abiertas”. Por el momento tenemos a Julio Maloa, uno de los cuatro vocalistas, en Boikot y, aquí, en Valira, al guitarrista Juan Zanza (que aquí también canta) y al baterista Pipe Torres que, junto a Carlos Benavent al bajo y Gabi Pellicer a la guitarra y teclados se estrenan con Ecos de Aventura.
Dead Bronco – The Annunciation
Hace apenas cinco meses, Driven By Frustration, el anterior trabajo discográfico de estudio de estos Dead Bronco tenían el ‘curioso’ honor de ser el único disco de ‘Mis Discos del Año’ (y una medalla de oro, ni más ni menos) del que no había publicado crítica del álbum previamente a la habitual y tópica lista que cada medio ‘debe’ hacer con lo mejor de los doce meses del curso natural. Les seguía la pista desde hacía tiempo y al escucharlo vi claro que era imposible que no estuvieran. El caso es que, cinco meses más tarde, ya están aquí otra vez. Con un nuevo álbum de once cortes y con una formación, otra vez más, completamente renovada, al calor del vocalista y alma mater del grupo, el norteamericano afincado en el País Vasco, Matt Horan. Autodenominado con el acertado título de ‘Black Folk’, que viene a ser algo así como un combinado agitado de estilos tan diversos en sí mismos como el americana gótico, folk noir, punk y black metal, Dead Bronco viene más pantanoso si cabe, más sombrío y mortal, con un cuarteto que se completa con Alex Atienza a la guitarra y teclados, David Rodríguez a la batería y Mud al bajo. Otra media hora de solemne desencanto que, de alguna manera, conecta con alguna parte oculta de nuestro interior, sea cabeza o corazón.
Outreach – Ephemeral Existence
Definido como melodeath y metal progresivo, Outreach encuentra al fin su alineación definitiva con la que mostrar al mundo su primer trabajo discográfico. Este Ephemeral Existence en el que Tony Liz, guitarrista fundador del grupo, con experiencia previa en Ocean’s Garden, consigue alinear los astros para, por fin, echar a rodar una idea que tenía forjada desde 2015. Tras varios cambios de formación en estos años, idas y venidas varias, el grupo al final resulta ser el resultado de un montón de piezas de músicos y voces curtidas en otras formaciones. Además de Rafa Howler a la guitarra, tenemos a Reuven, de Heid, en el bajo, a Axel, de Hollow, en la batería, a Nines Bathory de Hair As a Crown en la voz melódica y vocal fry y Diva Satánica, de Bloodhunter y una colección de colaboraciones recientes con primeros espadas como Leo Jiménez o Mägo de Oz o la cuarta entrega de Legado De Una Tragedia en la voz gutural. (Recuerden que fue la primera cantante de este registro en entrar en un programa como La Voz, equipo de Juanes, para más datos). En total son siete temas que nos sirven para situarnos y, sobre todo, para que la banda empiece a rodar con más empaque en los conciertos de su gira de presentación. Lo que viene siendo una ‘piedra de toque’, un punto de partida para esperar el crecimiento y concreción definitiva en la próxima entrega.
Pervy Perkin – Comedia: Inferno
Ink era un mastodonte incontrolado de más de dos horas donde el exceso no dejaba lucir a las buenas ideas. La cosa se afinó y de qué manera en ToTeM, uno de los indiscutibles discos más destacados de 2016, claro oro en Mis Discos del Año y, tres años después, esta banda madrileño-murciana cabalga de nuevo con Comedia: Inferno, su tercer larga duración. Sí, inspirado claramente en una de las obras más recurrentes por todo tipo de artes a lo largo de la historia, ‘La Divina Comedia’ de Dante Alighieri. La banda, siempre con una alineación distinta en cada uno de los discos, lo ha registrado con Dante The Samurai a la guitarra y voz principal, Alex Macho a los teclados, Carly Pajarón en la batería, Juan Tides en la guitarra y Aks en el bajo, todos ellos, a su vez, en los coros. “Allá por la semana santa del 1300, Dante comenzó su viaje a través de los nueve círculos del infierno. Hoy emprendemos nuestro propio viaje con este álbum, nuestro disco más agresivo, crudo, pesado e intenso hasta la fecha”, explicaba el grupo de su lanzamiento. Con el listón en un nivel estratosférico, ¿responde a las expectativas?
Rammstein – Rammstein
Si ya de por sí me cuesta sacrificar muchos lanzamientos de discos de nuestras escena de los que me gustaría escribir, pero de los que no me da tiempo material, si añadiéramos el campo internacional la cosa sería todavía peor. Por eso, aunque mucho lo merecen, en estos siete años de RockSesión han sido pocos los discos ‘guiris’ (aquí no incluyo bandas latinas como Molotov, Bersuit, La Beriso, La Vela Puerca, Manu Chao, Andrés Calamaro, Bulldog, Tequila o Ariel Rot) que han pasado ‘el filtro’ y han roto la línea editorial de esta casa. Que yo recuerde, sin consultar, Muse, Bob Dylan, Bruce Springsteen y el homenaje a Leonard Cohen. Diez años después de su anterior disco de estudio, Rammstein se una a esa lista. Por la friolera de tiempo mencionado, porque han sido muchos los que me lo han pedido por distintas vías, porque es una de mis bandas favoritas y porque merece hacer varias consideraciones. Y porque cumplen 25 años de sobriedad ardiente. La diferencia con otras bandas es que los alemanes (siempre Till Lindemann, Richard Z. Kruspe, Christoph Schneider, Oliver Riedel, Paul H. Landers y Christian Lorenz) es que ellos no han parado de tocar nunca en directo (salvo en el sabático 2014) y por todo el mundo. Y aguantar diez años así sin disco… tiene más mérito si cabe, solo al alcance de los Stones (y Barón Rojo).







