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Rock-Servatorio – Con-cierto Secreto (1988)

Después del single promocional (no a la venta) de Barón Rojo, de 1983 (como añadido al Metalmorfosis) y el debut y único disco de Force (banda con el posterior vocalista de Saratoga y el bajista de Hamlet, entre otros datos añadidos), hoy cierro la trilogía de críticas remember de los viernes dedicada a los tres vinilos que me regaló por sorpresa el pintor de arte contemporáneo Raúl Muñoz, a quien conocí en un viaje por Estocolmo, Riga, Helsinki, Moscú y San Petersburgo. Se trata de este Con Cierto Secreto que, pasados los años, se ha convertido en mayor rara avis si cabe dentro la historia de nuestro rock y heavy metal. Nacido en el seno de la academia formada pocos años antes por Rubén Melogno y Hermes Calabria (baterista de la época dorada de Barón Rojo), este disco es una obra coral con muchos de los nombres más importantes del rock duro en España: a saber, Carlos Pina, José Antonio Manzano, los hermanos De Castro y Sherpa, Manuel y Ángel Arias, Jero Ramiro… Barón Rojo, Niágara, Banzai, Jerusalén, Ñu, Santa, Casablanca, Júpiter, Manzano, Panzer… Todos al servicio de una creación de diez temas donde plumas, guitarras, bajos y baterías se mezclan para dar como resultado dos temas que quizá representen, pasado el tiempo, el fin de una época dorada. Los pabellones dejarían de llenarse, los Barones romperían, Obús caería en la desidia… Pero que les quiten lo bailado.

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Santelmo – Santelmo (2010)

Santelmo SantelmoNo es fácil abrirse camino en ningún género del Rock, así, con mayúsculas, de nuestro país. Pasa en el punk, en el metal, en el rock… y también en el heavy. A los Obús y Barón Rojo de hace varias décadas, podemos añadir grandes nombres que, unos con más merecimiento que otros, siguen inamovibles de la primera línea: Warcry, Mägo de Oz, en su día Avalanch (no así Alquimia, que le está contando entrar), Tierra Santa, Saurom, Medina Azahara, Lujuria, Saratoga… Así por ejemplo, Dark Moor vio claro que era más fácil el reconocimiento fuera que dentro. Ahí queda una supuesta segunda fila con nombres meritorios como Ópera Magna, Zenobia, DunedainSantelmo ha muerto. Lo han anunciado hace escasos días. No han trascendido los motivos porque no se especifican en el comunicado, pero sin duda que sembrar mucho y recoger poco tiene siempre una dosis de influencia. La banda deja tres discos, este Santelmo, El Alma Del Verdugo y Mamífero, para el recuerdo, publicados en apenas siete años de una vida con demasiados cambios de formación significativos. La crítica remember de hoy valga como reconocimiento a tantas bandas que se han quedado atrás. Como diría Warcry, “brindo por ellos”.

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Ñu – Cuentos De Ayer y De Hoy (1978)

59 Ñu Cuentos De Ayer y De HoyInmiscuido desde hace unos días en el último lanzamiento de Rosendo, Vergüenza Torera, decidí comenzar la tarea pendiente de dar cuenta de la biografía coral de Leño, coordinada por Kike Turrón y Kike Babas, (tendréis crítica de ella en unos días). Una biografía que no olvida, como es lógico, los inicios de Rosendo en Fresa, donde también estaba José Carlos Molina, y su posterior derivación en Ñu. El libro retrata en su inicio, con las declaraciones de ambos protagonistas, la progresiva deterioración de la relación interpersonal entre los dos personajes, necesarios e influyentes ambos para los derroteros venideros del rock y el heavy hecho en nuestro país. Rosendo está en la historia del rock estatal como ‘creador’ del rock urbano, mientras que Molina está en la historia como el genio irascible que sentó las bases del heavy metal con esa querencia inicial por el folk (algo que Mägo de Oz, enorme deudor, explotaría), la música progresiva (Génesis, King Crimson, Jethro Tull por bandera) y el mundo medieval (casi todo el power metal de los noventa se lo deben). Este es el pequeño homenaje de RockSesión a Ñu.

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Obús – En Directo 21-2-87 (1987)

58 Obus En Directo 21 2 87O, posiblemente, uno de los mejores directos de la historia del heavy-rock en castellano. El principio de los ochenta fue una década excepcional para nuestro heavy metal con los propios Obús y los enconados ‘rivalesBarón Rojo del otro lado, pero con un nutrido elenco de formaciones que también tenían una considerable cifra de seguidores, como Ángeles Del Infierno, Panzer, Ñu, Santa, Sobredosis… Una época dorada que al final murió, como casi todo, cuando el mercado intentó sacar productos edulcorados, casi de laboratorio, para facturar discos sin reparar en lo más importante: la calidad de las canciones y la aptitud y actitud de las bandas. Obús, aunque apoyo no le faltó, iba sobrado de todo eso. Tal y como hizo Leño con el rocanrol, Obús fue el eslabón perfecto que conectó la calle con el heavy metal. Los chicos de barrio salían en posters y llenaban pabellones. Con un par.

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