Uoho – Interpretaciones – Acto 1

Pues no hay manera, oye. Hay quienes se empeñan en establecer una dicotomía de si estás con él estás contra mí y viceversa. No hay manera. Ni siquiera en el mundo del rock, que se presupone más ‘enrollao’ y tolerante, parece haber un raciocinio elemental y básico que permita entender que que te guste algo no lleva implícito que no te guste lo otro, o que te parezca mejor, o que tengas que colocar un nombre sobre el otro por narices. Que si uno crea obras maestras de la nada el otro ‘pierde’ porque al final lo que hace son versiones. O que porque te guste más una voz que otra se desprecie un trabajo que, desde ya anticipo, me parece de lo más disfrutón y gozable del mundo. Hay tantas cosas que comentar… Joder, qué agobio. Pues no hay manera, oye. Hoy ha salido el primero de los cuatro actos de Iñaki Antón ‘Uoho’, compuesto de ocho temas seleccionados de las bandas de su vida (Platero y Tú, Extremoduro, Inconscientes, más adelante vendrá Extrechinato) y ya hay quien ha desdeñado toda una carrera porque no ha superado las dos leyes innatas, no ha escrito nada propio, no canta como les gusta… Joder, qué pelmazo. ¿Que es respetable que a alguien no le guste? Por supuesto, pero es que el 90% de las opiniones que leo es puro ‘frentismo’. ¿Uoho canta bien? Pues no destacaría como vocalista en un concurso televisivo, no. ¿Pero lo haría Robe, Yosi, Kutxi, Rosendo…, un bluesman de los años 50, cuya voz era solo una excusa para desarrollar lo instrumental? No es un derroche de virtudes, pero tampoco demonicemos que, salvo algún verso arriesgado, cumple más que de sobra para la propuesta musical que destila. Que hablamos de rock sucio, negro, cargado y al hígado, al cuerpo a cuerpo… No de bel canto. Hablamos de unos tipos que nos han hecho volar durante más de 30 años, 20 de ellos junto a un capitán insustituible, y con solo verle ilusionado y tirando pa’lante “con la pura bandera de su raza” es motivo de alegría y de disfrutar, de otra forma, del poder de la música y su capacidad de generar emociones, sensaciones y ambientes. Todas las polémicas estériles o declaraciones extramusicales que se digan “‘en medio del salón’, no me interesan”.

Toda esta ‘negación de la coexistencia’ ya se ha vivido cíclicamente en nuestro rock. Paso en su momento con lo de Fito Platero, RobeExtremoduro, en el heavy nacional con la escisión AvalanchWarcry… Entiendo que el seguidismo fan tiene una cierta dosis de irracionalidad pero, por concluir el posicionamiento ‘no frentista’ que persigo: no es incompatible disfrutar de ambas propuestas sin necesidad de compararlas. Como tampoco lo es que porque te guste el rock te puedan gustar cosas de quince géneros distintos más.

Uoho viene con los que fueron sus Inconscientes, esto es, José Ignacio Cantera en la batería y Miguel Colino al bajo, además de Aiert Erkoreka, teclista durante casi 20 años en las giras de Extremoduro. Hace unos días Iñaki explicó a través de ‘su pinche’ de redes que Jon Calvo decidió mucho antes de esto dejar la música para centrarse en su trabajo como diseñador gráfico y que fue eso y la insistencia de sus compañeros la que le llevó a tomar los micrófonos.

Por cierto, escuchen el disco Canciones Sin Voz que se incluía en la caja de Grandes Éxitos y Fracasos de Extremoduro y verán que Uoho mete coros en casi todos los temas sin que a nadie le hayan sangrado los tímpanos ni dicho ni mu por ello. Eso de coger la primera línea no le gustaba en su día ni a Robe… Pero ahí lo tienen, mejorando con el paso de los años desde sus inicios a hoy.

Borremos lo dicho y vayamos a la música de estas ocho canciones. Uoho ha anunciado que serán cuatro los actos con los que vaya cogiendo ritmo a esto de cantar y que la gente se vaya habituando al sonido de las nuevas versiones que presenta el banda bajo su apodo. Un primer lanzamiento digital al completo, mientras que los tres siguiente se irán ‘rellenando’ de canción en canción hasta completar el póker, que acabará saliendo en formato vinilo. Pues como idea, no pinta nada mal. Y sí, después promete nuevas canciones propias. Chapó.

En estas ocho nos trae el tema con el que participa en el disco de homenaje a Boni, guitarrista y voz de Barricada fallecido hace cerca de año y medio (‘Ya Nos Veremos’), tres de Platero y Tú (‘Bobo’, ‘Mírame’ y ‘¿Cómo Has Perdido Tú?’), dos de Inconscientes (‘Dentro De Una Botella’ y ‘El Último Hombre Libre’), una de Extremoduro (‘Puta’) y una de Johann Sebastian Bach.

La lista se abre precisamente con la barriquera ‘Ya Nos Veremos’. El adorno musical de inicio presenta algunos arpegios y melodías dobladas que nos recuerdan a la parte más melódica de Extremoduro (evolución de sonido en la que, por supuesto, tuvo mucho que ver). El hecho de ser uno de los cortes sentimental y (creo) uno de los primeros en los que toma el papel vocal protagonista la hace mostrar algunas fisuras en algunos giros, pero el tema es tan soberbio y los aportes de sus guitarras y las teclas de Aiert acaban haciendo entrar a la canción, como también los arreglos de viento y con la letra de Kutxi Romero y composición de Alfredo Piedrafita como garantes.

‘Dentro De Una Botella’ recupera esa querencia de Iñaki por Malcolm Young y creo que su voz, más cazallera que la de Jon Calvo, le da un peso a la historia aumentando la autenticidad desesperada de la narración. El solo de velocidad contemporizada es una delicia marca de la casa. Más belicosa y grasienta en el riff principal, ‘Bobo’ potencia la fuerza bullanguera, con ascendencia setentera con esos teclados y sonoridad de guitarra, de una canción clásica del repertorio más negro de Platero y Tú. Y es que de su paso por el cuarteto que completaban Fito Cabrales, Juantxu Olano y Jesús ‘Maguila’ las canciones seleccionadas son pura esencia de blues rock añejo.

Es el caso de ‘Mírame’ y ‘¿Cómo Has Perdido Tú?’, canciones que, precisamente, no exigen demasiado en lo vocal, como bien sabían esos bluesman de los cincuenta, cuyo alarido sobre el desarrollo de guitarra era más una excusa para azuzar las seis cuerdas que algo a lo que prestar análisis crítico. Algo similar ocurre con las canciones y directos de un bandón como Guadalupe Plata.

‘El Último Hombre Libre’ es el segundo tema ‘inconsciente’ de la lista y, como su compañero, ha ganado en aspereza y grosor con una base rítmica mucho más pétrea y solemne. Tras el single adelantado y ya comentado en su día (‘¿Cómo Has Perdido Tú?’), llega el arrojo de valentía más grande de esta entrega: ‘Puta’. Todo un trasatlántico del repertorio de Extremoduro (es mi favorita de todo su cancionero ‘normal’) y del que Iñaki tuvo mucho que ver por su doble querencia Iron Maiden – Rory Gallagher (la segunda compartida con Robe… y Rosendo). Musicalmente ha querido alejarse de la original eliminando la guitarra acústica y metiéndole un rasgueo setentero efectista en los primeros fraseos, que le otorga un lavado de cara importante. En cuanto a la interpretación vocal es la que más cuesta perder el referente original, sobre todo en algunas partes que Robe hacía muy personales, como el parón antes de la palabra o, incluso, en los sitios donde colocar las respiraciones. Que la original tiene la magia perfecta, sin duda. Que prefiero escuchar una versión cantada por Iñaki, que es coautor, desgañitándose al máximo de lo que puede antes que cualquier banda tributo de tres al cuarto, SIN DUDA. Y en directo ya la cantará el público sobre esa banda incendiaria que tan bien conocemos.

El cierre lo da esa versión de estudio de ‘Concierto para Clave Nº 5, BWV 1056’ de Bach. Una pieza instrumental que ya conocíamos en versión Uoho tal y como compartió el canal de Extremoduro con la participación de Iñaki en la 5º International Bach Festival Gran Canaria, en el Teatro Pérez Galdós, el 20 de abril de 2019.

“Habrá quien no pueda concebir las canciones con un sonido distinto al de sus versiones originales; no tiene por qué preocuparse: no las hemos destruido”: Extremoduro, Grandes Éxitos y Fracasos.

No me encontrarán en el frentismo porque: “Rockeros en este país quedamos cuatro y por eso estamos en la obligación de cuidarnos”, Kutxi Romero dixit.

PD. Hasta Robe tuvo que salir en su día en el viejo foro de Extremoduro a defender a Marea frente a los ataques que recibían… Por favor, no confundamos enemigos.

PD2, que he escrito en un foro ante el cruce de insultos…: A mí me gustan las cosas imposibles. Me gustaría que no hubiera guerras. Y que se pudiera hablar de los proyectos de los 20 músicos que han pasado por la historia de Extremoduro y la han hecho posible, en la medida que le correspodne cada uno, lógicamente con ROBE siempre al frente. Claro que también me gustaría un mundo sin guerras… A eso voy con lo del frentismo, es muy triste que extrapolemos a algo como el ROCK todo los vicios de la opinion pública y la política actual. Resulta increíble que muchos no se apliquen la más elemental de las letras de las canciones de Extremoduro, con texto de Chinato: «yo quiero que todos como hermanos repartamos amores, lágrimas y sonrisas (….) repartiendo el amor que tengas dentro». Sabía que esto pasaría y por eso intenté ‘apaciguar’ con la crítica. Me gustan las cosas imposibles, pero me parece muy triste que todas las enseñanzas de amor que tienen las canciones de Extremoduro y Robe no sean aplicadas por algunos sectores de sus seguidores. Igual que a Machado le dolían las dos españas, a mí me duelen estos dos frentes sin sentido.

Parece triste que hasta dentro del rock hagamos lo que tan poco nos gusta de otros estratos de la sociedad. Que ahora es Uoho, pero en su día era Robe por salir de gira, porque no les gustaba a otros Mayéutica, etc etc. Al final todos los males del comportamiento humano más básico nos han acabado salpicando en algo que debe ser libre y respetuoso como el Rock. O, al menos, así lo entiendo yo.

Lista de canciones – tracklist:

  1. Ya Nos Veremos
  2. Dentro De Una Botella
  3. Bobo
  4. Mírame
  5. El Último Hombre Libre
  6. ¿Cómo Has Perdido Tú?
  7. Puta
  8. Concierto Para Clave nº 5, BWV 1056

Publicado el abril 26, 2022 en Críticas Discos y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 5 comentarios.

  1. En España estamos hartos de ver donde grupos tributo llenan salas donde muchos grupos ni se atreverían a intentar tocar.

    En cambio, estamos viendo como Uoho regraba temas que son suyos y se le critica sin piedad. Yo entiendo que la grabación de estos temas es una mera excusa para salir de gira pero ¿que hay de malo en ello?

    Además, si Platero y Extremoduro suenan como suenan y las canciones son como son, es en gran medida gracias a Uoho. Las canciones, en mi opinión son tanto suyas como de Robe o Fito.

    He escuchado el disco y no me parece que aporte gran cosa, pero de ahí a leer ciertas cosas en redes sociales hay un trecho.

  2. Pues a mí me parece un trabajo más que aceptable, Es su voz… con su música, con su rollo o estilo, no hay más que saber escuchar y valorar el trabajo, además de su historia y personalmente, aunque ni soy crítico ni especialista ni nada… ( sólo me gusta el rock) pues no me moiesta escucharlo, es más… lo veo cojonudo.

    • Es muy disfrutón. Eso está claro. Cuando quiera escuchar gorgoritos o alardes vocales, pues cogeré otro disco. Para eso están las distintas opciones, para tirar de apetencia en cada momento. Salud!

  1. Pingback: Neurastenia – Todo Es Mentira (1996) | RockSesion

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