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Sujeto K – Sujetrónika (2012)
En una semana de novedades que hemos cerrado con la electrónica rapera-mediterránea-latina de Zoo, que ha dado un impresionante salto de calidad en su último álbum Llepolies y coincidiendo que llevo un par de semanas hincándole el diente a la discografía de los alemanes Mono Inc., que también conjugan el metal (aunque en este caso gótico y sinfónico) con la música electrónica bailable, se me antojaba una asociación natural (al fin) traer a la crítica remember de viernes el que a la postre fue el último trabajo discográfico de estudio de los valencianos Sujeto K. La banda debutaría en 2008 con Resujetokados, un estreno en el que deslizarían ya su contundencia rítmica y su gusto por los tempos maquinales. Guitarrazos que iban y venían también en la intensa segunda entrega, suministrada, cual medicamento, bajo el título de Sujetokaína, lanzado en 2010. Quizá demasiado pronto, quizá sin todavía habituar al público a un registro, el grupo apostó fortísimo y valiente en su tercer disco, este Sujetrónika, pese al salto de repercusión del segundo disco. Una explosión de estilos que iban del metal al hardcore o el rap, del reggae hipervitaminado al rock al uso, letras combativas, incluso un medio tiempo con toques poéticos, hasta una incursión aflamencada y un punto hedonista reforzado con una carga considerable de música electrónica de los años 90, con ese techno inconfundible y muy melódico. Pocos discos más ambiciosos y ricos en matices fueron tan incomprendidos por los oyentes ‘de palo’ que, en una gran mayoría, dieron la espalda al grupo tan solo por la portada. Aquí siempre le tuvimos cariño. También por esa puesta en escena como fichas de parchís. Va nuestro recuerdo para Sujeto K.
Lee el resto de esta entradaZoo – Llepolies
Cuatro años han tenido que pasar para contar con el tercer larga duración de los valencianos Zoo, si bien por el camino han ofrecido algún que otro single, incursión al castellano incluido, o un disco y deuvedé en directo. La banda de Gandía publica su nueva colección de Golosinas, que eso significa Llepolies, donde demuestran que la pujante energía de los comienzos se ha transformado en una mayor dosis de sabiduría, de meditación, de trabajo de los temas que los ha multiplicado en arreglos, melodías y armonías vocales para ofrecer esa expresión tan manida de las hojas de promo o de las críticas que es ‘su disco más maduro’. La excepción confirma la regla, aquí sí es cierto. Quizá porque las circunstancias también habían obligado a ello. Porque si ya la banda se lo tomó con calma de inicio, puesto que comenzaron a trabajar ideas y canciones cinco meses después de concluir su anterior gira, el parón pandémico frenó el proceso algo más, lo que ha servido para ese reposo ya premeditado y, también, para trabajar con más calma en esta aventura por la autogestión global de la edición, fabricación de vinilos, merchandising y todos los aspectos relacionados con el grupo. Como resultado, una colección de canciones que, como esbozaba, parecen rechazar el golpeo inmediato y efectista, urgente, de los primeros dos discos (y eso que a Raval ya le llovimos flores y lo incluimos en nuestras medallas a disco del año en aquel 2017), para ahondar con profundidad en sus propios registros. Electrónica, sí; espíritu combativo del rock, sí; melodías mediterráneas y latinas, sí; pero también manejo de dinámicas con un mayor sentido de la musicalidad y del arte, redondeando así una propuesta sólida y de, pese a todo lo dicho, fácil escucha.
Lee el resto de esta entradaTravis Birds – La Costa de los Mosquitos
Es posible que ya la conozcas con gran probabilidad de que sea por alguno de estos motivos. El primero, que te prendaras de su single ‘Coyotes’, elegida como cabecera de la serie El Embarcadero. El segundo, que lo fliparas con la forma de interpretar la continuación de ‘19 Días y 500 Noches’ en el tema escrito por Benjamín Prado, ‘19 Días y 500 Noches Después’, para el disco de homenaje a Joaquín Sabina, Ni Tan Joven Ni Tan Viejo. O que, más reciente, la hayas visto pasar por La Resistencia de David Broncano hace tres semanas. Y si no, me sentiré satisfecho si tengo el honor de que sea a través de estas líneas. Porque si lo haces con la misma atención, dedicación y seriedad con la que los niños juegan es muy posible que no seas la misma persona al terminar de escuchar el segundo disco de Travis Birds, La Costa de los Mosquitos, publicado a través de Calaverita Records (de quien ya elogiamos aquí su apuesta por Tanxugueiras, Balkan Paradise Orchestra o Cromática Pistona). Porque igual que nadie se baña dos veces en el mismo río, como decía Heráclito de Efeso, la propuesta artística, narrativa y musical, delicada y pasional, que ofrece la cantautora madrileña es tan inmensa y bella que sobrecoge en cada uno de sus pliegues vocales y arreglos musicales minimalistas, hechos con un inmenso buen gusto, basados en esa premisa de contención que es el menos es más. Alma de desencanto rockero tamizado de folclore y modernidad. Términos que se han vinculado con frecuencia en los últimos tiempos pero que en Travis Birds encuentra la paz sin artificios, el arte sin la urgencia comercial. Un viaje tan salvaje como sereno, tan interno como desbordante, aumentando todavía más las positivas sensaciones de su debut en Año X (2016).
Lee el resto de esta entradaTNT Band – Compañero
¿Os acordáis? Os intento resumir. TNT Band es esa banda gallega de la que os conté hace un par de años, con la crítica de su debut, Parte Colectivo, que lanzaron con apenas 16 años. Dos años antes, cuando el cuarteto tenía 14 años de media, el padre de uno de ellos me escribió porque les hacía ilusión que les diera unas cuantas opiniones sobre su maqueta. Bien. El tiempo pasó y aquellos adolescentes se estrenaron con un disco que se movía entre el clasicismo de AC/DC y con vertiente española entre la sabiduría de Platero y Tú y el descaro de los Tequila más gamberros. En aquel texto, firmado el 30 de enero de 2019, además de contar la historia que ahora os he resumido, lo despedía, a modo de nuevo acicate y deseo personal, diciendo que nos veíamos con el segundo disco. Y aquí está (aunque Correos haya tenido a bien hacerme entrega de él 14 días después de su franqueo desde Vilagarcía de Arousa). Con una estrenada mayoría de edad, Iñaki Fernández, Carlos Galbán, Manu Esperón y Sergio Di Natale dan un paso adelante con Compañero, titulado así en honor al Rocky, casi un quinto integrante de la banda porque, tal y como detallan en los agradecimientos, ha estado con el grupo desde el primer ensayo y vivió toda la composición y maquetación de este álbum. No deja de ser un pequeño detalle más, transmitido también en los textos del debut y de esta segunda entrega, de que TNT Band todavía respira una sana transparencia que le lleva a dedicarle el disco a una mascota, cantar contra el bullying, rendir honor a Federico García Lorca, a los enfermos de Alzheimer, a la diversidad sexual y por una vida con más ilusiones que lastres. Bienvenidos de nuevo, esta es vuestra casa.
Lee el resto de esta entradaBerri Txarrak – Dardara (película de Marina Lameiro)
Ikusi Arte Tour fue el título de la gira de 2019 de Berri Txarrak. La banda de Lekunberri liderada por el compositor, vocalista, letrista y guitarrista Gorka Urbizu, escoltado a la perfección en la última década por David González en el bajo y Galder Izagirre en la batería, se despedía con una setentena de conciertos por todo el mundo. Con la misma humildad de siempre y con el mismo compromiso y dedicación por su oficio. Viviendo con la misma capacidad de aprendizaje el ser la primera formación vasca en llenar a solas el Wizink Center de Madrid, o ser la primera vasca que llena las 20.000 del Kobetamendi de Bilbao, hacer doblete de entradas agotadas en el Navarra Arena en apenas minutos, tocar por primera vez en Almería después de 25 años de trayectoria o ante centenares de personas en Alemania, Holanda, México… o en Kofu-Yamanashi. Sí, ya conocéis la historia, también tocaron ante un solo espectador en Nantes. Nada de suspender. Una banda incuestionable, intachable, ejemplar tanto en su compromiso como en su evolución e inquietud musical. Un grupo forjado de dentro a fuera, para después recoger el triunfo en un país que le dio la espalda en primera instancia por (sencillamente) cantar en euskera, mientras que el mundo y quien los conoce se rinde a sus pies por la intensidad de su música, que trasciende idiomas. Todo eso y más se recoge en Dardara. La película documental dirigida por Marina Lameiro y en la que, de la mano de Gorka Urbizu y la música se dibuja la historia de emociones.
Lee el resto de esta entradaSilvio y Sacramento – Fantasía Occidental (1988)
Es imposible resumir en unas cuantas líneas lo que era Silvio Fernández Melgarejo (1945-2001), como músico, artista, bohemio, culto (porque lo era), cantante, capillita, futbolero, alcohólico, desapegado a lo material, improvisador profesional, surrealista no militante y genio y figura, en suma, como muestran sus incontables anécdotas y su vida, tan intensa como partida en dos a partir de una falla que rompió el eje del espacio tiempo en su forma de morir diariamente. Porque si Evaristo cantaba aquello de “yo quiero morirme de lo que tengo”, Silvio murió, como se dijo en su entierro, “de sí mismo”. Su fama y divinización se circunscribe a la Andalucía Occidental en su inmensa mayoría, aunque su condición de ‘artista de artistas’ hace que sea considerado un referente de culto y en muy alta estima por nombres tan dispares como Miguel Ríos, Kutxi Romero (lo tiene pintado en la entrada de su Kutxitril), Luz Casal, Enrique Bunbury (que versionó uno de sus temas más populares en el proyecto de Los Chulis), Joaquín Sabina o Santiago Auserón, como inolvidables son sus entrevistas con Jesús Quintero. Hasta Califato ¾ lo lleva en la portada de su último álbum. Y, cómo no, toda la corte de ‘alumnos’ del humor nacido en los años 90 (la carrera musical de Silvio es más intensa de 1980 a 1993, cuando graba Al Este del Edén con Luzbel -1980-, Barra Libre con dicha banda -1984, y Fantasía Occidental y En Misa y Repicando, 1988 y 1990 con Sacramento –banda en la que estaban el recientemente fallecido Juanjo Pizarro y Andrés Herrera Pájaro, de quien ya he escrito varias veces), véase El Sevilla o Pepe Begines, quien llegó a escribirle varias canciones para intentar resucitarlo de su primera gran caída a principios de los 90. Disco que nunca llegó a grabar, puesto que estaba siempre tan borracho e hinchado que solo pudo grabar media canción en siete meses. De aquella salió tras más de dos semanas en el hospital. En 1999 grabaría, casi como terapia, un lúcido A Color (1999) con Los Diplomáticos, pero tanta actividad ‘formal’ acabaría minando sus fuerzas, hasta que entre el alcohol, el tabaco y comer poco o nada lo llevó a morir en octubre de 2001. “¿Le importaría a usted que yo me muera?”, decía siempre por sorpresa. Le llegó entonces el día, pero se convirtió en mito antes.
Lee el resto de esta entradaPura simbología: Robe estrena el primer videoclip de su nuevo disco en Jueves Santo
Tomad y escuchad, porque esta es mi música. Casualidad o no, el advenimiento del nuevo disco de Robe llega en Jueves Santo. Una fecha de lo más simbólica. El día de la última cena de Jesucristo, antes de ser vapuleado, vilipendiado y, finalmente, crucificado al día siguiente, tras ser vendido y entregado por 30 monedas. Una imagen poderosa, se quiera o no, muy asociada al extremeño, gracias a aquella mítica portada del Yo, Minoría Absoluta y, mucho antes, por la canción del Rock Transgresivo en la que la gente sana acababan todos ciegos, o hasta la versión que se marcó de Rosendo en aquel tributo coral, ‘Crucifixión‘. Hoy nos llega una parte de sus para muchos ‘sagradas escrituras’. La palabra y la música del primer adelanto de lo que será el tercer trabajo discográfico de estudio del proyecto Robe. La banda con la que Roberto Iniesta viene traspasando los géneros de manera más explícita si cabe que con Extremoduro y que lanzará su nuevo disco esta misma primavera, el 30 de abril, con El Dromedario Records. Una nueva canción que viene de la mano de otro espectacular videoclip y que confirma lo que apuntamos aquí hace unos días, que el sonido viene algo más duro y rockero, gracias a la incorporación de Woody Amores, guitarrista al que también hemos disfrutado en los últimos tiempos con Sínkope, y que se suma al excelente combo de músicos reunidos en torno a la mesa de Iniesta en este proyecto de madurez: Carlitos Pérez: al violín, David Lerman al bajo, saxo, clarinete, Alber Fuentes a la batería, Álvaro Rodríguez en piano, teclados y acordeón y Lorenzo González en las voces. ‘Segundo Movimiento: Mierda de Filosofía’ es la canción, lo que deja caer a las claras que mucho de La Ley Innata tendrá, como avanza el grupo en la descripción del vídeo. Y pronto tendremos las primeras fechas de la gira. Lo de Extremo… ojalá sólo una locura transitoria, ojalá sólo un momentito de bajada. Sólo una ruptura leve. Habrá que entonar el credo. Mientras tanto, empieza la cuenta atrás para vernos de nuevo. Aquí tenéis la canción.
Lee el resto de esta entradaAdiós Caballos – Otoño
Corría el año 2005 o 2006 (no lo recuerdo con exactitud) cuando en el canal de televisión en el que trabajaba entro uno de tantos operadores de cámara que hacían sus prácticas unos meses, saliendo como uno más con los redactores de turno. Uno de ellos resultó ser baterista de una banda llamada At Least y por las conversaciones que teníamos en el coche de aquí para allá cuando me lo asignaban, me acabó regalando un cedé de la banda. Una demo en la que se notaba una marcada influencia grunge y nirvanera que no iba del todo conmigo pero que, por aquello de hacer patria, llegué a ver incluso en directo alguna que otra vez (no sé si por la sala El Rockero o por la Génesis, la memoria no me da para tanto). El caso es que dicha banda decide echar la persiana allá por el año de 2010. Que aquella demo acabaría siendo elegida como la mejor aquel año por Mondo Sonoro. Algo así como unos siete años más tarde, como si de la maldición de un gato o un espejo roto se tratara, tres de aquellos integrantes (curiosamente, el operador de cámara ya no) vuelven a reunirse a tomar café, a recordar viejos tiempos, a hablar de música, a compartir nuevos gustos, discos… y, finalmente, volver a retomar los trastos con la acertada decisión de pasarse al castellano (si ya es difícil la escena local, creo que lo es más si cabe cuando hay una especial cerrazón con el idioma) y dar una vuelta de tuerca a la distorsión y la estructura formal de las canciones con Adiós Caballos. Aunque el poso de los noventa sigue presente, hay una suerte de evolución hacia un post hardcore estiloso y un screamo contemporáneo que lleva al límite sensorial las angustiosas letras de la banda que apuntan aquí su segundo EP, por cierto editado también en casete con el primero (Llora) por la otra cara.
Lee el resto de esta entradaLos Summers – Cometieron Un Error
Suele ser al contrario. Es en función de las críticas de novedades discográficas que voy eligiendo durante la semana lo que me lleve a acabar decidiendo la crítica remember de cada viernes pero creo que esta es la primera vez que dicha sección determina la primera crítica de la semana siguiente. Si el pasado viernes echaba la mirada atrás para recordar el imprescindible Alto Disco de los malagueños Airbag, pronto me vino la conexión para darle continuidad a dicho registro para este lunes tan especial. Estos días tontos que no son festivos (salvo que te dediques a la enseñanza) pero que tampoco tienen el mismo nivel de incidencia, lectura y ritmo que cualquier otro día de la semana normal y corriente. Se trata de Los Summers. Una banda de mi ciudad natal con los que además me he encontrado recientemente de manera virtual (en el cierre de temporada de Un País Para Escucharlo, el programa de Ariel Rot, que se cerró con Tomatito en Almería) y también presencial, puesto que hace unos días visitaban el Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería para hacer entrega de un vinilo (rojo traslúcido) de su nuevo Cometieron Un Error, y ver la posibilidad de programar en próximas semanas la presentación de dicho álbum en algún espacio de la ciudad. Así que, como anillo al dedo, cercanos a ese universo que dibuja (nunca mejor dicho) el power punk de tintes surferos, garajeros, de cómic y películas y mucho verano y accesibilidad pop-ramoniano, Los Summers reclamaban su sitio y estreno en la web, donde quizá no haga tanta patria como mandarían los cánones chauvinistas. Quién está es porque se lo merece. Ahí vamos.
Lee el resto de esta entradaAirbag – Alto Disco (2008)
Siete y seis minutos de la mañana. Suena el despertador y tras esa primera parada de autoconfianza en volver a despertar tras el lapsus momentáneo de cerrar los ojos para terminar de reunir las últimas fuerzas necesarias para levantarse, la mirada que todos hacemos al móvil para mirar las notificaciones de nuestras redes sociales (¿todos? Vale, igual no tanto, pero vivir gestionando tantas cuentas distintas lo ha convertido en un hábito insano –nunca se sabe cuándo puede escribir el hater de turno-). Entre en Facebook y Airbag publica que se cumplen diez años de la salida de su aclamado y punto de inflexión Manual De Montaña Rusa. Hoy es viernes, no tengo decidida la crítica remember de la semana todavía (curiosamente, la de la semana que viene sí, por eso de ser Viernes Santo). Pienso en que ‘se la debo’ y que bendita casualidad haberlo tenido ya marcado desde primera hora. En la ducha, repaso mentalmente la canciones de aquel álbum con el que la banda termino de subirse a la ola de la popularidad para saltar del circuito underground más reducido para entrar en un territorio más mainstream, abrazándose ya para siempre a los territorio más melódicos, medios tiempos más popero, menos estruendosos, aunque con el mismo encanto. Pienso un poco más… Joder, si es que a mí el que me flipa es el Alto Disco. Reviso mentalmente el cancionero. Sí, si en RockSesión nos movemos con la honestidad de escribir de lo que queremos, si he de hacer una primera crítica remember de Airbag, tiene que ser del disco que tiene la mayor cantidad de mis temas favoritos de la banda. Donde están a dos aguas (siempre entre olas) entre la velocidad y furia punk y los territorios más pop por la vía sesentera nacional y Beach Boys internacional. Sea.
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