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Reciclaje – Mágico
Aunque llevo ya más de diez años haciendo peticiones de tuitcríticas remember en Twitter los viernes, ha sido en los dos últimos cuando ya no era necesario que fuesen discos antiguos, con el objeto de que todo lo mucho y bueno o lo que está por descubrir recién publicado tenga también su espacio, ya que no puedo dedicarle crítica completa a todos los álbumes que quisiera. De esta forma, mucha de esas peticiones de los seguidores se ha convertido en un paso previo a aparecer en el escaparate de RockSesión como crítica completa. Recientemente pasó así con el último trabajo del autor asturiano Pablo Und Destruktion y, ahora, ha pasado con esta banda canario – peninsular llamada Reciclaje y que lleva ya casi diez años intentando hacerse un hueco en el rock and roll más clásico, de ese que tira tanto de influencias clásicas del genero como de su lado más popero. Rock, a secas, estiloso y que bebe de tantísimas fuentes reconocibles que creo que por ahí va un poco el nombre de la banda: asume, digiere y recicla pasajes sonoros que van de Burning y los Stones a Los Zigarros o Pereza, de Los Ronaldos a M-Clan, de Los Rodríguez a Buenas Noches Rose, de Sidecars a AC/DC. Solo con ver que la producción de su tercer disco corre a cargo del habitual de Loquillo en los últimos tiempos, Josu García, que entre las colaboraciones figuran Rubén Pozo y Javier Andreu de La Frontera, de quien escribimos la crítica remember del pasado viernes, no por casualidad, situamos el corte de una banda que tiene todos los ingredientes para lograr algo más de repercusión y reconocimiento. Tras Antes De Que Llegue, publicado en 2015, y Ven, Ven, publicado en 2017, llega ahora este tercer asalto, Mágico.
Lee el resto de esta entradaBauer – La Salvación
Tener que cubrir la programación de actividades culturales de mi ciudad y los conciertos de Cooltural Fest (los dos últimos años con sendos ciclos de más de treinta eventos cada uno) ha acelerado el ir descubriendo con frecuencia nuevas bandas a las que ir siguiendo la pista. Una actitud incorporada ya de por sí, pero que viene facilitada en este caso por ‘el proceso inverso’: verlos en directo y después esperar su siguiente lanzamiento. A los malagueños Bauer, capitaneados por dos hermanos de madre alemana (es de su segundo apellido de donde toman el nombre de la banda), Gabriel y Lucas Bauer, encargados de voz y bajo y teclado y coros, respectivamente, con Abel Asensio en guitarras y coros y Fernando Gallardo en baterías y percusiones, les vi en agosto del pasado año en una de las líneas de actuación del ciclo de conciertos de Cooltural Go!, denominada Ruta Gastromusical y que viene a ser una actuación ‘callejera’ en un punto en el que hay numerosos bares alrededor, además de incluir una degustación de cortesía. Pese a lo adaptado del formato, más íntimo y orgánico, Bauer me convenció y tomé buena nota de que estaban cerca de publicar su nuevo trabajo discográfico, el tercero, que finalmente ha visto la luz hace hoy casi cuatro semanas exactas. Un álbum que, dadas las circunstancias pandémicas, ha sido más repensado y meditado que nunca y que nos ofrece a un grupo muy seguro de sus posibilidades, abierto a matices intimistas y delicados como a estruendosos y enérgicos, con nombres como Mumford & Sons, Ben Howard, Kings of Leon o Bon Iver, foráneos, y Morgan, Fábula, L.A., Shinova o Bunbury / Héroes como ejemplos a seguir. La Salvación son trece cortes sin fisuras, emocionales y versátiles, que se aleja de modas, con una no pretendida sensación de atemporalidad.
Lee el resto de esta entradaLos Punsetes – España Necesita Conocer
No es nada habitual que escriba de discos recopilatorios al uso pero en el caso de hoy haré una excepción por numerosos motivos. El principal es que, entre unas cosas y otras, en estos diez años no había traído nunca a la web a Los Punsetes (el quinteto está formado por Manuel Sánchez y Jorge García a las guitarras, Ariadna Paniagua a la voz, Chema González a la batería y Luis Fernández al bajo), una banda que me parece de lo mejorcito que podría encuadrarse bajo la etiqueta del ‘indie’, pero para mí, como numerosísimos casos ya explicados en su momento, son mucho más que eso. Sobre todo porque su humor corrosivo, su actitud en escena y la contundencia de muchas de sus canciones me hacen considerarlos más en ‘ese otro tipo de punk’ que no precisa del exabrupto ni la denuncia al sistema ni el abanderamiento de todas las ideas progresistas que uno pueda encontrar en el manual. Estuve cerca de traer ¡Viva!, de 2017 en su momento, pero la acumulación de álbumes pendientes hizo que me fuera imposible y se me hacía pronto traer a las críticas remember de los viernes el LPIV de 2014. Así que si ellos, con diecisiete años de trayectoria, han aprovechado su reciente entrada en el sello Sonido Muchacho (del bajista, Luis Fernández y donde están entre otros Carolina Durante y Airbag y los también notables Cariño, Depresión Sonora, Mujeres, Hinds, Kokoscha o La Plata) para reunir parte de sus mejores canciones en una compilación de lo más aprovechada y aprovechable (23 temas en 70 minutos), nosotros los servimos en el escaparate de esta semana para disfrute generalizado, con portada del amigo Joaquín Reyes de regalo, que ya les había hecho la de LP2.
Lee el resto de esta entradaDespistaos – Ilusionismo
Después de escribir ayer de un álbum, en principio, tan fuera de la línea editorial como el Motomami de Rosalía, ¿cómo podría darle continuidad a la salida de tiesto o a la puesta de los nervios de los más puristas? ¿Qué tal trayendo a una de las bandas más acusadas de haberse ‘vendido’ dentro de nuestro rock? Un término que, por otra parte, siempre me recuerda a aquel tema homónimo de Evaristo que decía: “Nunca serás un vendido, tú nunca te venderás. Es porque a ti, ‘so cretino’, nadie te quiere comprar”. Pues sí, Despistaos ‘cometió’ la terrible falta de salirse de ‘lo establecido’ y hacer que su rocanrol inicial, entre lo poético, lo etílico y lo urbano, se abrazara primero a baladas melódicas, después a algunos matices country y, finalmente, melodías y arreglos más pop y edulcorados que sirvieron para hacerles ganar popularidad (y, con ello, bastante más dinero) pero perder puntos en la autenticidad que reglan los cánones de la integridad. Visto con perspectiva, el cambio fue gradual y coherente (¿acaso hay algo más coherente y honesto que acabar cantando aquello con lo que una banda se sienta más cómoda?) y tras un parón de seis años tras Las Cosas En Su Sitio y su regreso en 2019 con Estamos Enteros, han ‘sobrevivido’ a la pandemia, con más tiempo para escribir y dar forma a esta décima entrega, titulada Ilusionismo, donde quizá naturalizan más todas sus influencias y empacan más las formas al haberse grabado con toda la banda tocando a la vez y no por fases, para dar un resultado no tan crudo como el del debut, pero bastante disfrutable para los oídos más abiertos a terrenos más suaves.
Lee el resto de esta entradaRosalía – Motomami
Prometo que después de ‘desahogarme’ en su día con la crítica kilométrica de El Mal Querer en noviembre de 2018 e, incluso, con la de C Tangana de marzo de 2021, no tenía pensado volver a salirme tanto de guion en la línea, ya de por sí amplísima, de RockSesión. Al final, tras consultarlo con una encuesta no vinculante en Twitter este pasado fin de semana (en la que las dos opciones del ‘sí’ ganaron a las dos opciones del no por un 56,5 % – 43,5%) me lanzo a escribir unas líneas sobre el tercer larga duración de Rosalía tras el citado El Mal Querer y Los Ángeles, de 2017. Convertidas las redes sociales en una amplia barra de bar en la que todo el mundo suelta su granito de arena sobre cualquier tema sin preguntarse antes si va a aportar algo constructivo al asunto –no hablo ya siquiera de respeto, educación o conocimiento en la materia-, como bien sabréis y habréis podido leer cada vez que se ha compartido alguna novedad, un fragmento o un nuevo tema del disco, hasta su lanzamiento definitivo el pasado viernes, todo lo que hace Rosalía (convertida, objetivamente, en una estrella internacional admirada en todo el mundo con tan solo 28 años) parece venir aparejado a una especie de manteo público donde parece que quien hace la gracia más ofensiva es el que gana. Llamadme defensor de causas perdidas (algún amigo ya me lo decía desde hace muchos años) pero a mí esas cosas me siguen enervando porque es sano, lógico y respetable que no todo tenga que gustarte a algo por imposición promocional o por seguir la corriente del agua, pero de ahí a las faltas de respeto y a echar por tierra el trabajo de casi tres años de una artista que dice pasar 14 horas en el estudio hasta dejar cada arreglo como quiere y que cuando tiene que preparar una coreografía se pasa 4 o 5 horas bailando durante un mes y medio, pues qué quieren que les diga, prefiero a una persona que se esfuerza en ‘crear’ justo eso en ‘lo que cree’, que quien, con la excusa del no me gusta, ofende y ridiculiza.
Lee el resto de esta entradaSergio Makaroff – Desastre Con Patas
Tras haber hablado aquí de más de un millar de discos (entre novedades y críticas remember) los últimos diez años y otros tantos en otros medios de comunicación desde hace veinte, uno todavía siente algo de esas mariposas en el estómago de los inicios cuando afronta la escritura de un disco de una de esas bandas autores que están en tu memoria desde tus primeros recuerdos musicales, pero de la que todavía no se había dado la ocasión. Es lo que me ocurre en un día como hoy, en el que os traigo la crítica del ya noveno trabajo de estudio del bonaerense Sergio Makaroff, de quien cantaba de niño su ‘Rock del Ascensor’ de Los Makaroff (banda que compartía con su hermano Eduardo y que, más tarde, en la adolescencia, cantaba abrazado a los colegas aquello de “oh, qué bolinga voy, qué contento que estoy”. Makaroff es de esos autores del imprescindible rock argentino que tiene una innegable, aunque olvidada demasiadas veces, influencia en el rock español. Igual que Moris desembarcó en España a mitad de los setenta haciéndose una influencia fundamental para los grupos ‘perdurables’ de la Movida, o Ariel Rot y Alejo Stivel desataban el fenómeno fan con Tequila, Makaroff viajó a España para quedarse en Barcelona y desde ahí forjar una trayectoria que rozó el éxito masivo con Un Hombre Feo, publicado en 1996 y eterno candidato a protagonizar una crítica remember de los viernes, pero que a la postre se ha desarrollado sin grandes altibajos, más allá de una desconexión en los entre finales de los ochenta y primera mitad de los noventa, con esa naturalidad de quien se deja llevar por las olas más que intentar doblegarlas a su parecer. Desastre Con Patas es una brillante nueva colección de canciones para un compositor que hace de la narración sencilla un ejercicio de fino humor, de cálido amor y de lúcida ironía, disfrutando el mero hecho de poder compartir historias, sin pretensiones ni grandilocuencias.
Lee el resto de esta entradaTigre y Diamante – Qué Asco Más Rico
Si la pandemia complicó la vida a todos los grupos, en términos generales e independientemente de su grado de popularidad, por muy alta que fuera, imaginen con esa legión de candidatos a ‘clase media’, que se tenía que pelear cada oportunidad en el barro, alejada de las letras grandes de los carteles de los festivales y que apuntaba muy buenas maneras en su evolución. A unas condiciones ya de por sí complicadas se le sumó la imposibilidad de ir rondándose, banda y canciones, en escenarios pequeños debido al cerrojazo a las salas, la lenta recuperación de las inercias ya de por sí maltrechas y un largo etcétera de males endémicos de la música. Alternativas y formas de seguir en boga para no perder la inercia había muy pocas y, entre ellas, Tigre y Diamante optó por ir publicando cada mes cada una de las canciones que ahora forman parte de su segundo larga duración, tras Buena Gente, tercero si incluimos el EP titulado II, cuarto si la maqueta epónima. Así llega este Qué Asco Más Rico, con diez temas en los que los gijonenses despliegan una muestra más de su corrosiva ironía sarcástica y sonoridad, sustentado en una interesante muralla de rítmicas y una ascendencia punk de lo más acusada y notoria tanto en tempos como en los propios textos, algo surrealistas, envuelto todo ello con una capa de modernismo indie, toques de melancolía y aires garajeros que terminan de hacer más indefinible todavía el resultado. La banda, nacida como dúo, redefine y afina su propuesta en esta nueva entrega, consolidándose como cuarteto, dispuestos a recuperar el tiempo perdido. Y lo van a conseguir, a tenor de su inclusión ya en varios festivales y con una gira de presentación ‘al uso’ de la que pronto darán a conocer las primeras fechas.
Lee el resto de esta entradaSevilla Distorsión – Sevilla Distorsión
Más madera. Si ayer traía a la web el segundo larga duración de los almerienses Compro Oro, y hacía referencia a otras bandas de la nueva generación de raigambre flamenca como Derby Motoreta’s Burrito Kachimba o Califato ¾ (de hecho colabora en uno de los temas Rosana Pappalardo) o RomeroMartín, bien podrían valer dichas referencias para el caso que nos ocupa hoy, el de Sevilla Distorsión. Una banda de crecimiento vertiginoso puesto que en apenas tres años se han hecho con su círculo de fieles seguidores gracias a sus conciertos explosivos y un sonido que han venido en auto bautizar como ‘psyco cani’. ¿Y esto de qué va? Bien. Cojan como voz un timbre más flamenco que rockero, pero con más cuerpo y cazalla que un cantaor al uso. Ejemplo… Un Chico Ocaña de Mártires del Compás o un Manuel Chaparro de Califato más afinado y versátil. En guitarras, imaginen la furia incendiaria del rock andaluz derivado del más orgánico de Triana, Medina, Smash, etcétera. Sumen ciertas derivaciones jazzísticas de aquellas que podría hacerse Elbicho, pero mucho más salvajes en las formas y con unas dinámicas bastante más complejas. Con esos nombres como base, el abanico de elementos conocidos es todavía mayor, porque hay guasa de Pata Negra y Kiko Veneno, rumba rock accesible por la vía de las maquetas de Estopa, mucho de progresivo que conecta con las influencias más anglosajonas (la tipografía tipo Yes ya da pistas). Una bomba de relojería que viene con diez cortes (nueve temas y una introducción) que quizá se antoja descontrolada por momentos, pero que nos ofrece otra muesca más que sumar al círculo mencionado.
Lee el resto de esta entradaCompro Oro – Estarantos
Hay estilos que nunca se van del todo, que siempre vuelven una y otra vez, como la pleamar. Desde hace años, Compro Oro viene a representar una pica o bastión, más rockero que popero, de esa manera de latir entre la copla y la rumba pasional, sobre la que añaden distintos ingredientes en función de la ocasión. Garaje, surf, psicodelia y, ahora, hasta autotune y vocoders. El grupo almeriense lleva pelándose el culo (perdón por la expresión) desde hace una década, pero parece ser que ahora están aprovechando cierto viento a favor a raíz de su aparición en el programa Un País Para Escucharlo de Ariel Rot (el último de la tercera temporada) y hace unos meses en Los Conciertos de Radio 3. No hay mal que por bien no venga y son bienvenidos quienes se han subido gracias a ello a su barco. Después de rodar bastante su anterior disco, titulado Carmen, Compro Oro ha estado centrado en los dos años de pandemia en dar forma a las canciones que se reúnen en esta nueva entrega, Estarantos. Doce temas repletos de tradición y soniquete castizo, negro, profundo, que posiblemente no disguste a quien (sin ser iguales) haya gozado también las irrupciones de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, Califato ¾ o hasta el transgresivo y rompedor RomeroMartín. Estarantos son doce cortes afilados como navajas de cartón, que cantaban aquellos. Un ejercicio de estilo castizo y atemporal, clavado entre las percusiones, los tempos de pasodobles, los quejíos de pena, los teclados de feria y el compás.
Lee el resto de esta entradaJavi Robles – Honestidad Explícita
Apenas cinco meses después de que trajéramos a Javi Robles por aquí con su EP Los Mariachis También Lloran, volvemos a encontrarnos con el autor navarro gracias este nuevo Honestidad Explícita. Si ya de por sí su primer EP, Jana, fue una rareza en su apuesta por lo físico, el personalísimo artista decidió hacer aquella segunda entrega en edición numerada y limitada, además con tres tracks ocultos mediante código QR del libreto. Bien, no contento con eso, para esta tercera la edición se hace más exclusiva si cabe, casi pieza de coleccionista, ya que fue entregada tan solo a los asistentes del concierto que ofreció el pasado 19 de febrero en el Teatro de Ansoáin, que rozó el cartel de entradas agotadas. Nada desdeñable si tenemos en cuenta la más absoluta independencia de su camino en solitario (atrás quedaron los tiempos con Cero Al Izquierda, rock que comenzó acedecero y que termino cogiendo unas hechuras más complejas y menos inmediatas que ahora se entienden) y que también ha decidido adaptarse por completo a las nuevas formas de creación y consumo. La prueba es que en algo más de tres años ya ha despachado una treintena de canciones que se mueven entre lo digital, los videoclips más honestos dentro de los escasos medios o, incluso, grabaciones desde el salón de casa o un simple balcón. Como un espíritu indómito cuyo desencanto es imposible capturar en su esencia más pura en una grabación, Javi Robles reúne en este nuevo EP seis canciones: dos de ellas antiguas, otras publicadas como single en los últimos meses, otra del anterior lanzamiento… Todo ello grabado en directo en OVNI Estudio en la segunda semana del pasado mes de enero (los de Pablo Martínez, de Desakato) con tan solo su voz, su guitarra, la de Adrisdead (Adrián Saez de Albéniz) y sus coros y la única colaboración de Pedro F. Razkin en uno de los cortes. Honestidad Explícita es la concreción de una pulsión que convierte lo apesadumbrado y la reflexión en texto y música.
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