Archivo de la categoría: Críticas Discos
Tako – 30 Pasos
Como un martillo pilón, como un metrónomo que no falta a su cita con el siguiente ciclo. La formación aragonesa Tako cumple 30 años en el rocanrol y lo celebran de la única forma que saben, trabajando, componiendo, ofreciendo una nueva entrega de su sonido que rezuma honestidad y calidad inconfundible e indiscutible. Tako, desde Ejea de los Caballeros, es uno de los ‘patitos feos’ de nuestro rock. Nadie quiere serlo, pero ellos han aprendido a vivir en el lado menos popular, pero más agradecido. Este 30 Pasos es su decimoséptimo trabajo discográfico… Ahí queda eso aunque los grandes festivales se empeñen en silenciarlos. Un reducto de buen gusto contra modas y cualquier tipo de corrupción en sus creencias. Mariano Gil «Rones» a la nostálgica y entera voz y guitarra, el inagotable Nacho Jiménez a los teclados, súper «Teto Viejo» (ahora también en Uróboros) en la batería, Fernando Mainer, posiblemente, uno de los mejores bajistas del país (en los últimos años también en Mägo de Oz) e Iñigo Zubizarreta, también en guitarra, componen el quinteto, que dan un paso más en su leyenda.
Elefantes – Nueve Canciones de Amor y una de Esperanza
Pocos grupos hay en nuestro país que puedan despachar un disco monográfico sobre el amor en diferentes estadios y estados, y que no muramos de sobredosis en la escucha. Elefantes siempre se ha caracterizado por la capacidad de generar emociones a base de hermosas melodías vocales y musicales. Por una lado, con la dulce fragilidad de la tesitura de la voz de Shuarma, por otro, con una banda solvente y sensible que, como una esponja mojada en pintura, diluye las emociones con la justa traslación de intenciones a los instrumentos. Hugo Toscano (guitarra y coros), Julio Cascán (bajo) y Jordi Ramiro (batería). Después de ocho años de secano, Elefantes volvieron en 2013 con un disco que, sin quererlo, compendió lo que era el grupo en el pasado, en el presente y en el futuro. Canciones abiertas en muchos casos y otras rotundas y certeras. Tras una merecida y extensa gira acorde a la necesidad que había de ellos, Nueve Canciones de Amor y una de Esperanza, de título Nerudiano, se compone de carretera y de corazón, siempre corazón, porque ellos no entienden nada sin ello.
Ópera Magna – Del Amor y Otros Demonios Act. II
Aunque los días que abro barra libre de preguntas en Twitter o cuando me habéis preguntado directamente sobre mi opinión de esta formación valenciana he dejado claro siempre que considero que tiene todo para ocupar la primera línea del heavy metal en este país, por encima de vacas sagradas venidas a menos, es cierto que en RockSesión he hablado poco de ellos. Conocía de sus bondades desde El Último Caballero, pero fue con Poe, (le di un 94 sobre 99) obra monográfica dedicada al poeta norteamericano al que tuve que hacer crítica para Rock Estatal, cuando definitivamente los situé como uno de los imprescindibles del heavy metal en castellano y, casi con toda seguridad, la mejor banda sinfónica del país. A partir de entonces la trayectoria ha sido al alza pero quizá algo parca en publicaciones como para mantener la pulsión que merece su música. Del Amor y Otros Demonios es una trilogía de EP’s del que acaba de salir su segunda entrega.
Porco Bravo – La Piara
Excesivos, provocadores, algo tocados del ala, pero con la esencia del rocanrol en la sangre. Los de Barakaldo vuelven a la carga con tercer trabajo discográfico, tras el más comedido ‘Grooo!!!’ y el más compacto ‘Porco Bravo’. En cualquier caso, La Piara transmite desde el título las ganas de divertirse y revolcarse en el fango de una banda que sigue al alza, tanto en estudio, como en sus explosivos directos en los que Manu ‘Gallego’ es capaz de graparse una portada de periódico en su pecho sin camiseta y después prenderle fuego, hacer surf con una tabla sobre las cabezas del público o meterse una bengala entre las nalgas. Se lo pasan a lo grande haciendo rock básico (pero nos gusta) y les sale bien. Quizá también lo del orgasmo de media hora del cerdo haga que cada vez La Piara sea mayor.
Buenas Noches Rose – Maquetas 1994-1996
Es una banda tan añorada, tan irrepetible y su vuelta tan improbable (esta frase podría valer también para Platero y Tú), que cualquier nuevo material inédito que se desliza de ella es recibido como maná caído del cielo. La Danza De Araña es mi trabajo favorito de esta formación, como ya dejé claro en la crítica remember que le dediqué en su día. Por muchos motivos, por intensidad, por letras, por música, por la formación de aquel álbum…. Estas maquetas surgidas de quién sabe dónde y presentadas por Alfa a través de sus redes sociales, corresponden a la fase de pre-producción de aquel disco. Están grabadas en directo en los estudio Eurosonic de Madrid y tiene todos los ingredientes positivos que ello supone: sonido crudo, frescura y potencia, nada de mezclas engarzadas… Una banda sonando pura y cruda. Una auténtica delicia que da un toque de atención a los jóvenes que quieres dedicarse a esto: amigos, así se hace rocanrol.
Pangloss – El Tornillo Que Sujeta El Cielo
Se han hecho esperar unos y otros, pero ya tenemos también disponible el primer larga duración de Pangloss, la banda que, junto a Fausto Taranto, nace del spin-off de Hora Zulú. Hace más de un año, allá por noviembre de 2014, ponían en circulación un EP de tres temas que los ávidos de lírica velazquiana (Aitor) devoramos con rapidez. Aproximadamente seis meses más tarde, Aitor Velázquez, Javi Cordovilla, Eduardo Armiño y Eneko Alberdi se subían por primera vez a las tablas de la sala Planta Baja de su Granada, donde estuvimos. Después de varios bolos veraniegos y otoñales, por fin vio la luz, el pasado 21 de enero, El Tornillo Que Sujeta El Cielo. Diez cortes (que, por cierto, fueron interpretados en el mismo orden en dicho concierto) que han sido grabados en el más estricto confort, a retazos entre estudios, locales y cortijos. Muy propio para el (no) género musical de difícil catalogación. Lo que está claro es que son cuatro virtuosos juntos, por lo que era difícil que no saliera algo de calidad suprema, quizá tanta que se puede catalogar de ‘delicatessen’ de largo recorrido.
Iratxo – Hueso y Carne
Hace apenas una semana veía la luz el nuevo disco de Juan Manuel Cifuentes, Iratxo. El sexto de su carrera, como siempre en descarga directa libre y gratuita (además de estar a la venta física), pero con la particularidad de apostar de forma clara y decidida por el sonido acústico. Un registro ya manejado con solvencia en sus entregas anteriores, pero que en esta ocasión centra la totalidad de la propuesta, coincidiendo con ese paréntesis anunciado en las actuaciones con banda. Es decir, Iratxo girará a solas en 2016 (de hecho ya hay una importante colección de fechas para verle en todo el país de aquí a mayo) y lo celebra mostrando alguna de sus nuevas canciones y adaptando algunas ya conocidas. Con el paso de los discos su figura se pule en aristas y este álbum, sin zarandajas festivas, desnudan a un autor honesto, que canta más de lo que parece, y que hace del sexo y de los hitos del pasado que marcan para siempre su universo argumental.
Los Reconoces – Una Luz Entre La Niebla
Me Lo Guiso Como Puedo, Segunda Impresión, Se Me Secan Los Mares. Joris, David, Búho y Luter formaban Los Reconoces. Una banda madrileña que despachó tres discos que progresivamente pasaron del rocanrol hedonista a una profundidad un tanto mayor que tuvo como respuesta el beneplácito de los oídos más exigentes, pero les desenganchó quizá de un público que estaba acostumbrado a la diversión sin excesivos remilgos. Entre eso y la mala suerte que tuvieron para lanzar su último disco de estudio (casi dos años se tiró grabado sin ver la luz), la banda entró en una desidia que les hizo decir adiós, sin previo aviso, de un día para otro, en un concierto de Guadalajara allá por 2006. Aquello fue una afrenta para sus seguidores, que durante años han reclamado que se pagara su deuda histórica, un concierto de despedida en condiciones. Esa oportunidad se hizo carne más de ocho años después, en la sala Penélope de Madrid, el 29 de noviembre de 2014. Lo que se recoge en este lujoso doble disco y DVD en directo, con 25 minutos de entrevista con el grupo como regalo.
Alquimia – Espiritual
El regreso de Alberto Rionda, guitarrista principal y compositor en Avalanch, al power metal sinfónico fue aplaudido por los seguidores y la crítica a finales de 2013 cuando lanzaba la carta de presentación de su nuevo proyecto, titulado Alquimia. Aquel disco epónimo le valió que en esta casa le concediéramos una rutilante plata en nuestros discos de aquel año y hasta igual se le quedó corto. Rionda ha sido un maestro en crear grandes riffs adictivos que, arropados convenientemente de teclados y ese aura espectral de los vocalistas (Ramón Lage en los últimos tiempos de una e Israel Ramos en Alquimia), se hacen por igual sensibles y épicos. Dos años después y, bajo mi punto de vista, con menos conciertos de los que el trabajo merecía, la banda vuelve a la carga en el mismo periodo del año con su segunda entrega, titulada Espiritual, con diez cortes que parecen ir en la misma dirección pero cuyo resultado no es tan rotundo y certero como en el de la entrega inicial.
José Andrëa y Uróboros – Resurrección
“El cartel de entrada ya lo advierte claro”, canta Brígido Duque en ‘Bienvenidos a Degüelto’, una de las canciones más incendiaras de Koma. Valga la expresión para la entrada guitarrera que se deja sentir, con los Marshalls a tope, en ‘Resurreción’, la canción que da título al segundo trabajo de José Andrëa con sus Uróboros, un disco del que ya anticipé mi bronce en los discos del año. Solo la existencia del álbum ya es motivo de celebración si tenemos en cuenta que su gestación se vio interrumpida bruscamente por un problema de salud del vocalista, que le tuvo ingresado casi cinco meses y sometido a un periodo de convalecencia cuando estaban a punto de viajar a México y cuando las canciones ya estaban prácticamente listas para entrarse a grabar. Y es que esta segunda entrega, sea porque el estreno fue más pausado o sea porque las canciones suenan más frescas (algunas del anterior estaban hechas desde antes de su entrada en Mägo) y nerviosas, tiene una garra de poder que llevamos tiempo sin escucharle. “Así es como suena Uróboros en directo”, me dice Chino, guitarrista de la banda. Doce cortes muy variados te invitan a volver a creer.


