Archivo de la categoría: Críticas Remember
Gritando En Silencio – Contratiempo (2009)
Gracias a la sección tuitera #HemerotecaRockSesion que estoy haciendo a lo largo de este curso , recordé hace unos días que se cumplía un año de que, buceando ya hacia una traqueítis aguda tras tres amigdalitis encadenadas mal curadas, me acerqué a ver una de esas escalas de la gira conjunta de los sevillanos Gritando En Silencio con los madrileños Whisky Caravan. Hete aquí que doce meses después y tras velar armas durante el invierno, ambas bandas están trabajando en nuevo material. De hecho, los segundos lo publican el 27 de abril y os puedo asegurar que no van a decepcionar a su cada vez mayor legión de seguidores porque lleva una semana sonando en mis auriculares (por aquello de la confidencialidad debida) y las sensaciones siguen siendo las de banda a grandes. A Gritando ‘se le cayó’ un tuit en enero, avisando de la composición de nuevos temas, algo bastante patente desde entonces en los comentarios de Marcos Molina en redes sociales. Después de hablar ayer de un ejemplo para el Rock como Tako y antes de que me pille los dedos con la pronta salida del nuevo disco de Gritando En Silencio (a este ritmo, incluso antes que el de Marea, que va camino de Chinese Democracy) caí en la cuenta de que no habían pasado por la, a veces nostálgica y a veces reivindicativa, sección de las críticas remember de los viernes. Sea.
Amaral – Una Pequeña Parte Del Mundo (2000)
La primera vez que vi a Amaral en directo fue en agosto del año 2000. En un tiempo en el que escuchaba (de vez en cuando, no es que fuera asiduo) La Jungla de Cadena Cien, con José Antonio Abellán, el debut del dúo zaragozano me pareció interesante pero este segundo, con el que giraba ya aquel verano (el álbum salió en marzo, justo faltan 7 días para que cumpla la mayoría de edad) me resultaba magnífico. Digno de una mayor repercusión. Y fue curioso porque aquella intervención de Amaral en la Feria y Fiestas de Almería fue para telonear, en acústico, sólo Eva y Juan en el escenario, a Celtas Cortos. Cosas de la música, como aquellos tiempos en los que Héroes del Silencio eran teloneros de Gabinete Caligari. Amaral protagoniza la crítica remember de este viernes tras vencer en la encuesta tuitera a la otra opción, el Pa Fuera Telarañas de Bebe, que algún día caerá. No hay prisa. Con ella culmino, tras Chica Sobresalto, Christina Rosenvinge, Mercedes Ferrer y Luz Casal, una semana de críticas dedicada íntegramente a álbumes con nombre de mujer, con motivo del 8 de marzo. Además, recordad que este fin de semana los #Mis10de en twitter también tendrán género femenino. Mañana sábado, Mónica Naranjo. El domingo, Tina Turner. Salud.
Segismundo Toxicómano – Segismundo Toxicómano (1998)
A punto de cumplir los seis años de vida, sabréis los más viejos del lugar que la elección de la crítica remember delos viernes, a veces, puede tener sus motivos relacionados con la actualidad, otros por el puro azar, otras porque alguna petición de tuitcrítica me despierte las ganas. El caso es que esta semana (realmente fue ayer, pero la densidad de trabajo, compromisos y actividades hace que el tiempo se estire y contraiga a su antojo) desde la cuenta oficial de twitter de Los Segis recordaban que este disco cumplía justo veinte años, grabado en los meses de enero y febrero de 1998. No es mi disco favorito de la banda. De hecho tampoco el cantante, puesto que creo que fue Placi el que dio mayor lustre a su punk rock bullicioso, llevándolo a territorios más hardcore, pero parecía un buen motivo para que los alaveses se estrenaran en esta sección. Esta fue la primera bala de Segismundo Toxicómano y alzamos nuestra copa para brindar por ellos… y por su regreso. No hay que olvidar que fue esta casa la que dio la exclusiva de la retirada momentánea del grupo. Este año ofrecerán cinco fechas, de las que veré dos. Al lío.
Döria – Despertar (2011)
Los divorcios también afectan al mundo de la música. La historia de nuestra pasión está repleta de ejemplos en los que los desencuentros entre componentes de grupos acaban con escisiones casi nunca entendidas por los seguidores… o al menos al cien por cien, generando ya para siempre un punto de inflexión para la banda madre y una eterna división de opiniones entre quienes prefieren los caminos posteriores de una u otra parte. Pero hay casos más extremos, en los que esa disputa y desavenencia acaba hasta en los juzgados. El caso más reciente es el de la banda barcelonesa Döria. Un grupo en el que su fundador, Martí Doria (que tiene su parte de guasa que siendo el nombre la formación una adaptación de su apellido) ha tenido que llegar a los tribunales para quedarse con el derecho de la cabecera. Es como si a Izal le quitan su propio nombre… aunque no olvidemos que está ahí el caso de 037, puro Leo (Jiménez) y tuvo que finalmente doblegarse a una sinrazón. El caso es que a Döria, precisamente, los entreviste y critiqué (de hacer crítica del disco, se entiende) en su día para la edición empresa de la revista Rock Estatal, con este Despertar, que me resultó bastante pintón e interesante. El ruido encadenado de los juzgados, coartada para hablar de él este viernes de críticas remember.
En Espera – D’Perkaleo (2010)
Desde Pechina, un pequeño pueblo de Almería, un grupo de amigos se une para dar sus primeros acordes. Al principio eran cuatro componentes. En el momento de la grabación de este disco acabaron siendo diez porque siempre piensan en positivo. “En Espera no entiende de límites y se lanza a disfrutar de las experiencias que les ofrece vivir para el rocanrol”, escribí en su momento…Y fíjense que tanto es así que buena parte de aquellos integrantes dieron vida a A La Carga Producciones, hoy los promotores principales de The Juergas Rock Festival, además de otros muchos formatos que tienen que ver con el rock o la música en directo. Desde sus inicios, allá por 2005, empiezan a sumar condecoraciones en forma de grandes teloneros de las bandas grandes que se asomaban por la provincia. La Fuga, Marea, Albertucho, Rosendo, Barricada… ¿Qué tenían aquellos chicos que estaban en todas partes? La insistencia de ‘Chino’, el batería, parece ser el santo culpable. “Está todo el día dándole al coco, colgado al teléfono y es un mérito que hay que reconocerle”, afirmaba entonces Juan Carlos, voz de la banda. Después de varios años en el dique seco, En Espera es una de las nueve formaciones que estará en la fiesta de bienvenida del Juergas del próximo mes de agosto.
Force – Force (1989)
Y la verdad es que cuando uno pone la aguja sobre el vinilo parece que es más añejo de lo que marca la fecha de su edición. Force es un grupo madrileño de hard rock estiloso (véase ramalazos glam por aquí, AOR por allá, algún de heavy de heavy clásico…) y solo lanzaron un álbum. Bueno, y una demo previa en 1988 que se incluye en la reedición en CD que se hizo hace unos siete años. Protagoniza la crítica remember de este viernes como segundo capítulo de continuidad de una trilogía con motivo de un inesperado regalo, como ya expliqué la semana pasada en la crítica del single promocional de 1983 de Barón Rojo. Este Force epónimo nos trae, como iniciaba, un regusto añejo y clasicote que suena muy mal pese a lo voluntarioso de un cuarteto en el que, por cierto, hay algún componente con bastante historia y desarrollo en esto de la música y que desconocía hasta que no afronté la investigación. Allá va, vamos con Force.
Barón Rojo – Invulnerable/Herencia Letal (1983)
Tenía bastante claro que las primeras críticas remember del año debían ser los tres vinilos (sí, digo vinilos) que os presentará esta semana y las dos siguientes. Os cuento. En el viaje-combo realizado hace unos años a Estocolmo, Helsinki, Riga (cómo echo de menos el Kristall Kummel, de efectos casi alucinógenos), Moscú y San Petersburgo conocí a una pareja de madrileños. Compartimos bastantes noches de cervezas, alcoholes y hasta algún concierto de heavy/hard rock en un garito finés, entre otras. El caso es que hace unas semanas Raúl Muñoz (pintor de arte contemporáneo, fue un placer ver algunos museos en San Petersburgo en su compañía) me escribía para regalarme tres vinilos que habían aparecido en el proceso de una mudanza. Para ser fieles a realidad, me escribió para decirme los títulos y preguntarme que qué me parecían. Fue después cuando me sorprendió al decirme que “me apetece que los tenga alguien que les guste y los valore”. Recibido el obsequio, qué menos que sean ellos los protagonistas de la sección. El primero de ellos es este ‘single obsequio’ que acompañaba al Metalmorfosis, tercer larga duración de Barón Rojo. Allá vamos.
Alejandro Sanz – Más (1997)
Acepto y asumo que es bastante extraño que una página web de rock y derivados dedique una crítica remember a un disco que se podría catalogar de canción melódica, pop, romántica, etcétera. También sabéis los que me leéis con frecuencia, especialmente en twitter, que lo convencional no suele ir conmigo y, los más abiertos o menos encasillados compartirán, que poco sentido tiene poner limitaciones a las emociones que puede llegar a transmitir la música. Si somos lo que somos en el presente es por el camino que hemos recorrido hasta hoy. Si uno siente las letras de Aitor de Hora Zulú como puñaladas en el alma, o los arpegios de Extremoduro, o la emotividad del cuerpo vocal de Víctor de WarCry o la fuerza animal de las descarnadas canciones de Somas Cure, es porque antes se ha ido forjando una cierta sensibilidad para dejar que la música, y, para enfermos melómanos como el que escribe, con especial intensidad, llegue a sitios donde llegan muy pocas cosas es gracias a ese camino. Una senda en la que este Más tiene un papel fundamental, como los recuerdos de Cohen de mi niñez, la espiral depresiva que me ofrecieron Arena en los Bolsillos o La Memoria de los Peces de García y Serrano dos años después, o la de tantos y tantos discos especiales que se han ido instalando en el alma (Pequeño, Licenciado Cantinas, La Ley Innata, El Círculo Primitivo, Amnesia, Azul, La Tierra Está Sorda y otros muchos). Me comprometí y aquí está, la última crítica remember del año es para este señor álbum de Alejandro Sanz, con motivo de su 20º aniversario (tal y como hice con Agila y Omega el año pasado).




