Ciclonautas – Camping del Hastío
Se presentaron en sociedad en 2014, en un tiempo en el que Marea dormía el sueño justo de los que necesitan reposar para volver más fuertes. Haciendo honor a la segunda parte de su nombre, mostraron con su debut (el disco doble ¿Qué Tal?) una facilidad inmensa para navegar entre la crudeza del stoner y la sobriedad más árida, junto al calor de la influencia del folclore argento más enraizado y un rock de alto voltaje, de los que provocan, como su primer compuesto indica, un ciclón de intensidad, viento, oleaje y tormenta. Con una gira donde se granjeó los locales y las salas de la vieja escuela, salpimentado con algún que otro festival, Ciclonautas editaría su segundo disco veinte meses después bajo el nombre de Bienvenidos Los Muertos. Un disco mucho más ampuloso y grandilocuente, más ‘americano’ si se me permite, pero igualmente pastoso y candente, de los que empastan en la escucha y afianzando una autenticidad y un sonido que casi ninguna banda es capaz de realizar en nuestro país. No es extraño. Sumen denominaciones de origen tan densas como la escuela navarra del rock, el poderío letrístico y la tradición casi psicoanalítica del imaginario argentino, la contundencia pulcra de la distorsión, afilada al máximo guiada por la brújula del rock sin apellido y la clase de una base rítmica descomunal desde el bajo y dibujando melodías y matices desde la batería. Con esas armas, llega ahora Camping Del Hastío para dar un paso más, sin parecerse ni al debut ni a su sucesor, pero igualmente identificable a su autoría. Una colección de 11 singles que no buscan serlo, porque no es su envite. Ellos juegan al órdago de la atemporalidad.
Lee el resto de esta entradaFito & Fitipaldis – 20 Años y Una Noche
Nos ha hecho vibrar y sentir con intensidad con su música. Eso es innegable, por más que su carácter más melódico o sus patrones revisitados con frecuencia hayan hecho que gente de su público se haya ido ‘desconectando’ con el paso del tiempo. 20 años fue un buen momento para “parar en el camino” y mirar hacia esos años y hacer balance de “todo lo que ha pasado”. Y es que veinte años no son nada, dice el cantar, pero también dan para mucho. Para conexiones más o menos fuertes, momentos altos y bajos, como ocurre con cualquier lazo y, por supuesto, en la relación que entablamos con el grupo en cuestión. El documental 20 Años y Una Noche viene a hacer balance de la gira de 20 ciudades con la que Fito conmemoró sus dos primeras décadas sin Platero y Tú, arropado también con el lanzamiento de una excelente caja compilatoria, Fitografía, que me compré con todos los extras, como buen agradecido a esas emociones que me hizo sentir en algún momento. Una inesperada guinda le llegaría a nuestro pequeño gran rockero con un colofón en el Royal Albert Hall de Londres. Un escenario por donde ha desfilado una importante selección de ilustres como su meta-referencia Mark Knopler, Phil Collins, Sting, Paul McCartney, Elton John, Bryan Adams, Eric Clapton o Brian May y Roger Taylor de Queen. Un hito ignoto hasta el momento para un artista y rockero español y que viene a demostrar que, pese a todo, Fito sigue siendo por derecho propio uno de los grandes, nos gustara o no más antes que ahora o lo que sea. Al César lo que es del César y con una absoluta normalidad es ya leyenda de nuestra escena.
Lee el resto de esta entradaMamá Ladilla – Exhuma y Sigue
Cuando un cómico o monologuista nos cae en gracia (nunca mejor dicho) caemos en el error de empezar a verle tantas veces que, al final, el cartón piedra se hace patente y nos puede acabar resultando predecible y previsible y no hay nada que haga menos gracia que sabernos el final antes de escuchar el principio. Es una jodienda, si lo piensan, pero es algún pero tenía que tener estar tocado con la divina varita de la capacidad para hacer reír. A no ser que seas como Chiquito y el final no sirva para nada y lo importante sea el trayecto. El caso es que en el caso de los grupos que hacen del humor un arte… ¿se les exige más que a uno ‘convencional’? A fin de cuentas, todos conocemos a autores, bandas, escritores e, incluso, algún crítico musical (ejem) que parece llevar escribiendo la misma canción, el mismo disco, la misma novela o ensayo, o la misma crítica con pequeñas variaciones y no pasa nada. Sin embargo, a los del saco divertido, le pedimos constantemente chistes y ocurrencias máximas que nos evadan del este vil y cruel mundo por unos minutejos, cuanto menos, igualando su máxima cota y malla conocida. Como es lógico, esto jamás puede ser así porque ni siquiera el oyente es el mismo hoy, que ayer, menos todavía que hace años. Evolucionar adquiere otra dimensión y cada nuevo artefacto sonoro de este marco conceptual debe ser tomado con una cierta perspectiva, como el icono amarillo ese de una ceja levantada y la mano en la barbilla (o parte inferior del círculo, mejor dicho). El caso es que Mamá Ladilla, con Juan Abarca al frente, ajeno o no a todo este cacao, se ha marcado otro disco de estudio, titulado Exhuma y Sigue con que el nutre de doce nuevas coplas su henchido repertorio que ya supera el centenar de temas. No es poco.
Lee el resto de esta entradaBoikot – Balkan Acoustic
Lo he escrito muchas veces y, en su escala, Boikot también es un poco víctima de ello. Bueno, es víctima de varias cosas. Vayamos poco a poco porque casi que una se enlace con otra y todas se retroalimentan. Como bien sabe el público veterano del lugar, los madrileños son una de esas bandas a las que se ‘les acusa’ de estar en todos los festivales (cuando había), se les culpa (por tanto) de hacer siempre el mismo concierto y, de camino, también se les pega otro viaje por decir aquello de que ‘estaban mejor antes’ y que ‘se han vendido’ por aquello del ‘triunfo transversal’ y un largo etcétera de acusaciones y atenuantes que, a la postre, les convierte en uno de los grupos más criticados del panorama ‘independiente’ (no indiependiente). ¿Por qué? Porque ya sabemos que todos los integristas del circuito no quieren triunfos masivos y, cuando se producen, se cuestiona por una supuesta pérdida de calidad. En fin, la misma historia que lleva repitiéndose a escala en el mundo de la música desde hace un siglo. Con muchas conversaciones por distintos backstages a cuestas, el bueno de Juankar me comentaba que lo de sacar disco estaba algo más complicado y que iban a apostar por otros formatos. En su intento de renovación constante, integraron un tiempo a Julio Maloa, sacaron singles con multitud de colaboraciones… Sangre fresca, nuevos formatos. La pandemia frenó un tanto ese desarrollo y, quizá algo tarde para mi gusto, el grupo reaccionó y pensó en darle una vuelta a parte de su repertorio con un sonido orgánico-balcánico (tiene su media docena de canciones en ese ambiente musical), sin distorsión y acústico. Les reconozco que desde el inicio me parecía buena idea, sobre todo porque muchas de esas canciones las conocí antes en versión original con Bregovic y Kusturica, y porque me imaginaba a todos los haters con espuma en los dientes (igual que con Reincidentes cuando sacaron su acústico en 2004). Pero es que el resultado es mejor de lo esperado.
Lee el resto de esta entradaSanta – Reencarnación (1984)
El punto de partida lo conocen quienes tengan un mínimo de instrucción sobre el nacimiento y primera oleada del heavy metal en nuestro país. El triunfo de los más técnicos Barón Rojo y los macarrónicos Obús dio como resultado, como ocurre con cualquier movimiento que se hace moda en la música, que las casas discográficas intentaran explotar un poco el filón ofreciendo productos que tuvieran unos argumentos lo bastante aceptables y coherentes para seguir despachando negocio. A caballo entre eso y por la sorpresa que se llevaron Fernando Sánchez y José Luis Serrano (esto es, la base rítmica de Obús en aquellos años) a principios de los ochenta cuando descubrieron la voz de Azucena Martín-Dorado Calvo que ejercieron de padrinos al ver el inmenso potencial vocal de la madrileña, Chapa Discos decidió apostar por este cuarteto, que se completaba con otro ya viejo conocido de las seis cuerdas como Jero Ramiro (que venía de demostrar su poderío metálico con Ñu tras, a su vez, venir rebotado de la banda de Ramoncín, después llegaría Saratoga, ya saben). El caso es que tras despachar un par de temas con el nombre de Viuda Negra, el grupo cambiaría la alineación con la entrada de Bernando Ballester (un ciclón en la batería que venía de Ñu) y Julio Díaz al bajo (Mazo) y se convertiría en Santa para la historia del heavy metal nacional. Escuchando hoy este disco parece increíble que todo se fuera al traste tan rápido. Pero así son las cosas. Nunca el mejor gana, nada que tengas que esperar llega.
Lee el resto de esta entradaRodrigo Mercado – Llueve
Canta Hamlet aquello de “sabes que tu progenitor goza de gran reputación. Procura, entonces, no fallar: lo siento hijo, así es la cruda realidad”. Rodrigo Mercado ha sido siempre consciente, porque así lo ha reconocido en numerosas entrevistas, que siempre vivirá con la marca de ser el hijo de quien es. (Rosendo Mercado, por si hay alguien de otro planeta leyéndonos). Una realidad que es tan positiva (estoy seguro que hay mucho cariño entregado sin recibo al madrileño solo por ello) como condicionante, por aquello de no poder igualar las gestas de tamaño mito de nuestra música. Pero, sinceramente, tampoco es necesario. Si bien eso se aprende con el tiempo y los años. Quizá por eso, o pura casualidad, Rodrigo comenzó su camino en el mundo musical alejado de su nombre propio (con Ganyahmun), alejado del rock, haciendo reggae, que posteriormente fue mutando al funk, al rap, al soul, a veces por momentos casi al spoken word. Siempre con un buen gusto elogiable, unas letras que también se salían de lo frecuentado. Con el paso de los años llegó un momento en el que todos los discos tenían alguna letra suya, cuando no un cameo. Iniciando su camino en solitario, Rodrigo fue buscando su propia senda, explorando nuevos caminos hasta que un día decidió coger la guitarra y empezar la composición con ella. Claro, así las canciones fueron cogiendo una organicidad propia, más rockera, al tiempo que Warner se echaba a un lado. Con la autogestión ‘obligada’, Rodrigo casi que suena más genuino que nunca en este EP llamado Llueve. Que sí, ahora sí, se mueve en territorios eminentemente rockeros. Bienvenido a casa.
Lee el resto de esta entradaRafa J. Vegas – Córtate El Pelo y Búscate Un Trabajo
Prometo que es la casualidad la culpable de que la publicación de esta reseña literaria coincida con el día en el que hemos conocido el cambio de look de Pablo Iglesias. Estupidez aparte, volvemos a intentar retomar el pulso de publicaciones que, a lo tonto, se nos ha acumulado bastante material del que plasmar impresiones. Cinco días. Además del nombre de un diario económico, ese el tiempo que me llevó devorar con voraz apetito los ya dos libros que ha publicado Rafa J. Vegas con Desacorde Ediciones. Ya saben, junto a Efe Eme, la editorial más recomendable y activa dentro de nuestro rocanrol. Mil Maneras De Volver al Hotel y Córtate El Pelo y Búscate Un Trabajo son los primeros volúmenes que firma el que durante 31 años, 9 meses y unos cuantos días ha sido la mano derecha de Rosendo sobre un escenario. El eterno bajista que ha escoltado a todo un referente del rock nacional con la misma discreción y compromiso con el que el carabanchelero se movía por la escena. Quizá con una importante dosis de cabezonería y demasiado recato y ausencia de atrevimiento, pero con la suficiente y patente honestidad para haberse granjeado el cariño del personal. Cinco días. Me llegaron los libros a tiempo para preparar la entrevista con público que tenía que hacerle el pasado domingo, 9 de mayo, en mi segunda cita con el Escenario Literario que ha organizado Crash Music (Cooltural Fest, Cooltural Go!, Festival Murmura y un largo etcétera), en una tarde en la que también contamos con la presencia de Kutxi Romero, de Marea, que además se echó cuatro temas antes de empezar ambos con la firma de ejemplares. Un rato de lo más agradable y que vino a confirmar todo lo que transmiten estas páginas, valioso testimonio de una manera de vivir. Está claro.
Lee el resto de esta entradaEllas Son Eléctricas, el metal con nombre de mujer
Para quien considera que enfocar cualquier aspecto de nuestra sociedad desde una mirada de género tiene una oscura y siniestra intencionalidad perversa le recomendamos que le eche un vistazo a este modesto pero sobresaliente documental que ha sido estrenado recientemente en varias plataformas y que viene a evidenciar que en el metal y, por tanto, es extrapolable a tantas y tantas disciplinas, el tiempo y los convencionalismos han sepultado el trabajo y la participación de tantas y tantas mujeres. El caso que nos ocupa enfoca a aquellas pioneras de finales de los setenta y principios de los ochenta, en el mundo del rock duro y el heavy metal. Se pueden figurar. Si hasta Halford de los Judas lo pasó mal hasta que ‘salió del armario’, imaginen lo que tuvieron que padecer aquellas mujeres en un país todavía con la sombra del dictador acechando y en una sociedad eminentemente machista. Insultos y desprecios desde el público, también desde los propios compañeros de profesión, insinuaciones de jefes de salas o discográficas y, lo peor de todo, hasta envidias y mal compañerismo entre ellas mismas, como confiesan en los testimonios. Casi dos horas y media de metraje para una película que cuenta con toneladas de información que anotar y decenas y decenas de bandas a las que descubrir. Si te consideras un experto en estos géneros musicales, pregúntate si también conoces a los grupos formados por mujeres, más allá del referente máximo que fue Azucena en Santa y posteriormente en solitario. Como digo, un documental absolutamente necesario, dirigido y producido por Leo Cebrián Sanz y Paco Manjón, que se puede ver por cinco euros en Vimeo y por tres euros en In-Edit TV. Os dejo los enlaces y unas cuantas consideraciones.
Lee el resto de esta entradaRobe explica su postura sobre los conciertos de Extremoduro

Estaba claro que si la primera fecha de la gira sería el próximo fin de semana en Valencia, los acontecimientos se iban a resolver esta semana. Tras comunicar Ticketmaster el estado de la situación ‘legal’ con las entradas y mandarle ‘la pelota’ a Robe sobre la aprobación para trasladarlas a 2022, el fundador, letrista, compositor y vocalista de Extremoduro, Roberto Iniesta, ha movido pieza y para dar por concluido cualquier tipo de duda al respecto. PD: Nos alegramos una vez más de dar un titular correcto y no el que hicieron algunos medios, quedándose con la parte menos informativa del texto de Ticketmaster. El comunicado dice así: “Dicen en la empresa promotora y en algunos medios de comunicación que la gira de Extremoduro está en mis manos. No os lo creáis, es mentira. Para los religiosos, está en manos de Dios, y para los ateos, en manos de la ciencia. A día de hoy, nadie puede asegurar, con la más mínima certeza, que los conciertos se vayan a poder hacer en 2022 por mucho que yo firme en un papel. Pero por fin tenemos buenas noticias: se ha abierto un plazo de devolución de veintiún días para devolver las entradas. En la empresa promotora, Live Nation, están obstinados en poner fechas para 2022. Yo ya les trasladé mi decisión de no poner nuevas fechas hasta no tener la seguridad de poder llevarlas a cabo. No puedo volver a comprometerme mientras dure la pandemia y confiar, en contra de la opinión de muchos expertos, en que el año que viene se pueda llevar a cabo la gira de Extremoduro. Como ya os expliqué, creo que hay que adaptarse a la situación actual y trabajar en proyectos que sean posibles, haciendo conciertos que cumplan la normativa de cada momento”. Y continúa.
Lee el resto de esta entradaDerby Motoreta’s Burrito Kachimba – Hilo Negro
Me gusta leer crítica musical de otros medios y portales, sin tanta sistematización como escucho las novedades, pero lo suficiente para ver qué se cuece y qué hay por otros lares. Diré, también, que casi siempre lo hago de discos de los que no voy a escribir aquí en RockSesión o, como mucho, de los que ya he escrito. Quizá sea una manera de evitar verse influenciado por otras opiniones antes de compartir la propia. Una manera de ser lo más honesto posible con la impresión que os comparto y expreso. Luego es un placer coincidir con otros compañeros, o llevarse las manos a la cabeza por cosas que se leen por ahí. Seguro que a ellos alguna vez les ha pasado conmigo. Así es y debe ser este juego. Leal y en constante aprendizaje, sin aprovecharse de manera directa del trabajo de los demás, sino incorporar conocimientos y seguir creciendo, cada uno con sus criterios propios. Os cuento todo esto porque con el segundo disco de los sevillanos Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, este robusto Hilo Negro que sucede a su debut homónimo DMBK, se puede decir que hice una excepción. Como no he recibido la información promocional de quien les ha producido y grabado el álbum, busqué por Google y encontré, para mi sorpresa, que Jenesaispop les había dedicado unas líneas. Me parece un portal muy interesante para estar al día en bandas de indie, de canción ligera, nuevas tendencias, en fin, todo muy hiper-cool pero ya digo, bastante interesante para alguien que solo se cierra a Los Planetas como un servidor. También se caracterizan por dar palos de manera ostentosa y nada reprimida. Normalmente, cuando aquí traigo algo alejado de ‘la línea editorial’ (ya de por sí muy abierta, como sabéis) es porque lo quiero hacer llegar a los más abiertos, porque considero que ‘vale la pena’. Pensé, anda, los de Jenesa han abierto miras, como hago aquí con el indie… Pero no, la colección de palos fue generosa y gratuita. Pues nos rompemos la camisa por ellos.
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