Robe + Ciclonautas. Gira Ahora Es Cuando. Murcia, 21 de octubre
Ver a un artista o grupo seis veces en un año y que te parezcan pocas dice mucho de la enorme cantidad e intensidad de las emociones que es capaz de transmitir un concierto tan total e inmenso como el que lleva ofreciendo Robe y sus Robe a lo largo de este año con dos giras, Ahora Es El Momento, que arrancó en Granada el 5 de septiembre de 2021, y Ahora Es Cuando, que concluirá en el Wizink Center de Madrid el próximo 19 de noviembre del presente curso. Habrán sido alrededor de 60 conciertos en poco más de catorce meses. Una cifra que está a la altura de muy pocos, y más teniendo en cuenta las cantidades de aforo del año pasado, pese a que todavía había algunas restricciones, la extensión geográfica de este año, y sumado a ambas, todo el revuelo y ruido (lógico, pero desmedido en casi todos los casos) que se generó por el fin de Extremoduro. Pero todo eso ya no importa. Dejó hace tiempo de importar. Desde el momento que se encendieron las primeras luces, sonaron los primeros acordes y la rueda comenzó a girar para desvelar que la magia no solo sigue intacta sino que está más viva que nunca. Con unos compañeros de viaje que no dejan de crecer en confianza y atrevimiento. Hablo con conocimiento de causa puesto que los he visto tres veces en cada una de las tres giras que lleva Robe y lo de ayer es otro escalón más. La banda, Los Robe, andan disfrutones y gamberros. El fin de gira se acerca y la felicidad del trabajo bien hecho inunda la puesta en escena, especialmente cuando salen tras el descanso para interpretar Mayéutica de principio a fin. (Por favor, regálennos una versión en estudio de la parte añadida a la ‘Coda Feliz’ mientras no haya conciertos en esa temporada que se nos va a hacer tan larga después de un año en el que nos hemos mal acostumbrado). A Robe se le ve inmenso comprobando cómo todos sus tiempos y maneras de hacer las cosas le han ido dando la razón. Anoche vi por última vez una gira que ha sido de leyenda. Y con la suerte de ver a mis queridos Ciclonautas, con quienes no me encontraba desde 2018. (FOTOS: Juan Jesús Sánchez Santos para RockSesión. Las fotos son de libre uso pero siempre citando el medio de comunicación al que pertenecen).
Lee el resto de esta entradaDry River – Cuarto Creciente
Se ha hecho esperar la nueva entrega desde el estudio de los castellonenses Dry River. Algo que no nos parece es extraño tampoco si tenemos en cuenta que su propuesta es de lo más trabajado que se puede encontrar hoy en el panorama del rock con tendencia al heavy melódico y progresivo. A los tres que pasaron de su debut, El Circo De La Tierra, a su espectacular y conceptual casorio de amor entre políticos de Quien Tenga Algo Que Decir Que Calle Para Siempre, y los también tres hacia el viaje futurista (pero sin que por el trayecto aparezcan coches voladores, robots o especulaciones científicas) de 2038, ahora han sido cuatro largos años (más cerca del quinto) lo que hemos tenido que aguardar para lo que, lo venimos diciendo e esta casa desde hace años, el que viene a ser el mejor nuevo grupo de heavy metal de la década. Formas estilizadas y contemporáneas que se alejan de los clichés manidos y que estiran de manera elegante los desarrollos en un tinte progresivo que, sin embargo (y he aquí lo complicado) no sacrifican por ello a la canción en sí misma, como sí pasa con los largos devaneos aletargados y soporíferos de lo que suele pecar el género. Todo parece encajar con una pulcritud y sincronía digna del mejor relojero del mundo para disfrute de unas melodías lumínicas, una voz francamente encantadora y unos textos que siempre buscan la diana de manera menos explícita. A todas las virtudes que ya conocíamos del grupo se le suma que en esta ocasión han contado con la producción del tótem llamado Carlos Raya, así que solo se podía esperar lo que ha sido: un álbum excelente que se aconseja escuchar a un volumen alto y con bien de armónicos.
Lee el resto de esta entradaWhisky Caravan – Imaginaciones
Buen título para el nuevo disco de los remozados Whisky Caravan puesto que desde los comienzos conectan con ese público amante que imagina un presente como lo era el pasado, musicalmente hablando. Es una banda que en su insultante juventud de ocho años de vida ha despachado ya cuatro trabajos discográficos de estudio, uno de ellos doble y, en el caso de este último, con un metraje que casi llega a la hora de duración en sus catorce canciones. Discos a la vieja usanza, nada de consumo por píldoras o singles con colaboraciones para enganchar a otra gente, ni fórmulas fáciles. No. Y ese sigue su principal encanto incluso aunque la apuesta por la producción en esta ocasión haya buscado un cierto aperturismo sonoro para dotarlo de una capa más modernista con un productor como José Caballero (Izal, Shinova, Second, Miss Caffeina, La Maravillosa Orquesta del Alcohol…, muy vinculado al movimiento Sonorama, puesto que los estudios Neo Music Box se encuentran en Aranda de Duero, y al bodeguero Javier Ajenjo) más cercano al indie que al rock de trinchera. Pero que los viejos seguidores no se asusten, que todos los elementos de rock de tesitura oscura y tormentosa sigue estando presentas con una voz ampulosa, que equilibra densidad y melodía, y unas guitarras que nunca rehúyen la pelea. Catorce nuevos temas que esbozan un leve hilo conceptual y que, en los viejos tiempos antaño que citábamos al comienzo se hincharían a vender discos. El pecado no doloso de haber nacido en un tiempo equivocado pero refugio para sus seguidores, que debería ser cada vez más.
Lee el resto de esta entradaAirbag – Siempre Tropical
Hay una costumbre no escrita en esta casa (que no llega a norma, por las posibles excepciones) que dice que cuando una banda ‘entra’ con alguna crónica, crítica previa o crítica remember, tiene la pestaña de seguimiento para las entregas venideras. Siempre y cuando la ocasión lo merezca, está claro, porque aquí (casi) nunca hablamos de discos que no nos gustan. Eso de despellejar gratuitamente a los grupos lo dejamos para algunos portales que hacen de la descalificación su principal valor de interés. Es por eso que aunque Gotham Te Necesita (2015) no me inspiró en demasía para dedicarles unas líneas y que Cementerio Indie me pilló en un momento crítico de trabajo acumulado, tras escribir el año pasado de su Alto Disco de 2008, tenía en el punto de mira el lanzamiento del que viene a ser el octavo trabajo discográfico de estudio de los malagueños Airbag. Un disco que viene de la mano de Sonido Muchacho (que lleva tiempo haciéndose un fondo de armario de lo más pintón –La Bien Querida, Carolina Durante, Judeline, Javiera Mena, Cariño, Los Punsetes, Depresión Sonora, Mujeres, Hinds, Menta, La Trinidad, Kokoshca…-) y que viene de los más variado en sus diez temas y una gamberrada que lo conforman este Siempre Tropical, producido una vez más por Carlos Hernández y con Adolfo Díaz a la voz y guitarra, Juan José Medina al bajo y coros y José Andrés Albertos en la batería. Ni siquiera la colaboración de Jota de Los Planetas empaña su resultado final. (Vale, es un palo gratuito, pero ya sabéis que es nuestro némesis, ya por mera tradición).
Lee el resto de esta entradaTyrano Banderas – Hacia El Abismo
Mucho ha habido que esperar para tener nuevo material en los oídos de Tyrano Banderas, una banda almeriense que pisara fuerte en su arranque con Mediterranean Tales en 2013 y Nightway en 2016. espaldarazo definitivo para su lanzamiento fue su condición de finalista de la primera edición de un concurso local almeriense llamado Rock In Lei que, en 2013, ganaron (nada menos) que The Dry Mouths de quien tanto y bien hemos escrito en esta casa. Su sonido de querencia desértica, sureña, con toques de psicodelia y rugido de rock alternativo, manejo del blues y de lo bastardo latino… Muy acorde todo a la naturaleza y espíritu del personaje del que tomaban su título de cabecera, el personaje Santos Banderas de Valle-Inclán. La primera de su serie de esperpentos, que tendría continuidad con El Ruedo Ibérico. Con estos mimbres iniciáticos, casi lo que se hacía raro es que su propuesta en las dos primeras entregas fuera en inglés, algo que han decidido cambiar para su tercer álbum, tras seis años de silencio. Un paso que ya se atrevió a dar en su momento otra banda que podríamos encuadrar en el mismo corte, como es la fusión de Arizona Baby y Los Coronas bajo el nombre de Corizonas. Para ello, apuestan por el reputado productor Paco Loco (Bunbury, Mikel Erentxun, Nacho Vegas, Australian Blonde, Lori Meyers, Neuman, Doctor Explosion…), y, según dice el grupo, realizando una evolución hacia “temas más crudos, buscando un sonido más parecido al directo, y con un cuidado mayor por las melodías”.
Lee el resto de esta entradaCamilo Sesto – Amor Libre (1975)
Vale, lo normal es que hubiese traído el disco de la banda sonora original adaptada de Jesucristo Superstar, pero eso lo dejaremos para algún Viernes Santo que tenga el tiempo adecuado para contarlo como merece. Pero sí que he tenido ganas desde siempre de traer a la crítica remember de los viernes al bueno de Camilo Sesto. Como ocurre con Mónica Naranjo, donde la unanimidad es apabullante, no hay cantante de heavy metal español que no alabe y elogie las capacidades vocales de este cantautor y productor. Una bestia escénica de incuestionables méritos que, por desgracia, acabo siendo fagocitado por su propio personaje en un ‘envejecimiento artístico’ que no estuvo a la altura de su época estelar o de otros compañeros de generación como pueden serlo Raphael o Miguel Ríos. Confieso que me ha costado elegir qué disco elegir porque siempre me centré en un recopilatorio personal grabado desde hace casi veinte años que, no sé por qué, me daba por escuchar a todo volumen los sábados por la mañana, además de haberme acompañado en numerosos viajes en tiempos de ¡ups! colegio mayor y carrera. (Aclaro: mixto y sin la menor incidencia machista y, por cierto, mi mejor amigo de padre agricultor y el mío camionero, así que se pueden imaginar lo reduccionistas que son las generalizaciones casi siempre y cómo sientan). Ha sido ahora al revisitar cuando he visto que cada disco tiene una canción imprescindible, quizá dos, pero nunca tres. Con esos mimbres me quedo con este Amor Libre, que fue el primero que lanzó tras protagonizar el musical (de ahí la barba) y que también tiene su historia particular con la portada.
Lee el resto de esta entradaElefantes – Trozos De Papel / Cosas Raras
Se me hace imposible creer que cualquier persona con un mínimo de sensibilidad no pueda sentir una gran simpatía por Elefantes. Una banda que hace de la emoción algo terriblemente bello gracias a las melodías vocales y registros de Shuarma, acompañado por unos músicos que saben arropar a dotar a cada una de las canciones del armazón necesario para que todo acabe siendo irresistiblemente hermoso. No significa eso que todos sus discos y canciones lo consigan en la misma medida, puesto que no hay fórmulas magistrales, pero sí que es un denominador común, una constante, que se ha sucedido en mayor o menor grado a lo largo de una ya amplia discografía que comenzó en 1998 con El Hombre Pez, que se sublimó de manera excepcional en Azul (2000), su acústico (2001), La Forma De Mover Tus Manos (2003, más reedición en 2004) y Somos Nubes Blancas (2005). Fue entonces cuando su cedé y deuvedé en directo, Gracias, sirvió de despedida casi definitiva en 2006, hasta que por sorpresa regresaron, con la sabiduría que da la experiencia, con un inquietante El Rinoceronte en 2014. Una gira de regreso celebrada por todos, reencontrándose con unas formas de entender la música tan personal que sería incapaz de citar a un grupo similar a ellos. Nueve Canciones De Amor y Una De Esperanza, en 2016, se convirtió en un monográfico sobre los distintos estados y estadios de amor, para lanzar en 2018 La Primera Luz Del Día, para mí su único disco ‘fallido’ y en el que no sentí la emoción de la que he hablado al principio. Me decía Shuarma en una entrevista en 2014 que “cuando escuchas un disco sabes cuándo ha nacido por la necesidad de ser creado y cuándo es por obligación”. Quizá ese fuera el motivo. Por eso, con algo de miedo afronté las escuchas de esta nueva entrega y, ahora sí, les reconozco de nuevo en otra muy buena colección de canciones.
Lee el resto de esta entradaViva Suecia – El Amor De La Clase Que Sea
Pese a haber tardado tres años en publicar nuevo disco (aunque parece claro que el motivo obedece más al periodo ‘estático’ de pandemia que a una cosa propia), la carrera de los murcianos Viva Suecia sigue una envidiable trayectoria meteórica desde que en 2014 debutaran con un EP homónimo, producido por otro artista al que seguir la pista como es Neuman (Paco Román) de la mano del siempre recomendable sello discográfico Clifford Records que, a día de hoy, seguía siendo la referencia más vendida de su historia, gracias a ese ascenso meteórico que ha vivido la formación compuesta por Rafa Val como cantante y guitarra, Alberto Cantúa a la guitarra, Jess Fabric al bajo y Fernando Campillo a la batería. De 2016 a 2019 despacharon tres discos con otro tótem de la independencia discográfica como es Subterfuge Records (La Fuerza Mayor, Otros Principios Fundamentales y El Milagro, disco con el que el que me enganché a ellos) y este El Amor De La Clase Que Sea viene a ser ese esperado pero siempre controvertido paso a multinacional, en este caso de mano de Universal Music. Un paso que dan en firme y con seguridad, con cambio de producción incluida, pasando de Carlos Hernández en los últimos discos a esos referentes propios que son Santos & Floren (Santos Berrocal y Florenci Ferrer), habituales de nombres como Love of Lesbian, Izal, Sidonie, Veintiuno, Elefantes, Chica Sobresalto o Ciudad Jara, la banda de Pablo Sánchez de La Raíz. Por primera vez también aparecerán colaboraciones desde el estudio. Tres generaciones distintas, por orden de aparición y, de menor a mayor: Dani Fernández, Leiva y Luz Casal. El Amor De La Clase Que Sea, en suma.
Lee el resto de esta entradaSecond – Flores Imposibles
El pasado 30 de septiembre salía a la calle el noveno trabajo discográfico de estudio de los murcianos Second, décimo contando el de directo, que venía de la mano de una importante colección de fechas para la gira de presentación, una docena de salas por todo el país, sin contar la más que previsible buena cosecha de festivales que suelen acumular si están en ruta. Anoche, apenas nueve días después del lanzamiento, la banda compartía un comunicado a través de sus redes sociales en el que anunciaban la decisión de dejarlo cuando acaben las fechas de 2023. Una sorpresa para los seguidores que no se esperaban una noticia así cuando precisamente estaban de celebración ante el regreso de una banda que, de alguna manera, siempre parece haber estado ahí, mucho antes de que el ‘indie’ fuera algo mainstream y de que se les incluyera dentro de una corriente a la que, considero, no pertenecían. Aunque esté claro que su influencia es incuestionable en otras bandas que aprovecharon el camino iniciado para aprovechar el campo abonado en su beneficio… Supersubmarina, Izal, Viva Suecia… Pero, aunque a todo el mundo le interesa vender discos y llegar al máximo de público posible, en mi opinión, Second siempre se ha mantenido alejado de las poses efectistas, apostando en sus canciones por una emotividad no impostada y con un intento de hacer canciones donde, dentro de su género de rock alternativo con mayor o menor querencia británica, ha primado más la belleza y arreglo sutil que los manidos clichés de sintes bailables disparados o bombo a negras. Tenía pensado escribir del disco esta semana, pero después del anuncio de anoche, teníamos que empezarla con ellos.
Lee el resto de esta entradaLepanto. Teatro Apolo. 7 de octubre
Resulta de lo más gratificante para el crítico y periodista que os escribe cuando, después de haber roto una lanza y traer al escaparate de la web una crítica de un determinado artista emergente o más local el tiempo te da la posibilidad de verle en directo poco después. Hay una sensación de ‘deber cumplido’ o, más bien, de cierre del círculo, que te hace sentir un poco partícipe de la historia. Como que le dota de sentido a un trabajo que se hace desde el pleno convencimiento de la necesidad de apoyar a este tipo de formaciones, más allá de los grandes nombres que todos esperáis de los que escriba en cada paso que dan en su carrera. Así, anoche tuve el gusto de ver la presentación de El Duelo. Un álbum del que os traje la crítica aquí el pasado mes de enero, donde asistí como cronista del Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería. Como es habitual cuando el espectáculo entra dentro de la línea editorial de la web, os dejo a partir de este momento la crítica realizada para la agencia y que saldrá publicada en más digitales y medios impresos este fin de semana. Salud. (FOTOS: José Antonio Holgado).
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