Archivo de la categoría: Crónicas Conciertos
Ismael Serrano. Maestro Padilla. 5 de mayo
Un año y medio después volvía a encontrarme con Ismael Serrano. Si por entonces el motivo fue la gira de su último La Llamada, en esta ocasión era por la de su vigésimo aniversario. La percepción del tiempo es siempre tan subjetiva en función de en qué pensemos que casi se antojan pocos. Porque, de alguna manera, parece que Ismael Serrano lleva toda la vida cantándonos. Quizá tenga más que ver con una suerte generacional. Aquí va mi crónica de agencia, tan irremediablemente personal como siempre. “¡Ay, cantautores!”. Esta exclamación tan genérica y empática, proferida por una rosa en una urna descubierta en el desván en el que se convirtió anoche el escenario del Auditorio Municipal Maestro Padilla, resume a la perfección los veinte años de carrera de Ismael Serrano. El artista madrileño realizó anoche en Almería una nueva celebración de sus dos décadas sobre los escenarios, en una cita perteneciente a la programación de la ‘Primavera Cultural’, puesta en marcha por el Área de Cultura, Educación y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería para el presente trimestre.
Viña Rock 2018. Lunes, 30 de abril
Y paso a paso, como los grandes viajes, llegamos a la última de las jornadas de la edición del Viña Rock de este año, la vigesimotercera en la cuenta general, la décima consecutiva cubriendo para Rock Estatal y RockSesión. No se han marchitado todavía las flores del muerto cuando ya la organización dio a conocer que la próxima edición se celebrará ‘tardía’, post festivo del 1 de mayo, del 2 al día 4 (jueves a sábado). El calendario es caprichoso así que, en este caso, parecía más efectivo hacerlo post- que pre-. ¿Estaremos? Casi seguro. A modo de conclusión ya, sí que parece necesario que la organización se plantee seriamente el tema del escenario Villarrobledo, el tradicionalmente destinado a grupos metaleros (metan ahí metal a secas o con otros aderezos, heavy, folk, nu, etcétera). Y digo tradicionalmente porque este año ahí ha habido más ‘ajenos’ que nunca (véase Cazafunktasmas, Mala Reputación, Konsumo Respeto, Exceso, Parabellum y, si me apuran, hasta Toundra…). Si a esto sumamos los enormes problemas técnicos que ha padecido esta pequeña ‘aldea gala’, uno tiene la sensación de que casi es mejor mandarlo arriba y que el Smoking (copado este año a más del 50% por grupos de ska-reggae-rock-mestizaje de influencias levantinas) pase abajo. Lo que está claro es que hay grupos como Saurom o Stravaganzza que, solo por lo padecido, se merecen estar en una edición sin problemas). Vamos allá. (FOTOS: Marina Ginés para RockSesión). Crónica del sábado 28. Crónica del domingo 29.
Viña Rock 2018. Domingo, 29 de abril
Podemos llorar por un ojo y desear que en todas las ediciones haga, como término medio, el tiempo que nos ha hecho en este Viña Rock. Lluvia hubo en la madrugada del sábado, pero casi finalizando ya la jornada y en el resto de días, unas pocas gotas, pero nunca al extremo de las trombas del pasado año. Además del frío, en lo que a los escenarios se refiere, sí que pareció afectar las grandes rachas de viento registradas el domingo, porque durante todo el día en ninguno de los escenarios (al menos en los tres de abajo) se permitió montar el telón de fondo que, habitualmente, está dedicado al gran logo de los grupos. Fue un poco extraño o verbenero ver a los grupos actuar con los árboles detrás. Para el componente gráfico muy deslucido pero la prevención de riesgos manda, como debe ser. La jornada la pasé instalado entre el Poliakov y el Villarrobledo, con sólo la concesión de Rulo por Medina Azahara. A los cordobeses los he visto varias veces (aunque el dolor de no echarles un ojo ahí queda) y tenía curiosidad por ver a Rulo después de seis años sin hacerlo. (FOTOS: Marina Ginés para RockSesión. Salvo la de S.A., de Jota Martínez, organización Viña Rock). Crónica del sábado 28. Crónica del lunes 30.
Viña Rock 2018. Sábado, 28 de abril
Dentro de las amplias posibilidades que ofrece la variedad que da contar con seis escenarios y una pista de baile, la jornada que tenía programada para la primera jornada de cartel ‘oficial’ era una de las más variadas y novedosas de los últimos años. Especialmente porque era la primera vez que iba a ver a grupos que, en sus respectivos géneros, son de lo mejor que hay en el momento, como Toundra y Aphonnic; otros a los que por fin les iba a poder ver de principio a fin, Angelus Apatrida; o el regreso de Segismundo Toxicómano desde dos años en el dique seco. También me estrenaría con el punk carismático y clasicista de Josetxu Piperrak & The Riber Band… y para completar la jugada Mala Reputación y por primera vez en muchos años –tantos que no recuerdo cuándo fue la última vez- reunidos, en el mismo día y escenario las tres bandas ‘colegas’ que protagonizaron aquella gira inolvidable que fue ‘Ni Un Paso Atrás’. Esto es: Porretas, Boikot y Reincidentes. Eso sí, la fiesta ya comenzó el día antes (jornada que siempre ‘perdonamos’ por motivos laborales y personales y que tuvo a Gatillazo como grandes triunfadores y a Poncho K como gran expediente X puesto que su actuación se interrumpió durante 20 minutos… Un presagio de lo que vendría los tres días después. (FOTOS: Marina Ginés para RockSesión). Crónica del domingo 29. Crónica del lunes 30.
Enrique San Francisco es rocanrol. Maestro Padilla, 20 de abril
«Si a un rockero le quitas las sustancias, las mujeres y esas cosas, ¿qué te queda? Un cantautor». Cuando un grupo te dice que se han limpiado, que han dejado las drogas, ya sabes que su siguiente disco es el peor de toda su carrera». Anoche tuve el placer de ver en directo a Enrique San Francisco. El carismático actor del eterno rubio, los ojos saltones, la voz aguardentosa y la canalla de pies a cabeza. Él no es músico (aunque ha participado recientemente en videoclips de Loquillo, La Fuga y hasta de una de sus primeras novias, Rosario -os dejo todas las canciones al final-) pero como si lo fuera. Es una rock’n’roll y star y, oye, me da en todo el gusto que entre en las crónicas de nuestra casa.
Skunk D.F. y Lude. Madchester Club, 7 de abril
Por suerte, el hecho de que por motivos laborales no pudiera acudir al estreno de gira y de los dos singles previos a la salida del nuevo disco de Hora Zulú se veía ampliamente compensado con el hecho de que Skunk D.F. volviera a visitar estar tierras menos de dos años después de su concierto en el VII Alberto Rock de El Alquián, donde estuvieron acompañados de Hard Shovel, Ende Neu, La Skala de Richter y Conjuro. Anoche, los compañeros de escenario fueron los murcianos Lude, con una interesante mezcla de nu y rap metal. Noche de contrastes entre la ilusión del que empieza y la profesionalidad de quienes ya tienen una dilatada trayectoria de compromiso y calidad. Curiosamente, en las tuitcríticas (en twitter) de los viernes me pedían esta semana la del disco Neo y empecé definiendo a Skunk D.F. como una banda que exige tanto como da. Y es que, quizá lejos ya de las grandes masas congregadas en el cenit de la moda del nu-metal, los madrileños se han convertido en una selecta banda delicatesen, cuya escucha sacude, llevando al extremo las emociones con una calidad compositiva y vocal fuera de toda duda. (FOTOS: Juan Jesús Sánchez Santos para RockSesión).
Lichis. Palabra de Músico. 23 de marzo
Atención, cuña resabiada: a Lichis le tengo aprecio artístico desde que ‘Reina de la Mantequilla’ entrara como un cañón a mis oídos en 1997. Un tema incluido en el excepcional Cuando Me Suenan Las Tripas, lleno de transgresión callejera, de poesía barrial y del talento de un músico que lo mismo te hacía una canónica canción de autor que una rumba, un rap, un desarrollo beatleliano o un coqueteo metalero, como demostraría en su segundo Cabrón. Después llegaría Vestidos de Domingo que cambió todo sin que, en las intenciones canallas, hubiese cambiado nada. Así, un artista del underground (palabra dignificada por Gabinete Caligari, claro) se convirtió en el simpático rumbero de bares que sonaba por la radio. La actitud se mantuvo con el excepcional directo Ni Jaulas Ni Peceras, pero, ay, masa cruel, Hotel Lichis no era lo que se esperaba de él y otros ya andaban explotando el formato. La Cabra siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido, hasta morir, eso sí, dignamente con una gira de despedida acompañando a Fito. Tiempos difíciles, grupo de versiones de blues, rearme mental y personal y nuevas canciones, sabor americano por la tierra de conejos, para entrar en unas sonoridades menos populares (Quique González sabe de ello) pero coherente con la apetencia vital. Ayer vi a Lichis por primera vez con esta propuesta y aquí os dejo la crónica realizada para la agencia.
Nixon y Chica Sobresalto. 16 de marzo
Llegó el momento de la verdad y las buenas impresiones suscitadas en torno a su nueva entrega discográfica fueron confirmadas en apenas unos minutos. La banda almeriense Nixon presentó anoche, en el Auditorio Municipal Maestro Padilla y en una de las últimas citas musicales del ‘Invierno Cultural’ del Área de Cultura, Educación y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería, su segundo larga duración, titulado Utopía. La formación demostró con su enérgica propuesta que los anhelos van bien encaminados con una sólida realidad. La cantautora navarra Maialen Gurbindo, conocida para el mundo de la música como Chica Sobresalto, fue la encargada de abrir fuego con otra propuesta de calidad.
Poncho K. Madchester Club. 22 de diciembre
Anda el artista sevillano de copiosa gira por salas después de que el pasado mes de septiembre saliera a la calle su nuevo trabajo discográfico de estudio, 11 Palos. El primero después de aquel directo compilatorio que era Despertando. Un álbum nacido del crowdfunding y la autogestión y que nos devolvía a un Poncho más vitalista y centrado después del difícil disco en lo personal que fue el Caballo de Oro. Formato íntimo con percusión de Javi Mayor y segunda guitarra de José Ángel León y un Alfonso Caballero que disfruta mucho más en este formato, “tocando sentao”. Como los flamencos. Un trayecto cercano a las dos horas con 28 temas en los que hubo siete de los once palos más recientes, recuperación de otras composiciones y alguna destacada ausencia. Aunque con siete discos en el zurrón y una alta capacidad de rotación de gira a grira, esto va a ocurrir siempre. (FOTOS: Juan Jesús Sánchez Santos).
Saratoga. Madchester Club. 25 de noviembre
De todos los géneros musicales dentro de lo que podemos denominar el rock duro, el heavy metal es quizá el que menos se prodiga por estos lares. Y a tenor de lo visto el pasado sábado en Madchester Club, igual es el momento de que los promotores de la sala apuesten por él en mayor medida. Saratoga casi cuelga el cartel de no hay billetes en la puerta y una buena cantidad de entradas VIP despachadas para compartir un rato previo con sus héroes. (Y de paso hacerse fuertes en las primeras filas, la primera vez que pasa algo así en esta sala, lo que dificultó y de qué manera el trabajo de nuestro fotógrafo). Fenómeno fan en todo su esplendor, llevaba tiempo sin estar en un concierto en el que los menores de veinte años pudieran rivalizar en cantidad con los treintañeros… y en este caso hasta algo más. De hecho, hasta Fortu, vecino oficial ya de Roquetas de Mar, se pasó a ver a una banda con la que sacó un par de discos, con Jero Ramiro y Niko del Hierro a su diestra y siniestra. Dos veteranos a los que sigue siendo todo un placer ver sobre el escenario, con un infalible motor llamado Dani Pérez y un Tete Novoa que sigue demostrando un derroche de facultades envidiable. Y por si faltaran ingredientes… el Agotarás de principio a fin. (Fotos: Juan Jesús Sánchez Santos para RockSesión. Las fotos se pueden usar libremente citando la fuente y la autoría).



