Archivo de la categoría: Críticas Remember
Orquesta Mondragón – Bon Voyage (1980)
Confieso que nunca he sido demasiado carnavalero. Pero de un tiempo a esta parte, por motivos profesionales, me he zambullido en ese mundo de las comparsas, las murgas, los coros y las agrupaciones, los cuplés y los pasodobles, y al final, cuando uno va conociendo sobre la materia va sacándole el gusto. En cuanto a eso de disfrazarse, si uno encuentra un tipo que le motive, puede tener su aquel. (Los más viejos tuiteros recordarán el de cura maligno y el de Lemmy, omnipresente siempre). El caso es que en estos fines de semana, las localidades patrias se lanzarán a vivir sus carnavales con la intensidad conveniente en cada caso. Ni que decir tiene en lugares como Cádiz o Tenerife. La intención que tenemos desde RockSesión es que en los próximos tres viernes, día de las críticas remember, ofreceremos tres críticas de discos ‘apropiadas’ para estos festejos, sea por su carácter pinturesco, histriónico o cómico. Hace unas semanas hacía #Mis10de la Orquesta Mondragón y qué demonios, este Bon Voyage, su segundo trabajo de estudio, es una buena piedra de toque para comenzar este miniciclo. ¿Viajan con nosotros?
Alimaña Hardcore – Desolación (2009)
Grabado y mezclado en Oasis Estudios (Madrid) por Kosta Vázquez, es decir, la guitarra metalera de Boikot, Desolación fue el tercer trabajo de los sorianos Alimaña Hardcore tras un intenso inicio. La formación nació en 2005 y en apenas dos años ya había despachado El Mal de la Humanidad como maqueta autoeditada y La Rabia de los Condenados, que ya tenía su punto. Pero fue en Desolación, dos años más tarde, cuando la cosa se puso sería y despacharon una docena de cortes repletos de velocidad, guitarrazos y melodías adictivas. Muchas de ellas entrando en ‘mi maleta’ de pinchar desde aquel año y convirtiéndose en una imprescindible. Además, las cosas del ‘sota-caballo-rey’ el efecto que genera es siempre positivo porque aunque nos pese sigue corriendo sobre ellos cierto desconocimiento entre el público del rock duro. Las cosas inexplicables. Pude disfrutarlos en directo (además con la gira de este álbum) en el extinto Aúpa Lumbreiras de 2010, el celebrado en Tobarra. El bien que hacía aquel festival a bandas como esta. Pero ese es otro tema.
Stravaganzza – Sentimientos (2005)
La actualidad está mandando en la selección de las últimas críticas remember de los viernes. Al hilo de una petición tuitera para el repóquer de ‘discos remember’ de los viernes, caí en la cuenta de que Stravaganzza no había pasado aún por la sección (sí por #Mis10de) así que su regreso a los escenarios, también con nuevo disco bajo el brazo, era un buen motivo para que llegara su momento. En sus cuatro discos (más un EP) hay canciones antológicas e imprescindibles, pero a la hora de elegir dudé entre Réquiem (Tercer Acto), lleno de dolor por la muerte reciente de Big Simon, y este Sentimientos (Segundo Acto) que es todo un tratado conceptual sobre once estados emocionales, casi todos inquietantes, casi todos con un reverso siniestro poderoso. Un álbum que se hizo obsesivo en su día y que, a la postre, se situaba a medio camino entre la densidad doom de su debut y el aire más abierto del tercero.
Π L.T. – Minus (2002)
Cada curso nos ofrece amargas despedidas y separaciones, pero también algunos regresos significativos. Esta misma noche Le Punk vuelve a subirse a un escenario para dar comienzo a un año en el que quieren girar y también grabar nuevo disco. Hay otros que, como Avalanch, montan una reunión para celebrar un disco, otros como Marea, que mostrarán el fruto de sus meses de ensayo en un disco que está al caer que sea anunciado y otros, como Π L.T., que se fueron sin hacer ruido y vuelven con la misma humildad que les caracterizaba. Sin grandilocuencias, pero con el propósito firme y claro. A priori para cuatro conciertos en dos fines de semana (5, 6, 12 y 13 de mayo en Bilbao, Pamplona, Tolosa y Vitoria). Y digo a priori porque a tenor de la ‘inesperada’ respuesta positiva del personal, quién sabe si al final la cosa puede devenir en algo más. De sus cinco trabajos de estudio: Pilt (1995), Denbora (1998), 3 (1999), Minus (2002) y Game Over (2004), me quedo con el cuarto por ser el más equilibrado en cuanto a todas las facetas de su sonido. Metal alternativo, aportes líricos de teclados, a veces alguna programación, melodías que van de lo potente a casi lo pop y, aquí, con unas guitarras muy pesadas. Nuestro pequeño homenaje a Π L.T.
Ánima Sola – Luna de Argel (2004)
A caballo entre Albacete y Ciudad Real, Ánima Sola fue una de esas formaciones que nacieron y explotaron en un momento que era dulce para el heavy metal en España, una especie de segunda ‘época dorada’ si la primera la ubicamos en el estallido de los Barones y Obuses. Ciertos toques de épica eran denominador común en bandas como Avalanch, Warcry, Saurom Lamderth, Red Wine, Saratoga, Tierra Santa, Darksun, Darna, Sphinx, Ankhara o Dragonfly, Adgar, Cuatro Gatos… Un caldo de cultivo del que podemos situar a Dunedain o Zenobia como herederos naturales. César Lucendo y Arturo Rodríguez a las guitarras, Vanesa Zarco en la voz, Jesús Carretón al bajo, Roberto Cappa en la batería y Enrique Reviriego a los teclados conformaban el sexteto que grabó aquí su estreno discográfico que, pese a generar un significativo revuelo en el mundillo, no les dio para llegar con la misma fuerza a un segundo trabajo, hasta que varios de sus componentes se realojaron en Delyrium. Este es el pequeño recuerdo a un disco que, especialmente en su primera mitad, me acompañó durante bastante tiempo.
Extremoduro – Agila (1996)
Cerramos el año con uno de esos discos que conforman la base, esencia e Historia del rock en España. Agila de Extremoduro fue el álbum que situó al grupo en un panorama mucho más amplio que la de la marginalidad, las malas producciones, los conciertos caóticos y los números rojos. Después de varios escarceos, como la colaboración en el disco ¿Dónde Están Mis Amigos? y la consabida Pedrá, Roberto Iniesta pone los mandos del tinglado a Iñaki ‘Uoho’ Antón, hasta entonces muy centrado en Platero y Tú, naciendo así uno de los dúos creativos más importantes del rock duro, como Lars Ulrich y James Hetfield. En sus menos de tres cuartos de hora, Agila tiene una colección de singles apabullantes, dando salida tanto a piezas reflexivas que marcan ese continuum con el presente, como otras de alma punki, pasando por una sonoridad más hardrockera y zeppeliana que nunca. Como hicimos con el Omega de Morente y Lagartija Nick hace unos días, rendimos homenaje por su 20 aniversario a dos que, como me dijo Robe, “son discos que han marcado muchas cosas. Han marcado lo que se puede hacer. Han ido abriendo puertas. (Ni el flamenco ni el rock) no sería lo mismo, desde luego que no”. Es el regalo del Día de Navidad de RockSesión: «Merry Christmas Manué».
Enrique Morente y Lagartija Nick – Omega (1996)
Confieso que desde que abrí RockSesión he sentido las ganas y la necesidad de traer este disco a la crítica remember de los viernes. Como en el caso de La Leyenda del Tiempo, de Camarón de la Isla, por buscar un referente equiparable, siempre pensé que no tenía nada nuevo que decir. Que, parafraseando a Los Deltonos con las canciones descartadas para versionar en su Six Pack volumen 2, “el mundo no necesitaba un artículo más sobre este disco”. El imparable pequeño reloj que marca el paso del tiempo manda festejar aniversarios y en este 2016 Omega ha cumplido 20 años. La reedición del álbum, remasterizado de su versión original, con la añadidura del tema que interpretó con Sonic Youth, junto con un segundo disco de temas inéditos, demos y mezclas alternativas y el documental de José Sánchez-Montes y Gervasio Iglesias, me ha infundido el valor para ello. No era necesario, pero es lo debido.
Strawberry Hardcore – Straw HC (2001)
“No creo en ti, ¡dogmatofobia!, porque ya no creo en mí ¡dogmatofobia, dogmatobia, sí!”. Posiblemente en esta frase del tema inédito que se incluía en el recopilatorio doble de Def Con Dos en 1999 está el germen de lo que, año y medio después, sería el advenimiento de Strawberry Hardcore. La banda de rap metal dijo adiós en 1999 (de los de verdad, pues nadie esperaba su regreso, que consumarían en 2004) y tres miembros de la banda, el vocalista y letrista César Strawberry, junto con el (entonces) guitarrista Manolo Tejeringo y el baterista Kiki Tornado se montan una formación que se estrenó con este primer larga duración, tras el maxi Lo Que Me Da La Gana. La banda la completaría entonces Emilio Seismo al bajo. (Después entrarían dos pesos pesados del metaleo, como Joseba (Sugarless) al bajo y David Obelleiro (también Sugarless y Super Skunk). La banda no ha tenido demasiado recorrido, quizá por falta voluntaria de constancia. Este y Todos Vamos a Morir, de 2007, son su únicas entregas y algunos conciertos esporádicos han mantenido vivo al grupo, pero sin que haya habido una continuidad que muchos desearíamos. Valgan estas líneas para su recuerdo.
Leonard Cohen (1934-2016)
La crítica remember de este viernes no tiene disco. Podría coger cualquiera de sus catorce trabajos de estudio, sus directos, sus recopilatorios… Todo lo que grababa tenía un halo de magia que casi se hacía corpórea, se podía tocar mientras uno se dejaba acariciar con la voz grave, inconfundible, densa como la sangre del corazón. Pero no, es otra cosa. Durante todo el día habréis escuchado ya a decenas de personas mostrar su respeto hacia la figura de un artista único. Habréis ojeado numerosos artículos (unos más atinados que otros), sabréis de músicos o escritores o famosos, a secas, de reconocida devoción y otros que, por sorpresa, parecen citarlo hoy por primera vez… Lo de siempre. Al enterarme esta madrugada de la muerte del canadiense y tras superar el dolor inicial, decidí dedicarle estas palabras por una pura necesidad personal. Leonard Cohen ha hecho bella hasta su muerte. Con su carta a Marianne Ihlen, con un disco en el umbral… Con la sensación de haberse ido antes, pero querer hacer las cosas con la elegancia que siempre ha destilado. De fuertes convicciones creyentes y a la vez mujeriego y conquistador, su muerte es una de esas pérdidas que llevan consigo muchas emociones propias. Líneas que brotan, copa de vino, vinilo al fondo.
Dr. Sapo – Al Tran Tran (2004)
El próximo 27 de noviembre Dr. Sapo, esto es, Miguel de Lucas, grabará en Guadalajara (Teatro Moderno) su primer disco y DVD en directo. En todos estos años ha despachado ya seis disco de estudio aunque, a buen seguro, muchos de vosotros lo conoceríais a raíz de una maqueta que durante mucho tiempo en la balsa de confusión de Internet se ‘vendió’ como supuestas grabaciones ocultas de Roberto Iniesta (todavía se puede ver algún vídeo o foro con esa historia). Aprovechando una cosa (la próxima grabación de directo) y la otra (el latente disco del extremeño), recuperé estos días este Al Tran Tran, el verdadero debut oficial de Dr. Sapo, lanzado en 2004 con Dro, que intuyó oler un filón en unos tiempos en los que acaba de descubrir a Albertucho y Poncho K también emergía, y con producción de esa máquina de lijar que es Eugenio Muñoz (el de Rosendo de toda la vida). Con el paso de los discos y años Dr. Sapo dejó salir otra fase creativa más cercana, siempre llana, con una visión educativa y pedagógica para los niños (Las Aventuras de Sam).


