Poncho K – Despertando
Grabado en la madrileña sala But el 12 de diciembre del pasado año y con las colaboraciones de Manolo Kabezabolo, Rubén Pozo, Vito Íniguez (Sinkope), Rakel Winchester, Carlos Chaouen y Ernesto Guilmain, Despertando es el primer trabajo oficial en directo del artista sevillano Poncho K. Después de seis trabajos en estudio y tras exorcizar dolores y temores en su Caballo de Oro (con el que ya apuntaba a que suponía cerrar un círculo y que supondría un punto de inflexión) esa sensación de colofón final se completa con este directo. La rúbrica de una temporada convulsa en lo personal y en lo musical, con numerosos cambios profesionales desde en los componentes de la banda que le acompaña, como a nivel empresarial en cuanto al sello y la agencia de contratación. Despertando tiene en su defecto la virtud. Y es que 19 temas se antojan tan escasos para lo querido de su cancionero que sabe tremendamente a poco. Quizá hubiera sido más especial un doble, pero quizá por concreción, quizá por costes, la cosa se queda en un CD+DVD que, sin duda, va al grano.
Rat-Zinger – Larga Vida Al Infierno
Se equivocó la paloma, se equivocaba. Se equivocaban todos aquellos que vieron en el Rock’n’Roll Para Hijos De Perra cierto reblandecimiento en el espíritu criminal y visceral de Rat-Zinger. La quinta entrega de la banda bilbaína tras Cartas Al Vaticano y Crónicas De La Destrucción, el citado y el recopilatorio con algún tema inédito sacado hace menos de un año es un mazacote de poco más de media hora y trece temas donde no hay paz para nadie. Si en el tercero en estudio se apreciaba una producción ‘modernista’ por parte de Carlos Creator, con algún efecto, con algún guiño al after punk más oscuro, en Larga Vida Al Infierno encontramos una especie de ‘vuelta atrás’ (que es más bien vuelta de tuerca) para presentar un sonido aguerrido, vieja escuela, casi evocador de los dos primeros. También los temas van en consonancia, hay poco single y sí mucho motor pisado a fondo. Con espuma en la boca y el cuchillo, ya manchado de sangre, entre los dientes. Rat-Zinger sigue en la apisonadora y esta vez le han dado más caballos para correr más.
Doctor Deseo – Igual y Diferente
Pocos artistas hay en nuestro rock que sean capaz de ponerse románticos con melodías edulcoradas y llenas de pulsión amatoria (en sus distintos grados, del sexo a lo utópico) y que manejen el rock con la base electrónica con la naturalidad con la que lo viene haciendo Doctor Deseo en los últimos treinta años. Francis Díez (voz y guitarra), Josi Giménez (bajo), Raúl Lomas (teclados), Aitor Agiriano (guitarra), Txanpi (batería) y Joe González (Saxo) ofrecen en su enésima entrega (la decimoquinta) otra nueva colección de canciones en las que la entrega emocional y la confesión esperanzadora adquieren una nueva banda sonora. Una muesca más de una trayectoria reconocida y de culto, pero que sin duda merecería mucho más. Igual y Diferente es eso, más de lo mismo, pero con nuevas historias en las que echarse a rodar, como un canto rodado, como lágrimas en la lluvia.
Viña Rock 2016. Sábado, 30 de abril
El sábado se encaraba el tercer y última día de festival, el cuarto de fiesta para quien asistiera a la bienvenida en la que el rocanrol solo lo puso Yeska. Sin augurios de mal tiempo en el horizonte y con varios fetiches en el horario que todos los que me conocéis ya sabéis, apuramos las fuerzas para dar los últimos saludos y entonar algunos cánticos. Recordando que hay decenas de combinaciones y cada cual tendrá su propio Viña (incluso el de El País hasta inventarse la presencia de Chambao, con suspensión anunciada el día anterior), soy consciente de que muchos echaréis de menos grupos que visteis. Recordando que la ubicuidad es imposible, nosotros os ofrecemos la nuestra, que en el tercer día fue: Saurom, Los De Marras, A.N.I.M.A.L., El Último Ke Zierre, El Reno Renardo, Lendakaris Muertos, Hora Zulú, La Raíz, Warcry y Narco. (FOTOS: Juan Jesús Sánchez Santos)
Viña Rock 2016. Viernes, 29 de abril
El viernes fue el día más duro por la lluvia. Apenas unos pequeños chaparrones el jueves y las buenas previsiones para el sábado hacían pensar que igual la cosa no iba a ser para tanto. Sin embargo, desde la tarde hasta bien entrada la noche y el concierto de Reincidentes, la lluvia hizo de las suyas. Solo una incomodidad para poder disfrutar plenamente, pero nada grave. Recordando que hay decenas de combinaciones y cada cual tendrá su propio Viña, soy consciente de que muchos echaréis de menos grupos que visteis. Recordando que la ubicuidad es imposible, nosotros os ofrecemos la nuestra, que en el segundo día fue: Los Zigarros, Envidia Kotxina, Desakato, Porretas, Boni, Reincidentes, Hamlet, La Desbandada y Def Con Dos. (FOTOS: Juan Jesús Sánchez Santos)
Loquillo – Viento Del Este
A veces el personaje es tan fuerte y tiene tantas connotaciones en ámbitos distintos que casi la mayoría de ‘consumidores’ de música (y de des-opinión pública) no pueden emitir un juicio de valor sobre una obra desde un término medianamente objetivo. Negar las cualidades artísticas de Loquillo después de más de tres décadas es tener una reducción de miras bastante importante. Hay quien le achaca que no compone, que no toca instrumentos… Bueno, tampoco lo hacía doña Concha Piquer o Juana Reina y ambas derrochaban más arte por poro de lo que jamás cualquiera de estos voceros podría soñar. Luego están los que hablan de su ‘apoyo’ a Ciudadanos o del anuncio de Banco Sabadell… Sin comentarios. Otra cosa es que criticar, porque se valora su pasado, los derroteros o pasos dados tanto en sus decisiones profesionales que afectan a personas o sus últimos trabajos. Ese es otro cantar y ahí sí podemos entrar a debatir o argumentar. Hecha esta aclaración, abrimos la ventana y dejamos que entre el Viento Del Este. A ver qué tal.
Los Zigarros: “¿Quién quiere una acústica cuando tienes una SG y un Marshall?”
Álvaro y Ovidi Tormo lideran Los Zigarros, algo así como lo que ya se empieza a conocer como ‘la gran esperanza blanca del rocanrol’. Directos, macarras, divertidos… Después de curtirse (y también darse a conocer mucho más, claro está) en la gira de Fito & Fitipalidis, su segundo disco es la confirmación que estos hermanos están tocados por la varita mágica de Chuck Berry y todos los grandes del género. A Todo Que Sí es su flamante nuevo disco, que apunta con balas más mortíferas si cabe que en su debut. Igual tocan en un festival pseudo indie que en el Viña Rock de esta semana. Igual telonean en un gran estadio que se tiran al barro en pequeñas salas sin grandes escenarios. Los Zigarros son esencia de Rock y en RockSesión hablamos con Álvaro.
XXIX Candil Rock: Def Con Dos, Gritando En Silencio y La Taberna Del Muerto
Es un pequeño gran gigante. El Candil Rock acumula ya casi tres décadas de historia, los últimos años además con entrada gratuita. Por las tablas del festival ha pasado lo más puntero del rock, punk y metal del país. Barricada, Ska-P, Rosendo, Loquillo, Burning, Los Suaves, Warcry, Saratoga, Sínkope, Mägo de Oz, Tierra Santa, Los Canallas, Raimundo Amador, Sôber, El Último KeZierre, Lujuria, El Noi Del Sucre… No está nada mal para una localidad colindante a la ciudad. Def Con Dos y Gritando En Silencio, junto a los locales La Taberna Del Muerto, fueron los encargados este pasado sábado, 23 de abril, de engrosar la nómina de una lista que no para de crecer. Los madrileño-gallegos venían con la gira Alzheimer Pal Pueblo recién empezada y con toda la (penosa) polémica en torno a César Strawberry. Los sevillanos, por su parte, acaban de terminar su gira por salas y comenzarán una temporada de festivales que seguro que será cuantiosa. Es el grupo más en forma de rocanrol puro. Para completar y la calentar la noche, La Taberna del Muerto presentando su debut Rumbo Al Infierno. Punk, rock y rap-metal. Menú variado. (FOTOS: Juan Jesús Sánchez Santos).
Alameda – Noche Andaluza (1979-1983)
A nadie se le escapa el movimiento surgido en la década de los 70 y principio de los ochenta en el sur en torno a lo que se denominó ‘rock andaluz’. Un cajón de sastre, como también lo era el Rock Radical Vasco, La Movida y otras etiquetas que en muchas ocasiones se convierten en un reverso tenebroso cuando se utilizan de manera simplificadora. Esto es, ni toda La Movida fue ‘una mierda de grupos de niños de papá’, ni todos los grupos del RRV eran lo mismo, ni todo el rock andaluz se basaba en punteos de guitarra y solos de batería larguísimos. Alameda vivió de alguna manera (vive, porque la formación ha ido y vuelto a lo largo de los años aunque, claro está, lo mejor y su esencia principal está en los años citados) a la sombra de Triana por ciertas similitudes. La primacía de teclados, el lenguaje cimentado en un flamenco popular y de corte existencialista, los largos desarrollos. Pero si Triana era una bomba progresiva, en Alameda encontramos mayores incursiones al mundo de la improvisación jazz, con menos distorsión. La elección del disco es un recopilatorio de canciones de sus cuatro primeras entregas (las mejores) para que tengáis una referencia amplia de lo mejor de la banda, consciente de que no es tan popular ni tuvo tanto recorrido como los propios Triana o, poco después, Medina Azahara.



