Archivo del Autor: elchayi
Legado de una Tragedia IV – El Secreto de los Templarios
Reconozco que es un hecho al que sucumbo con cierta facilidad. Siento una irresistible magia en la unión de palabras ‘ópera rock’ para que se me despierte la curiosidad y me acerque con más curiosidad si cabe a un nuevo disco si va guiado por ese calificativo. Desde el alfa y omega que es Jesucristo Superstar, pasando por David Bowie, The Who, Pink Floyd, Génesis, The Kinks, Queen, Dream Theater, Judas Priest, Avantasia… y, de aquí, los Mägo de Oz, incluso el Lubna de Mónica Naranjo y, cómo no, la saga de Legado de una Tragedia que, anunciada inicialmente como una trilogía alrededor de la figura de Edgar Alan Poe, sumergió al escritor norteamericano en un repaso biográfico en la primera entrega, en ‘La Divina Comedia’ de Dante en la segunda, y en el mito de Morfeo en la tercera. Cuando el círculo parecía cerrado, Joaquín Padilla, alma mater del Legado, emprende una cuarta aventura, desligada ya de Poe, donde pone el foco en uno de los temas más manidos y recurrentes de la imaginería del heavy metal: los templarios y la Edad Media. Caballeros, honor, guerra santa, secretos, traiciones… caldo de cultivo excelente para la épica del género, para los arreglos orquestales y para alimentar el mito.
Tequila – Adiós, Tequila! En Vivo
En RockSesión hemos respetado siempre a los padres del invento. Cada género y subgénero tiene los suyos y está claro que hablando de rocanrol en castellano, Tequila tiene que tener un nombre de oro. De 1976 a 1982, la banda argentino-madrileña se llevaba la chulería rockera de Miguel Ríos a un terreno más alocado, juvenil y hedonista. Destilando éxito tras éxito en discos que eran un desenfreno de ritmos stonianos más acelerados de lo que pudiera hacer, por ejemplo, Burning, otros históricos. En 2018, tras escarceos esporádicos, Ariel Rot y Alejo Stivel deciden marcarse una gira de las ‘de verdad’, de despedida. Como resultado de aquella treintena de fechas, llegó como colofón la grabación en septiembre del pasado año este doble CD y DVD en directo y, con él, la prolongación de fechas para 2019. A los dos inconfundibles argentinos, se les suma Julián Kanevsky (guitarra), David Salvador (bajo), Luis Prado (teclados) y Christian Chiloé (batería). Esa noche, en el Wizink Center, sumaron las colaboraciones de gente cercana en estilo y espíritu como Juancho de Sidecars, Carlos Tarque de M-Clan, Leiva y Fito Cabrales.
Hora Zulú – La Voz del Amo
Mañana, viernes, 15 de febrero, verá la luz La Voz del Amo, el sexto álbum de los granadinos Hora Zulú. Sonando los últimos días en mi reproductor, es el momento de desvelar, horas antes de su salida, cómo es el nuevo trabajo de los Aitor Velázquez, Paco Luque, Álex Bedmar y Javi Cordovilla. Partimos de la base de que es difícil catalogar en pocas palabras todo lo que es capaz de transmitir la banda tanto en lo musical, como en la expresividad de las líneas vocales y, cómo no, en los textos de su autor. Quien lo probó lo sabe y quien quiera entender que entienda. Dicho esto, y a modo de breve sinopsis, os adelantaré que tiene el sonido mejorado del SSSSNNNN, también por los arreglos de teclados que se deslizan en unos cuantos temas, pero con una agresividad más cercana al segundo y tercer disco. Todo esto dicho con mucho temor y comillas, ya saben. No vaya a ser que los que nos copian digan luego que “vuelta a los orígenes” o algo así. La lírica vuelve a estar cuidada al extremo, con los denominadores comunes de las vueltas al latín y a las referencias cristianas (paganizadas, en este caso) y una importante dosis de desahogo y liberación de inquinas, manías y advertencias contra estupideces. Audite, malum lac, in summa.
Vulpes – Me Gusta Ser Una Zorra (1983)
Sin artículo y sin doble ss. Aquella grafía simulando la tipografía nazi fue una provocación más ideada por la discográfica Dos Rombos a la hora de editar el single, que buscaba aprovechar el tirón de la polémica por su aparición en televisión. La pasada semana hablaba en esta sección de críticas remember de los viernes de la Banda Sonora de La Bola de Cristal, el programa de televisión que marcó a una generación, con cierta dosis de irreverencia y modernidad, desde 1984 a 1987. El año anterior a su estreno, las matinales de sábado se ocupaban con Caja de Ritmos, dirigido por Carlos Tena. El 16 de abril del 83 se emitía la canción de marras. Una adaptación/traducción libre del ‘I Wanna Be Your Dog’ de The Stooges, la banda de ‘la iguana’ Iggy Pop que venía a feminizar la idea original, haciendo referencia a la libertad sexual, la masturbación y una fuerte dosis de ironía. En diez días, nadie pareció enterarse de que aquello salió por el único canal de televisión existente en España en aquellos años, pero diez días después el diario ABC arrancó una campaña de acoso y derribo, de delirio colectivo hacia un grupo de cuatro mujeres de 17 a 21 años por “ofender el pudor y las buenas costumbres”, tal y como rezaba (nunca mejor dicho) la denuncia presentada contra ellas.
Las Sexpeares – Somos Lo Peor
Recuerdo que la crítica y entrevista que les hice en 2010 fue uno de los primeros encargos que me cayó con los primeros números de la revista Rock Estatal. Por entonces era un trío de chicas, de las que se mantienen, como fundadoras, Belén B. (voz y guitarra), María M. (batería y coros), y al que se sumó con el tiempo Aitor K (Bajo). En aquel EP maquetero se encontraba una importante dosis de rabia grunge y mucha repulsión social. Si tenemos en cuenta que se llama Qué Asco de Gente… Desde la distancia les he ido siguiendo la pista como el que cotillea las redes de un ex. Sólo que ellas siempre continuaron generándome simpatía, casi creciente con el progresivo alejamiento del grunge (género al que, como sabéis, no le tengo demasiado cariño –siempre hay excepciones, no saquen sus lanzas-). Quiso la casualidad que se presentaran al concurso de bandas de The Juergas Rock Festival el pasado año y que, tras los votos de diez profesionales del sector, resultaran las ganadoras. 8 años después las veía en directo y ‘me enteré’ de su fichaje por El Dromedario Records de Alen Ayerdí. Buen grupo y en buenas manos… Y llegó Somos Lo Peor.
El Cuarto Verde – Siete Pecados Capitales
Desde Aurelio Prudencio en el siglo IV al Arcipreste de Hita. De ‘Seven’, con Morgan Freeman y Brad Pitt, a aquello de “otra vez quiero más, que la lujuria no es mi único pecado capital. El orgullo y la envidia, la gula, la soberbia, la pereza y la avaricia” que cantaba Roberto Iniesta en el disco de Extremoduro publicado en septiembre de 1993, ¿Dónde Están Mis Amigos? (curiosamente, la primera crítica remember de la historia de esta casa). Los pecados capitales, nombrados así por la raíz de otros pecados secundarios derivados de ellos, han sido fuente de inspiración constante en todo tipo de artes. Los últimos (por ahora) en incorporarse a esa lista es la formación rockera riojana El Cuarto Verde, de quien ya hemos hablado aquí a raíz del lanzamiento de su anterior trabajo de estudio, Metroglobina. Siete Pecados Capitales es su nuevo disco. Con siete canciones, una para cada uno de ellos. Una estructura pautada sobre la que despliegan diferentes matices de su rock que bebe tanto del clasicismo como de un cierto aperturismo cuasi indie.
Sidecars. Maestro Padilla. 1 de febrero
‘Condenado’ (entre comillas, lo destaco) a vivir siempre a la sombra del calificativo de ‘hermano de’ (Leiva), anoche Juancho se ganó para siempre mi respeto por todo su trabajo en Sidecars. Nunca he escondido mis simpatías hacia Pereza (no devoción). Tampoco que siempre me gustó más Rubén que José Miguel. Ni que Pólvora es un disco excepcional de principio a fin. No hay mejor manera de vivir la música (de vivir, a secas, más bien) que hacerlo sin prejuicios, dejándose sorprender, de mezclar las impresiones de un personaje de su creación, etcétera. Escuché bastante los dos primeros discos de Sidecars pero después ‘me desconecté’ de ellos (ya saben, el día a día y tener que escuchar decenas de discos nuevos al mes, acaba relegando la reincidencia y las nuevas oportunidades. Anoche, esa fina capa de polvo se borró de un plumazo viéndoles con la gira de teatros de Cuestión de Gravedad. Me resultaron honestos, sin imposturas, una banda de rock haciendo lo que le gusta. Si es que los Stones al final siempre tienen razón. Os dejo, a partir de aquí, mi crónica de agencia del concierto. (FOTOS: Jose Antonio Holgado).
BSO La Bola de Cristal – ¿Qué Tiene Esta Bola? (2003)
No es la primera vez que ocurre, ni será la última. Las peticiones de las tuitcríticas que suelo pedir los jueves en Twitter suelen servir en ocasiones de fuente de inspiración a la hora de elegir la crítica remember completa que propongo, más amplia, en la web. Es el caso de esta semana, motivado por el reciente fallecimiento de Lolo Rico, su directora, está en el ambiente (si es que alguna vez se fue de entre los más acérrimos y/o nostálgicos) el recuerdo al programa infantil La Bola de Cristal, emitido desde 1984 a 1988. Aquel formato televisivo convertido en un símbolo de muchas cosas, posiblemente muchas de ellas excesivas para su pretensión inicial. Modernidad pseudo—electrónica y tecnológica y tintes de terror para divertir a la infancia de la época, con un toque irónico muy acusado y un libre pensamiento que no fue bien tolerado por todo el mundo. Especialmente, cuando Pilar Miró llegó al mando de RTVE en 1987 y decidió meter tijera. Aquello indignó a Rico, junto a la supresión de algunos gags, lo que llevó al fin de La Bola en 1988. Después llegaría el Cajón Desastre de Miriam Díaz Aroca y, a continuación, No Te Lo Pierdas, con Leticia Sabater. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? En algunos casos, la respuesta es clara.
Isabel Marco – Quiero Ser Agua
Conocidas y elogiadas las virtudes del rock furioso y de tintes poéticos de Insolenzia, la formación de la que Isabel Marco es guitarrista y una de las vocalistas, la artista aragonesa ha decidido sacar a la luz su trabajo más personal, bajo su propia firma. Un proyecto que nació sin pretensión alguna, con un par de temas que se alejaban de la línea compositiva de la cabecera madre que iban a ser registrados a guitarra y voz, pero que, poco a poco, fue creciendo de la mejor manera posible. Sin agobios, sin grandilocuencias, de manera natural hasta contar con un buen lote de canciones (siete) que necesitaban ‘algo más’ que una simple acústica. Así, se apostó por percusiones, hammond, arreglos cuidados y la producción de un viejo conocido y lector de esta casa, Pablo Martínez, guitarrista y vocalista de los asturianos Desakato. Así, Isabel Marco registró este Quiero Ser Agua en los estudios OVNI y con masterización en Sonobox en el pasado verano. Un disco refrescante y amable, que ofrece una cara más accesible y, también, personal y reflexivo.
TNT Band – Parte Colectivo
Recibo al mes muchos correos de agencias, de bandas y de músicos que, de alguna manera, quieren que escuche su material, que les dé mi opinión al respecto, que les haga una crítica o que les ayude. Me encantaría tener más tiempo para dedicarme a ellos como merecen, pero siempre explico que esto no es posible. En función de la disponibilidad o lo bueno del material, alguno de ellos acaban apareciendo en esta web, o en las noticias de Rock Estatal, igual hasta alguno acaba fichando por el sello de Rock Estatal Records si la cosa cuadra. A otros no me da la vida para responderles o tardo más de lo debido… En fin, mis disculpas por anticipado (y una vez más) a todos ellos. El caso es que en marzo de 2017 recibí uno de esos tantos correos. Pero tenía algo especial. No era de un cantante, ni de un guitarrista, ni de un baterista, ni un mánager, ni siquiera una agencia de representación… Era del padre de uno de los miembros del grupo gallego TNT Band. Decía así…


