Archivo de la categoría: Críticas Discos
Molotov – ¿Dónde Jugarán Las Niñas? (1997)
Aunque la mayoría de ocasiones la elección viene por apetencia, esta semana sí que la crítica remember de este viernes viene marcada por la actualidad. Hace unos días hemos conocido que Molotov vuelve a la carga con disco de nuevas canciones, será en el próximo mes de abril (aunque ya tienen single de anticipo: ‘Animo Delincuencia’), diez años después del Dance And Dense Denso. (Hay que tener en cuenta que Con Todo Respeto eran versiones, que Eternamiente eran canciones compuestas en solitario y juntadas en el disco y Desde Rusia Con Amor, un directo). Y qué mejor que el excepcional debut. Un álbum controvertido por tal cantidad de motivos que por ello vale la pena que te leas esta remember y que estés preparado para todo. Y que te mates te té.
Boikot – Boikotea!
No es que parezcan bandas diferentes la de aquel Historias Directas de Boikot y Ke Nos Den Mucho Tekila con esta que aparece registrada diez años después en Boikotea!, pero sí que se antojaba necesario que Boikot actualizara su discografía con un nuevo trabajo en directo. La banda siempre ha sido acusada, en cierta forma, por ser un tanto inmovilista en los setlist, pero los datos objetivos, y siempre tercos, indican que el paso del tiempo ha cambiado casi por completo el repertorio. De hecho, solo coinciden tres canciones de aquel directo con este nuevo: ‘Tekila’, ‘Hasta Siempre’ y ‘Korsakov’. El resto, reseteado. Viene además con audio y vídeo que, además de recoger el concierto e imágenes de varios festivales, contiene un jugoso y divertido documental, además de los videoclips en idiomas de ‘Enloquecer’. Hablamos de Boikotea!.
Ankor – Last Song For Venus
Entre 23 y 26 años tienen los seis componentes de esta formación tarraconense. Una insultante juventud que ofende aún más cuando recordamos que este es su tercer lanzamiento (el segundo en inglés) y que han tocado ya en festivales de prestigio con gente como Manson, Nightwish, In Flames o Guns ‘N Roses de fuera y teloneado a Saratoga, Warcry o Hamlet. Nada desdeñable currículum, sin lugar a dudas. Last Son For Venus llega dos años después de su sucesor de My Own Angel. El disco no supone una revolución de sonido pero sí perfecciona, literalmente, el sonido y lo esbozado en aquel. La banda se mueve en una indefinición voluntaria que va del rock al metal, en ocasiones con líneas melódicas poperas que contrastan con voces guturales de contundencia plena. Una amalgama de sonidos que remetan en una producción de sonido espectacular. ¿Suficiente?
Sôber – Letargo
La formación madrileña (y algo de cordobesa, por eso de la presencia de Manu Reyes Jr. a la batería) vuelve con su séptimo disco en estudio. Aunque quizá es más significativo decir que es el segundo con canciones nuevas desde que regresaran tras aquel parón artístico que escindió a la banda de entonces en Skizoo y Savia. Letargo se presenta con muchas novedades. De sonido, de concepto… hasta en el número de canciones, ya que han abandonado el tradicional cómputo de once cortes para pasar a doce. Ambicioso y con muchas horas de trabajo detrás, hay mucho que decir de este Letargo que. más que hacer referencia a un tiempo de inactividad y reposo, debería llamarse despertar... Pasen y lean.
Leiva – Pólvora
Hay casos puntuales, al menos a mí me pasa, en los que el personaje musical te cae mejor que la música que hace. Nunca tuve demasiada devoción por Pereza (y si al final me gustan varias canciones fue casi después de su escisión), y de entre Leiva y Rubén, en sus primeros álbumes en solitario, me quedé con el del segundo. Quizá por aquello de haber formado parte de aquella superbanda llamada Buenas Noches, Rose, tan infravalorada y tan gigantesca. Leiva siempre me generó simpatía, por actitud, por coherencia en sus palabras… No es poco. Pero su música, y en especial la de su primer disco en solitario, me dejó bastante frío, quizá la culpa la tiene el título, por aquello de Diciembre (la gracieta estaba fácil). Ahora regresa con este Pólvora y… ¿Han cambiado las sensaciones?
Uge – Nada Es Imposible
A no ser que seas un fanático considerable o tengas muy buena memoria, el nombre de Eugenio Ortiz ‘Uge’ como guitarrista de Extremoduro te dirá poco. Lo fue desde 1993 a 1994. Poco tiempo, dirás. Sí, pero apareció en un momento clave para Robe Iniesta, en un momento en el que tuvo que echar mano de los músicos de su proyecto ‘catalán’ Q3, para poder cubrir la desbandada de su formación de cabecera. Con él en Extremoduro se graba ¿Dónde Están Mis Amigos?. Después de dar varios tumbos inicia una ‘pequeñita pero firme’ carrera en solitario de la que Nada Es Imposible es su tercera entrega. Y, en esto no hay duda, la mejor hasta la fecha. Un disco rabioso, lleno de fuego, visceralidad y alguna otra sorpresa que se sale de los cánones. Como debe ser.
Stafas – Hotel Esperanza
La banda de Michel Molinera regresa al fin con nuevo disco. Hotel Esperanza es la cuarta entrega y se ha hecho de rogar demasiado. Llega casi tres años después de su anterior (y mayúsculo) Volverán Los Viejos Tiempos. Al menos no son los cinco que separaron a este del Doble o Nada, pero sigue siendo demasiado para una banda peleona y de batalla. De las que no se mueven entre grandes masas, pero sí entre un público más que fiel. En esta ocasión la banda ha cambiado los estudios El Cielo De Madrid por los Amanuense de Dos Hermanas en Sevilla y a Joaquín Padilla por Óscar Linares (Señor Trepador) en la producción. ¿Ha cambiado demasiado eso el resultado final? No. Porque Stafas es una banda que compone y toca con las tripas y así lo transmite en cada disco. ¿Es el mejor hasta la fecha, como ellos aseguran? Eso ya es más discutible.
El Noi Del Sucre – A Mi Manera vol. 2
Segundo trabajo del controvertido e incorregible Lorenzo Morales, más conocido antes por liderar Los Muertos De Cristo, ahora reconvertido en El Noi Del Sucre. Las premisas en los textos siguen siendo las mismas, musicalmente se busca algo más consiguiéndose a veces con más éxito que otras, pero es más que loable. El disco, ofrecido de manera gratuita con opción a compra, se compone de once nuevas canciones que hacen un repaso a la identidad libertaria, a la situación política y económica actual (las posibilidades son, por desgracia, numerosas) y con la misma rabia revolucionaria de siempre. Es su gran arma y su gran debilidad. Lo sabe, pero no le importa. Menos versiones ajenas, más tesituras y dos visitas a temas legendarios de Los Muertos de Cristo. Esto es A Mi Manera vol. 2.




