Archivo de la categoría: Críticas Remember
Kutxi Romero y Ja Ta Já – Raigambre (2009)
Después de Las Aceras Están Llenas de Piojos y la gira de presentación que acabó desencadenando en el disco y DVD en directo Las Putas Más Viejas del Mundo, Kutxi Romero, sabiendo que tocaba un parón a la vista de Marea, comenzó a trabajar con la formación navarra de fusión de jazz y flamenco Ja Ta Já, dando salida así a su demostrada con frecuencia afición por los toques flamencos, casi siempre esbozados de alguna forma en los discos de estudio de su banda madre. Esencia trianera con pequeños aderezos de mayor distorsión, de la mano de los cameos de Kolibrí (encargado también de producirlo y grabarlo en sus estudios R-5) y César Ramallo, algo de improvisación controlada (que se lleva el metraje a los casi 70 minutos) y mucho de respeto por el género. Un proyecto difícil que ni siquiera la gran mayoría de acérrimos supieron tragar, pero que hoy tenía ganas de recuperar en la crítica remember de los viernes.
Mártires del Compás – Flamenco Billy (1995)
¿Bizarro? Puede ser. La banda liderada por Chico Ocaña, un tipo que se mueve entre la genialidad y la sana locura («sandwich de amor, sandwich de amor, tú serás el queso de bola y yo el jamón york»), ha decidido volver en este 2015 a los escenarios con motivo del veinte aniversario de la publicación de este su álbum debut y el que, a la postre, dio nombre a su particular forma de entender la música. El Camarón de La Leyenda Del Tiempo, la pose alucinógena de Veneno, el virtuosismo de Pata Negra, la pureza de Smash, lo delicado de Alameda, el sentimiento poderoso de Triana… Ha habido a lo largo de las historia numerosos grupos en Andalucía que han sabido fusionar sin modas y con autenticidad la música de raíz con una particular revisión del rock. Mártires del Compás lanza su debut en 1995 tras unos años iniciales de directos auspiciados por Kiko Veneno y después de remodelar la formación inicial en la que estaban, precisamente, Pepe Lagares de Veneno o Raúl Rodríguez, hijo de Martirio. Senda de flamenqueo con desafíos a cualquier tipo de heterodoxia, del blues al humor, del cajón a la voz curtida y vibrante.
Los Muertos de Cristo – Los Olvidados (1997)
Si hace un año hacía la crítica remember del Jesús de Chamberí coincidiendo con la semana de pasión procesional por motivos evidentes, este año pasan por la crítica remember de los viernes el que considero mejor disco de la banda del incorregible Lorenzo Morales. Los motivos sobran pues, además de la idoneidad por la Semana Santa, están a punto de comenzar los festejos y agasajos por su veinticinco aniversario, con una gira en la que interpretarán temas de la vieja cabecera, así como de la posterior El Noi Del Sucre. Los Olvidados es un álbum en el que aún se mantiene la virulencia más punk de la formación con una interpretación vocal muy cerrada y esos aderezos celtas que tanto sorprendieron en la época. Los Muertos de Cristo es una banda que, se esté de acuerdo o no con su mensaje, resulta creíble y coherente con su propuesta de autogestión y libertad.
Banda Jachís – ¿Qué Pasa En El Mundo? (1997)
Después de Pero Que No Sea El Último Paso, de 1995, Javi Chispes decide salir de la cabecera con la pegó fuerte a finales de los ochenta y principio de los noventa, Maniática (por cierto, reunidos de nuevo). Una banda que al calor de bandas como Reincidentes se hizo un espacio significativo dentro del punk rock del país. El ‘problema’ es que el concepto musical de Chispes siempre ha sido mucho más abierto que el circunscrito al compartimento más estanco. De esta forma y tras un EP en solitario (Caperucita y La Guerra), nace Banda Jachís y este fue su debut y, para mí, su mejor disco con diferencia. Un total de 18 cortes en los que encontramos punk, ritmos cálidos, rumbas, ska, reggae… un concepto de fusión libre y algo de romanticismo utópico en los textos, muy acorde a las formas empleadas. No todas las canciones han envejecido con la misma solidez, pero aún hoy es un gustazo escuchar de nuevo alguna de ellas.
Freak XXI – El Anfitrión (1999)
Siempre he dicho que, sin lugar a dudas, el mejor disco de Ktulu es Confrontación, del que ya hablé en esta sección de críticas remember de cada viernes. En la formación que grabó aquel traajo de leyenda estaban en las guitarras Mons y en el bajo Pablo. Ambos salieron poco después del grupo (no de muy buenas formas entre los unos y los otros) y formaron esto, Freak XXI. Un grupo de corto recorrido (1998-2003), o al menos, de poca popularidad ya que sus cuatro referencias están aún por descubrir por el gran público metalero. En cualquier caso, creo que jamás superaron a El Anfitrión, este EP de cinco temas que les sirvió de carta de presentación y de rabia. Los samplers y electrónica crecen y se usan con maestría en canciones oscuras. La portada de Lon Chaney en ‘El Fantasma de la Ópera’ de 1925 es en sí una delicia absoluta.
Tierra Santa – Sangre de Reyes (2001)
Si bien nunca llegaron a estar en niveles de popularidad (con lo que eso conlleva para bien y para mal) de otras bandas como Mägo de Oz, el momento dulce de Avalanch, los posteriores Warcry o Saratoga, Tierra Santa ha sido siempre una banda ilustre y de primer nivel dentro del heavy metal hecho en España. Quizá porque Ángel siempre se ha alejado del corte de vocalista agudo y virtuoso del gorgorito. Eso, sumado a la gran capacidad para aglutinar épica sin caer en exceso y grandes riffs de guitarra veloces y adictivos hacen de la banda un reducto de ‘pureza’ estilística. Tras un poderoso debut con Medieval, en el que dan una lección de ritmo, y los más batalladores Legendario y Tierras de Leyenda, Sangre de Reyes es el cuarto disco del grupo, con el que dieron el salto definitivo y donde alcanzan el sonido más equilibrado de las diferentes facetas que han desarrollado en sus casi 20 años de vida. Un señor discazo que ronda los quince años.
Extremoduro – Pedrá (1995)
Aunque se grabó en agosto de 1993, casi se rozaron dos años para que este disco ‘experimental’ viera la luz. El libreto del disco lo dice claro y en palabras escritas por el propio Roberto Iniesta: “La idea de hacer ‘Pedrá’ surgió de Selu en mayo del 93. Tras estar de acuerdo los cinco músicos, nos pusimos manos a la obra en el estudio en agosto del mismo año. Lo cual quiere decir que esto no es el último trabajo que ha hecho Extremoduro, sino el primero de ‘Pedrá’”. El paso del tiempo y el hecho de que voz, texto y crecimiento artístico haya sido el de Robe y, por tanto, de Extremoduro, ha devenido en que todo el mundo incluya este disco como uno más en las discografía de la banda. (Más aún si tenemos en cuenta que en las guitarras está Iñaki ‘Uoho’ Antón, que acabaría integrándose por completo en la bellota allá por el 96). ‘Pedrá’ pasa por ser un ‘reclamado’ ejercicio de pureza para aquellos que solo toleran la vieja escuela del grupo. Pero no es solo eso, sino que es el principio de muchas más cosas, que se concretarían en los discos de la última década.
Aerolíneas Federales – Hop Hop (1987)
Es imposible escuchar el nombre de este grupo y que no me invada una cierta dosis de felicidad infantil. No es la primera vez que agradezco a mi hermano que la banda sonora de mis primeros recuerdos sean vinilos de Siniestro Total, Os Resentidos, Glutamato Ye-Yé, Los Toreros Muertos o Springsteen. Con el paso de los años él se quedó con la parte angloparlante pero a mí me marcó en aquellos tiempos la alegría desenfadada del “manitú, manitú” de los gallegos, el “comamos cereales” de Iñaki Fernández o el “boom, boom, hay que tirar la puerta” de Pablo Carbonell. Aerolíneas Federales forma parte de esa colección de recuerdos. Un grupo desenfadado de punk-pop pegajoso y casquivano, con Miguel Costas, guitarra y voz rockera de Siniestro Total hasta los 90 como componente común. Todavía hoy pincho este Hop Hop y me siento mejor. “Bebiendo y bailando hasta el amanecer, vente vamos todos juntos”.




