Archivo de la categoría: Críticas Remember
Def Con Dos – Alzheimer (1995)
Ahora que Def Con Dos se afanan en celebrar su nada desdeñable vigésimo quinto aniversario con una gira old school, caí en la cuenta que, entre unas cosas y otras, aún no había traído a las críticas remember de los viernes un disco suyo. (En los comienzos sí que traje la BSO de El Día De La Bestia, un disco que como casi capitalizaron ellos con su gigantesco tema, palió durante un tiempo mi necesidad). La elección del disco ha sido sencilla. Aceptando que habrá quien no esté de acuerdo, creo que hay un consenso bastante extendido de que Alzheimer es, posiblemente, la cima de la conjunción más perfecta entre la acidez marca de la casa de los textos, con la oscuridad de los escuadrones de las sombras y la ejecución de una música poderosa y pegadiza. Pasen al planeta Alzheimer, una hora de intensidad plena.
Inconscientes – La Inconsciencia De Uoho (2007)
A unas horas de dar ganadores en el sorteo de discos de Extremoduro, me apetecía traer a la remember de este viernes el ‘juguete’ de Uoho. Que quedará con una rareza en el tiempo, repleto de rocanrol clásico al que recurrir para ahogar nostalgias. Extremoduro lanzó en 2002 Yo, Minoría Absoluta. Después de realizar dos giras casi consecutivas, con la regrabación de temas antiguos con sonido remozado en Grandes Éxitos y Fracasos, Robe anuncia un parón de un año para descansar. También andaba el hombre agobiado por el crecimiento de su sequía compositiva, algo que paliaría culminando ‘El Viaje Íntimo De La Locura’ y gestando el que a la postre uno de los discos más importantes de la historia del rock estatal, que es La Ley Innata. El caso es que en ese año de barbecho, con un sello musical propio recién creado, Muxik, Uoho se lía la manta a la cabeza y junto a Cantera y Miguel Colino, es decir, los músicos de Extremoduro, lanza Inconscientes, un grupo que cierra la voz de Jon Calvo y que en directo contaría con Juantxu (Platero y Tú y La Gripe) y Manolo Chinato. Nos adentramos en el delirio de Uoho.
Poncho K – No Quiero Empates (2002)
Ha tardado demasiado en tener su cita con la crítica remember de los viernes el debut del artista sevillano. Cuando me apeteció traerlo faltaba demasiado poco para el lanzamiento de su nuevo (sexto) disco Caballo De Oro y preferí esperar a que pasaran unos meses. Ahora, con los fríos y las aguas apetecía recuperar este islote de apenas de media hora en el que los violines son casi más importantes que las guitarras, en la que la actitud punk primaba sobre las querencias más flamencas, aunque las había. Canciones con las que Poncho K se presentaba en sociedad con un aura extraña. No fue poca la gente que se preguntaba por su autenticidad. ¿Un debut discográfico de un ‘supuesto cantautor punk’, con aires de Robe Iniesta y con una multinacional respaldándolo desde el principio? Las dudas eran razonables (a veces son sanas), pero todas ellas se evaporaban como el humo al darle al play y escucharlo cantar.
Glutamato Ye-Yé – …Esto Fue Todo! (1987)
Entre la despedida en Granada de Hora Zulú, que este fin de semana se despide Barricada… Inevitablemente me he acordado estos días de la despedida de Canallas en el directo Que Nos Quiten Lo Bailao (del que ya hablé en esta sección hace casi un año) y cómo no de este doble LP que marcó mi infancia (y sí, hoy toca una de esas remember cargadas de sentimentalismo). En este caso los madrileños, encuadrados en aquello de La Movida, que en cierta forma era cierto en la estética inicial pero erróneo por el contenido, se despidieron meses antes, pero la enfermedad de uno de sus componentes, el letrista Ramón Recio, decidieron reunirse y grabar este doble directo que recoge, sin ambages, un repertorio abrumador . Es posible que si a alguno os suena sea o por la estética del vocalista (pata de pollo en la oreja y bigote de Hitler), o por las canciones ‘Soy Un Socio Del Atleti’ o ‘Todos Los Negritos Tienen Hambre y Frío’. Si esas no te gustan, no temas, porque no son, ni de lejos, las mejores. Te invito a un poco de Glutamato y su fuerza ye-ye.
Mamá Ladilla – Requesound (1999)
Sé que muchos habríais elegido el Arzobispofobia (1996), que tiene un aire de marginalidad mucho mayor, más minoritario y con muchos de los trallazos clásicos y archiconocidos del grupo que encabeza (casi que también por tamaño) Juan Abarca. Ese disco contiene ‘Chanquete A Muerto’, ‘Catequista Parroquial’, ‘Tu Fiesta’, ‘Ven’, ‘Aparta Papá’, ‘Flípalo’… ¿Entonces? ¿Por qué Requesound, el tercero? Porque además de estar también muy inspirado en las letras supuso un gigantesco salto musical en la composición de las hilarantes canciones que frecuentan. Batería, bajo y guitarra atruenan en este disco y exploran al máximo cualquier tipo de limitación estilística o técnica. Fue el salto definitivo que convirtió a Mamá Ladilla en mucho más que un grupo chistoso.
Hora Zulú – Me Duele La Boca De Decirlo (2002)
Nunca hubiera querido escribir estas líneas o, mejor dicho, no por el motivo que me ha obligado a ello para la crítica remember de este viernes. Anoche la formación granadina anunció a través de un comunicado que habían decidido parar la marca Hora Zulú de forma indefinida y mientras tanto dedicarse a proyectos paralelos. Antes, se despedirán de los escenarios con tres conciertos en el mes de noviembre. Dos en la Granada a la que tantas veces han cantado y otro en Madrid. Casi con toda seguridad van a ser grabados para su posterior edición en audio y vídeo. Qué menos que tener el recuerdo esplendoroso de una banda diferente a todo y ajena a cualquier cliché o limitación. Rap, metal, flamenco, esencia coplera con esa pena negra siempre aprisionando el pecho… Con letras inteligentes, con base rítmica muy marcada, con unos escarceos guitarreros más propios del flamenco, de escuela clásica, con gusto arabesco, pero llevados a la distorsión, una voz grave inconfundible no impostada y, como guinda, el corazón en la boca en cada una de ellas. Puro sentimiento. Va por ellos.
Trashtucada – Y No Es Broma (2008)
Imagino que, como lector, te preguntarás, ¿la remember de este viernes un disco con apenas cinco años? Tiene su explicación. En primer lugar, su disco debut se editó en 2008 pero muchas de las canciones que incluye el disco las llevaba escuchando desde tres años atrás. Porque Trashtucada, sin ni tan siquiera tener disco en el mercado tocaban y tocaban con una asiduidad que para sí quisieran muchos grupos consagrados. En segundo lugar porque, circunstancialmente, los de Chiclana ofrecerán este sábado en la provincia de Teruel su último concierto de la gira Tírate Del Puente (dos años de duración) y se recluirán para descansar, componer y grabar su tercer disco, aprovechando el avanzado estado de gestación de Eli, una de las voces. Quizá hay un tercer motivo… y es que me apetece y lo merecen. Bienvenidos a la distorsión party.
Bad f-Line – Verde (1999)
Es probable que muy pocos de mis lectores habituales conozcan con anterioridad a esta banda de Mondragón. De hecho, hice un sondeo en twitter y nadie sabía de qué les estaba hablando. Pues bien, Bad f-Line fue un grupo extraño, poco convencional, para minorías dentro de la minoría, ajeno a su tiempo, quizá adelantado (si bien tienen elementos que los acercan a cierto modernismo de los ochenta) y que mezcló sin miedo letras futuristas con electrónica, punk, algo de lírica, industria, mucho de ciencia ficción, textos malditos a lo Leopoldo María Panero e impregnados de literatura cyberpunk como William Gibson, Bruce Sterling o William Burroughs y sexo maquinal. Sumado a una oscuridad y provocación que no eran ninguna pose. Posiblemente, por eso así les fue. La escena del rock (como generalidad) no estaba preparada para un mensaje y formas tan poco ajustadas: demasiado bakalao para los rockeros, demasiado punk para los bakalas, de los que ellos siempre renegaron. Esto es otra cosa y es todo. Esto era Bad f-Line y este su mejor disco. Te invito a pasar.




