Archivo de la categoría: Críticas Remember
Avalanch – El Ángel Caído (2001)
La trayectoria del grupo asturiano, actualmente en estado de ‘parón indefinido’, ha sido un tanto irregular. No por la calidad de sus composiciones sino por motivos extramusicales. Ningún disco suena igual que otro, sea por distinto vocalista (Juan Lozano, Víctor García y Ramón Lage), sea por la producción o sea por la intencionalidad de cambio de estilo, acentuado sobre todo en la última época. De esta forma, es muy complicado hablar de un conjunto, cuando cada uno de los pasos en el camino está tan diferenciado. Lo que sí parece tener un mayor acuerdo, es que El Ángel Caído es su obra maestra, principalmente de Alberto Rionda, que equilibró a la perfección su capacidad de power metal (ejemplificada ahora en Alquimia) con ese don de sensibilidad y delicadeza que en aquella época conseguía dar a los temas. Esta es una obra conceptual y uno de los mejores discos de heavy metal en castellano. Y lo mejor, apto hasta para quien no le gusta el género.
Despistaos – Despistaos (2003)
Corría el año 2003 y el mes de mayo cuando fui a la sala Arena de Madrid para ver un concierto de la gira de despedida de Canallas (la definitiva, una vez sacado el directo ‘final’). Los teloneros en aquel concierto fueron Los Reconoces, la banda de Luter que presentaba su segundo disco, Segunda Impresión. No los controlaba demasiado y me gustaron. En aquel concierto alguien (puedo prometer que no recuerdo quien, si fue alguien del grupo, mis disculpas) me dio una copia de Despistaos, así tal cual. El debut de una formación “que seguro” me iba a gustar. No sé cómo aquel disco no se me perdió aquella noche. Lo escuché al día siguiente, sin muchas esperanzas. El resultado de aquella escucha ya os la podéis imaginar todos. Aquello sonaba a esperanza de futuro.
Eskorbuto – Anti Todo (1986)
Al igual que el disco de los Sex Pistols o el London Calling de The Clash son fundamentales para la historia y el desarrollo del punk en el Reino Unido, Anti Todo de Eskorbuto es lo mismo en la escena española. Eskorbuto es el exceso y la provocación en todos los sentidos. Por muchos ‘antisistema’ que se presenten algunas bandas punk en la actualidad, nadie como ellos representan la decadencia nihilista de dicho movimiento cultural. La desidia y la sistematización en el castigo al cuerpo que les llevaría a hacer cada vez peores discos al mismo tiempo en el que la salud decaía por su adicción a la heroína. Robaban instrumentos, vacilaban a los sellos discográficos, se enfrentaron con todo el mundo vascos, anti-vascos, grupos, público… Todo daba igual. No era una pose porque el futuro se llevó su vida por delante. Anti Todo son diez temas que representan el cenit de la formación.
Albertucho – Que Se Callen Los Profetas (2004)
Ya lo he contado en más de una ocasión y los más viejos del lugar (o los más fieles) lo recordarán, conocí a Albertucho año y medio antes de que saliera Que Se Callen Los Profetas, su álbum debut. Fue en el concierto de despedida (aunque después hicieran una veintena más) de Los Canallas, el que grabaron en la sala Caracol de Madrid a finales de noviembre de 2002. El telonero en aquel concierto era un sevillano desgarbado y tímido que respondía al nombre de Albertucho. Parapetado en el escenario para ver el concierto de la banda de Michel desde primera línea de trinchera, ahí vi a Albertucho desplegar casi todo lo que después sería este disco. Incluso mi hombro sirvió de apoyo para que Poncho K (recién operado) subiera al escenario a compartir un tema con él, hasta entonces, desconocido. Los meses posteriores fueron un tormento ¿por qué tardaba tanto en salir el puto disco de aquello que sonaba a gloria?
Kortatu – Kortatu (1985)
Casi treinta años contemplan a un disco clave en la historia del rock estatal. La mezcla de punk y ska de los hermanos Muguruza, Fermín e Íñigo, junto a Treku Armendáriz, entró como un cañón, no solo en la sociedad vasca de la década de los ochenta, sino que trascendió cualquier tipo de frontera y se convirtió en un símbolo en todo el Estado. Supieron conjugar una ironía manifiesta con proclamas directas contra la iglesia, el imperialismo americano y todo lo que se moviera. Tanto, que sus alegrías por la fuga del poeta Joseba Sarrionandia en ‘Sarri Sarri’ y su crítica furibunda contra los GAL en ‘Hernani 15/6/84’ les supusieron ser señalados en su momento… y hasta 25 años más tarde por la Asociación de Víctimas del Terrorismo que tuvo su desgraciado momento de gloria como ‘censores’ de lo que se debía escuchar o no, atacando a otros grupos como Soziedad Alkohólika, Berri Txarrak, Su Ta Gar, Manu Chao y un largo etcétera. Pero dejemos y eso y centrémonos en la música, divertida, de este álbum para el recuerdo.
Tako – Veneno (1996)
La primera canción que escuché de Tako, este grupo aragonés que lleva al pie del cañón desde 1984, es decir, que cumplen su trigésimo aniversario, se incluía en un disco recopilatorio llamado Resistencia, editado por AZ Records, por entonces su sello discográfico. Era ‘El Viejo Resina’, perteneciente a este Veneno. Aunque por entonces no profundicé más en ellos (también era complicado conseguir material suyo por las cosas de la distribución), aquella canción me entró a la primera. Fue un descubrimiento (mal) situado entre canciones de Guerrilla Urbana y Tribu X. Poco después se editó el primer volumen de ‘Las 100 de Tipo’, un cd quíntuple del que se hicieron tres ediciones. En esa compilación se incluía ‘Ayer, Hoy, Por Siempre’, (situada, ojo, entre Avalanch y Tierra Santa!) también de este Veneno, y entonces comprendí que Tako ya no dejaría de acompañarme nunca. Este es un pequeño homenaje a una de esas grandes bandas que no han sido tratadas con justicia.






