Vinotinto – De Mala Uva
Vinotinto es uno de esos grupos que despiertan la curiosidad solo leyendo su composición, de ver “a qué narices puede sonar esto”. Lo es porque es un spin-off de gente que viene de los grupos Sínkope, Uróboros (la banda que acompaña el trayecto en solitario emprendido por José Andrea) y, alguno de ellos, excomponentes de Mago De Oz. Con esos mimbres, de primeras, es difícil imaginar cuál puede ser el resultado. Escuchado y reescuchado el disco, encontramos un álbum que ante todo tiene un agradable sabor (ya que hablamos de vino) a ausencia de grandes pretensiones. Es la suma de talentos que han querido (y podido) permitirse el lujo de grabar algo ajeno a sus bandas principales. ¿Que a qué suena?
Rafa Blas – Mi Voz
Es posible que muy poca gente lea esta crítica sin tener el juicio previo en su cabeza en función de su protagonista. Tampoco es que pretenda convencer a nadie. Vivimos en un país que tiene unos males endógenos que son de sobra conocidos. Uno de ellos es la de crucificar a alguien sin oportunidad si quiera a valorarlo de forma objetiva. Con motivos varios, que si la defensa del ‘purismo’, porque es la cabeza de turco de la crítica a otra cosa (en este caso, sería la televisión), o directamente la envidia. Esta crítica posiblemente no contentará ni a sus seguidores, ni a sus detractores, ni a él, pero no estamos aquí para eso. Si no para hablar de la música que se encierra en el debut en solitario de Rafa Blas, el ganador de la primera edición española de La Voz.
Los Zigarros – Los Zigarros
Los Zigarros es el nombre (para mi gusto poco atractivo) de la banda formada alrededor de los valencianos hermanos Ovidi (voz principal y guitarra) y Álvaro Tormo (guitarra principal). A priori dos nombres que no dicen nada en primera instancia, pero que te hará sonreír y despertar la curiosidad si recordamos que eran la parte visible de aquellos prometedores Los Perros Del Boogie. Formación que llegó a telonear a AC/DC con tan solo un disco en el camino Con Desprecio y Entrega, de donde se extrajo aquel urgente ‘De Nada Sirve Hacerse Mayor’. Dos gigantes de los negocios musicales como Universal y Last Tour International vieron claro que el potencial era enorme y los ficharon para su sello y management respectivamente. Ya, ya, pero, ¿y el disco, qué tal?
Memoria De Pez – Tocar Madera
Los vizcaínos han disminuido sustancialmente el tiempo de espera para este su tercer disco, que llega menos de dos años después de su anterior 100 Nudos Por Segundo. Lo hace de manera autoeditada y con tan solo ocho canciones, que realmente es lo más criticable del álbum (¿dónde está el límite entre disco y EP? apenas se alcanzan los 28 minutos). La buena noticia es que su rocanrol sigue sabiendo a clásico, sigue siendo divertido, y buena culpa de ello la tiene la enorme cantidad de roll, que tanto olvidan las nuevas hornadas, centradas en los clichés de lo urbano, lo poeta o la protesta. La voz de Jon Calvo sigue siendo un valor al alza y diferencial. Ha sido grabado en los nuevos estudios de Iñaki “Uoho”, MusikOn y cuenta además con la colaboración (parece que se anima de nuevo a ello, tras la de Forraje) de Robe Iniesta en uno de los temas.
Ramoncín – Al Límite, Vivo y Salvaje (1990)
No. No es coña. Y si eres capaz de diferenciar un personaje de su creación, deberías seguir leyendo y descubrir un directo fundamental para el rock en castellano. La compilación y despedida, en su momento, de un creador de canciones sobresaliente. ¿Qué estaba en contra de las descargas gratuitas? Sí, como en el rock también lo han declarado Robe Iniesta de Extremoduro o Txus de Mägo de Oz. ¿Pero a ellos se les perdona y se mira para otra parte? O porque ellos no dieron la cara como la dio él. (Y es verdad, ¿qué le importaba a él, que nadie se descarga sus discos?) Otra cosa diferente es que metiera la mano en la caja como han denunciado posteriormente, dirá la Justicia, pero eso no se sabía en aquellos años de vilipendio que terminaron como colofón con el vergonzoso linchamiento de Viñarock 2006. Nunca sentí más vergüenza por nuestro público que en el aquel atentado contra la libertad de expresión.
Rodrigo Mercado – Puntualmente Demora
Para ciertas cosas debe molar ser hijo de toda una institución como Rosendo Mercado. Para otras, igual no tanto. Rodrigo Mercado siempre ha llevado a gala y con honor ese atributo y aunque es posible que eso le haya facilitado algunas cosas a la hora de tener contactos y que la gente ponga oído a las cosas que hace, es cierto que también tiene como reverso la eterna comparación y llevar siempre la coletilla de ‘hijo de’. Desde que diera sus primeros pasos en serio en la música con Ganyahmun, con los que editó dos discos y dio un centenar de conciertos (asistí a uno de ellos), Rodrigo siempre se ha desmarcado, por estilo, del estilo prácticamente creado por su padre. Reggae en todos sus espectros, funk, algo de música latina (percusión, sobre todo) son los ingredientes de su banda sonora, en la que el rock tiene también su pequeño espacio.






